Las uñas son una modificación de la epidermis, una estructura anexa de la piel formada por células muertas endurecidas. Son un órgano de protección de las yemas de los dedos, y en su matriz hay muchas terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos que influyen en el sentido del tacto. Están formadas básicamente por queratina, una proteína fibrosa que el cuerpo produce de manera natural y que proviene en su mayor parte de los huesos.
La queratina procura el correcto crecimiento y formación de la uña, que crece mejor cuanto mayor sea el riego sanguíneo. La media de crecimiento de una uña es de 0,1 mm al día, pero varía en función de la edad, la estación del año, la alimentación, la actividad que realicen las manos, y otros factores.
Estos mismos factores influyen también en el estado de las uñas, en su capacidad para quebrarse o romperse. En general, la fragilidad y tendencia a la rotura de las uñas es un problema habitual que de ser muy recurrente o en caso de estar originado por causas internas, debe combatirse con la ayuda de un médico o especialista.
Factores que Influyen en el Crecimiento de las Uñas
Las uñas de los pies y de las manos tienen un ritmo de crecimiento independiente el uno del otro; esto se debe a que las de las manos están más expuestas y a que las de los pies son notablemente más gruesas. Por esta razón, las uñas de las manos crecen a mayor velocidad.
Las uñas de las manos tienen un promedio de crecimiento que oscila entre los 2,5 y los 3,5 mm al mes, mientras que las de los pies solo crecen aproximadamente 1-2 mm al mes. Si se hace un cálculo, hay un crecimiento diario de 0,10 - 0,15 mm.
Sin embargo, cabe destacar que hay factores de salud y factores ambientales que pueden hacer que estos números varíen.
- Edad: La velocidad de crecimiento disminuye en la edad adulta y es más lenta en la tercera edad. Las uñas crecen más rápido en jóvenes entre los 10 y 14 años, así como en bebés y niños.
- Estación del año: En verano, las uñas tienden a crecer más rápido debido al calor, que afecta la circulación sanguínea, y a una mayor exposición a la vitamina D.
- Circulación sanguínea: Las manos tienen mejor circulación sanguínea que los pies, lo que estimula el crecimiento de las uñas de las manos.
- Actividad física: El movimiento continuo de las manos estimula el crecimiento de las uñas.
¿Cuánto se Tarda en Regenerar una Uña?
Si un paciente tiene alguna patología y hay que quitarle la uña, o se le cae la uña tras haber recibido algún golpe, tardará en crecer entre 12 y 18 meses. Por ello, siempre decimos a los pacientes que tengan paciencia, una uña completa tarda bastante tiempo en aparecer. Tras un traumatismo, el crecimiento de las uñas se frena durante aproximadamente 3 semanas, para posteriormente aumentar su tasa de crecimiento durante unos 50 días. El crecimiento se normalizará entorno a los 100 días tras el traumatismo. Las uñas de las manos tardan de 6 a 8 meses en volver a crecer completamente. Las uñas de los pies tardan en volver a crecer completamente de 12 a 18 meses.
Como hacer CRECER las UÑAS/Remedio casero para hacer crecer uñas rapido
Consejos y Remedios Caseros para Acelerar el Crecimiento de las Uñas
Ahora que ya sabes cómo crecen las uñas y cuánto tiempo debes esperar para que estas vuelvan a lucir largas y elegantes, seguramente te preguntes cómo hacer que las uñas crezcan más rápido a ser posible.
Desde unCOMO te traemos algunos consejos y remedios caseros que debes conocer si quieres hacer crecer tus uñas más rápidamente. Debes tener en cuenta que estas soluciones no harán que tus uñas crezcan mágicamente de un día para otro, pero sí ayudarán a acelerar el proceso.
- Consume calcio y vitamina C: Tanto este mineral como la vitamina C son fundamentales para el fortalecimiento y el crecimiento de las uñas y del pelo.
- No olvides la biotina: También conocida como la vitamina B8 o vitamina H, la biotina es un suplemento que ayuda al proceso metabólico del cabello y de las uñas. Puedes consumir esta vitamina en cápsulas o bien añadir a tu dieta algunos alimentos que la contengan. Los frutos secos, el salmón, la yema de los huevos, los aguacates y el hígado son buenos ejemplos.
- No abuses de productos deshidratantes: Los quitaesmaltes, así como algunos pintauñas, contribuyen a la deshidratación de las uñas, lo que las debilita y retrasa su crecimiento. Por ello, evita usar estos productos químicos mientras esperas a que te crezcan.
- Cremas fortalecientes: Existen algunas cremas elaboradas a base de vitaminas, minerales y emolientes que permiten fortalecer mucho las uñas y hacer que estas crezcan más rápido. Para hacerte con estos productos, visita tu farmacia de confianza.
Remedios Naturales
Las propiedades de los siguientes ingredientes los convierten en soluciones perfectas para favorecer el crecimiento de las uñas de forma natural. Así pues, si te preguntas cómo hacer crecer las uñas más rápidamente, no dudes en probar estas opciones.
- Ajo: Mejora la circulación de la sangre en la punta de los dedos y endurece las uñas. Machaca dos dientes de ajo hasta crear una pasta, aplícala sobre tus uñas y deja que actúe durante 10 minutos.
- Aceite de ricino: Fortalece la estructura de las uñas. Aplica y evita lavarte las manos después.
- Limón: La vitamina C del limón mantendrá bien altos los niveles de colágeno de tu organismo y favorecerá el crecimiento de tus uñas, así como su resistencia. Exprime el zumo de la mitad de este cítrico y aplícalo directamente sobre las uñas. Deja que el limón haga su efecto durante 15 minutos.
- Aceite de oliva: Impregna un algodón en aceite de oliva y pásalo sobre tus uñas cada noche. Al ser rico en vitamina E es buenísimo para ayudar a activar el crecimiento.
Cuidados Adicionales para Uñas Saludables
Además de los remedios caseros, es crucial adoptar una rutina de cuidado constante para mantener las uñas saludables:
- Dieta equilibrada: Es fundamental para evitar la deficiencia de algún nutriente. Asegura un consumo adecuado de proteínas, calcio y vitaminas.
- Hidratación: Utiliza cremas hidratantes diariamente, especialmente en las cutículas, para activar la circulación y favorecer la absorción de nutrientes.
- Manicura adecuada: Espaciar los tratamientos de manicura para evitar la agresión de los esmaltes y quitaesmaltes sobre piel y uñas.
- Evitar agentes irritantes: Es necesario evitar el contacto directo con detergentes o productos desinfectantes.
- Esmaltes de calidad: Usa solo esmaltes de buena calidad y considera esmaltes fortalecedores para proteger tus uñas.
¿Qué hacer si se te cae la uña del pie?
Un golpe en el dedo del pie, un pisotón, la caída de un objeto pesado, recibir impactos repetidos en la uña practicando un deporte, tener una uña incarnada sin tratar o llevar un tipo de calzado inadecuado son situaciones cotidianas que pueden provocar que tengas una uña del pie despegada.
Si la uña del pie está a punto de caerse:
- No arranques la uña: Si todavía no se ha caído la uña del pie, NO la arranques tu solo, aunque este suelta. Una uña del pie debe caerse sola, y si fuese necesario quitarla por molestias o dolor tendría que intervenir un podólogo.
- Visita al podólogo: Es fundamental acudir al podólogo para determinar la causa por la que se va a caer la uña. Si nos hemos dado un golpe no será “grave”, ya que sabemos el origen y es algo puntual y accidental, pero si no sabemos la causa, puede que tengamos hongos en los pies o una infección.
- Tratamiento: Conociendo el origen y la causa, el podólogo será el que determinará en consulta un tratamiento u otro, así como una serie de recomendaciones a realizar en casa (limpieza, secado, vendaje, etc).
Si la uña ya se ha caído:
- Visita al podólogo: Al igual que en la situación anterior, es fundamental conocer el origen y la causa de la uña del pie despegada (ya sea por un golpe accidental o una infección por hongos).
- Supervisión: El podólogo supervisará que el crecimiento de la nueva uña es saludable, para evitar problemas futuros. El crecimiento de las uñas de los pies depende de varios factores, pero puede tardar en crecer entre 12 y 18 meses, ya que crecen más lento que las de las manos.
- Cuidados e higiene en casa: Tras la revisión en consulta, el podólogo nos dirá cómo cuidar la zona afectada sin uña. Es esencial mantener la zona de la uña limpia y seca. Es recomendable limpiarla a diario con agua tibia y jabón neutro, sin olvidarte de secarla bien con cuidado.
- Proteger la zona de la uña: Una vez esté completamente limpia, seca y desinfectada, se tapará la zona con una venda o una gasa para evitar roces, pero es importante que no esté apretada para que no presione el dedo.
Para prevenir la infección de la uña del pie despegada, debe mantener el lecho ungueal seco, limpio y cubierto con vaselina y una venda adhesiva hasta que el lecho ungueal esté firme o la uña haya vuelto a crecer. Hay que prestar atención a señales de infección como aumento de temperatura, enrojecimiento, dolor, sensibilidad, hinchazón o pus.
