¿Cuánto pesa un feto a las 18 semanas de gestación?

En la semana 18 de embarazo, entramos en el quinto mes. Tu bebé tiene el tamaño de una batata, midiendo unos 13-15 cm y pesando alrededor de 150 gramos. En la semana 18 el feto mide unos 18 cm. y pesa en torno a 200 gramos. Cada día gana más peso y acumula grasa debajo de la piel.

A continuación, te presentamos una tabla con el desarrollo del peso fetal por semanas:

Semana Peso aproximado
14-17 Hasta 140 gramos (en la semana 17)
18-21 A partir de 200 gramos (en la semana 18)

El seguimiento del tamaño y peso del feto por semanas es una parte muy importante del cuidado prenatal. Proporciona información valiosa sobre la salud y el desarrollo del bebé pero siempre hay que tener presente que las cifras son aproximadas y cada embarazo es único.

Desarrollo del bebé en la semana 18

Semana 18 de embarazo | 18 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana

La semana 18 de embarazo constituye un hito para el bebé: su corazón prosigue su desarrollo, las piernas y pies acaban de moldearse, y el cartílago del cuerpo se transforma en hueso poco a poco. Los pies y las piernas están moldeados. En su interior se visualizan sombras oscuras que corresponden a los centros de osificación. Es decir, las porciones cartilaginosas que hasta el momento han formado el esqueleto del feto, se transforman en tejido óseo.

En la semana 17 os decíamos que escuchaba sonidos del exterior, pero los huesos del oído aún se están formando, así como las terminaciones nerviosas que lo comunicarán de manera perfecta con el cerebro. Por tanto, el oído irá evolucionando y almacenando datos como la voz de la mamá, del papá... y discriminará entre sonidos conocidos y no conocidos. Es una máquina muy compleja y en estas semanas pueden verse las cuatro válvulas de su corazón.

También los ventrículos. Las aurículas están comunicadas entre sí, pasando sangre de derecha a izquierda. Todos los bebés en el vientre materno tienen un agujerito en el corazón llamado foramen oval, que evita el paso de la sangre a los pulmones. En esta semana podría verse alguna cardiopatía o variante de la normalidad, como fue nuestro caso. Nuestro peque tiene arco aórtico derecho, es decir, su aorta en lugar de ir por donde debe, va de derecha a izquierda.

Los genitales externos están formados y por eso se puede saber ya el sexo del bebé. A muchas os lo dirán en la eco de la semana 20. Entre las divertidas muecas que hace os sorprenderá teniendo hipo.

Ya puedes sentir a tu bebé en tu interior: en la ecografía podemos observar cómo se chupa el dedo, bosteza, incluso sonríe. En este momento del desarrollo sus cuerdas vocales ya funcionan, por lo que podría emitir sonidos como el del llanto. Si es niña, sus trompas de Falopio ya están formadas. Si es niño, sus genitales ya tienen sensibilidad.

Su corazón ya está dividido en cuatro cámaras (dos aurículas y dos ventrículos) y cuatro válvulas (tricúspide, mitral, aortica y pulmonar). Parte de la sangre de la aurícula derecha pasa directamente a la aurícula izquierda a través de un agujero llamado foramen oval, evitando el paso por los pulmones.

Ecografía de la semana 18

En la ecografía de la semana 18 se visualizan las cuatro cámaras cardiacas y mediante una ecografía Doppler se puede ver el recorrido de todos los vasos sanguíneos del cuerpo del bebé. En algunos países como Estados Unidos se realiza en esta semana el cuádruple test o "quad-screen" test. Es un test diagnóstico similar al triple test, pero con la determinación sanguínea de un cuarto marcador sanguíneo: la inhibina A.

Cambios en el cuerpo de la madre

Entre los cambios de tu cuerpo el peso ya estará en torno a los 4kg. Tu útero va ganando tamaño y subiendo a casi la altura de tu ombligo. La vejiga se comprime y la sensación de tener ganas de ir al baño es más constante. A veces esa sensación responde a infecciones de orina que son muy habituales también. Observaos pero no os mediquéis en ningún caso sin que os lo recete vuestro médico. Puede que tengas ardores y mucho apetito.

Incluso, es posible que tengáis que ir cambiando la postura para dormir, sobre todo si estáis acostumbradas a dormir boca abajo. Lo mejor es dormir sobre el lado izquierdo con un cojín entre las piernas.

El estreñimiento será otro de vuestros compañeros habituales. Combina dos de nuestros básicos, cojín nido y libro de embarazo en un pack completo y perfecto. Un libro con información, consejos y tips, donde pegar fotografías y pegatinas molonas y con espacio para expresarte, poner tus dudas, sentimientos, pensamientos, miedos...

En el caso de que las primeras semanas hayan sido especialmente “revueltas” a causa de las náuseas y otras molestias características del primer trimestre, la llegada al quinto mes de embarazo suele suponer una tregua. De hecho, muchas mujeres se refieren a esta etapa como la mejor del embarazo.

Como consecuencia de este aumento de volumen pueden presentarse una serie de síntomas que empiezan a ser más o menos evidentes a partir de las 18 semanas de embarazo. Uno de ellos es una mayor sensación de fatiga (disnea) al realizar algún tipo de movimiento: muchas mujeres notan que se quedan sin aliento y la mayoría pueden comprobar que su ritmo cardiaco se acelera. Todo ello es absolutamente normal.

Tu tripa ha crecido mucho. La expansión de tu útero puede ocasionar tirones en la parte baja del abdomen o un dolor agudo e intenso al realizar ciertos movimientos. Algunas mujeres comienzan a notar las contracciones de Braxton Hicks, contracciones de preparación del útero para el momento del parto que no son dolorosas, duran entre 30 y 60 segundos y desaparecen al cambiar de postura.

Recuerda que debes dormir de lado, preferiblemente sobre el lado izquierdo, para evitar que el peso del útero comprima la vena cava inferior. Para estar más cómoda, ayúdate de un cojín o almohada colocado entre tus piernas.

En esta semana el estreñimiento puede hacerse más notable, ya que las digestiones se vuelven más lentas. Ello te puede provocar pesadez, dolor abdominal, gases, hinchazón de tripa y hemorroides.

Los cambios en tu sistema cardiovascular pueden hacer que te sientas sensación de mareo al levantarte rápido de la cama o hacer ciertos movimientos.

El crecimiento progresivo de tu abdomen hace que tu centro de gravedad se desplace poco a poco hacia las piernas. Los huesos de la pelvis se hacen más flexibles, lo que puede provocar dolor de espalda en la zona lumbar o ciática por la inflamación y estrangulamiento del nervio ciático.

Otro síntoma común es el picor de la piel debido al estiramiento, algo que puedes aliviar aplicándote crema hidratante.

Recomendaciones para la madre

  • Procura comer cada dos o tres horas de forma liviana y opta por alimentos frescos y nutritivos como las frutas, las verduras, las legumbres, el pescado, los lácteos y la carne (preferiblemente cocinados al horno, a la plancha o hervidos). Evita las grasas, los fritos, el azúcar y los alimentos ultraprocesados.
  • Es normal que a partir de esta semana notes más apetito ya que las necesidades calóricas del feto se incrementan.
  • Desde el momento en que empieces a notar las patadas del bebé se aconseja que estés pendiente por si pasan más de 24 horas sin sentirlo. Permanece atenta pero sin obsesionarte, ya que los fetos no están siempre igual de activos y tu nivel de actividad también puede influir en que lo notes más o menos.

El problema del estreñimiento y las hemorroides

Las hormonas del embarazo combinadas con el aumento del tamaño del útero (que comprime a los intestinos) pueden enlentecer la digestión y dificultar el vaciamiento de los intestinos. Por este motivo es frecuente el estreñimiento.

Toda embarazada debe prevenir el estreñimiento para intentar evitar en lo posible las temidas hemorroides. Ácido fólico, yodo, vitamina B12, omega 3...

El estreñimiento además, puede favorecer la aparición de hemorroides que están relacionadas con el aumento de presión en las venas rectales. La compresión del útero sobre el retorno venoso y la disminución del tono de la pared venosa debido a la progesterona son otras causas de hemorroides durante el embarazo.

La defecación puede ser insoportable llegando a producirse sangrados escasos. Para ello se aconseja evitar el estreñimiento con una dieta rica en líquidos, vegetales y fibra, baños de asiento con agua fría y sal gorda y la utilización de pomadas locales con antiinflamatorios y anestésicos para aliviar el dolor.

Precauciones alimentarias: el anisakis

El parásito, gusano o larva llamado anisakis se encuentra en el pescado crudo o poco cocinado. Por eso se aconseja no comer pescado crudo o de dudosa procedencia.

Los síntomas en la mujer embarazada aparecen en un plazo máximo de 24 horas tras la ingesta de pescado con anisakis. Estos consisten en náuseas y vómitos continuos acompañados de fuertes dolores abdominales, fiebre y en ocasiones erupción cutánea.

El diagnostico de la infección por anisakis se basa en la clínica, en la presencia del parásito en el tubo digestivo tras realizar una endoscopia, que en casos graves puede realizarse a la gestante, o en la detección de anticuerpos específicos frente al anisakis en un análisis de sangre.

El mejor tratamiento de la infección por anisakis es la extracción del parásito del tracto intestinal mediante una endoscopia digestiva alta, que consiste en introducir un tubo por la boca y llegar hasta el estómago y duodeno. Esta prueba puede realizarse en las embarazadas y en muchas ocasiones sirve de diagnóstico y tratamiento.

En muchos casos, el tratamiento sintomático es suficiente pues la infección suele acabar curando sola con el tiempo. Se administran antiácidos para aliviar las molestias intestinales al disminuir la irritación de la mucosa intestinal que causa el parásito.

Cómo evitar la infección por anisakis

  1. Congelar el pescado a -20ºC durante al menos 72 horas. Los pescados que se consumen crudos como el sushi, el sashimi, el ceviche, el tartar de atún, los boquerones en vinagre, los marinados o los ahumados, deben haber estado congelados en esas condiciones.
  2. Cocinar el pescado a 70 ºC.
  3. Comprobar el aspecto del pescado antes de consumirlo: olor y color.
  4. Lavarse las manos después de limpiar el pescado y haber extraído las vísceras.

Es importante recordar que ni el vinagre ni la sal eliminan el anisakis.

El pescado que se ultracongela en alta mar no supone ningún peligro para la salud porque se le extraen las vísceras nada más capturarlo, y de esta forma, se eliminan las larvas de anisakis.

Para evitar infectarse por el anisakis, la mujer embarazada debe llevar a la práctica de manera responsable todas las medidas preventivas expuestas.

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