¿Cuánto mide un niño por edad? Guía completa sobre el crecimiento infantil

Los procesos de crecimiento y desarrollo están intrínsecamente relacionados, y están determinados tanto por la herencia genética como por el entorno físico, emocional y social del niño. Este proceso continuo se inicia durante el embarazo y culmina al final de la pubertad, cuando se alcanza la madurez.

En cada revisión médica del niño sano, es fundamental realizar una medición precisa de la altura, el peso y la circunferencia de la cabeza. Durante los dos primeros años de vida, el crecimiento es especialmente rápido, por lo que la medición de la talla debe realizarse de forma adecuada.

La talla se debe comparar con las tablas de crecimiento, donde el mantenimiento en el percentil ayuda a definir si el crecimiento se encuentra dentro de límites normales. Es importante recordar que todas las líneas de los percentiles corresponden a valores normales, existiendo dentro de la normalidad niños más altos y niños más bajos.

Estar en un percentil 75 de altura significa que, al comparar con 100 niños de la misma edad y sexo, 75 medirían igual o menos, mientras que 25 medirían más.

Las desviaciones de los patrones de crecimiento pueden ser poco importantes o indicar trastornos serios.

Hasta el año 2006, las tablas de crecimiento se realizaban con una población reducida de niños de un mismo origen y no distinguían si habían sido alimentados con lactancia materna o artificial. La estatura final depende de múltiples factores que actúan modificando el potencial existente, y ningún método puede predecir de forma precisa la estatura final.

Percentiles y curvas de crecimiento, ¿qué significan? ¿para qué sirven?

Métodos para predecir la estatura final

  • Método de la estatura parental: Considera la altura de los padres para estimar la altura del niño.
  • Métodos que incorporan la edad ósea: La edad ósea se determina mediante una radiografía de mano y muñeca izquierdas, y representa la edad biológica del niño. La velocidad a la que crece el esqueleto no siempre coincide con la edad real.

La edad ósea refleja la velocidad a la que crece el esqueleto y no siempre coincide con la edad real (cronológica). Se valora analizando los huesos que hay en la muñeca (carpo) y mano izquierdas mediante una radiografía. En los casos en que hay duda sobre la normalidad del crecimiento, es una prueba que resulta fundamental.

Algunos chicos son altos comparados con el resto de sus compañeros de clase, pero tienen una maduración ósea adelantada. Estos chicos dejarán de crecer antes que sus compañeros, por lo que, al final, probablemente no terminen siendo tan altos como parecía.

Para determinar la edad ósea de un niño, se compara su radiografía de muñeca con unos modelos existentes para cada edad. No es un procedimiento sencillo y puede haber ligeras variaciones según la persona que realiza la valoración.

La hormona de crecimiento se segrega en mayor cantidad con la fiebre y durante el sueño, por eso es tan importante que los niños duerman las horas suficientes. En general, la pubertad se detiene el crecimiento a los 12 años en las niñas y a los 14 en los niños. Además del aumento en altura, la masa corporal aumenta a esta edad y de distinta forma en chicos y chicas.

La duración de esta etapa es variable y así hay chicos que experimentan todos los cambios en poco más de dos años y otros en que la evolución se alarga hasta cinco años.

La importancia del control del peso y la talla en bebés

La tabla de pesos y tallas del bebé por meses es uno de los controles periódicos más relevantes. El crecimiento y el peso pueden evolucionar de forma diferente en cada bebé, pero sí coincide en algo: en la importancia de la relación que existe entre ambos. Detrás de esta evolución está el propio desarrollo físico del bebé y, por ello, es importante su control periódico por parte de un pediatra.

Si incluso antes de que nazca el bebé es importante conocer estas magnitudes, estar atentos a la evolución del peso del bebé tras nacer se hace imprescindible.

Los pesos y las tallas del bebé durante el embarazo es una de las medidas clave para comprobar la evolución dentro del vientre. Los cambios son muy claros.

Si durante las primeras semanas de embarazo el aumento del peso se debe esencialmente al líquido amniótico, placenta o incluso la retención de líquido de la madre, esto va cambiando en las siguientes fases de forma acelerada.

Es en la segunda parte del embarazo cuando los pesos y las tallas del bebé se disparan. En las últimas 5-6 semanas se da el salto de pesar poco más de un kilo, a ir rondando los tres kilos e incluso superarlos cuando se llega a la semana 40. Con respecto a la talla del bebé, se acerca a los 50 centímetros.

Contar con información rigurosa durante esta etapa, y apoyarte en recursos fiables como los mejores seguros de salud, puede ayudarte a vivir el embarazo con mayor tranquilidad.

Peso y talla del bebé al nacer

¿Cuál debe ser el peso del bebé al nacer? Llegado el momento de nacimiento, la mayoría de los niños pesan entre 2,5 y 4 kilos. Por debajo de este peso se considera a un bebé pequeño y, por encima, grande.

En cuanto a la estatura de los bebés al nacer, se sitúan, como media, entre los 46 y 53 centímetros.

Las razones por las que un bebé tiene bajo peso suelen ser si es un bebé prematuro, o sencillamente porque es pequeño. Existen muchas razones por las que un bebé puede nacer pequeño:

  • Factores genéticos
  • Dificultades en el embarazo, por ejemplo con la placenta
  • Problemas de salud de la madre

Aunque los avances en las últimas décadas son enormes, un bebé con problemas de peso y talla puede tener mayores dificultades:

  • Más propenso a enfermedades o infecciones en las primeras semanas de vida
  • Problemas a largo plazo en el desarrollo motriz, aprendizaje y social

En el lado contrario, los bebés con exceso de peso puede ser resultado de otros factores, en muchos casos puede deberse a que la madre tuvo diabetes durante el embarazo. Estos bebés tienen un mayor riesgo de lesiones al nacer, también pueden tener problemas de azúcar en la sangre.

¿Cuánto tiene que aumentar un bebé por mes?

Partiendo o no de ciertos desajustes en el nacimiento, el control de la talla y peso del bebé por meses es muy importante. Es algo que además se prolonga en el tiempo, durante los años preescolares, la etapa media e incluso hasta la adolescencia.

La evolución del peso de bebé sigue las siguientes fases:

  1. Tras el nacimiento: se produce una pérdida de peso, alrededor del 5% al 10%
  2. A las 2 semanas: el bebé empieza a crecer y el aumento de peso es muy rápido
  3. El peso del bebé a los 2 meses ya supera, en la gran mayoría de los casos, los 5 kilos y 56-57 centímetros
  4. De 4 a 6 meses el bebé debe superar el doble del peso que tenía al nacer, hasta al alcanzar una media de 8 kilos al final de este periodo, y acercándose a los 70 centímetros
  5. De 6 a 9 meses el incremento de peso se va ralentizando, llegando a unos 9 kilos de media al cerrar este trimestre (un kilo más de media con respecto a tres meses antes), con respecto a la talla, supera los 70 centímetros de media
  6. Al año esta ralentización en el peso del bebé es más evidente, ganando unos 600 gramos de peso (hasta los 9,6 kilos de media), mientras en talla sí gana alrededor de 6 centímetros (hasta los 76 centímetros de media)
  7. De un año a dos años, cuando el bebé empieza a dar sus primeros pasos, tan solo aumentará alrededor de dos kilos de peso, en estatura gana unos 12 centímetros

Durante todo este periodo, las necesidades de nutrientes de un bebé varían en correspondencia a estas tasas de crecimiento. Cada niño o niña tendrá una curva de crecimiento individual, cuyo control, como hemos dicho, es fundamental.

Tablas de pesos y estaturas

La tabla de peso y estatura para bebés, la curva de crecimiento la utilizan los médicos para poder comparar la evolución en peso y talla del bebé con lo que se considera normal, tanto para su edad como para su sexo.

Las curvas vienen derivadas de la media de mediciones de amplios grupos de población por la edad. Además del peso y tallas del bebé, también se tiene en cuenta su relación: el índice de masa corporal (IMC) y perímetro cefálico.

Cuando son pequeños, la estatura se mide con ellos acostados, mientras que el perímetro cefálico se realiza envolviendo una cinta métrica por encima de las cejas y colocándola alrededor de la parte posterior del cráneo.

Con la relación de peso y talla del bebé se calcula el IMC, que es una de las herramientas, no la única, para identificar posibles problemas de obesidad.

Cómo interpretar los datos de la tabla de pesos y estaturas

Como ya hemos señalado, los datos de cada bebé se comparan con niños del mismo sexo y edad, situándose en distintos percentiles. La interpretación de los datos por un médico es esencial para poder detectar problemas.

Un aumento insuficiente de peso, de estatura, o de ambas, puede indicar un retraso en el desarrollo o que el niño sufra una enfermedad crónica.

Por ello, lo más importante de las tablas de peso y talla del bebé, y su revisión periódica, es que se haga por un profesional médico, que es el que determinará, en los casos de existencia de una anomalía, si esta se corresponde a un problema de salud real o solo es necesario continuar con seguimiento.

Por último, hay que tener en cuenta que las curvas de crecimiento de peso y talla del bebé no son un factor de predicción de la estatura futura de un niño o niña, y que la maduración de cada niño puede ser diferente.

A pesar de eso, el control periódico del peso del bebé y su talla es una medida sencilla e importante, y una información que, como hemos visto, es importante controlar.

Tabla de crecimiento del bebé estándar

Una tabla de crecimiento del bebé estándar es aquella que muestra la media, es decir, el percentil 50, de peso y talla de los bebés en función de su edad y sexo.

La OMS considera como percentil 50 los siguientes datos:

Niños

Edad Talla Peso
Recién nacido 50cm 3,5kg
3 meses 61cm 6,5kg
6 meses 68cm 8kg
9 meses 73cm 9kg
12 meses 76cm 9,5kg
15 meses 78cm 10,2kg
18 meses 82cm 11kg
2 años 88cm 12kg
3 años 96cm 14,2kg
4 años 103cm 16,2kg
5 años 110cm 18,2kg
6 años 116cm 20,5kg
7 años 122cm 23kg
8 años 126cm 25,5kg

Niñas

Edad Talla Peso
Recién nacido 49cm 3kg
3 meses 60cm 6kg
6 meses 66cm 7,2kg
9 meses 70cm 8,2kg
12 meses 74cm 9kg
15 meses 79cm 9,5kg
18 meses 81cm 10,2kg
2 años 86,5cm 11,5kg
3 años 95cm 14kg
4 años 103cm 16kg
5 años 109,5cm 18kg
6 años 115cm 20kg
7 años 121cm 22,5kg
8 años 126cm 25kg

¿Cómo se utilizarán los percentiles de crecimiento de mi bebé?

El percentil que haya resultado del estudio que se le haya hecho a tu bebé, es el resultado de la comparación con otros bebés de su edad y sexo. De esta manera, si en la tabla de pesos y tallas tu bebé tiene un percentil alrededor del 50, significa que está en la media. Sin embargo, si el resultado es de 10, significa que solo un 10% de los niños están por debajo de las medidas del bebé. Asimismo, si el resultado es de 90, indica que solo el 10% de los bebés de su edad están por encima de sus medidas.

Como ves, es fácil entender cómo funcionan los percentiles. En cualquier caso, no te alarmes por el resultado de estos percentiles en caso de que se salgan de la media. Estos estudios siempre ha de realizarlos un especialista, que, con su criterio y a veces otras pruebas adicionales, te dirá si tu bebé sufre alguna anomalía significante o no.

¿Por qué mi bebé no engorda con leche materna?

Existen diversos motivos por los que un bebé puede no estar engordando al alimentarse con lactancia materna. Entre ellos encontramos:

  • La madre no produce la suficiente leche: en ocasiones la madre no genera la suficiente leche y, por tanto, el bebé no está recibiendo todos los nutrientes que necesita
  • El bebé no saca suficiente leche: hay casos en los que la madre produce la suficiente leche pero el bebé no es capaz de sacarla, esto puede ocurrir porque el bebé no succiona correctamente, tiene mal agarre o no hace todas las tomas necesarias
  • Enfermedad del bebé: aunque no es lo habitual, tu bebé puede estar sufriendo una enfermedad que no le permita ganar peso, llévale al médico para descartar cualquier patología

La salud de tu bebé y su correcto desarrollo son fundamentales, cumplir con las visitas periódicas al pediatra y seguir sus consejos es la clave para tener un bebé sano y fuerte.

El peso en los pequeños se puede medir con exactitud, con un mínimo de habilidad y con equipamiento barato, lo cual permite que cualquier desviación de la normalidad sea detectada rápidamente. La talla es un importante parámetro del desarrollo y el ritmo de su aumento es bastante similar al del peso, de manera que evoluciona paralelamente. El peso y la talla dependerán de la genética pero también de los hábitos alimenticios del niño y el tipo de actividad.

El peso de los niños según la edad

El peso medio al nacimiento del niño es entre 3200 y 3500 g. En los primeros días desciende a veces hasta un 10% para empezar después a subir, de forma que a los 15 días de vida casi el 100% de los niños recuperan el peso del nacimiento, como mínimo.

Las ganancias de peso son de 1 g/hora, 24 g al día, o sea unos 170 g a la semana. De manera ideal y aproximativa se estima que en los primeros 3 meses de vida, la ganancia ponderal es de 1 kilo por mes, ½ kilo por mes en los 3 meses siguientes y ½ kilo por mes en los 6 meses siguientes.

A los 2 años de edad se cuadriplica el peso del nacimiento y a partir de esta edad aumenta 2 kilos por año.

Algunos bebés, por razones desconocidas, toman poca cantidad de leche, bien de su madre o bien de fórmula láctea. Si su estado general es bueno, duerme bien, está tranquilo y con buen color, no tiene vómitos ni diarrea, se puede estar tranquilo aunque las ganancias sean justas.

A medida que el niño se hace mayorcito, el ritmo de ganancias decrece y al tercer mes son satisfactorios 150 g semanales. Entre el 5º y 6º mes el niño dobla el peso al nacimiento y al 8º mes, 8 kilos puede considerarse una cifra satisfactoria (8 meses/8 kilos). Después, con ganancias de unos 100 g semanales, se llega al 12º mes, momento en que el peso suele ser el triple del peso que tuvo al nacimiento.

Estas cifras no son fijas, sino más bien aproximativas, pues hay que tener en cuenta las variaciones individuales así como el peso que tuvo al nacimiento. Una vez transcurrido el primer año, el peso es una cifra que se estaciona. Las ganancias de peso son más laboriosas, de modo que a los 18 meses pesan entre 11 y 14 kilos; cifra que es muy similar a la que se observa a los 2 años de vida. A los 3 años pesan alrededor de 15 kilos, a los 4 años unos 16 kilos; de nuevo insistir que hay que tener en cuenta los hábitos alimenticios del niño (ingesta de calorías/día), tipo de constitución y tipo de actividad.

La talla de los niños según la edad

En general, la talla media al nacer es de 50 cm, y en los tres primeros meses el niño crece una media de 3 cm por mes; después en el 2º trimestre la media es de 2 cm por mes, y por último, en el segundo semestre es de 1 cm por mes. Sin embargo, el ritmo de la talla no es regular.

Al año de vida la talla media oscila entre 72 cm y 75 cm. Hacia los 2 años es aproximadamente de 85 cm y hacia los 4 años alcanza el metro. Es decir, que al 4º año de vida se dobla la talla que se tuvo al nacer.

La talla varia en cada individuo en función de circunstancias tales como sexo, talla de los padres, talla al nacimiento, ingreso calórico. La talla baja o un crecimiento anormal pueden constituir la única manifestación de una inadecuada nutrición.

Recientemente, algunos autores han introducido el concepto de niño "empequeñecido y depauperado" aplicado a los estados nutricionales, distinguiendo así la situación de un déficit de talla para la edad de un déficit de peso para la talla, más allá de los límites normales (2DS).

La velocidad de crecimiento lenta se mantiene hasta los 3 años, momento a partir del cual, se restablece un ritmo normal, por lo que el niño sigue un carril paralelo al de referencia, si bien por debajo. Por tanto, entre los 3 y 5 años es un periodo de especial sensibilidad, a partir del cual los mecanismos que actúan suprimiendo el crecimiento, cualesquiera que sean, dejan de intervenir.

La detención del crecimiento en relación con la malnutrición energético-proteica durante la primera época de la vida conlleva, por lo tanto, una alta probabilidad de ser adultos de talla baja.

Los niños que se recuperan de la malnutrición y crecen muy rápidamente, no parece que comiencen la recuperación de su talla hasta que se ha restaurado, por lo menos en parte, el déficit de peso.

El peso de los niños, junto con la talla, son dos parámetros muy importantes que nos hablan de su ritmo de crecimiento. Si bien se trata de mediciones que se deben interpretar dentro de un contexto, hay varias pautas precisas que los médicos conocen muy bien.

Pesar y medir al recién nacido es una de las primeras acciones que realizan los pediatras para conocer su estado de salud, y los resultados servirán de base para los futuros controles. La herencia y la vida intrauterina son determinantes en esta etapa, mientras que la alimentación lo será más adelante.

El peso promedio de los bebés al nacer ronda los 3 kilos, con un límite de 4. Si está por encima, se habla de macrosomía fetal, la cual se relaciona con un mayor riesgo de sufrir obesidad o síndrome metabólico. Cuando es menor a 2,5 kilos, estamos ante un diagnóstico de bajo peso al nacer, o crecimiento intrauterino retardado (CIR).

Has de saber que no se trata de un progreso lineal, porque hay momentos en los que se produce de una forma más rápida, y que las tablas son solo orientativas. Lo esencial es que haya un crecimiento sostenido. En esta etapa, el parámetro que se utiliza es el percentil, una medida que nos permite situar un valor dentro del grupo de la misma edad. Las mediciones más frecuentes según la Organización Mundial de la Salud se encuentran entre los percentiles 15 y 85, que reflejan el crecimiento esperado.

Hay que tener en cuenta que ese dato, por sí solo, no determina el estado de salud del niño, porque representa únicamente una comparación basada en las estadísticas. Por otra parte, el bebé gana peso de una manera muy acelerada durante el primer año de vida. Después de triplicar su peso al nacer en el primer año, en el segundo año el incremento se hace más lento. En esta etapa, el modo de medir la talla es distinto y ya no se emplea la longitud sino la estatura. La razón es que la mayoría de los niños ya pueden ponerse de pie. Además, las proporciones del pequeño cambian considerablemente: el abdomen es ahora menos prominente, las curvas de la espalda son menos acentuadas y los miembros se hacen proporcionalmente más largos.

Se estima que la ganancia promedio de peso es de 2 kilos por año y, a los 5 años, la estatura suele ser el doble de la longitud al nacer. En esta fase se usa el índice de masa corporal (IMC) y los resultados se comparan con los percentiles. El crecimiento es un poco más rápido que en la anterior y el aumento de peso esperado es de 2,4 kilos por año. El IMC ayuda al pediatra a determinar si hay tendencia a subir de peso y te indicará qué es lo mejor para comer.

La talla y el peso de los niños tiene un progreso diferente según la etapa de crecimiento: es muy rápido en el primer año de vida para hacerse más lento después. Aunque constituyen parámetros esenciales para conocer la evolución del desarrollo, por sí solos no representan un indicador que descarte o confirme la presencia de algún tipo de trastorno.

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