En la actualidad, los derechos de la mujer son un tema central en el debate público. Dentro de este contexto, es importante comprender la definición y el significado de "gestante lactante". Este término se refiere a una mujer que está embarazada y, al mismo tiempo, amamantando a un niño.
Para entender mejor este concepto, es fundamental diferenciar entre "mujer gestante" y "madre gestante". La maternidad, en relación con la mujer, comienza en el mismo instante que la gestación, en referencia al hijo. Desde el inicio del embarazo, con la unión del óvulo y el espermatozoide, la mujer se convierte en madre de un ser humano en gestación, su hijo.
Beneficios de la Lactancia Materna
La lactancia materna se considera la alimentación ideal para el lactante. La evidencia científica demuestra que los niños que no son amamantados tienen un mayor riesgo de enfermedades, tanto durante la lactancia como en años posteriores.
Algunos de los beneficios de la lactancia materna incluyen:
- Disminución del riesgo de otitis media hasta en un 77%.
- Reducción del riesgo de infecciones respiratorias de vías bajas hasta en un 75%.
- Disminución del riesgo de asma en un 40%.
- Reducción del riesgo de dermatitis atópica en un 42%.
- Disminución del riesgo de leucemia en un 20% (con lactancia de más de seis meses).
- Reducción del riesgo de muerte súbita en un 36% (con lactancia de más de seis meses).
Además, amamantar ayuda a la madre a mejorar su salud presente y futura, reduciendo las hemorragias postparto, proporcionando anticoncepción durante los seis primeros meses (siempre y cuando el bebé tenga menos de seis meses, la lactancia sea exclusiva, existan las tomas nocturnas y no haya regresado el período menstrual de la madre), mejorando la remineralización ósea postparto, disminuyendo el riesgo de cáncer de mama, ovario y de diabetes tipo 2, entre otros beneficios.
La lactancia materna también promueve un contacto físico frecuente y estrecho con el lactante, lo que favorece la creación del vínculo afectivo y contribuye a su desarrollo óptimo. Este proceso genera un gran sentimiento de satisfacción y autoestima en la madre.
Situación Actual de la Lactancia Materna
A pesar de los beneficios evidentes, las tasas de inicio y duración de la lactancia materna han disminuido significativamente desde 1920, debido a la introducción de fórmulas para alimentación infantil derivadas de leche de vaca evaporada. Conscientes de la importancia de la lactancia materna, la mayoría de las mujeres manifiestan querer amamantar a sus hijos. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de las propias madres, grupos de apoyo, profesionales, gobiernos e instituciones internacionales, las tasas de lactancia están lejos de lo deseable.
A nivel internacional, a partir de la Declaración de Innocenti en 1991, la OMS y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) lanzaron la estrategia denominada «Iniciativa Hospital Amigo de los Niños» (IHAN) con el fin de ayudar a los hospitales, Servicios de Salud y en particular a las salas de maternidad, a adoptar prácticas de protección, promoción y apoyo a la lactancia materna desde el nacimiento.
Lactancia Materna Durante el Embarazo
En la mayoría de los casos, no es necesario destetar al niño amamantado durante el embarazo de su próximo hermano. A continuación, se presentan algunas consideraciones importantes:
- En la madre: La energía que precisa la madre durante el embarazo aumenta si además está dando el pecho; no obstante, se ha demostrado que las mujeres pueden asumirlo sin que se afecte el crecimiento del feto. Tampoco hay repercusión sobre el contenido mineral óseo ni una mayor tendencia a la osteoporosis, siempre que la mujer esté sana y bien nutrida. Por otro lado, durante el embarazo, la mama y el pezón están mas sensibles, lo que puede provocar molestias e incluso dolor en las tomas.
- Sobre la lactancia: El embarazo puede modificar el sabor y la cantidad de leche (especialmente a partir del segundo trimestre), lo que puede hacer que el niño la rechace. Lo mismo sucede cuando al final del embarazo se secreta calostro. Un estudio realizado por la liga de leche demostró que la tasa de destete espontáneo del niño ante el embarazo de la madre llega al 60-70%.
- Sobre el hermano mayor: Lactar durante el embarazo no supone ningún riesgo para el hijo mayor.
- Sobre el embarazo: Se sabe que la succión del pecho estimula la producción de oxitocina, lo que puede provocar contracciones del útero y desencadenar abortos o partos prematuros. No obstante, el útero gestante de la mayoría de las mujeres tiene un alto grado de insensibilidad a esta hormona hasta la 40 semana de embarazo, por lo que no tendría que haber problemas.
En un embarazo que va bien y sin ninguna sospecha de que exista un riesgo, la decisión de continuar amamantando depende del bienestar de la madre y el niño lactante. La madre no debe sentirse culpable ni cuestionada, elija la opción que elija.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda alimentar al bebé con lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y su mantenimiento, junto a la alimentación complementaria, durante los primeros 2 años de vida, pudiendo alargarse todo lo que la madre y el lactante deseen.
El mecanismo por el que durante la lactancia se produce la supresión de la ovulación y de la regla es un complejo proceso hormonal en el que participan la hipófisis y el hipotálamo (glándulas situadas en la cabeza), el ovario y la mama. Esta reducción de la fertilidad tiene una duración variable y se relaciona con la succión, no obstante, a partir de los seis meses tras el parto, la ovulación y la regla pueden aparecer en cualquier momento, aunque la lactancia materna continúe.
En ciertas culturas se defiende el destete del hermano mayor por la creencia ancestral de que el mayor podría absorber el espíritu del niño aún no nacido a través de la leche de la madre.
