Para muchos padres, el tamaño del pene de su hijo es motivo de preocupación. Es importante saber que existen rangos de normalidad y que, en muchos casos, la percepción de un tamaño pequeño puede ser errónea.
Durante la infancia, el tamaño del pene se mantiene bastante estable. No será hasta que inicie el desarrollo puberal, entre los 10 y 13 años, cuando el pene aumentará su tamaño.
¿Cuándo se considera micropene?
El micropene se define como un órgano normal en forma y función, pero con una longitud inferior a la considerada normal y sin asociarse a ambigüedades en los genitales.
Se considera “micropene en el adulto” aquel cuya longitud es menor de 7 cm en estado de erección y “pene pequeño” aquel que mide entre 7 y 11 cm en erección. Se mide por la cara dorsal del pene, estirado, desde el pubis hasta la punta del glande.
Es considerado micropene todo aquel inferior a 7,1 centímetros en erección. Es el rango más común en la sociedad española.
El micropene debe diferenciarse del pene plegado y enterrado entre abundante grasa presente a nivel suprapúbico y abdominal (que suele ser de tamaño normal).
Tamaño normal del pene por edad
El tamaño del pene va cambiando con el crecimiento, sobre todo a partir de la pubertad. En general el tamaño del pene (cuando no está en erección) en un niño de:
- 12 años: entre 5-10 cm.
- 14 años: entre 6-14 cm.
- 16 años: de entre 10-15 cm.
- 18 años: puede medir entre 11-17 cm.
Sin embargo, el tamaño del pene en reposo (sin erección) no es necesariamente proporcional al tamaño que alcanzará durante una erección.
El pene de un niño al nacer debe medir en torno a 3,5 cm (entre 3,1 cm y 3,9 cm como límites inferior y superior de normalidad). Hasta que el niño cumple once años, la longitud de su pene tiene muy poca variación. A partir de los doce años, cuando comienzan los cambios puberales, el pene duplica su longitud; los límites inferior y superior de normalidad se multiplican por cuatro.
Causas del micropene
Las causas del micropene pueden ser diversas:
- Idiopática: sin causa conocida.
- Genética: presencia de mutaciones y polimorfismos genéticos que conllevan la aparición de un micropene.
- Hipogonadismo hipogonadotrópico: debido a una secreción deficiente de hormona GnRH a nivel del hipotálamo cerebral.
- Hipogonadismo hipergonadotrópico: debido a una incapacidad de los testículos de generar testosterona.
Uno de los posibles efectos que podría causar la contaminación ambiental, según estas publicaciones americanas, es la reducción del tamaño del pene. La diferenciación de los genitales externos se produce entre la sexta y la octava semana de gestación. En ese momento, las gónadas indiferenciadas evolucionan a testículos en respuesta a una serie de hormonas necesarias para el desarrollo de los genitales externos.
Signos y síntomas del micropene
En unas ocasiones el micropene aparecerá como entidad aislada y en otras podrá estar ligado a una variedad de síntomas (Síndrome de MORM: retraso mental, obesidad del tronco, distrofia retiniana -ocular- y micropene).
El pene "enterrado" o falso micropene
La mayoría de las veces no es cierto que el niño tenga un micropene. En realidad, lo que ocurre es que el aumento de peso del niño hace que la base del pene se vaya hundiendo en la grasa del pubis. Lo llamamos pene “enterrado” o falso micropene. Bastará con empujar la grasa púbica hacia abajo y comprobar como el pene sobresale. No es preciso realizar ningún tratamiento, salvo cuidar la alimentación y hacer ejercicio físico, si existe sobrepeso.
Diagnóstico del micropene
La evaluación del tamaño y forma del pene debe formar parte ya de la revisión general e integral que se realiza al niño recién nacido. Más adelante, todavía en Pediatría, la apreciación muy frecuente que tienen los padres sobre el tamaño del pene de su hijo motiva las consultas médicas.
El andrólogo es el médico especializado en diagnosticar un caso de micropene. La única forma de diagnosticar un verdadero caso de micropene es mediante una visita al andrólogo quien realizará una exploración médica y prescribirá las pruebas que se puedan considerar necesarias como el estudio del cariotipo y la medición de los niveles hormonales de FSH, LH y testosterona u otras determinaciones hormonales. Determinados casos requieren un tratamiento endocrinológico específico.
El diagnóstico se basará en un criterio anatómico y en la medición de la longitud con el pene estirado. Para hacerlo se debe tomar el pliegue del glande entre el pulgar y el índice y tirar suavemente. Con la otra mano se sostiene una regla rígida a lo largo de la superficie dorsal, deprimiendo a la vez la grasa púbica, para medir desde la base del pene hasta el extremo del glande.
Otras pruebas que se realizan son un cariotipo y la medición de los niveles hormonales de FSH, LH y testosterona.
Cuando existe hipogonadismo se recomienda administrar una serie de inyectables intramusculares de testosterona cuya dosis varía según la edad. Otra opción es la administración de pomadas de testosterona durante tres semanas.
Otras anomalías del pene infantil
Además del micropene, existen otras anomalías que pueden generar preocupación:
- Pene "enterrado" por fimosis o balanitis: Son niños sin obesidad ni exceso de grasa púbica, que han tenido fimosis o que han sufrido algún episodio de balanitis, cuya consecuencia es la retracción de la piel prepucial y el enterramiento del pene.
- Desplazamiento escrotal: Se trata de una disposición anómala de la piel escrotal, que se fija en la cara inferior del pene. La cara superior del pene es normal, pero a nivel inferior parece más corto y ello puede además dificultar el acto sexual en la edad adulta.
¿Cuándo consultar al especialista?
Es importante consultar al andrólogo y abordar el tema desde las primeras dudas. Cuando existe un motivo de preocupación, consultar al especialista siempre es conveniente, aunque sea para descartar un problema médico y tranquilizar a la familia. En Institut Marquès disponemos de una unidad de Andrología orientada a los trastornos del pene.
Para un niño, pensar que su pene es pequeño puede ser motivo de complejo para el niño, sobre todo si sus amigos o compañeros de colegio hacen algún comentario o se comparan entre ellos en los vestuarios. Temen que esto pueda dañar su autoestima y sexualidad, sobre todo al entrar en una época de altibajos emocionales e inseguridad ante la propia imagen como es la adolescencia.
Más allá de estos datos lo importante es que no olvides que esta medida no es lo que determina la calidad de una relación sexual. Hay quienes se fijan en aspectos biológicos como el tamaño del pene cuando piensan en la calidad de las relaciones sexuales. ¡No te equivoques! Lo esencial en la sexualidad no es ni llevar perfume, ni el tamaño de una parte de tu cuerpo, aunque esa parte sea importante. Lo esencial es saber amar.
