A medida que avanza el embarazo y se acerca la fecha de nacimiento de tu hijo/a, es natural que surjan muchas preguntas. ¿Cómo será mi parto? ¿Cómo se desarrollará? ¿Cómo serán las contracciones? Estas son algunas de las inquietudes más comunes entre las futuras mamás.
Fases del Parto
El parto se divide en tres fases diferentes: la fase de apertura, la fase de salida y la fase posparto. Estas fases se definen de manera diferente porque describen distintos periodos y procesos durante el parto.
La Fase de Apertura
La fase de apertura se divide a su vez en dos fases: la fase de latencia y la fase de apertura activa. La fase de latencia comienza con el inicio del parto, es decir, con el comienzo de las contracciones periódicas, dolorosas y progresivas. Cuando el cuello del útero se abre 4-6 centímetros, se entra en la fase de apertura activa, que describe el tiempo que transcurre desde una apertura del cuello del útero de 4-6 cm hasta una apertura completa de 10 cm.
La Fase de Salida
La fase de salida también se divide en dos fases: la fase de salida pasiva latente y la fase de salida tardía activa. La fase de salida pasiva latente comienza cuando el cuello del útero se ha abierto hasta los 10 cm completos y el/la bebé comienza a girar a través de la pelvis y, por tanto, a través del canal del parto. En esta fase, todavía no hay necesidad de empujar, es decir, no hay sensación de empujar activamente. Esto solo ocurre en la fase posterior de salida tardía activa.
La Fase Posparto
La última y definitiva fase del parto se denomina fase posparto. Aunque el/la bebé ya haya nacido, el parto en sí todavía no ha terminado para los/as tocólogos/as en este momento. Solo termina cuando la placenta ha nacido completa con sus membranas extraembrionarias.
Reconocer las Contracciones
Muchas mujeres, sobre todo hacia el final del embarazo, se preocupan por cómo se siente una contracción, cómo reconocerla y cuándo empezará realmente el parto.
¿Qué es Realmente una Contracción?
Una contracción es una contracción de la musculatura del útero. Esto prepara al feto para el parto y, en última instancia, le ayuda a nacer. Hacia el final del embarazo, pueden producirse distintos tipos de contracciones con diferentes funciones.
Las Contracciones Previas
Las contracciones previas son las que hacen que el feto descienda hacia la pelvis a partir de la semana 35 de embarazo, aproximadamente, y lo sitúan en la posición de salida para el parto. Estas pueden ser percibidas de manera muy individual de mujer a mujer. Algunas no lo sienten en absoluto, o si lo hacen, solo como un ligero endurecimiento del vientre. Otras mujeres, sin embargo, pueden encontrarlas regulares, dolorosas y de varias horas de duración. En estos casos, no es fácil para muchas mujeres, especialmente con su primer/a hijo/a, distinguirlas de las contracciones del parto. Sin embargo, lo que muchas mujeres notan igualmente son los cambios físicos resultantes de las contracciones previas. Por ejemplo, las molestias existentes, como la falta de aire y la acidez de estómago, mejoran de repente. Pero incluso para las personas ajenas, a menudo es obvio a primera vista que algo ha cambiado, porque el vientre es visiblemente más bajo.
Las Contracciones del Parto
Se habla de contracciones del parto cuando las contracciones que comienzan afectan el cuello uterino. Esto significa que acortan el cuello del útero y lo abren. Estas contracciones también se perciben de forma muy diferente de una mujer a otra. Mientras que algunas lo sienten como un fuerte tirón en la ingle, para otras el dolor se irradia hacia la espalda o incluso hacia las piernas. Por lo tanto, no es posible hacer una afirmación general sobre cómo se experimentan generalmente las contracciones del parto, ya que es algo muy particular. También es importante saber que pueden percibirse y sentirse de forma diferente de un nacimiento a otro.
Entonces, ¿cómo distinguir entre las contracciones previas y las contracciones del parto? Como ya se ha escrito, para algunas mujeres no es tan fácil distinguir unas de otras. Pueden ser similares a las contracciones del parto, tanto en frecuencia como en intensidad. Esto suele causar incertidumbre, especialmente entre las mujeres que esperan su primer/a hijo/a. Para estar absolutamente segura, siempre debes ponerte en contacto con tu ginecólogo/a, matrona o lugar de nacimiento elegido si no estás segura. Allí un examen físico individual, como una ecografía o un examen vaginal, podrá diagnosticar de forma fiable de qué forma de contracciones se trata.
Aquí tienes un pequeño consejo: A menudo un baño caliente ayuda a distinguir las contracciones previas de las del parto. Si no estás segura de qué contracciones estás sintiendo, llena una bañera con agua a temperatura del cuerpo (36-37 grados). Métete durante unos 10-15 minutos en el agua. Por regla general, las contracciones previas se pueden alejar de esta manera, es decir, desaparecen.
Cada mujer es diferente y por eso cada parto tiene una duración distinta. A menudo el parto comienza con intervalos más largos de contracciones, que luego aumentan tanto en frecuencia como en intensidad a medida que el parto avanza. Antiguamente se decía que el cuello del útero debía abrirse 1 cm por hora en la fase de apertura. Pero esta regla ha quedado obsoleta. Lo que se puede decir en general es que los/as primeros/as hijos/as suelen necesitar un poco más de tiempo que el/la segundo/a, el/la tercero/a o el/la cuarto/a (...) si todos/as han nacido por vía vaginal.
Se pueden tener entre 3 a 5 contracciones cada 10 minutos, dependiendo de la fase de parto en la que te encuentres. Es importante recordar que el parto puede tener unas fases previas, que no consideramos estrictamente de parto, pero que pueden ser muy molestas y hacerse muy largas. Por ello, mientras las contracciones no sean regulares ni de una gran intensidad, y por supuesto si no hay cambios en el cuello del útero cuando se realiza la exploración, no podemos hablar de que el parto ha empezado. Una mujer primeriza puede estar incluso 2 días con contracciones hasta que empieza el parto franco.
Existen diferentes tipos de contracciones:
- Contracciones descritas por ALVAREZ Y CALDEYRO (1950): de baja intensidad, limitadas a una pequeña porción del músculo uterino y con una frecuencia aproximada de 1 cada 3 minutos.
- Contracciones de BRAXTON-HICKS (1872): con una intensidad variable y frecuencia menor de 1 cada 10 minutos. Ocupan una porción extensa del músculo uterino y son desordenadas en cuanto a su aparición.
- Contracciones de parto: son aquellas cuya frecuencia es rítmica (alrededor de 3 contracciones cada 10 minutos) y de una intensidad importante que viene manifestada por dureza abdominal y dolor fuerte en zona suprapúbica a veces irradiado a zona lumbar.
Las contracciones de Braxton Hicks son contracciones fisiológicas, no dolorosas, a pesar de que a veces pueden resultar molestas y no rítmicas. Aparecen a partir de la 20-30 semana de gestación y aumentan en frecuencia e intensidad a medida que nos acercamos a la fecha probable de parto pudiendo ocasionar lo que denominamos “el falso trabajo de parto”. No son dolorosas pero sí pueden resultar molestas. El umbral del dolor es muy variable. Su duración es alrededor de 30 segundos y su frecuencia es muy variable. Es normal tenerlas demasiado seguidas (1 cada 2 a 3 minutos) o más espaciadas, 2 a 3 contracciones durante 1 hora.
Independientemente de la presencia o no de contracciones una futura mamá debe acudir al hospital ante la salida de líquido a través de la vagina (rotura de la bolsa del líquido amniótico). En caso de contracciones y a partir de la 37 semanas deberá hacerlo cuando éstas sean dolorosas (1 cada 3 a 5mn).
¿Cuál es la diferencia entre contracciones de parto y contracciones preparto o de colocación? Las contracciones preparto son la preparación para el parto, hacen que la cabecita o las nalgas del bebé se encajen más en la pelvis, que el cuello del útero se acorte y que el orificio uterino esté más blando o se abra un poco. Este tipo de contracciones también reciben el nombre de contracciones de colocación, suelen producirse a intervalos irregulares sin que te des cuenta, pero a veces también pueden causar un poco de dolor.
Las contracciones preparto casi siempre empiezan a partir de la semana 36 de embarazo y suelen producirse al final de la tarde o por la noche, cuando te relajas. Es posible que te despiertes porque notes que tu tripa se endurece o porque sientas un leve dolor. Normalmente las contracciones preparto son relativamente breves, duran menos de un minuto y rara vez se producen a intervalos regulares, así que, si puedes volver a dormir, es recomendable que lo hagas. No es necesario que te quedes despierta y tensa en la cama esperando por si comienza el parto.
El inicio del alumbramiento y las contracciones de parto se anuncian por una cierta regularidad. No se trata de una regularidad exacta de minutos y segundos sino de intervalos aproximados de entre 10 y 15 o 5 y 7 minutos. Las contracciones que desaparecen cuando te levantas de la cama o que cesan o se vuelven irregulares y casi imperceptibles cuando te sientas cómodamente todavía no tienen fuerza suficiente para iniciar la labor de parto.
Relajarte y dormir es lo mejor que puedes hacer poco antes del parto o incluso durante el comienzo del mismo. Es posible que durante las primeras horas las contracciones aún no sean dolorosas y sólo notes que tu tripa se endurece a intervalos regulares, así que aprovecha para relajarte o túmbate si estás cansada.
Si son rítmicas y regulares, si cada vez son más largas y más molestas, aunque no duelan mucho, es que te estás poniendo de parto. La tripa se pone dura, tensa, y segundos después se relaja. A veces el dolor se irradia a otras zonas como la lumbar (el llamado parto "de riñones") y los muslos.
Durante el parto, las contracciones son rítmicas y regulares y no ceden aunque la gestante se siente o se tumbe. Es decir, cada dos o tres minutos, por ejemplo, notas que la tripa se pone dura.
El tiempo entre contracción y contracción cada vez se va acortando más y pasa de ser cada 10 minutos hasta cada minuto. Por contra, la duración de cada contracción se va alargando y si durante el embarazo duraban unos 20-25 segundos, en el parto duran más de 30-35 segundos.
Las primeras contracciones de parto no suelen ser dolorosas. Se notan y molestan igual a las que se han tenido de forma irregular las semanas previas al parto. De hecho, hay mujeres que no se enteran de estas primeras contracciones de parto.
Posteriormente, a medida que avanza el parto, las contracciones pueden considerarse más molestas y dolorosas. El dolor se percibe en el 90% de los casos en la parte baja del abdomen y en un 10% de los partos en la región inferior de la espalda (el mal llamado parto de riñones, ya que los riñones se localizan más arriba). A veces el dolor se puede irradiar a los muslos. Pero duela donde duela, siempre la tripa estará dura.
Hay mujeres que asemejan el dolor del parto a un dolor de regla, pero hay otras que lo describen como una presión o tensión abdominal que comienza en el ombligo y baja hasta el pubis. El hecho de que a una mujer le duela mucho la regla no significa que el parto le va a doler más. De cualquier forma, el dolor depende de cada mujer ya que intervienen distintos factores tanto objetivos como subjetivos.
En cuanto a los factores subjetivos del dolor de las contracciones de parto se encuentran el miedo, la ansiedad, los problemas personales o familiares y la angustia ante lo desconocido que supone un parto. Por tanto,la sensación dolorosa de las contracciones o incluso de las continuas exploraciones vaginales con un buen "entrenamiento" se puede minimizar.
Antes de ponerte de parto y dar a luz, vas a experimentar una serie de sensaciones y síntomas preparto, cuya duración será muy variable. Desde que empiezas a notarlos, pueden ser días o incluso semanas antes de que se inicie del parto.
A lo largo del embarazo la mujer puede experimentar diferentes tipos de contracciones. Además de estas tres categorías, existe otro tipo de contracciones previas al parto, las llamadas contracciones podrómicas o podromos, que tienen como objetivo borrar el cuello del útero.
Las contracciones de parto son completamente diferentes a las anteriores tanto en duración como en intensidad. Las primeras contracciones de parto van asociadas, por norma general, a la expulsión del tampón mucoso y a la sensación de compresión en la vagina.
Una vez comienzan las contracciones de parto, éstas son cada vez más rápidas e intensas, y no ceden ante el reposo o el cambio postural.
Tipos de Contracciones Durante el Parto
- Contracciones de dilatación: Comienzan como un dolor de riñones que se va trasladando al vientre. Son regulares, se repiten cada 15-20 minutos y duran apenas 20 segundos, aunque cada vez serán cada menos tiempo y más largas. Es muy importante controlarlas y “cronometrarlas”.
- Contracciones de transición: El objetivo de estas contracciones es alcanzar una dilatación de entre 2 y 4 centímetros. Las molestias comienzan en la zona del bajo vientre y de ahí se extienden a caderas, abdomen y periné. Se suceden cada minuto o minuto y medio y son continuas, por lo que para aliviarlas es necesario adoptar una postura cómoda (tumbada o de medio lado) y respirar de forma regular.
- Contracciones de expulsión: Son las contracciones de parto más duraderas e intensas.
El dolor de las contracciones del parto depende de cada persona, de su umbral del dolor y de la fase del alumbramiento en la que te encuentres.
Si durante el embarazo has tomado clases de preparación al parto o de relajación, ha llegado el momento de poner tus conocimientos en práctica. Los masajes son muy útiles para relajar los músculos y aliviar tensiones.
El útero se prepara para el parto mucho antes de la fecha prevista, por eso, a partir de la semana 24, la mamá ya puede percibir las llamadas contracciones falsas o de Braxton Hicks, que son contracciones breves, ocasionales e indoloras que preparan la musculatura uterina para el parto. Es como si el útero realizase una serie de ensayos para estar dispuesto para el gran día. ¡No debes preocuparte por las contracciones de Braxton Hicks! Son inofensivas y totalmente normales.
Notarás que estas contracciones falsas o de Braxton Hicks van en aumento las últimas semanas de embarazo, a medida que se acerca el día del nacimiento del bebé. "Las contracciones de Braxton Hicks se suelen producir particularmente al estar de pie durante un periodo de tiempo largo, al moverse o cuando alguien toca la barriguita de la mamá con excesiva fuerza. La contracción se percibe rápidamente y con facilidad, ya que el abdomen se endurece y en ocasiones cambia de forma. Estas contracciones, en la etapa final de la gestación, pueden dar lugar a la salida o expulsión del tapón mucoso.
Las contracciones de parto tienen como finalidad la dilatación del cuello uterino. Son intensas, La duración de la contracción varía según la fase del parto.
Durante el parto, en la dilatación, antes siempre se le aplicaba un enema a la embarazada. Con esta medida se pretendía que la mujer en el expulsivo tuviese el intestino vacío y así no defecara mientras nacía el bebé. Pero esta práctica está hoy en entredicho.
La monitorización fetal (o monitores) en el parto y o en el embarazo sirve para determinar el bienestar del bebé al registrar los latidos de su corazón o si hay contracciones de parto.
El tapón mucoso de la embarazada es objeto de coloquio en muchas ocasiones. Analizamos a continuación un listado de frases que frecuentemente se escuchan relacionadas con el mismo: explicamos las verdades y falsos mitos sobre el tapón mucoso en el embarazo.
El DOLOR en el PARTO ⚡ · ¿Porqué duele? ¿Cómo ALIVIAR el DOLOR de PARTO
| Tipo de Contracción | Características | Objetivo |
|---|---|---|
| Braxton Hicks | Irregulares, indoloras, esporádicas | Preparar el útero para el parto |
| Preparto | Irregulares, pueden causar leve dolor | Encajar al bebé en la pelvis, acortar el cuello uterino |
| De Parto | Rítmicas, regulares, intensas | Dilatar el cuello uterino |
| De Dilatación | Dolor de riñones que se extiende al vientre | Dilatar el cuello uterino |
| De Transición | Molestias en bajo vientre, caderas, abdomen, periné | Alcanzar dilatación de 2-4 cm |
| De Expulsión | Duraderas e intensas | Expulsar al bebé |
