El embarazo en perras es un proceso fisiológico que requiere un seguimiento adecuado para garantizar la salud de la madre y de los cachorros. Si sospechas que tu mascota va a ser mamá, la pregunta más urgente es clara: ¿cuánto dura el embarazo de un perro? Para responder de forma directa: el periodo de gestación de una perra tiene un promedio de 63 días (9 semanas). A diferencia de los humanos, el ciclo es mucho más corto.
Es importante tener en cuenta que cada perra es única, y su gestación puede variar según diversos factores. En esta guía completa, descubrirás todo lo que necesitas saber sobre el proceso de embarazo de tu amiga canina. Desde los primeros signos de gestación del perro hasta los cuidados en el momento del parto y postparto.
El comienzo de la gestación
La gestación comienza en el momento de la fertilización. A partir de este momento, el embrión comienza a desarrollarse y dividirse en el útero de la perra. El momento exacto de la fertilización puede ser difícil de determinar en los perros, ya que puede ocurrir en cualquier momento durante el celo de la perra.
Factores que influyen en la duración del embarazo
De igual forma, la duración del embarazo en los perros puede verse influenciada por varios factores, incluida la raza de la perra y el tamaño de la camada. En general, las razas más pequeñas tienen embarazos más cortos, mientras que las razas más grandes pueden tener embarazos más largos. Además, como decíamos, el tamaño de la camada también puede afectar la duración del embarazo.
Otra cuestión importante que destacar es que la duración del embarazo puede variar incluso dentro de la misma camada. Algunos cachorros pueden nacer antes que otros, lo que puede hacer que la duración total del embarazo se alargue.
Signos de que el parto se acerca
A medida que se acerca el final del período de gestación, la perra puede mostrar una serie de signos que indican que está a punto de dar a luz. Desde una disminución del apetito, a un comportamiento más inquieto o agitado, o la búsqueda de un lugar adecuado para el parto o una mayor necesidad de descanso.
Una vez llegados a la semana 9, existen varios métodos para predecir el momento del parto. El más sencillo, y que puede realizarse en casa fácilmente, es medir la temperatura rectal de la perra a intervalos regulares, por ejemplo cada 12 horas. Así sabrás cuál es la temperatura normal de tu perra a lo largo del día. La mayoría de las perras experimentan una bajada de la temperatura corporal de un grado centígrado aproximadamente, 24 horas antes del parto. Si has hecho un buen seguimiento, podrás predecir el parto en las siguientes 12-24 horas.
Disminución de la temperatura corporal a aprox. Cuando la temperatura descienda a aproximadamente 37 °C sabrás que el parto es inminente. En las próximas 12-24 horas nacerá el primer cachorro.
El proceso de parto
Una vez que comienza el proceso de parto, la duración puede variar dependiendo también de varios factores, como la experiencia de la perra en el parto. Durante el parto, la perra experimentará contracciones uterinas y comenzará a dar a luz a los cachorros de manera secuencial. Cada cachorro nacerá envuelto en una bolsa amniótica, que la perra deberá romper y limpiar para permitir que el cachorro respire.
El parto en perros es un proceso natural y la mayoría de las perras son capaces de dar a luz sin problemas. Sin embargo, es importante también que estemos preparados y seamos conscientes de los signos de complicaciones que pueden ocasionarse durante el parto.
Etapas del parto
El parto de un perro puede durar entre 6 y 24 horas, dependiendo de diversos factores como la raza, el tamaño de la camada y la experiencia de la madre. ¿Cómo nace el perro?
- Primera etapa del parto de perros: el cuello del útero se dilata y la perra puede mostrar signos de inquietud. Puede durar entre 6 y 12 horas, o un poco más en perras primerizas.
- Segunda etapa: Comienzan las contracciones y la perra da a luz a los cachorros. Esta etapa dura entre 15 minutos y una hora.
- Tercera etapa: Es la expulsión de la placenta, que muchas veces es ingerida por la madre. Después de cada expulsión, la madre descansa y se relaja, permitiendo que los cachorros se alimenten para estimular más contracciones. El intervalo entre nacimientos puede variar desde 15 minutos hasta 3 horas. El parto completo puede durar hasta 24 horas.
Recuerda estar presente pero respetar el espacio de la madre durante el parto.
Durante el parto de nuestra perra, es preferible no intervenir si todo va bien, pero debemos estar cerca por si necesitamos asistirla, por supuesto ten al tanto a tu veterinario sobre la situación. Él podrá guiarte durante todo el proceso. Por un lado, si un cachorro se atora, lo ayudamos a salir con suavidad. Por otro lado, si la madre no atiende al recién nacido, rompemos el saco amniótico y frotamos al cachorro para estimular su respiración. En el caso de que no corta el cordón umbilical, lo hacemos nosotros y lo regresamos a la madre.
Cuidados postparto
Después del parto, la perra necesitará un cuidado especial para asegurarse de que tanto ella como los cachorros estén en buen estado de salud. Es fundamental proporcionar un ambiente cálido y seguro para los cachorros recién nacidos, ya que son muy vulnerables en las primeras semanas de vida.
Después del parto, la perra se muestra maternal, cuidando y amamantando a sus cachorros. Es crucial brindar un ambiente tranquilo y seguro, evitar situaciones estresantes y asegurarse de que la perra tenga una dieta adecuada. Durante las primeras semanas, necesita tiempo a solas con su camada. Siempre es recomendable observar su comportamiento.
Alimentación durante la gestación y lactancia
No suele ser necesario realizar cambios en la alimentación de las perras durante las primeras 6 semanas. Sin embargo, cuando se entra en el último tercio de la Gestación, será importante que aumentes el contenido de energía mediante la alimentación para hacer frente a este crecimiento considerable de los fetos, y aumentar también el contenido de calcio para que los fetos puedan empezar a formar sus huesos de forma adecuada.
Lo más recomendable y sencillo es empezar una transición al alimento que vas a emplear para los cachorros a partir de la semana 6 o 7. Elije uno de alta calidad, cuya composición y contenido en energía y calcio sea adecuado para el tamaño de la raza de la madre y los cachorros, y comienza a dárselo de forma gradual a la madre, para que pueda afrontar esta etapa de mayor demanda de nutrientes. Además, este alimento también te servirá en el futuro para que la madre pueda hacer frente a la lactación, otra de las etapas que genera más demanda de nutrientes debido a la producción de una leche nutritiva para los cachorros.
Otros aspectos importantes
Además de la alimentación, deberás tener cuenta que hay muchas medicaciones que pueden suponer un riesgo para los fetos. Por tanto, si tu perra está tomando alguna medicación de forma periódica, consulta con el veterinario si debes suspender o modificar el tratamiento.
Sin embargo, puede ser necesario utilizar productos antiparasitarios para reducir el riesgo de transmisión de Parásitos de la madre a los cachorros durante el parto y la lactación. El equipo veterinario te indicará qué productos dar y cuándo.
Por último, es importante que tu perra pueda producir una buena cantidad de anticuerpos contra las enfermedades para transmitirlos a los cachorros a través del Calostro de la primera leche materna. Para ello, es importante asegurarte de tener al corriente el calendario de vacunaciones de tu perra antes de la monta.
Cuando se trata del embarazo y parto de una perra, es preferible prevenir situaciones y posibles complicaciones que puedan ocurrir durante “el gran momento”. El tiempo de gestación de una perra depende de diferentes factores, pero normalmente el promedio suele estar en torno a los 63 días. Sin embargo, aunque el embarazo en sí consta de 63 días aproximadamente, es necesario tener en cuenta que la gestación comienza desde que comienza el periodo de la perra gestante. Hay varios síntomas que te ayudarán a reconocer si tu perra está embarazada o no, pero ante cualquier duda, consulta a tu equipo veterinario, para también descartar que tu perra tenga un embarazo psicológico.
Algunas de las señales más evidentes, por supuesto, son los cambios físicos que el animal suele experimentar según avanza el proceso de gestación.
- Cambios en el comportamiento: puede que el embarazo cambie la forma de actuar y comportamiento de la perra.
- Menos actividad y juego: al estar más cansada, la energía disminuye y también las horas de juego.
Mientras dura la gestación, tu perra necesitará unos cuidados específicos, algo diferentes a los que recibe normalmente.
Prepara tu hogar para el parto: tres semanas antes del parto aisla a tu perra de otros perros que pueda haber en la casa, en un sitio seguro, sin corrientes de aire y con una cama donde pueda hacer un pequeño nido para los bebés.
El parto suele durar de media entre 12 y 24 horas. En cuanto a las perra primerizas, el parto puede durar hasta 36 horas.
Independientemente de si se trata de una perra primeriza o no, es altamente recomendable acudir al veterinario alrededor del día 50 de gestación para evaluar el estado de salud de la perra y el de los cachorros.
Deberá prepararse al menos 1 semana antes del día previsto del parto, colocada en un lugar tranquilo y sin corrientes, pero con aire fresco. Básicamente, la paridera es un cajón que debe estar elevado por encima del suelo, con paredes que impidan que los cachorros se salgan, pero que permitan a la madre salir y entrar. De un tamaño que permita a la perra, moverse con comodidad.
La perra que se elija para criar, debe estar en su peso corporal ideal y debe ser mantenida en este estado.
La perra gestante debe ser alimentada con un pienso de calidad, con un alto contenido en proteínas y energía; es adecuado el «pienso de cachorros», que además está convenientemente suplementado con vitaminas.
A continuación indicaremos algunas de las manifestaciones principales que nos pueden alertar sobre la cercanía del parto; desgraciadamente, estos signos son muy variables, tanto en el momento de la presentación como en la misma expresión de éstos (pueden ser más o menos manifiestos o simplemente no aparecer).
También puede ocurrir que en el momento del parto la perra rechace la paridera y busque otro lugar (debajo de alguna cama, de la mesa de la cocina,…), por lo que deberemos intentar que retorne a la paridera. Si esto no sucede, también podemos llevar la paridera (siempre que esto sea posible) al lugar elegido por ella.
En general debe dejarse sola a la hembra, aunque si está muy acostumbrada a la compañía del dueño puede preferir su presencia.
La hipocalcemia es especialmente frecuente en razas pequeñas. Puede presentarse al final de la gestación, pero es más frecuente al inicio de la lactación.
Cuando el parto ocurre de manera natural y espontánea no es necesaria ninguna intervención, y la paridera será suficiente para albergar tanto a la madre como a los cachorros durante el parto y la lactación.
Debe quedar claro que es la madre la que mejor puede atender al recién nacido, y que intervendremos sólo si ella no lo hace.
Es fundamental que el cachorro esté seco, y para ello le secaremos «a contrapelo» todo el cuerpo.
LA TOMA DE CALOSTRO DEBEN REALIZARLA CUANTO ANTES, SIEMPRE ANTES DE LAS 24 HORAS DESDE EL NACIMIENTO, SIN LIMITACIÓN DE CANTIDAD.
Si el tamaño de la camada es grande, debemos asegurarnos de que todos los cachorros ingieren calostro, atendiendo especialmente a aquellos que sean de menor tamaño, estén ligeramente debilitados o sean los últimos en nacer.
Podemos acudir al veterinario para que nos aconseje o fabrique un «calostro artificial».
La leche artificial deberá ser adecuada para su especie, siempre que sea posible de alta calidad.
En cuanto a la frecuencia de administración, ésta debe ser tan alta como podamos, sobre todo durante los primeros días de vida, y después de la primera semana podemos disminuir progresivamente la frecuencia.
También debemos utilizar la lactación artificial cuando la camada ha sido muy grande o la hembra muestra signos de agotamiento o adelgazamiento preocupante.
Al finalizar el parto, la madre acaba de limpiar a los cachorros, se acicala y acerca a sus hijos a sus mamas ella para invitarlos a que amamanten, después suele descansar.
Durante la primera semana, la perra permanece la mayor parte del tiempo en la paridera. Sale para hacer sus necesidades y regresa para atenderlos. A partir de la segunda semana, cada vez pasa mas tiempo fuera y a partir de la tercera o cuarta semana empieza a mostrar inquietud y a estar incomoda durante la mamada.
Los 2-3 días siguientes al parto, la descarga es verdosa o rojiza y acuosa; la semana siguiente, pasa a marronacea y la cantidad es menor; durante las semanas 2 y 3, la secreción es escasa, rojiza clara u oscura y de consistencia mucoide.
Si las descargas se prolongan mas allá de la tercera semana es conveniente que lleves a tu perra al veterinario y analizar esas secreciones para asegurarte de que todo es normal.
Las necesidades de alimentación de la perra después del parto van a ser naturalmente mayores, se incrementan progresivamente hasta la cuarta semana de lactación para después descender, también de modo gradual.
El tipo de alimento aconsejado es aquél completo, rico en proteínas pero también en energía, un alimento de cachorros de alta gama se considera el adecuado en esta etapa, así mismo, una pequeña pérdida de peso en la primera parte de la lactación no debe asustarnos, sobre todo si no empeora en su condición general, esto es fácilmente valorable por la calidad del pelaje así como por la actitud de la hembra (atención, capacidad para el juego, energía en sus movimientos…).
A partir de la tercera semana, los cachorros están preparados para comenzar a ingerir otros alimentos. Este cambio debe ser progresivo, debe durar alrededor de una semana, es decir, a partir de la cuarta semana los cachorros deben alimentarse por su cuenta.
Ahora podemos ayudar a la retirada de la leche de las mamas, el «secado»
Para que la retracción de las mamas sea lo más perfecta y la supresión de la secreción láctea rápida, si la perra esta en buenas condiciones podemos optar por restricción total del alimento el día del destete y restricción moderada del agua.
Las mamas también deben de ser objeto de atención, las mamitis o mastitis pueden ocurrir y en ese caso observaremos secreciones anómalas, enrojecimiento de una o varias mamas, tumefacción, aumento exagerado del tamaño o dolor.
Fiebre de la leche, hipocalcemia posparto o eclampsia. en algunos casos, especialmente en perras miniatura, las exigencias en calcio de los cachorros son superiores a lo que la perra puede aportar, se produce entonces una caída del calcio en la sangre de la madre, lo que tiene graves consecuencias para ella, en forma de nerviosismo, jadeo, incoordinación, temblores, ataques «epileptiodes», alteraciones cardíacas que pueden llegar a la muerte de la perrita.
Si acabas de adoptar una perrita, posiblemente ya te hayan asaltado las dudas acerca de cómo actuar si se queda embarazada: ¿Cómo sabrás si lo está? ¿Necesita algún cuidado especial? ¿A partir de qué edad puede quedarse? ¡Quédate en nuestro blog! Hoy vamos a resolverte muchas de estas dudas que surgen en torno al embarazo de los perros.
¿Cómo saber si tu perra está embarazada?
Hay algunos síntomas bastante evidentes que te pueden llevar a pensar que tu perra está embarazada: el flujo vaginal, las náuseas, cambios en el apetito y, por supuesto, la inflamación del vientre son algunos de ellos. Eso sí, antes de nada y en especial si es una perrita adoptada, asegúrate de que no está esterilizada, ya que en ese caso tendremos que descartar de inmediato la posibilidad de embarazo.
Ante la presencia de alguno de ellos, lo primero que debes hacer si sospechas que tu perrita puede estar embarazada es acudir a tu veterinario. Allí le realizarán una revisión física y puede que también una radiografía o un análisis de sangre para confirmar si está o no embarazada y en qué semana del embarazo se encuentra.
Es importante realizar una revisión para que puedas empezar a controlar los tiempos y a establecer los cuidados que necesita para cada etapa de la gestación. Del mismo modo, es vital asegurarse de que el embarazo es real acudiendo a tu veterinario, ya que en caso contrario, podemos estar hablando de un caso de mastitis o embarazo psicológico en tu perra.
Duración del embarazo según la raza
El tiempo de gestación varía de unas razas a otras, pero dura aproximadamente 2 meses y el contador empieza a correr desde el momento de la monta.
Como te contábamos, este tiempo varía de una raza a otra, así que te dejamos algunos datos de referencia por si pueden ayudarte con tu perrita:
| Raza de perro | Peso (adulto) | Tiempo de embarazo | Num. Cachorros |
|---|---|---|---|
| Pastor Alemán | Macho: 30-40 kg; Hembra: 22-32 kg | 60-65 días | 6-8 cachorros |
| Golden Retriever | Macho: 30-34 kg; Hembra: 25-32 kg | 62-64 días | 8-14 cachorros |
| Pitbull | Macho: 16-30 kg; Hembra: 14 - 27 kg | 58-63 días | 6-8 cachorros |
| Border Collie | Macho: 14-20 kg; Hembra: 12-19 kg | 58-63 días | 6-8 cachorros |
| Beagle | Macho: 10-11 kg; Hembra: 9-10 kg | 53-66 días | 6-7 cachorros |
| Bichón Maltés | Macho: 3-4 kg; Hembra: 3-4 kg | 58-59 días | 3-8 cachorros |
| Boxer | Macho: 27-32 kg; Hembra: 25-29 kg | 58-65 días | 6-12 cachorros |
| Bulldog Francés | Macho: 9-14 kg Hembra: 8-13 kg | 56-72 días | 4-5 cachorros |
| Yorkshire Terrier | Macho: 17 cm Hembra: 17cm | 58-65 días | 3-6 cachorros |
| Labrador Retriever | Macho: 29-36 kg; Hembra: 25-32 kg | 60-65 días | 6-10 cachorros |
| Jack Russell Terrier | Macho: 6-8 kg; Hembra: 5-7Kg | 53-67 días | 6-8 cachorros |
Como verás, saber cuántos cachorros va a tener tu perrita depende de varios aspectos, como la raza, aunque también el momento y número de montas, la edad, el tamaño, etc. Como ya te imaginarás, la forma más precisa de saber cuántos cachorros está esperando tu perrita es acudir a tu veterinario y realizarle una prueba a partir del día 45 de gestación.
Cuidados durante el embarazo
En primer lugar, es fundamental que, antes de la cruza, hayas llevado a tu perrita al veterinario para asegurarte de que está todo al día con respecto a sus vacunas y desparasitaciones. Recuerda que puedes hacer uso de nuestro seguro médico para perros y hacer una revisión médica completa a tu perrita. Así puedes asegurarte al 100% de que todo va a ir bien y no va a aparecer ningún problema. ¡Nunca se está del todo seguro!
Por otra parte, al igual que las personas, los hábitos de las perritas embarazadas deben cambiar para tener una gestación tranquila y sana. La rutina de paseos debe ser la habitual al comienzo del embarazo, a no ser que tu veterinario os recomiende lo contrario.
Es muy importante tener en cuenta el cuidado emocional de tu perrita en un proceso hormonal y físico tan importante. Prestándote a darle esta dosis de mimos extra, reducirás los cambios de comportamiento y le ayudarás a tener un embarazo más relajado y positivo.
En la recta final de la gestación, deberás estar atento a algunos síntomas como la producción de leche 48 o 72 horas antes del parto y, en el caso de las primerizas, incluso una semana o 10 días antes. En el momento del alumbramiento, la secreción de mucosa o de flujo marrón es una señal de que el parto es prácticamente inminente.
Curiosidades sobre el embarazo canino
- Puede que lo más llamativo del embarazo en perras es que pueden tener hasta 19 cachorros en un mismo parto… aunque hay que añadir que esa cifra solo se suele conseguir con inseminación artificial, pero lo más probable es que no todos sobrevivan a las pocas horas.
- Lo que sí es una realidad es que las perras son multíparas, es decir, que en cada parto dan a luz a varios cachorros. Y no solo eso: pueden ser fecundadas por varios machos a la vez. Por eso, es frecuente encontrar a cachorros hermanitos de diferentes razas.
- Las perras suelen seguir su instinto sexual animal, por tanto, si están en celo y el único macho disponible es su propio hijo, no tienen inconveniente en aparearse con él y, en efecto, pueden quedarse preñadas.
- Otro aspecto que despierta interés es que padecen muchos embarazos psicológicos y parece ser que por una razón natural y muy útil. Necesitan “creérselo” para producir leche con la que alimentar a otra cría en el caso de que su madre no pueda hacerlo.
- Si te estás preguntando cuánto dura el embarazo de un perro, diremos que depende de la raza y el propio animal, pero oscila entre los 63 y los 67 días. Es decir, en torno a las 10 semanas.
¿CÓMO saber si MI PERRA esta DE PARTO? 🐶✔10 Señales
El sobrepeso y la obesidad en los perros es un problema, sobre todo en las hembras embarazadas, ya que el exceso de grasa podría afectar a sus articulaciones y dificultarles la tarea de parir.
El control veterinario mediante ecografías, radiografías y ajuste nutricional es clave para el éxito del embarazo y la viabilidad de los cachorros.
