¿Cuánto dura el parto de una gata? Etapas y cuidados esenciales

El parto en las gatas es un proceso natural y crucial en la reproducción felina. Es importante que los dueños estén informados sobre los signos previos al parto y las fases del mismo, para poder brindarle a la gata el cuidado y la atención necesaria durante este momento tan importante. Si tu gata está embarazada, se avecina un periodo lleno de emociones. El parto suscita muchas preguntas, especialmente cuando la gata es primeriza. Para que puedas prepararte para el feliz acontecimiento, hemos reunido las preguntas más importantes sobre el parto de una gata.

El embarazo en gatas

Las gatas pueden quedarse embarazadas durante su periodo de celo, un periodo que suele aparecer a partir del sexto mes de vida. Desde ese momento, si no tomamos medidas, como la esterilización, nuestra gata puede quedarse embarazada con facilidad.

A diferencia de las perras, las gatas son poliéstricas estacionales. Esto quiere decir que, durante su estación reproductiva (que suele durar entre 6-7 meses), van a presentar varios celos separados por un corto periodo de tiempo. Esto está muy condicionado por las horas de luz al día; habrá más gatas en celo en los meses en los que haya más horas de luz, y viceversa.

El embarazo de una gata suele durar entre 58 y 67 días. Los gatos estarán gestándose en la barriga de la futura madre durante unas seis semanas, por lo que la duración del embarazo es de dos meses, aproximadamente. No hay distinción para gatas primerizas.

Durante este periodo, las gatas dejan de lado sus actividades normales, excepto las relacionadas con el comedero. Al fin y al cabo, ahora deben comer también por sus crías. Por consiguiente, el peso de la futura madre aumenta y esta se pone visiblemente más redonda.

Fases del celo en gatas

  • Proestro: Dura de uno a tres días. Es el momento en que apreciamos un cambio de comportamiento en nuestra gata, ya que suele estar más cariñosa, nos busca constantemente, maúlla, se frota, maúlla… Puede llegar a marcar el territorio con orina y elevar la pelvis y el rabo para mostrar sus genitales.
  • Estro: Es la etapa que se asocia puramente al celo como tal. Durante esta etapa los comportamientos anteriores se acentúan incluso más y suele alargarse aproximadamente durante una semana. No obstante, a diferencia de las perras, no veremos enrojecimiento de la vulva ni descargas hemorrágicas. En esta etapa es cuando la gata va a mostrarse receptiva a los machos y, si es montada por alguno o varios de ellos, probablemente quede preñada, ya que se trata de animales que presentan ovulación inducida.
  • Interestro: Esta fase va a ocurrir si no ha habido apareamiento con el macho y, por consiguiente, la gata no ha quedado gestante.
  • Diestro: La gata ha ovulado, bien porque hay un macho cerca o bien porque ha sido montada, pero no ha quedado gestante.
  • Anestro: Son los meses de descanso que pueden extenderse hasta los 90 días. Suelen estar relacionados con los meses de menos luz.

Signos previos al parto en la gata

Antes de que comience el parto, es posible observar algunos signos que indican que el momento se acerca. Estos signos pueden incluir:

  • Disminución del apetito: La gata puede dejar de comer o mostrar menos interés en la comida.
  • Agitación e inquietud: La gata puede mostrar signos de nerviosismo, buscar un lugar para anidar y mostrar comportamientos inusuales.
  • Aumento de la temperatura corporal: Antes del parto, la temperatura corporal de la gata puede descender ligeramente.
  • Pérdida del tapón mucoso: La gata puede expulsar un tapón mucoso por la vulva, lo cual indica que el parto está cerca.

Además, hay varios indicios de que el parto de una gata es inminente. Agitación:la gata está cada vez más inquieta los días anteriores al parto. Si detectas estos signos, es mejor que te quedes en casa para tranquilizarla y ayudarla en caso de complicaciones.

Al igual que las mujeres, las gatas también tienen contracciones. La gata respira rápido y fuerte, ronronea y es posible que se muestre muy apegada. Muchas gatas domésticas no quieren quedarse solas en esta fase. En este caso, háblale con dulzura y acaríciala.

Suelen pasar dos horas entre la aparición de las contracciones y el nacimiento del primer gatito. Inmediatamente antes de que empiecen, da comienzo la presión abdominal. La gata comprime visiblemente el abdomen una y otra vez. A continuación, el gatito nace muy rápido.

Entre el nacimiento de cada gatito puede pasar hasta una hora. Mientras tanto, la madre descansa un poco. Justo después del parto, la gata retira la bolsa amniótica, muerde el cordón umbilical y limpia a los gatitos. Estos lamidos, que pueden parecer bruscos, son importantes para estimular la respiración de los gatitos.

Si tu gata está demasiado agotada o no empieza a hacerlo por sí sola, puedes ayudarla con cuidado. Coloca al gatito con la cara hacia abajo y frótalo suavemente a contrapelo. El objetivo es liberar las vías respiratorias y estimular la respiración.

Que no te extrañe si tu gata se come la placenta, ya que muchas lo hacen. Este es un comportamiento totalmente natural con el que las gatas evitan atraer a los depredadores, entre otras cosas.

Las gatas dan a luz a sus gatitos solas y no suelen necesitar nuestra ayuda. Observa a tu gata, pero no intervengas si no es necesario, ya que esto podría estresarla aún más.

Poco después del parto de una gata, los gatitos buscan las ubres maternas y empiezan a mamar el calostro. Este es muy importante porque los gatitos obtienen así anticuerpos esenciales para su sistema inmunitario y otros nutrientes. Los gatitos solo pueden ingerirlo las primeras horas después del parto.

Puede que la madre se lleve a los gatitos a otro sitio después del parto para protegerlos de posibles enemigos.

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Fases del parto en la gata

El parto en las gatas se divide en tres fases distintas:

  • Fase de preparación: En esta etapa, la gata puede mostrar signos de incomodidad, como lamerse la zona genital y buscar un lugar tranquilo y cómodo para dar a luz.
  • Fase de expulsión: Durante esta fase, la gata comenzará a tener contracciones visibles y activas. Podrá observarse la salida de los primeros cachorros.
  • Fase de expulsión de las membranas: Después de que nace cada cachorro, la gata expulsa la placenta y las membranas fetales.

Es importante tener en cuenta que la duración de cada fase puede variar de una gata a otra. En general, el parto en las gatas puede durar entre 2 y 24 horas, aunque algunas gatas pueden dar a luz en un período de tiempo más corto.

¿Cuántos gatos puede llegar a tener una gata primeriza?

Si la gata es primeriza, lo más probable es que tenga pocos cachorros, mientras que si ya ha dado a luz con anterioridad existen más posibilidades de engendrar un mayor número de gatitos.

Por regla general y de manera común, la media en cada parto suele estar entre los 4 y 6 felinos.

¿Cuánto tiempo dura el parto en las gatas?

No hay una duración fija para todos los partos, ya que esta depende de múltiples causas como el tamaño de la camada, la posición de los fetos, las características de la gata, etc.

Para hacer un cálculo aproximado podemos contar con que puede nacer un gatito cada media hora como máximo. Así, para una camada de cinco pequeños podemos esperar un parto activo de unas dos horas contadas desde la salida del primer cachorro.

Fases del parto y su duración aproximada

En la primera fase, empezarán a producirse las primeras contracciones, pero no suelen ser perceptibles a simple vista. Se mostrará inquieta y visitará el arenero con frecuencia. En la segunda fase, se produce el nacimiento de las crías. Pueden nacer de cabeza, como los humanos, o asomando primero las patas, ambos casos son normales. En la tercera y última fase se produce la salida de las placentas, una por cada cría. Si hay menos placentas que gatitos, es posible que la gata se las haya comido o que dos gemelos hayan compartido. Lo común es que las tres fases del momento del parto se den en un plazo de entre tres y cinco horas.

Cuidados postparto de una gata

Una vez que la gata ha dado a luz a sus gatitos, es importante brindarle los cuidados necesarios durante el período postparto. Esto incluye una adecuada alimentación, higiene y atención veterinaria.

Alimentación

La gata necesita una dieta equilibrada y nutritiva para poder producir suficiente leche y alimentar a sus gatitos. Es recomendable ofrecerle alimento de alta calidad especialmente formulado para gatas en etapa de lactancia. Este alimento debe ser rico en proteínas, grasas y nutrientes esenciales para mantener la salud de la madre y el crecimiento de los gatitos.

Es importante asegurarse de que la gata tenga acceso constante a agua fresca y limpia. La lactancia puede aumentar la sed de la gata, por lo que es fundamental proporcionarle suficiente líquido para evitar la deshidratación.

Higiene

Durante el postparto, es fundamental mantener un ambiente limpio y libre de gérmenes para prevenir infecciones tanto en la gata como en sus gatitos. Se recomienda limpiar regularmente la zona donde la gata ha parido, eliminando restos de sangre y placenta.

También es importante mantener limpia la caja de arena de la gata, ya que durante esta etapa es posible que la madre necesite hacer sus necesidades con mayor frecuencia. Limpiar la caja de arena diariamente ayudará a prevenir la proliferación de bacterias y mantener un ambiente saludable.

Atención veterinaria

Es fundamental llevar a la gata al veterinario poco después del parto para asegurarse de que tanto ella como sus gatitos se encuentren en buen estado de salud. El veterinario realizará un examen físico completo para detectar posibles complicaciones y proporcionará las vacunas y desparasitaciones necesarias.

Es importante estar atentos a cualquier signo de enfermedad o malestar en la gata o sus gatitos durante el período postparto. Si se observa algún síntoma preocupante, como falta de apetito, letargo o dificultad para amamantar, se debe acudir al veterinario de inmediato.

Brindar los cuidados adecuados durante el postparto de una gata es esencial para garantizar la salud y el bienestar de la madre y sus gatitos. Una alimentación equilibrada, una higiene adecuada y una atención veterinaria regular son fundamentales para asegurar un buen desarrollo de los gatitos y una pronta recuperación de la madre.

Comportamiento post-parto de una gata

Cuando se convierten en madres, las gatas comienzan un comportamiento diferente al que antes tenían, ya que al cuidar de alguien se vuelven mucho más cautelosas y desconfiadas con lo que les rodea, por lo que no es extraño que no deje acercarse a su dueño a los gatitos durante los primeros días, o que permanentemente se esconda.

¿Cómo preparar un lugar seguro para el parto de una gata en casa?

Antes de que tu gata dé a luz, es importante preparar un lugar seguro y cómodo para que tenga a sus crías. Aquí te mostramos cómo crear el entorno ideal para el parto de tu gata en casa:

  1. Escoge una habitación tranquila: Elige una habitación tranquila de la casa donde tu gata pueda sentirse cómoda y relajada durante el parto. Asegúrate de que haya suficiente espacio para que pueda moverse sin restricciones.
  2. Prepara una caja de parto: Coloca una caja grande y resistente en la habitación seleccionada. La caja debe ser lo suficientemente grande para que tu gata pueda moverse cómodamente, pero lo suficientemente baja para que pueda entrar y salir fácilmente.
  3. Forra la caja con materiales absorbentes: Forra el fondo de la caja con toallas o mantas suaves y absorbentes. Esto ayudará a mantener a los gatitos limpios y secos durante el parto.
  4. Proporciona una zona de anidación: Coloca una manta o una almohada suave en un rincón de la caja para que tu gata pueda hacer un nido acogedor para sus crías. Asegúrate de que sea lo suficientemente grande para que quepa toda la camada.
  5. Mantén la habitación cálida: Asegúrate de que la habitación esté a una temperatura confortable para tu gata y sus gatitos recién nacidos. Puedes utilizar una lámpara de calor o una manta térmica para mantener el ambiente cálido.
  6. Mantén la habitación tranquila y sin distracciones: Evita ruidos fuertes y distracciones en la habitación durante el parto. Esto ayudará a que tu gata se sienta segura y tranquila mientras da a luz.
  7. Ten a mano los contactos de emergencia: Prepara una lista con los números de teléfono de tu veterinario y una clínica de emergencias veterinarias, por si surgiera cualquier complicación durante el parto.

Recuerda que cada gata es diferente, por lo que es posible que necesites adaptar el entorno para satisfacer sus necesidades individuales. Observa a tu gata de cerca y asegúrate de que se sienta cómoda y segura en el lugar que has preparado para ella.

¿Cuándo llamar al veterinario durante el parto de mi gata?

Es fundamental que conozcamos qué signos indican que algo va mal. Fiebre, dificultades respiratorias, sangrado abundante, secreción verdosa o esfuerzos evidentes sin que nazca ningún gatito, que alguno se quede atorado en el canal del parto o que, una vez nacido, no mame o esté frío, son señales de alarma. En esos casos, la única opción es que contactes inmediatamente con veterinarios.

Debes llamar al veterinario si el parto se prolonga por más de 24 horas, si la gata muestra signos de sufrimiento o si hay problemas graves durante el parto.

Cuidados durante el embarazo de una gata: alimentación y ejercicio adecuados

Durante el embarazo de una gata, es fundamental proporcionarle una alimentación adecuada y asegurarse de que realice suficiente ejercicio para mantenerse saludable.

En cuanto a la alimentación, es recomendable ofrecer a la gata una dieta equilibrada y de alta calidad, especialmente formulada para gatas embarazadas o en período de lactancia. Estos alimentos suelen ser ricos en nutrientes esenciales como proteínas, vitaminas y minerales, que contribuyen al desarrollo saludable de los gatitos en gestación.

Además, es importante asegurarse de que la gata tenga acceso constante a agua fresca y limpia, ya que la hidratación es esencial tanto para la madre como para los futuros gatitos.

En cuanto al ejercicio, es recomendable que la gata embarazada realice actividad física moderada, como caminar o jugar suavemente, para mantenerse en forma. Sin embargo, es importante evitar ejercicios demasiado intensos o bruscos que puedan poner en peligro la salud de la gata o de los gatitos en gestación.

Es recomendable consultar con un veterinario para obtener pautas específicas sobre la alimentación y el ejercicio adecuados durante el embarazo de una gata, ya que cada caso puede ser diferente y requerir recomendaciones personalizadas.

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