La semana 38 de embarazo marca la recta final antes del nacimiento de tu bebé. Si estás de 38 semanas, ¡ya has llegado a término! El embarazo se considera “a término” a partir de la semana 37. Eso significa que tu hijo o hija está completamente desarrollado y listo para poder vivir sin ayuda fuera del vientre de la madre.
A medida que se acerca el momento del parto, es normal sentir emoción, ansiedad y cansancio. Mucho ha cambiado en tu vida, pero nada se asemeja a la sensación de estar a punto de conocer a tu bebé.
Recuerda que la mayoría de los bebés nacen antes o después de la fecha prevista de parto, y solo un 5% lo hace en la fecha señalada.
Desarrollo del Bebé en la Semana 38
A las 38 semanas de gestación, tu bebé mide aproximadamente 49 cm y pesa en torno a 3 kg. El peso del bebé en esta semana depende de su sexo y su genética, pero suele oscilar entre los 2,8 y los 3,5 kilos. En cuanto a la longitud, mide entre 44 y 50 cm. La cabeza de tu bebé ha crecido un poco más y ahora tiene un diámetro de unos 32 cm.
Durante el final del tercer trimestre el feto gana menos peso, ya que la placenta empieza a calcificarse y envejecer deja de suministrar nutrientes de forma eficaz. No hay que preocuparse, es normal. Sus intestinos están llenos de meconio, listos para expulsar estas primeras heces nada más nacer. Si el meconio se expulsa dentro del útero puede ser indicio de que hay algún episodio de malestar fetal.
El feto ocupa todo el útero y apenas tiene sitio para moverse. Cuando lo hace puede resultar molesto para la madre debido a su tamaño y a su fuerza. Lo habitual es que en la semana 38 el feto esté boca abajo, con la cara mirando hacia la espalda de la madre y encajado en la pelvis, listo para nacer.
El lanugo (vello fino y largo) que cubría su cuerpo ha desaparecido casi por completo, al igual que la vérmix caseosa (capa blanquecina grasa que lo recubre y protege). La vérmix no se reabsorbe por completo para favorecer la salida del bebé por el canal de parto y protegerle en los primeros días de vida.
En esta etapa, tu médico puede determinar por medio de una ecografía si la placenta todavía está haciendo su trabajo, es decir, si todavía le está suministrando a tu bebé todo lo que necesita. Tu médico también puede estimar una fecha probable de nacimiento.
El tiempo que queda hasta que nazca lo pasará preparando sus pulmones para el momento en el que respire por primera vez. Tu cuerpo produce cortisona, que ayudará a los pulmones de tu bebé a expandirse al máximo cuando tome su primera bocanada de aire y evitará que se peguen.
En la semana 38, tu bebé no se moverá mucho. Esto se debe en parte a que no tienen mucho espacio, pero también a que necesitan descansar y prepararse para el parto.
Semana 38 de embarazo | 38 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana
Estimación del Peso Fetal
El peso fetal se puede estimar mediante ecografías en el embarazo y mediciones de la circunferencia abdominal, la longitud del fémur y la circunferencia de la cabeza que se realizan en las diferentes pruebas durante el embarazo.
Si lo que quieres es una opción que te permita hacer el cálculo aproximado por tu cuenta, una fórmula común para calcular lo que debería pesar tu bebé en cada mes, es la tabla de Dexeus. Según la regla de Dexeus, los fetos crecen duplicando su peso cada 28 días (mes lunar) entre el tercer y sexto mes.
Por supuesto, no hay que tomar los valores de esta tabla como valores exactos puesto que hay que recordar que cada embarazo es único y que ni todos los bebés nacen con el mismo peso ni se desarrollan a la misma velocidad.
En términos generales, un feto pesa 1.000 gramos en la semana 28, 2.000 gramos en la 32, y 2.500 gramos la semana 35.
Tabla de Equivalencia para la Medición Fetal
Es posible hacer una estimación aproximada de su peso. Para ello existen diferentes fórmulas, las más habituales tienen en cuenta la medida del diámetro biparietal (DBP), la circunferencia del abdomen (CA) y la longitud del fémur (LF). Se trata por tanto de una estimación. El margen de error puede llegar a ser de más menos del 15 al 20 por ciento.
Tabla de equivalencia para la medición del diámetro biparietal, el perímetro abdominal y el fémur. P50 significa percentil 50 y equivale a la media del valor para una determinada semana de embarazo. P10 y P90 son los percentiles 10 y 90, respectivamente. La medición se expresa en milímetros (mm).
Además, tenemos la ecografía Doppler, que nos da información sobre las características del flujo sanguíneo a través de los vasos. Para el control del bienestar fetal los vasos más estudiados son la arteria umbilical y la arteria cerebral media.
La ecografía 2D nos muestra cómo en una placenta joven, en buen estado, y cómo es una placenta envejecida. En el segundo caso pueden observarse calcificaciones placentarias, lo cual le hace cambiar de textura.
Otros Factores a Considerar
- Lanugo y Cabello: El lanugo ha desaparecido por completo, pero tu bebé ya puede tener mucho cabello.
- Posición Fetal: Ya está colocado en posición fetal, con las rodillas tocándole la nariz y los muslos pegados al cuerpo.
¿Cómo se Siente la Futura Mamá en la Semana 38?
Es la semana 37 quizás te sientas bastante incómoda y no puedas dormir bien por la noche. Según las investigaciones realizadas, durante el tercer trimestre es cuando peor se duerme. Intenta buscarte momentos durante el día para descansar.
El suspense será casi insoportable, y estarás inquieta e irritable. La presión que tu bebé ejerce sobre tu suelo pélvico todavía te causará dolor de espalda y abdominal, y pondrá tus nervios al límite. Y casi con toda seguridad será lo mismo para tu pareja.
La mayoría de los futuros papás se sienten impotentes en esta etapa, especialmente si este es su primer hijo, ya que no saben cuándo va a suceder exactamente. Incluso con todo el estrés, recuerda que tu matrona está para ayudarte siempre que la necesites.
La fatiga se vuelve a hacer notar con mayor frecuencia entre las embarazadas. Una causa pueden ser las noches sin dormir. Recupera el sueño durante el día siempre que sea posible.
Síntomas Comunes
- Dolor de espalda y abdominal
- Edema en los tobillos
- Síndrome del túnel carpiano
- Fatiga
Es frecuente tener los tobillos con mucho edema por el acúmulo de líquido, ya que el retorno venoso en estas semanas de gestación está muy dificultado. A veces se produce dolor en el cuarto y quinto dedo de la mano por compresión del nervio mediano, que está en la muñeca. La consecuencia es que se produce el síndrome del túnel carpiano. Este dolor aumenta por las noches. El túnel carpiano remite después del parto.
También es frecuente padecer edemas e hinchazón, sobre todo en los tobillos y los pies. Trata de comer liviano y ligero e incluir en tu dieta muchas frutas y verduras y beber mucha agua. Sal todos los días a andar, a paso suave, al menos 30 minutos. Haz ejercicios con la pelota de pilates y practica técnicas de respiración y relajación. Ten a mano la bolsa para el hospital.
Preparándose para el Parto
Saber el momento adecuado para ir al hospital es fundamental para garantizar un parto seguro y sin complicaciones. Si tienes dudas sobre si es el momento adecuado para ir al hospital, contacta con tu médico o matrona. Es mejor acudir a revisión y recibir una evaluación profesional que quedarse en casa con incertidumbre.
Si tu cuerpo está listo para el parto, el tapón de mucosa se suelta. Durante todo el embarazo este tapón ha mantenido tu cuello uterino sellado, y se ha asegurado de que ninguna bacteria pueda atravesar hacia el útero. Cuando se suelte, notarás una serie de secreciones blanquecinas (que también pueden contener pequeñas cantidades de sangre).
Quizás también sientas que tienes más flujo vaginal que antes. Si ves que tiene huellas de sangre o es rosado y mucoso puede que estés expulsando el tapón mucoso que sella el útero, y esto significa que ¡probablemente el parto esté muy cerca!
Otros signos pueden ser acidez estomacal, náuseas, diarrea y cansancio. Tu cuerpo se prepara para el parto y comienza a «limpiarse».
A partir de ahora puedes prestar atención al siguiente síntoma de parto: Una diarrea puede indicar que el parto empieza en breve.También si se empieza a sufrir fuerte dolor de espalda, puede tratarse de contracciones auténticas.
Contracciones de Braxton Hicks
En esta etapa también puedes sentir muchas más contracciones Braxton Hicks y, además, éstas pueden durar más o ser más incómodas. Algunas veces, cuando comienzan a venir muy seguidas, podrías creer que el parto ya ha empezado.
Las contracciones de Braxton Hicks se vuelven más intensas y frecuentes, por lo que pueden confundirse con las de parto. Para saber si el parto ha comenzado hay que contar cuántas contracciones se producen.
¿Contracciones Reales o Falsas?
Para comprobar si se trata de contracciones del parto "auténticas", puedes meterte en una bañera con agua caliente. Las contracciones previas normalmente vuelven a desaparecer, algo que no ocurre con las contracciones que actúan sobre el cuello del útero.
Cuando las contracciones duren un minuto o más y venga en intervalos de 3 a 7 minutos es que el parto va encaminado. El bebé está a punto de nacer.
Maniobra de Hamilton y Amnioscopia
A partir de la semana 38 de gestación, te pueden ofrecer en la exploración cervical despegar la membranas de la bolsa amniótica con los dedos para favorecer la aparición de las contracciones. Es la llamada Maniobra de Hamilton.
Si existe dilatación cervical, te realizarán una amnioscopia para ver el color del líquido amniótico: éste debe ser transparente. Si es verde o marrón (por causa del meconio o heces que ha expulsado el feto), indica que el bebé puede estar sufriendo dentro de la madre, por lo que habría que ponerte de parto.
La amnioscopia consiste en introducir un tubo por la vagina hasta el cérvix uterino y mediante una luz fría, visualizar la bolsa amniótica.
A partir de la semana 37, sobre todo en la sanidad privada, el médico suele citar a la gestante cada semana para controlar el bienestar fetal mediante los monitores. La manera de hacerla es mediante dos transductores que se colocan alrededor del abdomen de la embarazada: uno controla el latido fetal y el otro la actividad uterina.
Es posible que también se haga una ecografía para comprobar la colocación del bebé, su peso y la cantidad de líquido amniótico dentro de la bolsa. Si hasta ahora no se ha hecho una prueba de coagulación, este es el momento.
En el último mes de embarazo hay más posibilidades de desarrollar una enfermedad seria que se llama preeclampsia. Tu médico comprobará tu tensión sanguínea para asegurarse de que no es demasiado elevada, que no hay un exceso de proteína en tu orina y que tus manos y tu cara no están excesivamente hinchadas, ya que estos son los tres síntomas clave de la preeclampsia. Como la tensión puede subir por el estrés de estar en la consulta médica es buena idea comprobar que en casa vuelve a bajar, si lo hace es una buena señal.
Recomendaciones Finales
Así que en la semana 38, debes escuchar a tu cuerpo, prestar atención a los síntomas que experimenta y tratar de relajarte. Disfruta de los últimos días de embarazo. En un abrir y cerrar de ojos, tú y tu pareja estaréis dando la bienvenida al miembro más joven de la familia.
«Aunque ahora todo te supone un esfuerzo algo mayor, trata de disfrutar de estos momentos de espera antes de la llegada de tu bebé. Piensa en las cosas que puedes hacer para ayudarte a ti misma y, sobre todo, sonríe y disfruta».
- Mantén una alimentación equilibrada.
- Realiza caminatas suaves.
- Relájate y descansa.
- Prepara el hogar.
