¿Cuántas crías tiene una mantis religiosa por puesta?

La mantis religiosa, fascinante insecto depredador, es conocida por su peculiar ciclo reproductivo y la forma en que protege a sus crías. Uno de los aspectos más interesantes es la cantidad de huevos que puede depositar en cada puesta, un factor que varía según la especie y las condiciones ambientales.

Para entender mejor este proceso, es fundamental conocer la ooteca, estructura clave en la reproducción de las mantis religiosas.

¿Qué es una ooteca?

El nombre ooteca proviene del griego óon «huevo» y theke «depósito». En el Suborden Mantodea, de manera explicativa sencilla, se podría decir que la ooteca es generada por la mantis al segregar por su oviscapto una materia espumosa y viscosa que al ser expulsada y batida por las valvas junto con los movimientos acompasados del abdomen van generando sucesivas capas superpuestas. A la vez que va aumentando su volumen, el aire generado por las batidas queda ocluido por la viscosidad de la mezcla en forma de pequeñas burbujas proporcionando a la misma una mayor resistencia. Esta mezcla, al irse endureciendo genera una capa protectora de recubrimiento de la zona central que es donde se depositan los huevos en su respectivos oviconductos, que, a su vez, son también protegidos por la segregación y endurecimiento de otra sustancia glandular que es la que desarrolla las finas paredes que diferencian y separan cada una de las cámaras ovígeras.

Tipos de ootecas

En el Suborden Mantodea, las ootecas de las especies españolas autóctonas de acuerdo a la forma que toman durante su desarrollo, pueden clasificarse de la manera siguiente:

  • De tipo tronco piramidal acabada en un característico filamento en uno de sus extremos (Empusa pennata) o sin filamentos en los extremos (Iris oratoria).
  • E. Globosa, ovoidea o prismática, amarilla, siena o castaño claro, ofrece ella exteriormente las siguientes características: uno de sus extremos un tanto aguzado y el opuesto redondeado; una cara superior, más o menos convexa y dividida en tres zonas longitudinales, y de las cuales la central, media o mediana es más estrecha que las otras dos laterales y está formada por una apretada serie de finos tabiques imbricados que, por dejar salir entre ellos a las pequeñitas larvas, se llama también zona de salida; y una cara inferior, plana, curva o de igual tipo que el que ofrezca la naturaleza del material sobre el que ha sido depositada, piedras, ramillas, cortezas u otros objetos, y de los cuales dependen también en algo la forma general de toda la ooteca.

Un corte transversal nos indica que posee dos partes principales; la gruesa, delgada o casi ausente formada por una sustancia espumosa de textura alveolar y llamada costra, capa o zona revestidora o de protección y que sobre todo rodea lateralmente a la otra, la interna, nuclear, formada por la misma materia, pero de consistencia distinta, más compacta, y que por llevar la masa de huevos se denomina zona ovígera o central. Esta última e importantísima parte está dividida transversalmente por dos series de finos tabiques intercalares dispuestos a la derecha e izquierda de su línea media. Cada uno de ellos deriva desde su mitad superior hacia la serie opuesta y se imbrica de esta manera entre las de aquel lado. Los huevos están intercalados en capa cada dos tabiques, y aparecen ocupando solamente la mitad inferior de esta especie de receptáculo, que, por alojarlos, se llama cámara ovígera.

Cada tabique intercalar está formado en esencia por tres delgadas laminillas soldadas en parte entre sí, y de las cuales una, llamada anterior, forma la cara de ese nombre de la cámara ovígera; otra, denominada intermedia, aparece entre ella y la siguiente, apelada posterior por constituir con su mitad soldada la cara opuesta a la anterior, y cuya porción libre forma al dirigirse hacia arriba e inclinada hacia delante una especie de cierre o válvula que puede abrirse desde el interior, pero que es muy difícil lo sea desde el exterior. Como se observa, esos tabiques intercalares de tan especial contextura forman con sus mitades superiores una especie de canal aplanado que pone en comunicación cada cámara con el medio ambiente.

Las ootecas como esta son las propias salvo variaciones más o menos notables de los grandes mántidos ibéricos (Géns. Sphodromantis.Stâl y Mantis.

TODO SOBRE la MANTIS RELIGIOSA

Cantidad de huevos en una ooteca

Los periodos estacionales de la puesta de la ooteca suelen ser muy variables dependiendo del género y especie. Huevos depositados en la ooteca, también es muy variable para cada especie y difícil de cuantificar ya que muchas veces va a depender del grado de fecundación , del número de puestas, etc.,.

Puede oscilar dependiendo de las especies desde <10 (Perlamantis sp), a 200-300 (Mantis sp.

En Mantodea, hay casos en que determinadas especies pueden poner una ooteca sin haberse apareado con ningún macho, pero esta ooteca resultante no será fértil y no dejará descendencia.

A continuación, se muestran unas ootecas de diferentes especies, tanto autóctonas como alóctonas, donde se puede observar, el tamaño, color, forma, lugar donde la ponen, etc., de algunas de ellas.

Tabla comparativa de cantidad de huevos por ooteca en diferentes especies de mántidos

Especie Cantidad aproximada de huevos por ooteca
Perlamantis sp Menos de 10
Mantis sp 200-300

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