¿Cuántas abejas viven en un panal promedio?

Las abejas, esos pequeños insectos alados conocidos por su incansable trabajo y su papel vital en la polinización, han capturado la atención y la admiración de los seres humanos desde tiempos inmemoriales. ¿Te has preguntado alguna vez cuántas abejas conforman una colmena promedio y cómo se organizan?

Las abejas viven en colonias altamente organizadas, donde cada individuo desempeña un papel específico. Dentro de este tipo de hábitos, se forman grupos con tareas específicas que se conocen como castas, y es cuando encontramos a abejas reinas, obreras y machos o zánganos. En las dos primeras castas, solo existen hembras, y el papel reproductivo es exclusivo de reinas y machos.

Abejas obreras cuidando de la abeja reina

Organización y castas dentro de una colmena

Dentro de una colmena, cada tipo de abeja tiene un papel crucial:

  • Abeja Reina: Es la única abeja fértil de la colmena y es la encargada de poner los huevos que formarán las nuevas generaciones de abejas. La reina alcanza la madurez sexual a los 6 días del nacimiento. Aparte de poner huevos, la abeja reina se encarga de la cohesión de la colmena mediante la emisión de feromonas.
  • Abejas Obreras: Son las otras hembras de la colmena. En la colonia, conviven distintas generaciones de abejas obreras que trabajan de manera conjunta y coordinada, y, en función de su edad y las necesidades de la colonia, realizan diferentes tareas.
  • Zánganos: Son los machos reproductores, encargados de la fecundación de las reinas y, en algunas situaciones, colaboran en la ventilación de la colmena.

Ciclo de vida de las abejas

El ciclo de vida de una abeja obrera consta de cuatro etapas principales: huevo, larva, pupa y adulto. La duración total de este ciclo puede variar según la especie de abeja, pero generalmente oscila entre 21 y 35 días.

El papel reproductivo de una reina implica que pasa la mayor parte del tiempo poniendo huevos, de modo que una sola abeja reina puede poner alrededor de unos 200 mil huevos en el trascurso de su vida. Las reinas no solo ponen grandes cantidades de huevos sino que, además, controlan cómo se desarrollarán estos, ya que, si los huevos no son fertilizados, de estos emergerán machos. En cambio, si fertiliza los mismos, se producirán hembras.

El tiempo total en el que se desarrollan los machos, hasta emerger como individuos adultos es de unos 24 días. Luego de esto, pasados unos días, los machos abandonan el nido, y se preparan para esperar a que lleguen reinas vírgenes con las cuales se aparearán. Cuando un zángano copula con una hembra, muere al poco tiempo.

Ciclo de vida de las abejas

Esperanza de vida de las abejas

  • Abeja Obrera: En promedio, una abeja obrera vive alrededor de 4 a 6 semanas. No obstante, aquellas que están activas para el invierno, pueden vivir de unos 4 a 6 meses, y es muy raro que una abeja obrera alcance el año de vida.
  • Abeja Reina: Una abeja reina puede vivir entre 2 y 5 años, aunque algunas especies pueden alcanzar una longevidad aún mayor.
  • Zángano: Los zánganos suelen vivir alrededor de 2 a 4 meses.

¿Cuántas abejas hay en una colmena promedio?

Una colmena puede variar en tamaño dependiendo de la época del año y las condiciones ambientales. Puede ser mínimo en una colmena 20.000 abejas y máximo 60.000 abejas. Esa dinámica fluctuará a lo largo de la temporada, desde el invierno que la colmena está reducida a su mínimo unas 20 mil hasta el apogeo en la primavera, que podemos llegar a 60.000 abejas.

En la naturaleza, las abejas no se agolpan. Tienden a distribuirse de tal forma que todas las colonias silvestres tengan suficiente campo para pecorear. En su libro ‘The lives of bees’, una obra imprescindible, el investigador Thomas D. Seeley cuenta cómo llegó a una conclusión relevante en 1978: las abejas silvestres que estudiaba por entonces en Estados Unidos vivían con una densidad media de una colonia por kilómetro cuadrado (100 hectáreas).

Como se puede ver, en la naturaleza hay cierta disparidad en esa densidad de colmenas, pero, como dice el propio Seeley (2019:41), “la densidad de colonias silvestres es bastante baja, lo que quiere decir que, de media, los nidos de abejas están ampliamente espaciados”.

La comunicación, permite armonizar los comportamientos en la colmena. Los insectos se comunican por el olor de determinadas sustancias químicas. La reina produce varias feromonas, para evitar la cría de otras reinas, agrupar las obreras, etc.

Estructura de una colmena

Carga apícola

La carga apícola es el concepto que define la cantidad de colmenas que puede mantener un territorio. Es una noción clave, porque de ella van a depender los rendimientos de las colonias. Si se explota demasiado la zona, las cosechas serán peores.

El concepto de carga apícola define la cantidad de colmenas que puede soportar o mantener un territorio de forma que su explotación sea rentable para la apicultura.

Para calcular la carga apícola se debe considerar:

  • Extensión o superficie disponible para la pecorea.
  • Cantidad de colmenas existentes ya en la extensión.
  • Biocenosis.
  • Climatología.
  • Flora local.
  • Histórico.

Tomando esa idea como centro, el cálculo de la carga apícola tratará de equilibrar la cantidad de colmenas, el alimento disponible y la rentabilidad de la explotación. La carga apícola debe ir acompasada al estado de la vegetación de la zona. Con todo, si se respetan estas ratios, se logrará un cierto equilibrio entre capacidad del territorio y capacidad de las pecoreadoras. Si ese equilibrio no existe, es fácil ver cómo las cosechas se reducen o, incluso, cómo aparecen fenómenos indeseados, como el pillaje entre colmenas.

Amenazas a las abejas

A pesar de la importante labor polinizadora que llevan a cabo las abejas, la mayoría de las especies se encuentran amenazadas. Los estudios muestran una tendencia descendiente en la diversidad de las especies de abejas y esto es motivo de preocupación para ciertos cultivos y plantas silvestres.

Entre las causas de este descenso se encuentra el uso de pesticidas de acción general por parte de la agricultura, lo que provoca la muerte de todos los insectos del campo incluidas las abejas. Además, el cambio climático actual también afecta a muchas de sus poblaciones y obliga a otras a moverse a latitudes con climas más estables. Por otro lado, la introducción artificial de especies no autóctonas para polinizar cultivos específicos también favorece la aparición de enfermedades que pueden acabar con las especies nativas.

Por ello, las abejas necesitan protección, pero no únicamente las melíferas, sino las 20 000 especies que, aunque no produzcan miel, tienen su importante papel en los ecosistemas.

Una Civilización De 100 Millones De Años

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