Después de haber tenido un aborto provocado, a muchas mujeres les preocupa si podrán volverse a quedar embarazadas con normalidad o si el aborto puede haber afectado a su fertilidad. Cuando hablamos de aborto provocado, nos referimos a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). Las causas que pueden llevar a una mujer a querer realizar una IVE son muchas. En algunas ocasiones, se trata de un embarazo no deseado porque no se ha buscado y no es un buen momento para ser madre, por ejemplo por motivos de inestabilidad sentimental o económica. Otras mujeres deciden optar por el aborto inducido debido a cuestiones médicas, como que el embarazo suponga un riesgo grave para su vida, se haya detectado una anomalía fetal o alguna enfermedad grave.
El hecho de que un aborto tenga consecuencias para las futuras gestaciones dependerá fundamentalmente del tipo de aborto que se haya realizado, ya que es más probable que haya complicaciones en los abortos quirúrgicos. Además, hay que tener en cuenta que cuanto antes se realice el aborto, menores serán sus consecuencias, tanto físicas como psicológicas. En algunas situaciones, como por ejemplo después de tener un embarazo ectópico, será recomendable esperar al menos un ciclo menstrual para quedarse embarazada de nuevo. De esta manera, se minimizará el riesgo de que haya complicaciones en el futuro embarazo.
Un aborto espontáneo, también conocido como pérdida del embarazo, se refiere a la interrupción involuntaria del desarrollo del embrión o feto antes de las 20 semanas de gestación o cuando su peso es inferior a 500 gramos. El aborto espontáneo afecta a un número considerable de mujeres.
Los síntomas del aborto espontáneo pueden variar ampliamente de una mujer a otra, y es importante reconocer que, en algunos casos, no se presentan síntomas evidentes. El riesgo de aborto espontáneo es mayor en ciertos grupos de mujeres. Por ejemplo, las mujeres mayores de 30 años enfrentan un mayor riesgo, con un aumento significativo del riesgo a partir de los 35 y 40 años.
En este sentido, se podría hacer una distinción en función del tipo de aborto. El embarazo tras un aborto espontáneo no suele suponer un problema para la mayoría de las mujeres. Sin embargo, el aborto provocado y el aborto involuntario con legrado sí podrían llegar a suponer un riesgo para la fertilidad femenina si no se practican de forma adecuada.
En cualquier caso, no debemos olvidar tampoco que sufrir un aborto puede resultar para los pacientes en una situación de estrés y afectar a su estado emocional. Por ello, en ocasiones, se recomienda recurrir a la ayuda psicológica antes de volver a intentar una nueva gestación, ya sea de manera natural o mediante técnicas de reproducción asistida.
¿Influye el aborto en la fertilidad y un futuro embarazo?
Tipos de aborto
El aborto es la pérdida del embarazo antes de la semana 20 de gestación. Esto puede ocurrir de forma espontánea (aborto involuntario) o inducida (aborto voluntario). En función de ello, el efecto del aborto sobre la fertilidad y el organismo de la mujer puede ser de mayor o menor gravedad.
Aborto involuntario o espontáneo
Este tipo de aborto se produce de manera natural. La paciente, en muchas ocasiones, es consciente de que está sufriendo un aborto porque empieza a tener sangrado y dolor abdominal intenso. Lo más habitual es que el aborto espontáneo ocurra en las primeras semanas de gestación.
Cuanto antes se produzca la pérdida del embarazo, menores serán las posibles consecuencias sobre la fertilidad femenina.
En muchos casos, especialmente en abortos más avanzados, se requiere realizar lo que se conoce como legrado. Se trata de una técnica ginecológica que consiste en practicar un raspado de las paredes uterinas para eliminar posibles tejidos embrionarios que hayan quedado en útero. Al ser una intervención quirúrgica, el legrado uterino podría comprometer la fertilidad de la mujer si no se realiza correctamente.
Sin embargo, realizar un legrado no es necesario en todos los casos y no siempre va a afectar a la fertilidad de la mujer. Muchas mujeres pasan por un aborto espontáneo (con o sin legrado) sin que ello afecte a futuras concepciones.
Si se producen abortos recurrentes, habrá que analizar la situación de la mujer para tratar de determinar la causa y buscar una solución que permita el embarazo evolutivo. Este tipo de abortos están asociados a problemas como alteraciones cromosómicas, edad avanzada, etc.
Aborto voluntario o inducido
El aborto inducido es lo que se conoce como interrupción voluntaria del embarazo, pues es la propia mujer la que decide poner fin a la gestación.
En estas situaciones, el desarrollo embrionario se suele detener mediante pastillas, lo que se llama aborto químico. Sin embargo, si ocurre más allá de las ocho primeras semanas de embarazo, habrá que realizar una cirugía y recibirá el nombre de aborto quirúrgico.
Cuando es necesario practicar una cirugía para detener el embarazo, se pueden aplicar dos métodos:
- Aspiración: es lo más común si el aborto se provoca antes de la semana 12. El aborto quirúrgico por aspiración consiste en eliminar el embrión/feto por succión mediante una jeringa o una bomba de vacío. Esta intervención requiere anestesia local o general.
- Dilatación y curetaje: se realiza cuando la aspiración no es posible. Se trata de provocar la apertura del cuello uterino y eliminar parte del revestimiento de la cavidad uterina mediante raspado (curetaje o legrado). El procedimiento es muy similar a los casos de legrado tras aborto espontáneo.
Al igual que en el aborto involuntario, cuanto más temprano se realice, menor riesgo supondrá. También es fundamental que lo lleve a cabo un profesional experimentado para evitar posibles consecuencias negativas.
Riesgos del aborto
La mayoría de profesionales sanitarios califican el aborto como un procedimiento de bajo riesgo y sin efecto grave sobre la fertilidad y la consecución de futuros embarazos. De hecho, si el aborto ha sido normal y sin complicaciones, en una exploración ginecológica no debería ni siquiera reconocerse que la mujer ha pasado por esta situación.
A pesar de ello (a excepción del aborto espontáneo completo y del aborto químico), no deja de ser una intervención quirúrgica y, como tal, tiene sus riesgos. Los principales efectos secundarios de un aborto que pueden derivar en infertilidad son:
- Rasgado de las zonas del aparato reproductor femenino.
- Hemorragia vaginal.
- Infección del tracto genital.
- Daño en el cérvix.
- Desgarro en el útero.
- Perforación en el útero.
- Absceso dentro del abdomen: si no es tratado, puede provocar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
En el caso de que se realice un aborto quirúrgico, además del riesgo de lesionar el útero, se podría causar daños en otros órganos como el intestino y la vejiga. En estos casos, se deberá hacer una cirugía más para reparar el órgano dañado.
Aunque un aborto realizado correctamente es un proceso de bajo riesgo, utilizar métodos no profesionales para provocar el aborto puede tener graves consecuencias en la mujer, no solo respecto a su fertilidad, sino en su salud general.
Aborto y embarazo
Desgraciadamente, el aborto es un hecho más común de lo que nos gustaría. Numerosos embarazos terminan en aborto espontáneo en etapas tempranas del desarrollo embrionario. Muchas veces, incluso antes de que la mujer descubra que estaba embarazada. La mayoría de estos abortos son casos puntuales y no impiden que ocurra un nuevo embarazo.
La excepción la encontramos en los abortos recurrentes, cuyas causas son variadas y, en muchas ocasiones, desconocidas.
También podemos encontrar dificultades para lograr la concepción tras múltiples legrados, ya que esto aumenta la probabilidad de lesiones uterinas.
Otro posible proceso relacionado con el aborto que podría complicar la concepción es la dilatación uterina. Este procedimiento puede debilitar el útero y dar lugar a insuficiencia cervicouterina o cuello incompetente, es decir, un cuello que se dilata antes de tiempo. En muchas ocasiones, esto se soluciona realizando un cerclaje cervical, procedimiento que consiste en mantener el cuello del útero cerrado con un punto de sutura.
¿Qué hacer después de un aborto?
Recuperarse de una pérdida espontánea del embrión y prepararse para un nuevo embarazo requiere un enfoque integral que incluya el bienestar físico y emocional. Las causas del aborto espontáneo pueden ser diversas y, en muchos casos, no se pueden determinar con certeza.
Recuperación física:
- Dar tiempo al cuerpo: Dependiendo del tipo de pérdida y del procedimiento (si se requirió un legrado o medicación), el cuerpo puede tardar varias semanas en regularizarse.
- Alimentación equilibrada: Una dieta rica en nutrientes y vitaminas, como hierro, folatos, zinc, calcio… ayudará a restaurar los nutrientes perdidos.
- Revisar condiciones médicas preexistentes: Enfermedades como problemas inmunitarios tales como el lupus, problemas tiroideos u otras alteraciones endocrinológicas como la diabetes, pueden afectar la fertilidad.
Recuperación emocional:
- Validar las emociones: Sentimientos de tristeza, culpa o ansiedad son normales. Permitirse hablar de ello. En muchas ocasiones, la pérdida gestacional ocasiona un momento de duelo que es necesario superar.
- Contarlo en un entorno seguro brindará el apoyo necesario para no sentirte sola y acompañada por los que más te quieren.
Después de un aborto voluntario, es posible quedar embarazada nuevamente tan pronto como el cuerpo reanude su ciclo normal de ovulación, lo cual puede ocurrir en unas pocas semanas.
En primer lugar, sobre el uso de medicación para la interrupción del embarazo: si se utiliza bajo supervisión médica y siguiendo correctamente las indicaciones, por lo general no debería tener efectos negativos a largo plazo sobre tu fertilidad. La gran mayoría de las mujeres que han tenido abortos inducidos pueden concebir en el futuro sin problemas, siempre que no haya complicaciones durante el procedimiento.
Probabilidades de embarazo después de un aborto
Después de haber tenido un aborto, el riesgo de sufrir otro es del 20%, pero si se ha tenido tres o más, el riesgo aumenta hasta el 45%.
En líneas generales, la probabilidad de lograr un embarazo va a ser la misma tras sufrir un aborto. Además, las mujeres que han sufrido algún aborto a lo largo de su vida tienen la misma probabilidad de quedar embarazada que las mujeres que no han tenido abortos.
Es importante destacar que los síntomas después de un aborto pueden variar significativamente entre las mujeres. Sin embargo, podemos distinguir entre síntomas físicos y síntomas emocionales.
La facilidad para quedar embarazada después de un aborto puede variar según diversos factores, y no hay una respuesta única para todas las mujeres.
De hecho, el haber tenido en algún momento un embarazo espontáneo, aunque no se considerase en ese momento que era el adecuado para la maternidad, nos informa que esa posibilidad de embarazo espontáneo es posible y nos descarta muchas causas de esterilidad difícilmente diagnosticables y tratables.
Recomendaciones médicas
Basándose en aspectos emocionales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere esperar alrededor de seis meses antes de buscar un nuevo embarazo después de un aborto espontáneo. En cualquier caso, es importante que las mujeres que han experimentado un aborto espontáneo consulten con su médico antes de intentar concebir nuevamente, ya que cada caso dependerá de las circunstancias individuales de cada mujer.
Es fundamental intentar superar el trance y reanudar la búsqueda gestacional en un par de ciclos tras el aborto.
Muchos especialistas recomiendan esperar una media de dos menstruaciones para volver a intentarlo. Sin embargo, esto depende mucho del tipo de aborto espontáneo que haya ocurrido y de las consecuencias del mismo tanto a nivel físico como emocional.
Te recomendamos que acudas a tu ginecólogo para realizar una revisión.
Apoyo emocional
Si quieres más información o necesitas ayuda para encontrar recursos adecuados, es recomendable que acudas a una consulta médica especializada.
Busca apoyo de personas que te comprendan y te respalden.
Comparte tus pensamientos y emociones con amigos cercanos, familiares o un profesional de la salud mental.
Reconoce que el proceso de duelo es diferente para cada persona y toma tiempo.
Si has sufrido un aborto y quieres volver a intentarlo, ¡no te rindas!
Tabla resumen: Tipos de aborto y su impacto en la fertilidad
| Tipo de Aborto | Descripción | Impacto en la Fertilidad |
|---|---|---|
| Aborto Espontáneo | Pérdida natural del embarazo antes de la semana 20 | Generalmente no afecta la fertilidad a largo plazo |
| Aborto Inducido (Químico) | Interrupción del embarazo mediante medicamentos | Bajo riesgo de complicaciones si se realiza bajo supervisión médica |
| Aborto Inducido (Quirúrgico) | Interrupción del embarazo mediante aspiración o dilatación y curetaje | Mayor riesgo de complicaciones, pero generalmente no causa infertilidad si se realiza correctamente |
| Abortos Recurrentes | Dos o más abortos espontáneos consecutivos | Requiere evaluación médica exhaustiva para determinar la causa subyacente |
