La Subida de la Leche Materna: Guía Completa para Madres

La lactancia materna es el mejor alimento que podemos ofrecer a nuestros hijos desde que nacen. Hoy queremos hablarte sobre las primeras semanas de lactancia, cómo y cuándo se produce la “subida de la leche”, además de brindarte recomendaciones para este periodo.

¿Qué es la Subida de la Leche?

Entre el segundo y tercer día después del nacimiento de tu bebé, se producirá lo que se conoce como la subida de la leche. La llamada subida de la leche se produce entre el tercer y cuarto día del nacimiento del bebé. La subida de la leche o plétora se produce generalmente unos tres días después del parto.

Pero hasta entonces, y desde el primer momento, tu bebé estará muy bien alimentado gracias al calostro. Y es que no existe ningún líquido mejor para los primeros días.

El Calostro: El Primer Alimento de tu Bebé

Los primeros días de lactancia materna, tu bebé toma una sustancia de color amarillo que en la cultura tradicional se le llama “oro”: el calostro. Es la leche que tu pecho produce tras el parto y el primer alimento del bebé. Sus beneficios son inigualables.

El calostro es el primer alimento que prepara tu cuerpo para recibir a tu bebé. Es una sustancia densa de color amarillento. Es lo que necesita tu bebé en sus primeras tomas, hasta que empiece la producción de la primera leche. Es inimitable. Tiene un alto contenido en proteínas, minerales y vitaminas. Es rico en anticuerpos que le protege de determinadas infecciones, en concreto, de todas las que tú hayas pasado. Es muy fácil de digerir por lo que es perfecto para el intestino todavía inmaduro de tu bebé.

12 BENEFICIOS del CALOSTRO BOVINO 🥛🐮| Para Qué Sirve y Cómo Tomarlo

El Proceso Hormonal Detrás de la Subida de la Leche

Al momento del embarazo las hormonas como estrógenos, prolactina, progesterona y lactógeno placentario van preparando al cuerpo para dar de mamar. Más adelante, en el pecho de la mujer se produce otro cambio: hacia el quinto mes del embarazo, la placenta empieza a producir una hormona, el lactógeno humano placentario, que estimula el desarrollo de los alvéolos, donde se fabrica la leche. Los pechos crecen, la areola se oscurece y se desarrollan las glándulas de Montgomery.

Pero la producción de leche propiamente dicha solo empieza cuando el bebé nace y se expulsa la placenta. En el momento del parto, cuándo se expulsa la placenta, los niveles de hormonas que teníamos durante el embarazo disminuyen, excepto la prolactina y la oxitocina que comienzan a funcionar. Entonces, los niveles de estrógenos y progesterona caen en picado y la prolactina empieza su tarea. En ese momento, comienza a actuar la prolactina, que es la hormona responsable de la producción de leche.

El proceso de subida de leche se pone en funcionamiento a partir de la separación de la placenta del útero.

Factores que Influyen en la Subida de la Leche

El éxito y establecimiento de la lactancia materna no depende única y exclusivamente de las hormonas, también depende de la estimulación del pecho. Cuanto antes te pongas a tu bebé y cuantas más veces te lo pongas, antes se producirá la primera leche. El contacto piel con piel durante las primeras horas también facilitan el inicio de una buena lactancia. En la mayoría de los hospitales, si el parto ha transcurrido con normalidad, te colocarán a tu recién nacido en contacto directo sobre tu abdomen, sin ninguna tela de por medio.

  • Correcta estimulación del pecho.
  • Cuando el bebé succiona el pecho de la madre se activa la prolactina.
  • Existe evidencia de que el contacto piel con piel del recién nacido con la madre inmediatamente después del parto favorece el inicio de la lactancia.

Este contacto precoz también es beneficioso para establecer el vínculo, para regular la temperatura, el ritmo cardíaco y respiratorio, la saturación de oxígeno, etc. Si el recién nacido pasa todo el tiempo con su madre y no hay restricciones ni horarios se favorece el proceso de lactogénesis. Es aconsejable que las matronas observen en esas primeras horas cómo son las tomas, para asegurar una adecuada posición y agarre del bebé.

"Cuando se produce el parto se inicia el aumento de producción de leche materna que es favorecido por la succión del bebé, pero sin ella también ocurre en mayor o menor medida. La succión del recién nacido estimula dos hormonas. Cuanto antes se amamante después del parto y más frecuentemente se haga, antes se producirá la salida de la primera leche.

"Los partos vaginales y la instauración precoz de la lactancia, a ser posible en la primera hora tras el parto, favorecen una subida precoz de la leche. Un ambiente relajado, una madre tranquila, unas tomas frecuentes; todo ello favorece una subida de leche adecuada y a tiempo", comenta el experto.

¿Cómo se siente la Subida de la Leche?

En primer lugar, lo que se observa es un aumento de la presencia de venas en la zona del cuello y en la parte superior de los pechos. El pecho se siente tenso, algo caliente y pesado. Otra cosa que podemos notar, normalmente en las zonas exteriores del pecho, son pequeños bultos. Al tacto notamos pequeñas hinchazones que no son más que la glándula mamaria.

Muchas madres creen que no han tenido subida de leche porque solo han notado estas señales y esperaban una situación más compleja y dolorosa.

La subida de leche puede causar un leve aumento de la temperatura corporal, febrícula. Habitualmente lo que causa la fiebre es sufrir una mastitis.

Problemas Comunes y Soluciones

Normalmente, si el bebé se está alimentando bien y no hubo problemas al inicio del amamantamiento, la subida de la leche no supondrá ningún inconveniente.

Dolor o sensibilidad

Es normal que al inicio de la lactancia se experimente cierta sensibilidad mamaria o dolor, esto puede ser por un mal agarre o bien por una sensibilidad propia.

Ingurgitación o congestión mamaria

Luego de la subida de la leche, por lo general en los primeros días que el bebé se cansa más al mamar, puede pasar que los pechos se llenen demasiado porque el bebé no los vacía bien y estos se vuelvan duros, con algunas zonas rojas y calientes. Cuando se produce ingurgitación mamaria la subida de leche se complica, el pecho se llena no solo de leche sino también de líquidos retenidos (edema) que lo complican todo. Dificultan que el bebé se pueda agarrar y pueda extraer la leche. A pesar del dolor que causa la ingurgitación, la peor idea es dejar la lactancia en este momento o posponer las tomas.

Si este es tu caso, lo ideal es darle de mamar al bebé todo lo que sea posible y corroborar que el agarre sea correcto y esté succionando bien.

Dificultad en el agarre del bebé al pecho

Esto puede producirse por la misma ingurgitación, al estar el pecho duro el bebé no puede agarrarlo correctamente.

Grietas en el pezón

Las grietas en el pezón es otro de los inconvenientes más comunes tras la subida de la leche, pueden llegar a ser dolorosas y hacer que la lactancia se dificulte. Advertencia: si empiezas con mucha molestia y crees que empieza a hacerse una grieta corrige la postura.

En ocasiones, puede aliviar aplicar crema de lanolina purificada, cuyo efecto es favorecer una cicatrización en húmedo, y evitar por lo tanto la formación de costras duras y secas que son arrancadas por el bebé en cada toma. Otras veces aparecen grietas en lactancias más avanzadas y pueden ser debidas a afecciones dermatológicas como por ejemplo eccemas; que suelen causar enrojecimiento picor y piel seca o descamada. Suelen ocurrir en madres con piel sensible y que han tenido eccemas en otras partes del cuerpo.

Mastitis

Algunas mujeres son más propensas que otras a desarrollar mastitis. Si aparece fiebre es muy importante vaciar el pecho con mucha más frecuencia, aplicar frío y descansar. Así mismo puede darse por una bacteria, estas pueden ingresar cuando existen grietas en el pezón. En siguientes post te contaré qué hacer cuando en el pecho se forman bultos de leche y cómo intentar evitar que acaben siendo una mastitis.

Además puedes aplicar calor en el pecho antes de dar de mamar, esto aliviará el dolor y ayudará al flujo de la leche. Aplica frío luego de cada toma para disminuir la inflamación y aliviar el dolor.

Estrategias para Aliviar las Molestias

Muchas mujeres temen la subida de la leche por miedo a pasar dolor. Pero no debes preocuparte, el paso de calostro a la primera leche no tiene porque ser doloroso. Si no drena bien, se puede producir dolor. Pero en ningún caso, es por la leche. Para prevenirlo, es aconsejable el inicio precoz de la lactancia materna, realizar tomas frecuentes y siempre a demanda.

  • Medicamentos antiinflamatorios: si no tienes ninguna contraindicación, consulta a tu gine antes de salir del hospital si puedes tomar ibuprofeno para disminuir la inflamación y el dolor.
  • Extraer leche. Si tu pecho está muy congestionado, seguramente será difícil que salga la leche. A veces, si aplicas calor sale tanta cantidad que tu bebé se atraganta.

Hojas de Col

Si tienes mucha inflamación, se ha demostrado científicamente, que lo más eficaz para aliviarte, es ponerte una hoja de col directamente sobre el pecho, con el sujetador por encima. Dicen, cuentan, comentan… que aplicar una hoja de col (una vez aplastados sus nervios con un rodillo) sobre el pecho baja la inflamación. Está científicamente demostrado que la aplicación de hojas de col sobre el pecho ayuda a desinflamar las mamas. Para usar las hojas, deben romperse los nervios previamente haciendo rodar por encima una botella de vidrio por ejemplo. A continuación, se aplican las hojas directamente sobre las mamas, con el sostén encima. Las hojas de col poseen sustancias taninas que absorben el exceso de calor y desinflaman.

Drenaje Manual

En algunos casos, si no se inicia a tiempo la lactancia el pecho puede volverse muy doloroso y tener una consistencia muy dura, con las areolas tan tensas que el bebé no se puede agarrar bien. Esto se puede prevenir con un inicio precoz de la lactancia tras el parto. En cualquier caso, si se produce un endurecimiento excesivo, la técnica del drenaje es el mejor consejo que se le puede dar a una madre en esta situación. En un drenaje, se colocan los dedos rodeando el pezón y se presiona hacia la espalda durante unos tres minutos. Al hacerlo, probablemente comenzará a fluir leche, pero ese no es el objetivo. El objetivo es que la areola quede totalmente blanda para que el bebé sea capaz de mamar y drenar la mama él mismo.

Inhibición de la Lactancia

La producción de leche materna comienza en el momento en el que la placenta se separa del útero, independientemente del tipo de parto (vaginal o cesárea) o si el bebé nace con vida o sin ella. En estas situaciones, nos encontramos con dos opciones: la continuación con la lactancia o su inhibición.

Si la lactancia aún no se ha establecido, se administra una dosis única de 1 mg de cabergolina durante el primer día después del parto. Si la lactancia ya se ha establecido, por ejemplo, en casos de muerte neonatal o cuando la madre decide continuar con la lactancia y posteriormente opta por inhibirla, se recomienda una dosis de 0,25 mg de cabergolina cada 12 horas durante 2 días (4 dosis).

La cabergolina inhibe la secreción de leche materna en el 75-80% de los casos y reduce la congestión y dolor en las mamas en 9 de cada 10 mujeres. La cabergolina puede tener efectos secundarios en hasta un 16% de mujeres.

En cuanto a la bromocriptina, se necesitan 2 dosis diarias (de 2,5 mg) durante 14 días.

En mujeres con hipertensión o preeclampsia, los agonistas de dopamina (como la cabergolina o la bromocriptina) deben usarse con precaución, ya que pueden aumentar la presión arterial y se asocian con hemorragia intracerebral.

Si la cabergolina está contraindicada, otra opción es la piridoxina (vitamina B6).

Inhibición Fisiológica

La inhibición fisiológica de la lactancia ocurre cuando la glándula mamaria se congestiona. Este proceso, conocido como ingurgitación mamaria, se caracteriza por la hinchazón del pecho que sucede cuando las mamas se llenan de leche y otros fluidos.

  • Extracción manual o con sacaleches de la cantidad necesaria para aliviar la presión y las molestias, sin drenar completamente el pecho.

La frecuencia y duración de la extracción varían entre mujeres, dependiendo de la cantidad de leche que produzcan, la frecuencia de las extracciones y el tiempo transcurrido desde el parto. Si se extrae leche de manera excesiva, podríamos estimular más el pecho y conseguir el efecto contrario, es decir, producir más leche.

No se recomienda vendar los pechos.

Las duchas calientes pueden ayudar a estimular la salida de leche y a reducir la presión y las molestias.

Es normal sentir un poco de dolor en el útero y tener algo de sangrado cuando estás sacando leche. Esto pasa porque se libera una hormona llamada oxitocina durante este proceso.

No hay suficiente evidencia científica que compruebe la efectividad de infusiones de salvia, menta o té de jazmín para inhibir la lactancia. A pesar de esto, siguen siendo relativamente populares para este fin.

Uso de Frío

En cuanto al uso de frío, se recomienda aplicarse una bolsa de hielo por períodos de 15 a 20 minutos, al menos 4 veces al día, o según sea necesario.

Donación de Leche Materna

Algunas mujeres deciden seguir lactando, ya sea por poco o mucho tiempo, con o sin un motivo específico. Para algunas mujeres, seguir lactando después de una pérdida puede ser una forma de acompañar el proceso de duelo. Es una práctica segura que se realiza en muchos países, por lo que la pérdida de un bebé no impide donar leche.

La extracción de leche puede hacerse con o sin un fin específico, y es una decisión totalmente personal.

Recomendaciones Finales

La subida de la leche no tiene que ser una preocupación ni durante el embarazo ni los primeros días tras el nacimiento. Es un proceso natural, en el que la leche se va adaptando a las necesidades de cada día de tu bebé.

En cualquier caso, conviene no agobiarse. Como se ha indicado, la subida de la leche es un proceso fisiológico regulado por la producción de ciertas hormonas.

Como sabemos, los beneficios de la lactancia materna son múltiples, es importante comenzar cuánto antes con la misma para aportar al bebé todos los beneficios, tanto del calostro como de la leche materna cuando se produce la subida de la leche.

Que no la notes no significa que no tengas leche. La subida de la leche no tiene que ser una preocupación ni durante el embarazo ni los primeros días tras el nacimiento. Es un proceso natural, en el que la leche se va adaptando a las necesidades de cada día de tu bebé.

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