¿Por qué a mi bebé se le riza el pelo? Causas y cuidados

Todos tenemos un tipo de cabello que nos viene dado por genética: pelo liso, rizado, fino o con volumen, entre otras tipologías.

Es posible que los padres, al principio, sientan particular preocupación hacia el tema de la caída del pelo en bebés, debido a la ausencia capilar notable en el recién nacido. Sin embargo, la pérdida de cabello en los primeros meses de vida es algo completamente normal.

A continuación, te explicamos las causas más comunes y te damos algunos consejos para cuidar su cuero cabelludo de la mejor manera.

¿Cuáles son las principales creencias populares y mitos del embarazo?

Un Fenómeno Frecuente y Natural

En los primeros seis meses de vida, la caída del pelo en bebés es completamente normal, ya que apenas está en proceso de crecimiento hacia el nuevo cabello que tendrá finalmente, el cual estará más fortalecido.

Al principio, la presencia de hebras capilares suele ser escasa, debilitada, completamente fina y fácil de caer.

Los especialistas del Seattle Children’s Hospital, en Estados Unidos, afirman que la mayor caída del cabello se produce alrededor de los 3 meses de vida. En muchos casos, el pelo vuelve a crecer rápidamente, por lo que los padres apenas notan la diferencia.

Otras veces, sucede de forma repentina y el bebé se queda completamente calvo.

Sin embargo, es algo normal y, además, es esperable que sucedan queden mechones en la mano después de acariciar su cabeza o que se observen cabellos en la toalla al secarlo, en la cuna y en el carrito.

No obstante, cada bebé tiene un proceso de crecimiento distinto con su respectivo desarrollo diario.

Es importante recordar que el cabello que se cae de los bebés volverá a crecer con el tiempo. Sin embargo, este proceso puede variar en cada bebé, siendo más rápido o más lento, con más o menos cantidad de cabello, e incluso con diferentes texturas y colores.

No es hasta alrededor de los dos años de edad que el cabello definitivo de un bebé comienza a crecer, lo que significa que al nacer no podemos predecir cómo será su cabello en términos de forma, textura o color.

Lo que muchos padres no saben es que ese primer pelo, llamado “vellus” o pelo lanugo, no es el definitivo. El pelo que cae será reemplazado por el cabello que acompañará al niño durante su infancia y adolescencia.

El nuevo pelo puede tener un color, densidad o textura diferentes.

Causas Comunes de la Caída del Pelo en Bebés

Existen diversas razones por las que un niño pequeño podría presentar zonas calvas. Estas son algunas de las más comunes:

  • Fricción: El roce constante de su cabeza contra superficies firmes, como colchones o sillas de coche, puede provocar la pérdida de pelo en la parte posterior de la cabeza. Se conoce como alopecia por fricción, es común entre los 3 y 6 meses de edad y suele resolverse una vez que el bebé aprende a darse la vuelta por sí solo y cuando pasa más tiempo sentado.
  • Efluvio telógeno: Después del nacimiento, algunos folículos pilosos entran en una fase de reposo, lo que a veces acelera la caída debido a cambios hormonales. Este tipo de pérdida de cabello, llamado efluvio telógeno, suele darse durante unas pocas semanas o meses, y generalmente mejora por sí sola.
  • Costra láctea: La costra láctea se manifiesta como manchas escamosas y aceitosas, o secas, en el cuero cabelludo del bebé. Aunque la causa exacta es desconocida, se cree que las hormonas maternas o la presencia de ciertos hongos pueden influir. Este fenómeno no provoca picor ni molestias, y generalmente desaparece por sí solo en unas semanas o meses. La costra láctea no ocasiona la alopecia, pero es posible que, sin darte cuenta, puedas arrancar algunos mechones al cepillarle por esa zona. Por eso, lo mejor es ablandarla un poco con aceite para bebés o vaselina, lavarle el pelo suavemente y cepillárselo, también con cuidado. Poco a poco se irá quitando.
  • Tiña en la cabeza: Es una infección causada por hongos que ocasiona erupciones rojas y escamosas en el cuero cabelludo, además de pérdida de pelo. Es altamente contagiosa y puede transmitirse a través del contacto directo o por el uso compartido de peines, gorros y almohadas. Suele afectar a niños mayores de 2 años y requiere tratamiento con medicamentos antimicóticos.
  • Alopecia areata: El NIH estadounidense explica que “la alopecia areata es una enfermedad que se produce cuando el sistema inmunitario ataca los folículos pilosos y provoca la caída del pelo”. Se trata, por tanto, de una afección autoinmune que deja zonas calvas irregulares. Aunque no es contagiosa ni peligrosa, puede generar pérdida de cabello en diferentes áreas de la cabeza. En la mayoría de los casos, vuelve a crecer con el tiempo.

Consejos para Cuidar el Pelo de tu Bebé

Si quieres proteger el cuero cabelludo de tu hijo y favorecer un crecimiento sano del pelo, te serán útiles las siguientes recomendaciones:

  • Evita frotar con fuerza su cabeza: Lava la cabeza y sécala con suavidad para evitar que la caída. Una opción apropiada es utilizar una toalla húmeda con un poco de champú y masajear la cabecita con movimientos suaves.
  • Usa champú para bebés: Evita productos para adultos, ya que irritarían su delicada piel. Opta por un champú infantil suave y sin fragancias agresivas.
  • No lo laves en exceso: La higiene de su cuero cabelludo solo requiere de dos a tres lavados por semana. El uso excesivo de jabón y champú puede causar irritación, lo que, a su vez, favorecerá la caída de pelo.
  • Usa un cepillo de cerdas suaves: Este tipo de cepillos cuida los folículos pilosos sin hacer daño. Si el bebé tiene costra láctea, evita retirar las escamas de forma agresiva. No te preocupes, que terminan cayéndose por sí solas.

Además, es vital tomar en cuenta una serie de recomendaciones para prevenir la caída del pelo en bebés. Procediendo a realizar los cuidados necesarios y sumar en la aparición paulatina del cabello.

Es sumamente importante que el bebé reciba el lavado en la superficie de la cabeza. Independientemente si tiene pelo o no, ya que al hacerlo, permitirás que los folículos pilosos encargados de iniciar el crecimiento.

La limpieza debe realizarse todos los días con la finalidad de evitar la acumulación de sudoración, previniendo impurezas y la aparición de erupciones.

Al momento del lavado, se recomienda no colocar en el pequeño cualquier producto que no sea exclusivamente infantil, pues el champú trae los ingredientes principales y adecuados que no alteran su pH, además de no generar lágrimas, sin alcohol y libre de parabenos.

Muchos padres al momento del nacimiento de su bebé, deciden al poco tiempo cortar completamente el pelo. De esta forma, se permite el aumento de volumen que suele representar la fase protectora y reguladora en la temperatura de su cabeza.

De tener un cabello abundante como todo adulto, se entiende que necesita un frecuente cepillado, pero en los bebés es muy diferente. Los movimientos suelen ser sencillos, lentamente y con cuidado para no lastimar o quebrar la fragilidad de su pelo.

¿Es Necesario Cortarle el Pelo?

Si tu hijo conserva su cabello, no hay necesidad de raparlo, a menos que prefieras hacerlo por comodidad o estética. Existe el mito de que afeitar la cabeza hace que luego crezca más fuerte.

Sin embargo, la Asociación Española de Pediatría (AEP) desmiente esta creencia: “Si quieres ver a tu hijo calvito o es época de calor, puedes cortarle el pelo.

Si buscas una técnica más suave, con una toalla mojada y un poco de champú masajea toda la cabeza con cuidado. La cabeza de tu hijo solo necesita ser lavada de 2 a 3 veces por semana.

Uno de los puntos claves para mantener la salud intacta de un bebé es consultar a su médico. La aparición de zonas despobladas en la cabeza, dermatitis, hongos o cualquier cambio en el crecimiento capilar del pequeño.

Al ser detectado oportunamente, es posible recibir las mejores recomendaciones del experto, procurando que se conserve en perfectas condiciones.

Otras Causas de Caída del Cabello en Niños No Recién Nacidos

La consulta al pediatra, o eventualmente a otro especialista que aquel pueda prescribir (como el dermatólogo) esclarecerá las causas y los tratamientos a aplicar en la mayor parte de los casos, puesto que existen y son eficaces y fiables siempre que provengan del consejo del especialista indicado.

  • Alopecia Areata: Se presenta a modo de pequeñas calvas localizadas y con forma circular, del tamaño de una moneda. Se trata de un tipo de enfermedad autoinmune, de probable (aunque no confirmado) origen genético. El malestar psicológico del niño también puede afectar y provocarle estas calvas o alopecia.
  • Hongos: O infección micótica del cuero cabelludo, en la que los parásitos no permiten el crecimiento y causan escamas y escozor, además de la caída del pelo. La aparición de una costra amarillenta es característica en este caso.
  • Estrés y experiencias traumáticas: Los médicos confirman que el estrés y las vivencias traumáticas pueden causar caída de pelo en los niños, al igual que les sucede a los adultos.
  • Peinados Tirantes: No es conveniente abusar de ellos, puesto que pueden dañar y provocar la pérdida de muchos cabellos cuando se prolongan en exceso.

Tipos de Alopecia Infantil

Es importante aclarar que todos los tipos de alopecia se agrupan en dos grandes clasificaciones: cicatriciales y no cicatriciales.

  • Alopecia areata: Se asocia con una respuesta autoinmune, el propio organismo “ataca” los folículos pilosos, inflamándolos y haciendo que el pelo se caiga y no pueda volver a crecer.
  • Alopecia occipital: Se trata de un efluvio telógeno que afecta a los bebés y es el resultado de la evolución de su ciclo capilar.
  • Alopecia triangular congénita: Un tipo de alopecia infantil permanente en la que el niño tiene una placa sin pelo en el lateral de la cabeza de forma natural.

Efluvio Telógeno

El efluvio telogénico se considera una enfermedad etiológicamente heterogénea. Se caracteriza por la caída de cabello de 2 a 4 meses tras la actuación de una causa desencadenante, que puede ser muy variada.

La intensidad es variable, habitualmente de 100-500 cabellos diarios, afectando siempre menos de un 25% del global del cabello.

El tratamiento consiste en corregir y/o evitar la causa desencadenante y suele producirse repoblación espontánea en 3 a 6 meses.

Con respecto a los suplementos de hierro, deberían utilizarse cuando exista déficit de hierro con o sin anemia asociada. Diferentes ensayos clínicos han demostrado el efecto deletéreo del estrés en el ciclo folicular.

La aplicación tópica de minoxidil atenúa los efectos anteriores. Factores psicológicos juegan también un papel en la caída del cabello.

Los agentes antidepresivos antagonistas de los receptores NK1 (receptores de la sustancia P) serían un tratamiento prometedor, actuando en 2 mecanismos diana diferentes, por un lado aliviando el estrés y la depresión que supone la pérdida de cabello y, por otro lado, evitando los efectos deletéreos del estrés en el ciclo folicular y en el folículo piloso.

Suele ocurrir a los 2-3 meses de vida. El recién nacido nace con cabello en toda la superficie del cuero cabelludo, pero progresivamente tiene lugar la pérdida de pelo en la zona occipital, con progresión o no a zonas anteriores, y la instauración de una alopecia localizada que puede durar hasta casi el año de vida.

Síndrome de Anágeno Corto

Es un síndrome frecuente, sin embargo, está infradiagnosticado, y clínica y epidemiológicamente escasamente recogido en la literatura, debido a su escasa repercusión para la salud del niño.

Los pacientes presentan cabellos cortos congénitos que no tienen potencial de crecer más de 3-4 cm.

Se produce por un acortamiento en la duración de la fase de anágeno que habitualmente dura de 3 a 6 años.

Encontramos cabello de características normales, algo fino, pero de estructura normal y densidad folicular normal, salvo si la duración del anágeno es inferior a un umbral establecido en 16 meses, donde puede objetivarse franca alopecia.

Síndrome de Anágeno Suelto

Afecta típicamente a niñas entre los 3 y los 6 años, que presentan cabello rubio (también se han descrito casos con cabello castaño y negro), fino y escaso, pero sin franca alopecia.

  • Tipo A: Disminución de la densidad global del cabello. Pelo fino y adelgazado que no crece y cae ante la mínima tracción.
  • Tipo B: Alteración morfológica: pelo revoltoso, indisciplinado, encrespado, áspero y deslustrado.
  • Tipo C: Realmente, se trata de una displasia pilosa autosómica dominante (AD), con penetrancia incompleta y expresividad clínica edad-dependiente. Presenta una incidencia de 2-2,5 casos/millón/año y puede ser idiopático o asociado a alteraciones congénitas. Se debe a una insuficiencia en la adhesión-anclaje del tallo piloso (cutícula) al folículo (cutícula de la vaina radicular interna del folículo piloso. Alteración de queratinas foliculares. Mutación K6HF).

Todos los fenotipos descritos tienen en común la maniobra de arrancamiento positiva y no dolorosa. El síndrome mejora con la edad. Pocas veces es persistente después de la pubertad, aunque puede ser de menor grado.

Alopecia Androgenética

A partir del desarrollo hormonal, podemos encontrar AGA en los niños. En el tricograma, encontramos un aumento de los cabellos en fase de telogen, algunos cabellos distróficos y la falta de uniformidad en los tallos de la muestra con diversidad en el diámetro.

Con la tricoscopia, podemos diferenciar los pelos de recrecimiento de los pelos vellosos. Habitualmente, utilizamos minoxidil tópico al 2% 1-2 ml cada 24 horas.

Alopecia por Quimioterapia

Consiste en la pérdida brusca e intensa de la práctica totalidad del cabello, (90% del total) escasos días (7-10 días) tras la actuación de una causa desencadenante, siendo claramente visible a los 1-2 meses.

En los niños, la principal causa desencadenante es la radioterapia y/o quimioterapia, como consecuencia de procesos oncológicos.

La alopecia por quimioterapia representa uno de los factores más traumáticos en los pacientes con cáncer, con una incidencia que puede alcanzar el 65% de los casos. La intensidad de pérdida de pelo dependerá de: vía de administración, dosis, período de administración, combinación de fármacos y momento del efecto máximo del fármaco.

Una dosis alta de quimioterapia durante mucho tiempo, puede afectar también al pelo de todo el cuerpo, como: barba, cejas, pestañas, axilas y pelo púbico.

En la mayoría de los casos, es reversible, el pelo vuelve a crecer unas semanas después del cese de la quimioterapia, sin embargo, existen casos de alopecia persistente tras quimioterapia y otros pacientes experimentan cambios en: el color, la textura y el tipo de pelo.

Alopecia por Radiación Craneal

La alopecia es un efecto secundario conocido de la radiación craneal. La alopecia comienza durante la segunda y tercera semana de exposición, y varía dependiendo del sitio del cuerpo.

La cabeza es la zona más sensible para la pérdida de pelo.

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