¿Cuándo Bañar por Primera Vez a un Recién Nacido? Recomendaciones Esenciales

Los cuidados del bebé y, en concreto los del recién nacido, de primeras, pueden parecer abrumadores para cualquier padre o madre primeriza. Bañar a un bebé por primera vez puede parecer complicado, pero no tiene por qué serlo.

Recomendaciones de la OMS y Expertos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda esperar al menos 24 horas después del nacimiento antes de bañar a un recién nacido. Si no es posible esperar ese tiempo, se debe intentar retrasar el primer baño al menos 6 horas.

El retrasar el baño también permite al bebé regular mejor su temperatura corporal y ayuda a fomentar un vínculo temprano con la madre, facilitando el contacto piel con piel y el inicio de la lactancia.

Beneficios de Retrasar el Primer Baño

  • Protección de la piel: Al nacer, el bebé está cubierto de una sustancia blanca y cerosa llamada vernix caseosa, que actúa como una barrera protectora natural. El vernix ayuda a hidratar la piel, previene infecciones y protege contra bacterias dañinas.
  • Regulación de la temperatura: Los recién nacidos tienen dificultad para regular su propia temperatura corporal. Un baño demasiado pronto después del nacimiento puede aumentar el riesgo de hipotermia, ya que el bebé podría perder calor rápidamente.
  • Fomento del vínculo madre-bebé y la lactancia: El contacto piel con piel inmediato entre la madre y el bebé, sin interrupciones, es crucial para el desarrollo de un vínculo seguro y para facilitar el inicio de la lactancia. El baño temprano puede interrumpir este proceso y afectar la producción de leche.

¿Cuándo es Seguro Bañar al Bebé?

El baño del recién nacido, a diferencia de lo que se venía recomendando, se puede realizar pasadas las primeras 24-48 horas de vida. A medida que van pasando las primeras horas de vida va desapareciendo. Esta grasita tiene como función proteger y ayudar al bebé a mantener una temperatura adecuada tras el nacimiento.

Por ende, va perdiendo su función, y a las 24-48 horas de vida, ya no queda nada. Si seguimos estas dos indicaciones, podremos bañar al bebé desde el 2º día de vida y sin esperar a que se le haya caído el cordón.

¿Qué ocurre con el cordón umbilical?

Pues bien, los profesionales llevábamos años recomendando esperar a la caída del cordón umbilical para bañar por primera vez al bebé. Nos basábamos en la premisa de que el hecho de bañar al bebé, podía enlentecer su caída por estar más húmedo. Pero la ciencia nos ha demostrado que esto no es así. Pero lo que sí que hay que tener es que siempre, tras cada baño, deberemos ‘’esmerarnos’’ en secarlo correctamente a toques con la misma toalla o con una gasa seca.

Sí, una vez que el cordón umbilical se ha caído y la zona umbilical ha sanado por completo, se puede bañar al bebé sumergiéndolo en agua sin problemas. Por lo general, el cordón umbilical se cae entre 1 y 3 semanas después del nacimiento.

Mientras el cordón aún está adherido, puedes optar por hacer baños con esponja, limpiando cuidadosamente el cuerpo del bebé con un paño húmedo y asegurándote de que la zona del cordón se mantenga seca.

Frecuencia del Baño

La frecuencia con la que se debe bañar a un bebé no está establecida. Esto hace llegar a la conclusión, usando el sentido común, de que tan bien está hacerlo a diario como semanalmente. Por lo que, el baño en un bebé será ‘’a demanda’’.

¿Y a qué nos referimos con esto de ‘’a demanda’’? Si resulta que es un peque que regurgita mucho y hace cacotas a diario y de forma abundante, igual sí que le hará falta un bañito al día o cada dos días. Y por otro lado tendremos en cuenta si el momento del baño es algo agradable o desagradable para el peque.

En cuanto a bebés más mayores o a niños pequeños, la idea va a ser exactamente la misma. Bañarlos cuando lo necesiten o siempre que veamos que les va bien y lo disfrutan. Aunque es cierto que cuando empiezan a estar más por el suelo, a comer, a gatear, a ir al parque, a experimentar con cualquier cosa… suelen ensuciarse muchísimo más.

Preparativos para el Baño

Antes de empezar, asegúrate de tener todo preparado. Necesitarás una esponja o un paño suave, agua tibia (a unos 37-38 ºC), jabón neutro para bebés, una toalla suave y la ropa limpia del bebé. Coloca al bebé en un lugar seguro, como un cambiador firme y acolchado.

Desvístelo, pero deja puesto el pañal para proteger el ombligo mientras lo limpias. Comienza limpiando por partes con la esponja húmeda, empezando por la cara, el cuello, las axilas, las manos y las piernas. Por último, lava la zona del pañal al final y asegúrate de secar bien todo el cuerpo, prestando especial atención a los pliegues.

Una vez que el cordón umbilical se caiga y la zona esté cicatrizada, podrás bañar al bebé en una bañera con normalidad.

Pasos para un Baño Seguro y Agradable

  1. Prepara la bañera: Pon una toalla en el fregadero o la bañera y llénala con aproximadamente 5 cm de agua tibia.
  2. Pon al bebé en la bañera: Sujeta la cabeza del bebé con una mano y ponlo poco a poco en el agua empezando por los pies. La cabeza y la parte superior del cuerpo deben estar fuera del agua. Procura que el baño sea rápido para que no coja frío.
  3. Lávalo con suavidad: Lávalo con agua o, si lo prefieres, con un jabón suave para bebés. Evita que coja frío echándole agua con una taza. Usa un paño suave para lavarle la cara.
  4. Lávale el cabello: Si el recién nacido tiene cabello, lávaselo con champú suave para bebés una o dos veces por semana. Sujétale la frente al enjuagar para evitar que el jabón le entre en los ojos.
  5. Sécalo y ponle una loción hidratante: Envuelve al bebé en una toalla suave nada más salir del agua. Sécalo con palmaditas y aplica una loción hipoalergénica sin perfume cuando la piel esté seca.

Consejos Adicionales

  • No es necesario bañar al recién nacido todos los días. De hecho, bastará con bañarlo de 2 a 3 veces por semana en los primeros meses, ya que su piel es muy sensible y el baño frecuente puede resecarla.
  • Usa productos diseñados específicamente para recién nacidos, como jabones y shampoos suaves y sin fragancias.
  • El cabello de un recién nacido no necesita ser lavado todos los días. Puedes lavarlo una vez a la semana con un champú suave y específico para bebés.
  • Después de bañar al bebé, sécalo con toques suaves usando una toalla limpia y suave. Evita frotar la piel del bebé para no irritarla.

¿Qué Hacer y Qué Evitar?

Los recién nacidos y bebés pequeños no necesitan baños diarios. Si no bañas a tu bebé durante un mes pero mantienes una higiene regular con toallitas, esponja o paños húmedos, no debería haber un problema grave. No pasa nada si ocasionalmente se pospone el baño, pero dejar de hacerlo durante un mes completo no es recomendable.

El baño de un recién nacido debe ser corto, suave y seguro, especialmente durante las primeras semanas de vida. Durante el primer mes, no es necesario bañar al bebé todos los días; con 2 a 3 veces por semana es suficiente, siempre que se mantengan limpios el área del pañal, el cuello, las manos y la cara a diario.

A medida que el bebé crece y empieza a disfrutar más del baño, puedes alargar un poco el tiempo, pero siempre vigilando la temperatura del agua (unos 36-37 °C) y evitando corrientes de aire.

Resumen de consejos:

  • No es necesario bañar al bebé todos los días. Con dos o tres veces por semana es suficiente.
  • Comienza con baños con esponja. Hasta que el muñón del cordón umbilical se haya caído, esta es la forma más segura de cuidar su higiene.
  • Comprueba siempre la temperatura del agua. Debe estar alrededor de los 37,8 °C y no superar los 38 °C.
  • No dejes nunca al bebé sin supervisión.
  • Utiliza solo lo necesario. Un jabón suave y sin perfumes para bebés es suficiente, y no es necesario para cada baño.
  • Sécalo con cuidado e hidrátalo si es necesario. Procura que el bebé no coja frío y esté cómodo después del baño.

Quizás te sorprenda descubrir que un recién nacido no necesita muchos baños. Con bañarlo tres veces a la semana es suficiente, siempre que la zona del pañal se limpie a fondo en cada cambio. Lo más recomendable es no bañarlo a diario, porque puede resecarle la piel.

En realidad, no es necesario. Los recién nacidos no se ensucian tanto. Bañarle 3 o 4 veces por semana es suficiente para mantener su higiene y evitar resecar su delicada piel.

Ten en cuenta que los jabones podrían resecar la piel del bebé.

Tabla resumen de recomendaciones:

Aspecto Recomendación
Primer baño Después de 24 horas del nacimiento
Frecuencia 2-3 veces por semana
Temperatura del agua 36-38°C
Productos Jabones suaves, pH neutro, sin perfumes
Cordón umbilical Baños de esponja hasta que se caiga

¿Cómo bañar a un recién nacido? | Clínica Alemana

Bañar a un bebé con poco tiempo de vida puede ser una tarea complicada si no contamos con los conocimientos necesarios. Para que te sea más fácil visualizar este proceso, a continuación, puedes ver un video de la doctora Diana Álvarez, quien explica de manera práctica y sencilla cómo realizar el baño correctamente.

El primer baño es mucho más que higiene; es una oportunidad maravillosa para el contacto piel con piel y el apego. Relájate, sé paciente y disfruta de este momento de calma y conexión con tu pequeño.

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