Diego Velázquez: Genio de la Pintura Barroca Española

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, universalmente conocido como Diego Velázquez, nació en Sevilla el 6 de junio de 1599. Fue un pintor barroco y es considerado uno de los máximos exponentes de la pintura española y maestro de la pintura universal.
Adoptó el apellido de su madre, según uso frecuente en Andalucía, firmando «Diego Velázquez» o «Diego de Silva Velázquez». Existe una práctica unanimidad entre los expertos acerca de Diego Velázquez. El artista sevillano es, actualmente, reconocido a nivel mundial como uno de los mejores pintores del barroco español.La obra del genial pintor destaca por su amplia variedad de pinceladas y por sus sutiles equilibrios de color, que dotaron a sus pinturas de unas formas, texturas, atmósferas y luces que han marcado con una huella indeleble la historia del arte universal.

La Vida y Obra de Diego Velázquez: El Maestro del Barroco Español

Primeros Años y Formación en Sevilla

Velázquez pasó sus primeros años en Sevilla, donde desarrolló un estilo naturalista influenciado por Caravaggio. A la tierna edad de 11 años, comenzó a trabajar como aprendiz del famoso pintor manierista Pacheco, a quien se le atribuye el desarrollo temprano de las habilidades artísticas de Velázquez. Según Palomino, Velázquez fue discípulo de Francisco de Herrera antes de ingresar con once años en el estudio de Francisco Pacheco, el más prestigioso maestro en Sevilla por entonces, hombre culto, escritor y poeta.Después de seis años en aquella «cárcel dorada del arte», como la llamó Palomino, Velázquez fue aprobado como «maestro pintor de ymagineria y al ólio [...] con licencia de practicar su arte en todo el reino, tener tienda pública y aprendices». No sabemos si se aprovechó de la licencia en cuanto a lo de tener aprendices en Sevilla, pero no es inverosímil, dadas las repeticiones hechas de los bodegones que pintó en la capital andaluza.

Matrimonio y Primeras Obras

El 23 de abril de 1618, Diego Velázquez se casó con Juana Pacheco, la hija de su maestro. La joven, de tan solo 15 años, profesaba un profundo amor a su esposo, de tan solo 19 años. Diego y Juana tuvieron dos niñas: Francisca e Ignacia, que fueron bautizadas en Sevilla.De aquellos primeros años de aprendizaje de Velázquez se conservan algunas obras de temática costumbrista: *Vieja friendo huevos* (Galería Nacional de Escocia, Edimburgo), *El aguador de Sevilla* (Apsley House de Londres) y *El almuerzo* (Museo Hermitage, San Petersburgo). En esa época, Velázquez también realizó composiciones religiosas entre las que destacan la *Adoración de los Reyes* (Museo del Prado, Madrid).

Traslado a Madrid y Ascenso en la Corte Real

Poseedor por entonces de un gran bagaje artístico, el joven y ambicioso Diego decidió viajar a Madrid, convertida en la nueva capital de España, adonde llegaría en 1622 con el objetivo de conseguir un puesto que le permitiera acceder al más alto de los mecenazgos: la corte real.Se mudó a Madrid y a los 24 años fue nombrado pintor del rey, y 4 años mas tarde a pintor de cámara , el cargo mas importante en los pintores del rey. A esto se dedicó el resto de su vida, hacía retratos y cuadros para adornar la casa real. Cuando volvió a Madrid al año siguiente, llamado por el conde-duque de Olivares, realizó la efigie del joven Felipe IV, rey desde hacía dos años. Su majestad le nombró en seguida pintor de cámara, el primero de sus muchos cargos palatinos, algunos de los cuales le acarrearían pesados deberes administrativos.

Primeros Éxitos en la Corte

De regreso a su Sevilla natal, Velázquez se dio cuenta de que la ciudad del Guadalquivir se le estaba quedando pequeña y volvió de nuevo a Madrid, aunque esta vez con algunas cartas de recomendación para los funcionarios de la corte. Y esta vez sí que se abrieron para él las puertas de palacio gracias a la influencia de Gaspar de Guzmán y Pimentel, Conde Duque de Olivares, valido del joven Felipe IV, de 17 años, y tal vez el hombre más poderoso de España. Olivares, también sevillano, era un gran aficionado al arte y consiguió un permiso del soberano para que el artista pudiera pintarle un retrato.Felipe quedó tan fascinado con el resultado de la obra que de inmediato designó al artista sevillano como su retratista real. A partir de entonces, y ya con la obligación de vivir en palacio, Diego Velázquez tenía que retratar a todas aquella personas que formaban parte del círculo más íntimo del monarca: la reina, los príncipes e incluso el propio Olivares. De aquella época destacan un retrato del Conde Duque (en la Hispanic Society de Nueva York) y *El triunfo de Baco* (Museo del Prado, Madrid), también conocido como *Los Borrachos*.
ObraAñoUbicación
Vieja friendo huevos1618Galería Nacional de Escocia, Edimburgo
El aguador de Sevilla1620Apsley House, Londres
El triunfo de Baco (Los Borrachos)1628Museo del Prado, Madrid

Viajes a Italia y Madurez Artística

En el año 1628, Rubens, el famoso maestro flamenco, llegaría por segunda vez a Madrid en misión diplomática, y no tardaría en trabar una profunda amistad con Velázquez. Sería el propio Rubens quien animó a Velázquez a trasladarse a Italia para perfeccionar su arte. Así, tras conseguir el permiso real, el 26 de junio de 1629, Velázquez embarcó en Barcelona rumbo a Italia, donde visitó Verona, Venecia, Ferrara, Bolonia, Loreto, Roma y Nápoles. Durante su estancia en el país transalpino pintó dos de sus grandes obras: *La túnica de José* (Monasterio de El Escorial) y *La fragua de Vulcano* (Museo del Prado).Según los representantes italianos en España, el joven pintor de retratos, favorito del rey y de Olivares, se iba con la intención de rematar sus estudios. Cuenta Pacheco que copió a Tintoretto en Venecia y a Miguel Ángel y Rafael en el Vaticano. Luego pidió permiso para pasar el verano en la Villa Médicis, donde había estatuas antiguas que copiar.

Regreso a Madrid y Consolidación

Cuando Velázquez regresó a Madrid, tras su fructífero periplo italiano, pintaría algunas de sus obras de temática religiosa más famosas: *Cristo después de la flagelación* (National Gallery, Londres) y el *Cristo Crucificado* (Museo del Prado). Velázquez retomó entonces su trabajo como pintor de cámara y entre los años 1634 y 1635 el maestro sevillano realizó, para decorar el gran Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro, en Madrid, una serie de cinco retratos ecuestres de Felipe III, Felipe IV, las esposas de ambos y el príncipe heredero.

Últimos Años y Legado

En junio de 1651, tras regresar de un segundo viaje a Italia (durante el cual se cree que pintó su único desnudo femenino, *La Venus del espejo*, que puede verse en la actualidad en la National Gallery de Londres), Felipe IV encumbró a Diego Velázquez en la corte nombrándolo aposentador real, un cargo de gran importancia. El cometido de Velázquez sería encargarse de preceder a los monarcas en sus viajes, preparándoles un adecuado y cómodo alojamiento.

Muerte y Reconocimiento Póstumo

Tras cumplir diligentemente con su tarea, Velázquez regresó a Madrid el 8 de junio con mareos, palpitaciones y ardor de estómago. Nada más enterarse de la noticia, el rey le envió sin dilación a su médico particular, pero el viernes 6 de agosto de 1660, Velázquez moría a consecuencia de su dolencia. El cuerpo del pintor sería enterrado con todos los honores en la parroquia de San Juan Bautista, una iglesia que fue destruida por las tropas napoleónicas en 1811, motivo por el cual los restos mortales del genial artista sevillano se han perdido para siempre.

Estilo Artístico e Influencias

La obra de Velázquez está considerada como la representación más perfecta del estilo Barroco español, un estilo que desplaza el énfasis renacentista en los trazo de luz brillante y la perspectiva matemática. El Barroco favorece a la esencia de la humanidad, mostrando las cosas como deberían ser vistas.El desarrollo del claroscuro significó que las sombras tenían la misma importancia que las luces, pues con este método las cosas pueden ser escondidas o destacadas, contrastadas o expuestas. Este efecto fue utilizado a menudo por Velázquez. Su entrenamiento temprano como aprendiz de Pacheco le aportó una base en realismo italiano que sería una constante en su obra.Durante los viajes de Velázquez por Italia recibió una fuerte influencia de los grandes maestros venecianos, lo que se hizo particularmente palpable en su uso del color. El famoso cuadro *Las Meninas* (1657) y *La Rendición de Breda* (1635) son buena prueba de ello.
ObraAñoUbicación
La Venus del espejo1650-1651National Gallery, Londres
Las Hilanderas1656Museo del Prado, Madrid
Las Meninas1657Museo del Prado, Madrid

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