A lo largo de la historia, muchos individuos llamados James han dejado su huella en el mundo. Este artículo explora las vidas y las fechas de nacimiento de algunos de los James más notables, desde exploradores y científicos hasta escritores y deportistas.
James Rodríguez: El Futbolista Colombiano
Nombre completo: James Rodríguez
Lugar de nacimiento: Cúcuta (Colombia)
Fecha de nacimiento: 12 de julio de 1991
Posición en el campo: Centrocampista
James Rodríguez llegó al Real Madrid procedente del Mónaco en el verano de 2014 tras despuntar con Colombia en el Mundial.
Jugador muy técnico y con un golpeo espectacular con la zurda, regaló a la afición madridista goles increíbles y grandes registros como asistente. Uno de sus tantos en la cita mundialista de Brasil fue elegido Premio Puskas como el mejor gol de 2014.
El día de su debut como madridista ganó el primero de sus 9 títulos en nuestro club: la Supercopa de Europa ante el Sevilla en Cardiff. En esa primera temporada también logró el Mundial de Clubes.
James Cook: El Explorador Inglés
James Cook nació el 27 de octubre de 1728 (7 de noviembre según el calendario gregoriano) en un pequeño pueblo del norte de Inglaterra llamado Marton.
En ese rincón perdido de Gran Bretaña y siendo hijo de un granjero, nada parecía presagiar que aquel niño se convertiría en uno de los mayores exploradores de la historia y navegaría prácticamente por todos los océanos del planeta.
Nada excepto su gran curiosidad: a pesar de que solo acudió a la escuela durante cinco años, demostró a lo largo de su vida una gran iniciativa por aprender todo aquello que le podía ser de utilidad para alcanzar sus metas.
Durante su adolescencia empezó a trabajar en la ciudad portuaria de Whitby, donde sintió por primera vez la llamada del mar. A los 18 años se enroló en la flota mercante del armador John Walker, que se dedicaba al transporte de carbón por vía marítima: durante nueve años navegó por el Báltico y el Mar del Norte, tres como aprendiz y otros seis como marinero, escalando puestos rápidamente hasta que llegaron a ofrecerle el mando de una nave.
Sin embargo, en 1755 tomó una decisión arriesgada: dejar la marina mercante y alistarse como voluntario en la Marina Real, la armada del Reino Unido.
Su decisión podría resultar insólita, ya que en la Marina Real debía empezar de nuevo su carrera desde abajo, justo en el momento en que le habían ofrecido el mando de un barco.
Sin embargo, Cook tenía motivos para tomarla, pues entrar en la marina mercante le habría condenado probablemente a navegar por las mismas costas durante toda la vida, mientras que la armada le ofrecía la posibilidad de recorrer todo el mundo y, sobre todo, de dar salida a una pasión que se convertiría en su gran competencia profesional, la cartografía.
Además, sus dotes de mando, que ya le habían hecho ascender rápidamente en la marina mercante, no pasarían inadvertidas tampoco a sus superiores en la armada.
La Marina Real ofrecía a Cook la posibilidad de recorrer todo el mundo y de sacar el máximo partido de sus habilidades cartográficas.
No pasó mucho tiempo antes de que pudiera demostrar ambas cosas: al año siguiente, en 1756, estalló la Guerra de los Siete Años.
Este conflicto enfrentó, entre otros países, a Gran Bretaña, Francia y España por el dominio de las colonias en la costa atlántica de Norteamérica.
Fue su gran oportunidad para demostrar sus dotes de mando y en 1757 fue nombrado contramaestre, lo cual le capacitaba formalmente para comandar un barco.
Durante el conflicto también dio muestras de sus habilidades en el mundo de la cartografía, elaborando mapas detallados del Golfo de San Lorenzo que fueron de gran ayuda a los británicos para lanzar ataques por sorpresa contra sus enemigos.
Ese don no pasó inadvertido a sus superiores, que decidieron aprovechar su potencial.
Terminada la guerra en 1763, ofrecieron a Cook el mando de un bergantín de la Marina Real, el HMS Grenville, y le encomendaron la misión de cartografiar las costas de Terranova, Labrador y el Golfo de San Lorenzo para identificar las rutas de navegación más seguras.
Pasó cinco años ocupándose de aquella tarea, durante los cuales estudió astronomía y trigonometría para trazar mapas más exactos.
El resultado fue impresionante y atrajo la atención de la Royal Society, la sociedad científica más antigua del Reino Unido.
Pero aun así Cook aún no estaba satisfecho. Como dejó escrito, su intención era “ir no solo más lejos de lo que cualquier hombre haya hecho antes que yo, sino tan lejos como creo que un hombre puede llegar”.
En 1768, la Royal Society y el Almirantazgo de la Marina Real estaban preparando la primera expedición científica al Océano Pacífico.
Los méritos de Cook en el Atlántico Norte le valieron el mando de la misión; la nave que se le asignó fue el HMS Endeavour (un nombre muy apropiado, que en inglés significa "tenacidad"), un bergantín mercante reconvertido: un tipo de barco con el que tenía gran experiencia y que disponía de bastante espacio para carga, una característica muy necesaria para un viaje en aguas inexploradas ya que permitía almacenar agua y provisiones en abundancia.
El viaje tenía dos objetivos principales: el primero era llevar un equipo de la Royal Society hasta Tahití para realizar observaciones astronómicas.
Después debería poner rumbo al sur para encontrar el misterioso continente del Polo Sur: la Antártida, entonces llamada Terra Australis, cuya existencia era aún una hipótesis.
En esta segunda parte del viaje le acompañaba también Tupaia, un sacerdote tahitiano que debía servirle de guía en su navegación, ya que en el trayecto Cook aprovechó para cartografiar de forma muy completa las islas de la Polinesia.
En 1769, Cook zarpó en dirección suroeste. Su primer gran destino fue Nueva Zelanda, y durante seis meses, el Endeavor circunnavegó y cartografió las dos islas.
Era la primera vez que una nave europea alcanzaba esa tierra, por lo que los tripulantes de la Royal Society aprovecharon para recoger muestras de plantas endémicas.
La expedición siguió la costa australiana en dirección norte y luego hacia el oeste, atravesando el océano Índico en dirección a África hasta llegar al Cabo de Buena Esperanza, en la actual Sudáfrica, para poner rumbo de nuevo a Inglaterra.
El resultado de la primera expedición de Cook fue agridulce: aunque había realizado un gran trabajo cartográfico en el Pacífico y el Índico, no había cumplido su objetivo de llegar al continente del sur.
El 12 de julio de 1771, después de tres años de viaje, Cook desembarcó en el puerto de Deal. El resultado de su viaje era agridulce: aunque había realizado un gran trabajo cartográfico en el Pacífico y el Índico, no había cumplido su objetivo de llegar al continente del sur.
El Endeavor había sufrido daños importantes mientras recorrían la costa australiana, al atravesar un arrecife de coral; y a su paso por Yakarta muchos miembros de la tripulación habían sucumbido a la malaria. Sin embargo, la publicación de sus diarios de viaje lo hicieron muy popular y le valieron el rango de comandante en la Marina Real.
Hacia el Confín del Mundo
La Royal Society no perdía de vista su objetivo de llegar a Terra Australis y se puso de inmediato a preparar un nuevo viaje con este fin específico.
Esta vez confiaron dos barcos a Cook: el HMS Resolution (de nuevo, el nombre -“determinación”- era una declaración de intenciones), una corbeta de guerra, y el HMS Adventure, un bergantín. También le proveyeron de mejores instrumentos de navegación.
A principios de diciembre las naves llegaron a los helados mares australes, donde les esperaba una navegación muy complicada entre placas de hielo y una densa niebla. Poco después de cruzar el Círculo Polar Antártico por primera vez en la historia conocida, el hielo hizo imposible continuar hasta el continente y pusieron rumbo al este a través del océano Polar Antártico.
En marzo, al aproximarse el otoño austral, la expedición decidió retirarse y poner rumbo hacia Nueva Zelanda, pero en el camino los dos barcos se separaron, lo que dio un resultado felizmente inesperado: el Adventure se topó con la isla de Tasmania, que fue cartografiada por primera vez por el capitán del bergantín, Tobias Furneaux.
En mayo de 1773, ambas naves se reunieron en el punto de encuentro acordado, el estrecho de Queen Charlote, entre las dos islas de Nueva Zelanda.
La expedición tomó la difícil decisión de no intentar alcanzar de nuevo Terra Australis durante la próxima estación, ya que sus barcos no estaban capacitados para atravesar el mar de hielo ni siquiera durante el verano austral. Pero no volvieron de inmediato: el viaje de retorno duró dos años, durante los cuales Cook cartografió el Pacífico y parte del Atlántico.
El 30 de julio de 1775, la expedición tocó de nuevo suelo inglés cerca de Portsmouth. Aunque no habían pisado el continente austral, el mar de hielo que habían alcanzado se consideró como una prueba de su existencia.
El viaje se cerró con éxito ya que los mapas que había dibujado Cook, especialmente del Pacífico Sur, eran de un gran valor; en especial por el hecho de haber descubierto multitud de islas donde los barcos podían hacer escala.
El explorador fue nombrado miembro de la Royal Society y capitán de la Marina Real, y se hizo tan famoso que hubo auténticas guerras editoriales por publicar la historia de su viaje.
El Último Viaje
El año siguiente, Cook volvió a partir al mando del HMS Resolution, esta vez acompañado por el HMS Discovery.
El propósito oficial era devolver a Omai, un noble tahitiano que les había acompañado en el anterior viaje, de vuelta a su isla tras haber pasado un tiempo en Inglaterra entre los miembros de la aristocracia y la Royal Society.
Sin embargo, tras hacer esto, el viaje tenía un segundo propósito: explorar el Círculo Polar Ártico en busca de una ruta que bordeara la costa norte de América, lo que sería la vía más rápida entre el Atlántico y el Pacífico para las naves inglesas.
Cook partió de Tahití en diciembre de 1777 en dirección a la costa oeste de Norteamérica, deteniéndose en el camino en diferentes islas del Pacífico.
Aunque los mapas de la costa oeste norteamericana podían considerarse premio suficiente para un primer intento, Cook se sintió frustrado por este nuevo fracaso en lograr el objetivo principal del viaje.
Malentendidos Fatales
A principios de 1779 la expedición llegó al archipiélago hawaiano, donde ya habían establecido contacto con los nativos en su ruta hacia el norte.
Sin embargo, este se convertiría en el último desembarco de Cook.
La razón para esta parada era reparar el mástil del Resolution y por ello intentó negociar con los nativos el trueque de unos postes de madera, pero sin saberlo cometió un error fatal, pues aquellos postes delimitaban un espacio de enterramiento sagrado, por lo que los jefes hawaianos montaron en cólera.
Este malentendido hizo escalar las tensiones hasta el punto que los nativos se apoderaron de uno de los botes del Resolution.
Una serie de malentendidos y decisiones precipitadas condujeron a Cook a la muerte en Hawái.
La decisión tomada por Cook para recuperarlo no podría haber sido peor: secuestrar al jefe Kalani'opu'u para luego intercambiarlo por el bote robado.
Con este plan, la mañana del 14 de febrero se dirigieron a su tienda y le exhortaron a acompañarlos a la nave. En ese punto Kalani'opu'u se dio cuenta de que intentaban secuestrarle y se negó a embarcar. Los guerreros hawaianos rodearon rápidamente a los hombres de Cook, quien adoptó una actitud agresiva con el jefe y le golpeó con su espada o su fusil.
Los hawaianos, enfurecidos, atacaron a Cook y uno de ellos lo acuchilló con un puñal (que, irónicamente, había obtenido de la propia tripulación del Resolution), causándole la muerte.
Ingleses y nativos se enzarzaron en una escaramuza mientras los primeros intentaban retirarse a sus naves, dejando el cuerpo de Cook en la arena.
Al cabo de unos días, la expedición partió de regreso a Inglaterra.
James Watt: El Ingeniero e Inventor Escocés
GRANDES INVENTOS: LA MÁQUINA DE VAPOR | Videos Educativos para Niños
El día 19 de enero de 1736 nació James Watt en Greenock, Escocia.
A pesar de su delicada salud, James Watt consiguió completar sus estudios.
Aunque su contacto más estrecho con el mundo académico fue un tanto peculiar: Watt regentaba un taller en las instalaciones de la Universidad de Glasgow donde realizaba las reparaciones de los instrumentos científicos.
En este centro entró en contacto con dos celebridades de la época, el químico Joseph Black y el economista Adam Smith.
Black se había hecho famoso por su teoría del calor latente, que explicaba la cantidad de energía requerida por un cuerpo para cambiar de estado: de solido a líquido y de líquido a gaseoso.
James Watt aplicó este conocimiento al estudio de las máquinas de vapor creadas por Thomas Newcomen a principios de siglo.
James Watt ideó un sistema que mejoraba la eficiencia de la máquina de vapor; al separar el cilindro del condensador, consiguió que este invento fuera económicamente viable.
Este hallazgo fue determinante para el avance de la producción industrial durante las décadas siguientes en todo el mundo.
James Watt se trasladó a Inglaterra en 1772 y junto al dueño de Soho Works, Matthew Boulton, inició la comercialización en Birmingham de su invento.
A Watt también le debemos el uso de los caballos de vapor como unidad de medida de potencia.
James Watt y su socio tuvieron que pelear con otros inventores que buscaban competir con sus patentes, y desde finales de siglo el ingeniero decidió apartarse del mundo industrial.
En ese momento llegaron los reconocimientos: fue elegido como miembro de la Royal Society of Edinburgh y también de la Academia Francesa de Ciencias.
La Universidad de Glasgow le nombró doctor honoris causa.
En 1788, la unidad eléctrica vatio (watt) recibió el nombre en su honor.
James Matthew Barrie: El Creador de Peter Pan
Escritor y dramaturgo escocés, James Matthew Barrie nació en Kirriemuir el 9 de mayo de 1860.
Su nombre es conocido en todo el mundo gracias a su creación más inmortal: Peter Pan.
Afectado por un síndrome denominado enanismo psicogénico -cuya causa muchos buscan en una infancia afectada por la muerte de su hermano mayor David- solo alcanzó el metro y cuarenta y siete centímetros de altura.
Su carrera literaria comenzó en el teatro, con varias obras de caracter local, hasta que, una vez en Londres, estrenó Peter Pan (1904) con un gran éxito.
Barrie escribió una adaptación a novela de la obra en 1911, llamada Peter y Wendy, que ha sido adaptada en innumerables ocasiones al cine y la televisión.
James Matthew Barrie murió en Londres el 19 de junio de 1937.
Otros James Notables
Además de los mencionados, existen otros James que han contribuido significativamente en diversos campos:
- Jaume Rodríguez (James en redes): Creador de contenido nacido en Barcelona en el 2000.
Esta tabla resume las fechas de nacimiento de los James mencionados:
| Nombre | Fecha de Nacimiento |
|---|---|
| James Rodríguez | 12 de julio de 1991 |
| James Cook | 27 de octubre de 1728 (7 de noviembre según el calendario gregoriano) |
| James Watt | 19 de enero de 1736 |
| James Matthew Barrie | 9 de mayo de 1860 |
| Jaume Rodríguez | 2000 |
