Origen y Evolución de la Civilización Maya

Por encima de las copas de los árboles de la selva mesoamericana se alzan monumentales templos coronando altas pirámides, atisbando un horizonte hoy muy distinto al de antaño. Los restos de esta arquitectura monumental, en su mayoría erigida en el período maya clásico (ca. 250-900 d. C.), pueblan todavía buena parte del paisaje.

La civilización maya se desarrolló en la región de Mesoamérica, abarcando un extenso territorio que hoy comprende el sureste de México, Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador. En México, la presencia maya se concentra principalmente en los estados de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Chiapas y Tabasco, donde aún se conservan numerosas ciudades antiguas que reflejan su grandeza.

La cultura maya ha sido siempre una de las que más ha fascinado a la investigación arqueológica, pero también a una cultura popular cautivada por el amplio conocimiento cosmológico de los antiguos mayas, su complejo y preciso calendario y sus, durante mucho tiempo, enigmáticas inscripciones, tan solo descifradas de forma clara hace cuatro décadas. Sin necesidad de recurrir a disparatadas teorías de influencias ultraterrenas que de algún modo recuerdan a las interesadas pretensiones de los reyes mayas de contar con el apoyo de sus dioses, puede indagarse en las creencias de los mayas a través de sus mitos y de sus prácticas rituales, que cuentan con aspectos llamativos como los sacrificios humanos -incluso como macabros finales en los juegos de pelota-, pero también con otras muchas formas de devoción mucho más mundanas.

Mapa del área Maya en Mesoamérica.

Los Orígenes Preclásicos

Los restos más antiguos de las gentes que llamamos mayas se fechan de hace aproximadamente tres mil años, de alrededor de 1000 a. C. En ese momento, había pequeñas aldeas dispersas en el área maya, que hoy comprende regiones de Guatemala, Belice, México (la península de Yucatán y Chiapas), y partes de Honduras y El Salvador. Estos mayas vivieron en lo que llamamos el período preclásico o formativo en la terminología arqueológica.

Con el paso del tiempo muchas de estas gentes se fueron asentando en esta zona montañosa. Durante el periodo Arcaico (8000-2000 a.C.) parece que sus aldeas se extendieron hasta Chiapas y Belice, y comenzaron a cultivar maíz, de ahí que a estos primeros pobladores sedentarios se les llame Mokaya, gente del maíz. No podemos hablar de Mayas como tal hasta la entrada en el periodo Formativo (2000 a.C.-300 d.C.). Fue entre los años 2000 y el 500 a.C. cuando esta cultura maya se fue concretando muy lentamente en una sociedad, política y religión concretas.

Estos primeros mayas bajaron del Altiplano para comenzar a poblar las Tierras Bajas y la selva del Petén. Se cree que el primer asentamiento maya en esta zona fue Nakbé. En esos años la ciudad maya más potente era El Mirador, aunque tendría la competencia de Kaminaljuyú y de Izapa. Otros centros de importancia fueron Tikal, Ceibal, Calakmul, Uaxactún, Tayasal, Copán y Chocolá, entre otros.

El Mirador fue quizás una de las primeras ciudades mayas en construir las típicas pirámides triádicas, llamadas así porque tienen dos edificios menores a los lados, se piensa que en honor al cinturón de Orión. Un ejemplo lo tenemos en la Pirámide de La Danta, una de las más altas de Mesoamérica. Esta ciudad la encontramos en mitad de la espesa, calurosa y lluviosa selva guatemalteca de el Petén.

En muchos emplazamientos ya se erigía arquitectura monumental, el grueso de la población del Preclásico vivía principalmente en edificios realizados con materiales perecederos con zócalos de piedra bajos, que pueden por tanto ser descubiertos e investigados arqueológicamente.

Sin embargo, hay investigadores que afirman que la ciudad maya de Ceibal es al menos 200 años más antigua que La Venta, el punto olmeca más cercano a ella, lo que sugiere que estos inicios no están del todo claros. El origen de esta civilización se centra alrededor del año 2600 antes de nuestra era en el sureste de México, la cual creció en los siguientes tres milenios hasta convertirse en una de las más importantes de Mesoamérica.

Las similitudes entre Ceibal y La Venta entre las que se incluyen pirámides escalonadas y rituales ceremoniales han llevado a que muchos piensen que los mayas fueron influenciados fuertemente por los olmecas. Sin embargo, las excavaciones en la ciudad de Ceibal durante siete años, encontraron la evidencia de que el complejo piramidal central de la ciudad no fue diseñado en un inicio de la manera en la que se conoce ahora.

Pirámide Maya.

Desarrollo y Características de la Civilización Maya

Este, suele ser considerado como el origen de los mayas, aunque aún hoy en día existen debates al respecto de la naturaleza del origen de esta cultura. La producción del maíz y la influencia de los olmecas, fueron muy importantes para su desarrollo.

La cultura maya se destacó por sus notables avances en diversos ámbitos, como la escritura, la arquitectura, la astronomía y las matemáticas. Su sistema de escritura jeroglífica fue el más desarrollado de Mesoamérica, compuesto por cientos de glifos que representaban sonidos, palabras y conceptos. En matemáticas, introdujeron el concepto del cero siglos antes que en otras civilizaciones, lo que les permitió desarrollar un sistema numérico vigesimal altamente eficiente.

Además, sus conocimientos astronómicos eran tan precisos que lograron calcular con exactitud los ciclos lunares, los eclipses solares y el movimiento de los planetas, lo que se reflejaba en la alineación de sus templos con eventos celestes.

Desarrollaron un calendario muy preciso, con un año de 365 días. Tenía 18 meses de 20 días cada uno y otro más de sólo cinco días. Utilizaban un sistema de numeración vigesimal posicional. Para representar el cero, y así poder realizar operaciones matemáticas complejas. El punto tiene un valor numérico de 1 y la raya de 5. Así podían contar hasta 19. Así podían contar hasta 19, colocar esos signos en determinadas posiciones. número representa 20 veces más que el espacio anterior. Tenemos, por tanto, signos numéricos para contar del hasta 9. en primera posición y otro en segunda. decenas. Un maya haría lo siguiente. unidades, y por tanto es 5. más de las unidades.

Agricultura y Alimentación

Los mayas usaron dos tipos de cultivo agrícola. Uno fue el barbecho, es decir, que durante un tiempo cultivaban y después dejaban a la tierra descansar otra temporada mientras cultivaban otras. El otro sistema fue el de cultivos intensivos, generalmente de roza o de tala y quema, muy extendido en las regiones mayas. Como las selvas eran muy densas, los agricultores quemaban parte de ellas creando claros, y fertilizaban el suelo con las cenizas. ¿Qué pasaba? Que el suelo se jodía en cero coma, y para volver a cultivar había que quemar más y más bosque. En la zona más al norte, en Yucatán, había menos lluvias, pero encontraron unos pozos de agua naturales, los cenotes.

Organización Social y Política

Los grandes centros cívico-ceremoniales estaban mayormente ocupados por las élites, que gobernaban a la población con ayuda de la clase administrativa que se encargaba de organizar la tributación y el trabajo, y también los rituales religiosos. La Sociedad maya estaba organizada por el gobernante de turno, el Halac Huinic, y le ayudaban sus parientes, la nobleza y los sacerdotes, quienes tenían el título de Ahaw. En las ciudades subordinadas a este señor mandaban los Sahal, que eran como gobernadores regionales o vasallos.

Se cree que pudo haber una clase media conformada por artesanos, comerciantes, funcionarios y soldados. Finalmente, la base social estaba compuesta por familias campesinas pobres que mantenían al Estado. Los hombres podrían dedicarse a la caza, al comercio, a la labranza… y las mujeres también realizaban muchísimas labores diferentes. Mucha de esta gente pobre era usada por los comerciantes como porteadores. Existía la esclavitud.

Religión y Cosmovisión

Los antiguos mayas concebían el mundo como una gran plancha cuadrada delimitada en cada sector cardinal por un árbol, un color y un pájaro. Sobre ese espacio plano se levantaban los trece niveles que forman el cielo, y por debajo se desplegaban las nueve capas del inframundo, el lugar donde habitaban los muertos. Eran los árboles los que a través de sus ramas y raíces conectaban el espacio superior con el inferior.

Los dioses, algunos ancianos, otros jóvenes y también antropomorfos, habitaban indistintamente todos esos planos y eran concebidos como seres duales y complementarios, podían hacer tanto el bien como el mal, su materia en muchos casos estaba relacionada con las fuerzas de la naturaleza y eran percibidos como seres etéreos que podían combinarse y fusionarse entre sí. Los dioses, por supuesto, eran seres superiores a los hombres, con potencias sobrehumanas, pero también imperfectos, podían nacer y morir pero, a diferencia de los humanos, ellos tenían la capacidad de resucitar.

Los señores mayas, desde su nacimiento hasta su muerte y después de esta, se valieron de diferentes estrategias para vincularse a los dioses como herramienta para someter al pueblo. Los Ah Kin eran los sacerdotes, y aparte de presidir los sacrificios humanos también enseñaban historia, astronomía, adivinación o escritura en las escuelas sacerdotales. Estos sacerdotes hacían rituales de sacrificio humano en las pirámides o cenotes. En estos se extraía la sangre del sacrificado y se solía mezclar con plantas alucinógenas, lo que hacía que los sacerdotes entrasen en trance y ver lo que ellos creían que eran sus antepasados. Otro ritual famoso, como ya conté en el episodio anterior, era el juego de la pelota. Dioses tenían muchos. Itzamná fue el dios creador maya yucatanés, y Hunab Ku para los quichés. El dios de la agricultura y del maíz fue Yum Kax, mientras que la deidad de la lluvia fue Chaac.

Escritura y Códices

Es por el 300 a.C. cuando comenzó a desarrollarse en algunas poblaciones la escritura jeroglífica maya, la más avanzada de toda América (estela 29 tikal). Esta escritura tiene muchos signos logográficos (un signo significa un término) y también muchos signos fonéticos (un signo, una sílaba). A diferencia de zapotecas o aztecas, los mayas no hacían pictogramas, es decir, representaciones de cosas reales con dibujos simples. En total había más de mil signos, aunque mayormente se usaron 500.

Muchos textos mayas han sobrevivido al tiempo en los llamados códices, hechos con papel de amate plegado en biombo y escrito con pinceles. Los códices que se conservan son:

  • El Códice de París: posiblemente del siglo XIII.
  • El Códice Grolier: Muy mal conservado.

Representación de un Códice Maya.

Arquitectura Monumental

La arquitectura maya es otro de los legados más impresionantes de esta civilización, caracterizada por la construcción de pirámides escalonadas, palacios, templos y observatorios astronómicos. Utilizando piedra caliza y técnicas avanzadas, edificaron majestuosas ciudades como Tikal, Palenque, Calakmul y Chichén Itzá, muchas de las cuales aún se conservan en pie. Las construcciones mayas se hicieron de madera y piedra básicamente. Se conservan importantes pirámides escalonadas en piedra. colocaba el templo. relieves.

Si nuestro conocimiento sobre los mayas prehispánicos procediera del cine y la televisión, muy posiblemente les consideraríamos una misteriosa civilización constructora de pirámides. Además, si la película que tenemos en mente es Apocalypto (2006), es probable que sus sacerdotes se nos antojen sádicos contra una pacífica población selvática. Sin embargo, tanto unos como otros formaban parte de la misma comunidad y compartían unas creencias que hacían necesario cierto tipo de sacrificios; en ningún caso tan brutales como los que refleja el celuloide.

Las pirámides mayas no solo fueron construcciones monumentales, sino también representaciones físicas de su profunda conexión con el cosmos. Muchas pirámides estaban alineadas con eventos astronómicos clave, como los equinoccios y solsticios, lo que demuestra su avanzado conocimiento del movimiento de los astros.

Otras, como la pirámide de Nohoch Mul en Cobá, cumplían funciones de observatorio, permitiendo a los mayas estudiar los astros desde su cima. En la ciudad de Calakmul, sus dos enormes pirámides dominan el paisaje selvático, mostrando el poder e influencia de esta metrópoli durante el Período Clásico.

El Período Clásico y su Apogeo

Tras una pequeña crisis que despobló El Mirador y otras ciudades mayas potentes, algunas otras ciudades de las Tierras Bajas centrales comenzaron a despegar hasta alcanzar un gran auge político, social y económico. El comercio refloreció, se crearon nuevos estilos artísticos y se construyeron todo tipo de palacios, observatorios y templos piramidales llenos de escritos.

Entre las ciudades más florecientes de este periodo clásico tenemos a Yaxchilán, Calakmul, Palenque, Copán, Becán, Uaxactún y a su vecina Tikal, que se convirtió en uno de los centros más poderosos, especialmente a partir del 378, con el golpe de estado de un tipo llamado Siyaj Kak. En esta gran ciudad encontramos una enorme acrópolis, donde los mayas construyeron muchos templos, como el Templo del Gran Jaguar o el Templo de la Serpiente Bicéfala, o Templo 4º, con más de 70 metros de altura. Y hasta crearon un palacio gigantesco de más de cinco plantas.

El esplendor de la civilización maya alcanzó su máximo apogeo durante el Período Clásico (250-900 d.C.), cuando sus grandes ciudades-estado florecieron con majestuosos templos, impresionantes pirámides y un avanzado sistema de escritura.

El Colapso Maya

Las investigaciones epigráficas sobre los textos escritos mayas de la etapa prehispánica llevadas a cabo en el primer cuarto del siglo XX detectaron una dramática anomalía en una de las principales manifestaciones de la vida compleja maya del período clásico (250-1000 d. C.): el fin de la talla de estelas y monumentos con textos jeroglíficos a lo largo del siglo VIII y hasta comienzos del siglo X.

Parece que alrededor del año 650 el rey de Calakmul Yuknoom el grande, atacó el puesto de avanzada de Dos Pilas, perteneciente a Tikal, y poco después cayó esta, convirtiéndose en una urbe vasalla. Dos años después, una aliada de Tikal en las tierras bajas de sur, la urbe de Copán comenzó a tener problemas con la ciudad vecina de Quiroguá. Su rey Uaxaclajuun Ubaah Kawiil, o Señor Conejo para los amigos, vivió el mayor auge de la ciudad, pero también su gran caída. Fue traicionado por el gobernante de la ciudad vasalla de Quiriguá, y le cortaron la cabeza en el 738.

En resumen, alrededor del año 800, casi todos los centros mayas estaban metidos en un porrón de guerras unos con otros. Unos se defendían, otros intentaban destruir a los vecinos y dominar sus recursos. Todo este caos hizo que se pasase de la preeminencia de los grandes centros hegemónicos a que germinaran muchísimos centros regionales de pequeño tamaño. Algunos se aliaron, otros prefirieron ser independientes. Entre ellos podríamos destacar Toniná y su gigantesca pirámide, de unos 74 metros de altura.

Si los mayas eran tan listos… ¿por colapsó su civilización? Nadie lo sabe con seguridad, pero se barajan varias hipótesis. La primera, las múltiples guerras internas entre los reinos. Otra el problema de la agricultura de quema de la que ya he hablado antes. Acabaron jodiendo sus propias tierras de cultivo a base de quemar selva y tuvieron que buscarse nuevas tierras que quemar. Además, la falta de comida y las sequías pudieron haber originado luchas internas y hasta epidemias.

El Período Posclásico y la Influencia Tolteca

Mientras el sur caía, el norte del Yucatán vivió una segunda edad dorada. Ciudades como Uxmal, Sayil y Edzná alcanzaron un refinamiento extraordinario, el famoso estilo Puuc. Pero la calma duró poco. Llegaron migrantes de origen tolteca, más militarizados y devotos de la serpiente emplumada, Kukulkán. Con ellos llegaron nuevos estilos artísticos, sacrificios humanos y una estética claramente visible en Chichén Itzá.

De esta ciudad el monumento más impresionante es el Templo de Kukulcán, mejor conocido como “el Castillo”, con 91 peldaños en cada lado, lo que da 365, uno por cada día del año. Kukulcán era básicamente Quetzalcóatl, que había sido asimilado durante este periodo de México central. En el Templo de los Guerreros encontramos el chac mool, que era un altar antropomorfo donde se depositaban los corazones de las víctimas durante los sacrificios humanos. Por último, el Caracol era una torre circular que funcionaba como observatorio astronómico. Parece que para seguir a Venus en el cielo.

Otro centro importante de la época es Uxmal. En él podemos ver el Edificio de las Palomas, con una arquitectura que mezclaba diversos estilos mayas y también del centro de México, y el Palacio del Gobernador, decorado con algunas máscaras al dios Chaac. Y cómo no mencionar la alucinante Pirámide del Adivino o gran Chilán, en cuya cima hay un santuario con imágenes de monstruos.

La organización política fue cambiando. Ahora algunas ciudades pasaron a ser gobernadas por un cacique no absoluto. Los primeros objetos de metal llegaron a territorio maya en esta época, en concreto cobre, oro y plata, probablemente gracias al contacto con los toltecas o los zapotecas. Pero estos metales no se usaron para hacer armas, sino como objetos de diferenciación social como collares, brazaletes y esas mierdas. Al parecer, desde el año 987, los mayas de Chichén, Uxmal y Mayapán firmaron una paz conocida como Liga de Mayapán. El dominio de Mayapán duró dos siglos y medio, hasta el 1448, cuando se cree que la ciudad fue destruida y abandonada. El siguiente medio siglo estuvo caracterizado por la fragmentación de los mayas en 18 principados independientes, que se dedicaban a luchar entre ellos mientras mucha otra gente se escondía en las zonas más recónditas de la selva.

No todo el poder maya se concentró en la zona norte de Yucatán. Las tierras altas entre Chiapas y Guatemala estaban regidas por el belicoso Reino de Quiché, y vivían en la ciudad-fortaleza de Qumarkaj. En fin, que este fue el mundo que los españoles se encontraron a su llegada en el año 1511. Un mundo en plena decadencia que aún así sería bastante complicado de conquistar.

La Conquista y el Legado Maya

Cuando llegaron los españoles, encontraron códices llenos de siglos de conocimiento y pensaron: “Interesante… mejor lo quemamos”. Y así, entre hogueras y evangelización exprés, se perdió buena parte del saber de una de las culturas más avanzadas de la América antigua. Los españoles llegaron en 1526 y encontraron un mundo maya lejos de su esplendor clásico. Aun así, la resistencia continuó.

Los mayas que huyeron se internaron en el Petén guatemalteco y resistieron hasta 1697, mucho más de lo que suele contarse. Muchos de esos conocimientos avanzados se perdieron, pero los mayas no desaparecieron de la noche a la mañana ni sin dejar rastro como dicen en páginas chorra.

Hoy en día, el mundo maya sigue vivo no solo a través de sus impresionantes ruinas arqueológicas, sino también en las costumbres, lenguas y tradiciones de los pueblos indígenas que habitan la región mesoamericana. En el sureste de México, por ejemplo, es común escuchar el idioma maya yucateco en comunidades de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, mientras que en Guatemala existen más de 20 lenguas mayas activas, como el k'iche', q'eqchi' y mam. Estas lenguas, transmitidas de generación en generación, forman parte de una identidad cultural que ha resistido siglos de cambios, desde la colonización española hasta la globalización actual.

Hoy sobreviven unos 16 millones de mayas, organizados en 28 grupos lingüísticos, repartidos entre México, Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador. No son ruinas. Más allá de los destinos turísticos más conocidos, existen antiguas ciudades escondidas entre la selva, templos olvidados y mitos que aún resuenan en la cultura actual. Si eres un viajero en busca de experiencias únicas, prepárate para adentrarte en los secretos mejor guardados de los mayas.

La historia maya sigue escribiéndose. Cada hallazgo arqueológico añade nuevos capítulos a un libro inacabado.

Niños Mayas con trajes tradicionales.

Sitios Arqueológicos Mayas Destacados

El área ocupada por los mayas puede ser dividida en dos regiones. Es común dividir el proceso de construcción de la civilización maya en una primera fase (317-987) y una segunda (987-1697). En esta última fase, se presentó el abandono de un buen número de ciudades por razones hasta ahora desconocidas. La primera fase se habría iniciado en el 317 d.

La civilización maya fue una de las culturas mesoamericanas más importantes, extendiéndose por el sureste de México, Guatemala, parte de Honduras y El Salvador. Aunque existen registros que datan de alrededor del 2.000 a. C., las primeras ciudades mayas de cierta relevancia no se fundarían antes el 750 a.C. El esplendor alcanzado por Tikal o Palenque es visible a través de sus ruinas. Hacia el 950 d.C., el periodo clásico de los mayas comenzó a colapsar y sus principales asentamientos se abandonaron. Cuando llegaron los descubridores españoles, los mayas estaban presentes de forma dispersa, sobre todo, en la zona de Yucatán y Guatemala. Sin embargo, ofrecieron resistencia y se tardó 100 años en conquistar los últimos pueblos mayas.

Descubre algunos de los sitios arqueológicos más fascinantes:

  • Tikal (Guatemala): Una de las ciudades más grandes e importantes del período Clásico, con imponentes templos y pirámides.
  • Palenque (México): Famosa por su arquitectura elegante y sus intrincados relieves, especialmente la tumba del rey Pakal.
  • Calakmul (México): Una vasta ciudad en la selva, rival de Tikal, con numerosas estelas y estructuras monumentales.
  • Copán (Honduras): Conocida por sus elaboradas esculturas y su gran escalinata jeroglífica.
  • Chichén Itzá (México): Un importante centro religioso y político con influencias toltecas, famoso por la pirámide de Kukulcán.
  • Uxmal (México): Destaca por su arquitectura de estilo Puuc y sus bien conservados edificios, como la Pirámide del Adivino.
  • Yaxchilán (México): Ciudad en la selva chiapaneca, famosa por sus dinteles esculpidos y su ubicación a orillas del río Usumacinta.
  • Bonampak (México): Conocida por sus murales bien conservados que ofrecen una visión única de la vida maya.
  • Ek Balam (México): Destaca por su Acrópolis y la tumba del gobernante Ukit Kan Lek Tok', con una impresionante decoración en estuco.
  • Labná (México): Famosa por su arco ceremonial, considerado una de las estructuras más bellas de la arquitectura maya.

Sitios Arqueológicos Mayas Destacados.

Los verdaderos orígenes de los Mayas

Publicaciones populares: