Cuando Nace un Monstruo: Significado y Fascinación

Que levante la mano quien no haya temido alguna vez a los monstruos de las habitaciones oscuras que se esconden bajo la cama o en el fondo de los armarios. En algún momento de nuestras vidas, todos hemos tenido a un monstruo viviendo con nosotros. Hay una gran variedad y no todos están catalogados. Gracias a esta guía vamos a poder reconocer nuestros temores.

Los monstruos son seres extraordinarios que fascinan o como mínimo despiertan interés por el hecho de ser diferentes. ¡Lo siniestro y lo grotesco nos atrae tanto o más que lo bello!

Boris Karloff como el monstruo de Frankenstein

El Origen Literario de un Monstruo: Frankenstein

Para entender el significado detrás del nacimiento de un monstruo, es esencial explorar la historia de Frankenstein, una obra maestra de la literatura fantástica creada por Mary Shelley. Pero, ¿cómo surgió esta icónica historia?

El año 1816 ha pasado a la historia como el "año sin verano". La erupción del volcán Tambora en Sumbawa (Indonesia), el 10 de abril de 1815, liberó toneladas de polvo de azufre que se extendió por todo el planeta, provocando un duradero enfriamiento que alteró el ciclo agrícola y llegó a producir hambrunas. Estos efectos se hicieron sentir incluso en Suiza.

Allí, en Coligny, cerca del lago Lemán, en una elegante mansión llamada Villa Diodati, se habían instalado aquel verano un grupo de amigos llegado de Inglaterra: el poeta Percy B. Shelley, Mary Shelley y Lord Byron. Como buenos románticos, los residentes en Villa Diodati amaban la Naturaleza, estaban fascinados por los avances de la ciencia y adoraban las historias de terror gótico.

Villa Diodati

A causa de la climatología se vieron obligados a quedarse largo tiempo encerrados en casa y se aficionaron a pasar las veladas leyendo relatos de terror. "La lluvia incesante nos confinaba en la casa. Unos volúmenes de historias de fantasmas cayeron en nuestras manos [...] Están tan frescos en mi mente como si los hubiera leído ayer", recordaría Mary años más tarde.

También comentaban los avances de una ciencia que, por entonces, aún tenía un cierto tinte mágico. Desde 1780, el italiano Luigi Galvani empezó a hacer experimentos en los que provocaba convulsiones musculares en ranas muertas mediante descargas eléctricas.

De esta forma, entre historias de fantasmas, experimentos y lecturas, el encierro fructificó generosamente el día que Lord Byron propuso que cada miembro del grupo escribiera una historia de terror. Así se hizo, y el resultado fueron dos obras maestras de la literatura fantástica: El vampiro, de John Polidori -la historia de un seductor aristócrata que deja sin sangre a todas las mujeres que caen en sus redes, antecedente del Drácula de Bram Stoker (1897)-, y Frankenstein, de Mary Shelley.

Cuando Byron lanzó su singular desafío, Mary aún no había velado armas en la literatura. Tal vez por eso, el inconsciente -ayudado por el láudano, un opiáceo de moda en la época, que consumía para combatir el insomnio- acudió en su ayuda. Según relató años después, una noche tuvo un sueño terrorífico: creyó ver a un "pálido estudiante de artes impías, de rodillas junto al objeto que había armado. Vi al horrible fantasma de un hombre extendido y que luego, tras la obra de algún motor poderoso, éste cobraba vida, y se ponía de pie con un movimiento tenso y poco natural". Había nacido el monstruo del doctor Frankenstein.

Mary tradujo su pesadilla en un relato corto sobre un científico que creaba un ser monstruoso. De regreso a Gran Bretaña, Mary convirtió su primer relato en una novela que se publicó en 1818 bajo el título Frankenstein o el moderno Prometeo, sin que apareciera el nombre de la autora. Contó para ello con la ayuda de Shelley, con quien había contraído matrimonio tras el suicidio de su primera esposa; la propia Mary escribiría más tarde: "Mi esposo siempre me incitó a escribir mi propia página en el libro de la fama y a obtener reputación en el ámbito literario".

El Doctor y su Criatura

La novela cuenta la historia de un científico suizo, el doctor Victor Frankenstein, que tras asistir a las lecciones de un profesor de la Universidad de Ingolstadt, en Baviera, que expone los últimos avances de la ciencia, decide que él irá todavía más lejos. "Abriré un nuevo camino, exploraré poderes desconocidos y desvelaré al mundo los misterios más profundos de la creación".

Frankenstein se pone a estudiar febrilmente la anatomía animal y los procesos de generación y corrupción, hasta que un día recibe una iluminación que lo hace descubrir "la causa de la generación y la vida" y lo convence de que era "capaz de infundir vida sobre un cuerpo inanimado".

Durante casi dos años, Frankenstein realiza misteriosos experimentos en una buhardilla que usa como laboratorio. Con distintas partes de cadáveres que recoge en las salas de disección y de animales que encuentra en mataderos forma un cuerpo humano de gran envergadura (2,40 metros de altura). Usando seguramente una pila como la inventada por Alessandro Volta hacia 1800, le aplica impulsos eléctricos para intentar darle vida.

Finalmente, una lluviosa noche de noviembre, a la tenue luz de una candela, Frankenstein ve como su monstruo abre un ojo y empieza a respirar. Se marcha horrorizado y cuando vuelve la Criatura -tal es el nombre que da a su creación- ha desaparecido.

Mary Shelley

El Significado Profundo de los Monstruos

En las tres versiones de la historia subyace la perpetua desazón de su autora por entender la estrecha relación entre vida y muerte. Al mismo tiempo, en la obra cabe ver el reflejo de las preocupaciones científicas de su época, como la legitimidad de la investigación que contravenía la moral tradicional y la capacidad del ser humano de crear y destruir la vida.

Consagrada a la literatura, Mary se negó sistemáticamente a contraer nuevo matrimonio alegando que tras haberse casado con un genio, sólo podría casarse con otro. Tras su fallecimiento, sus allegados encontraron, envuelto en seda y junto con el poema de Percy B. Shelley Adonais, el corazón del que había sido su esposo y mentor.

Hay una etapa en la vida de los más pequeños que se llenan de miedos y de pesadillas. Conocer historias de monstruos, donde los podamos desmontar, analizar, jugar con ellos, reírnos, pasar un rato de miedo controlado, van a permitir a muchos niños superar esta etapa.

Monstruos Amigables en la Literatura Infantil

Existen numerosos libros que presentan a los monstruos de una manera amigable, ayudando a los niños a superar sus miedos. Aquí hay algunos ejemplos:

  • ‘Una pesadilla en mi armario’. Mercer Mayer: Un niño se enfrenta a la pesadilla que vive en su armario.
  • ‘¡Fuera de aquí, horrible monstruo verde!’. Ed Emberly: Un libro interactivo que permite a los niños construir y desmontar un monstruo.
  • ‘Cuando nace un monstruo’. Sean Taylor: Una historia disparatada sobre las posibles opciones si te encuentras con un monstruo.
  • ‘Los monstruos no existen’. Kerstin Schoene: Un monstruo intenta demostrar que existe y que es digno de ser temido.
  • ‘A todos los monstruos les da miedo la oscuridad’. Michael Escoffier y Kris di Giacomo: Revela que los monstruos también tienen miedo y necesitan ser abrazados.
El monstruo de colores

El hecho de resultar cercanos y entrañables hace que sean una excelente herramienta para transmitir valores y enseñanzas. En definitiva, puedes utilizar los monstruos como aliados de la educación emocional, ya que son una especie de espejo para que los más pequeños puedan reconocer sus propias emociones y salgan a relucir todas esas cosas que tenían reprimidas y escondidas.

Un libro desplegable como A comer… ¡con los monstruos! Una herramienta fundamental del proceso de maduración y aprendizaje de un niño es la capacidad de ser observador. Desarrollar una mirada analítica es crucial para tener la capacidad de aprender de forma autónoma, una competencia clave en los nuevos modelos educativos.

En épocas tan complicadas como la nuestra, de crisis de valores y referentes, una de las lecciones más importantes y urgentes es la de no juzgar la superficie de lo que nos rodea y por encima de todo, la apariencia externa de las personas.

Además de ser la fuente de muchos miedos infantiles, la imaginación es el mayor tesoro que tienen los niños. Pero en una época dominada por la imagen, que ofrece patrones cerrados y establecidos, su desarrollo está amenazado. Por eso es importante que les animes a mantener una mirada creativa sobre la realidad.

Necesitamos enseñar la importancia de valorar la riqueza de la diversidad cultural y todo lo que se puede aprender de ella. La forma más efectiva de hacerlo es conocer todo lo que tenemos en común dentro de las cosas que nos distinguen. ¿Y hay algo más universal que el miedo y su personificación en monstruos y criaturas aterradoras?

Gestionando las Emociones y Aceptando a los Monstruos

No podemos evitar sentir emociones pero sí podemos aprender a gestionarlas y aceptarlas para que no nos hagan daño. A continuación, os damos algunos consejos para gestionar vuestra inteligencia emocional y controlar a los monstruos:

  1. Recuerda tus virtudes y éxitos: Todos tenemos muchos defectos, pero también muchas virtudes que nos diferencian y nos hacen personas únicas.
  2. Distrae tu atención hacia algo concreto: Cuando un bebé llora, lo primero que hacemos en intentar distraer su atención para que deje de llorar.

Todos nosotros podemos aprender a identificar y gestionar nuestras emociones, pero además, podemos llegar a identificar las emociones de otras personas a través de la inteligencia emocional, por la que lograremos sentir lo que siente otra persona por medio de sus palabras, gestos o expresiones.

Ilustración de monstruos de dibujos animados

Charles Darwin analizó que los animales tienen un extenso repertorio de emociones y que esas emociones tienen una función social, ya que favorecen la adaptación al nuestro entorno.

Existen seis emociones básicas y cada una tiene su función, son las siguientes:

  • Miedo
  • Sorpresa
  • Aversión
  • Ira
  • Alegría
  • Tristeza

Existen diversas técnicas para controlar y gestionar las emociones negativas, que se agrupan en varios tipos:

  • Técnicas de control emocional inmediato
  • Técnicas de cambio emocional permanente

¿Por qué las mujeres se enamoran de monstruos y los hombres no?

En conclusión, los monstruos son una parte integral de nuestra cultura y psique. Desde las oscuras profundidades de la literatura gótica hasta las páginas coloridas de los libros infantiles, los monstruos nos ayudan a enfrentar nuestros miedos, comprender nuestras emociones y celebrar la diversidad.

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