La psicología social es una disciplina que busca comprender y explicar cómo el pensamiento, el sentimiento y la conducta son influidos por la presencia real, imaginada o implícita de otros. Esta definición, propuesta por G.W. Allport en 1954, subraya la influencia bidireccional entre el individuo y el contexto social. Este contexto puede ser real e inmediato, o bien, sobrentendido o imaginado.
¿Qué es la Psicología Social? Una Definición con Historia
Los primeros esbozos de esta disciplina se remontan a finales del siglo XIX con las investigaciones de Triplett sobre el efecto de la presencia de otras personas en el rendimiento individual.
A lo largo del siguiente siglo, los estudios sobre la conducta social se multiplicaron de la mano de grandes investigadores como Ross, MacDougall o Kurt Lewin, famoso este último por sus teorías sobre la psicología de los grupos.
La finalidad de la Psicología social siempre ha sido fundamentar las conductas sociales con principios basados en investigaciones y experimentos empíricos.
Un Poco de Historia: Estudios e Investigaciones de la Psicología Social
Entre sus objetivos de estudio podemos encontrar temas tan familiares como la atracción, el altruismo o la agresión.
O respuestas a esas cuestiones que todos nos hemos formulado alguna vez: ¿por qué hay personas que siempre consiguen que los demás hagan lo que ellos quieren?
El Principio de la Simpatía
Cialdini y Sagarin (2005) demostraron que accedemos con mayor facilidad a las peticiones de las personas que nos resultan mucho más agradables que otras.
Y por agradable también se entiende atractivo físico.
Nos referimos al llamado “halo” de la belleza, que explicaría por qué tendemos a atribuir a las personas atractivas otras cualidades positivas, como la honradez o la amabilidad.
Teoría de la Atracción
¿Por qué nos sentimos atraídos por un tipo de personas y no por otras?
De acuerdo al modelo de H.T. Reis (1995) existen tres principios que los explicarían: la semejanza, la proximidad y la reciprocidad.
Aquellos que tienen actitudes semejantes a nosotros nos resultan más agradables por un motivo: comparten nuestros gustos e intereses, cosa que refuerza nuestro autoconcepto.
Si además viven en nuestro entorno, están más expuestos a nosotros -ya no son meros desconocidos- y tenemos más probabilidades de interacción.
El Altruismo
Hay múltiples estudios en Psicología Social sobre las variables (evolutivas, emocionales, el aprendizaje…) que activan los mecanismos de la conducta prosocial.
Cabe mencionar el experimento de Darley y Latané (1968) sobre “el efecto del espectador”.
Estos psicólogos sociales demostraron que cuanto mayor es el número de observadores que hay ante una situación de emergencia, las posibilidades de que muchos no ayuden son mayores.
En el experimento que realizaron Darley y Latane en 1970, conocido como “el espectador apático”, demostraron que es menos probable que alguien intervenga en una situación de emergencia cuando forma parte de un grupo que cuando está solo.
La difusión de la responsabilidad disuade a los testigos de ayudar en situaciones de emergencia.
La Agresión y la Espiral del Silencio
La Psicología Social también ha dedicado años al estudio sobre el origen de las conductas violentas: aprendizaje vicario, variables evolutivas, teorías sobre la frustración o la falta de control e impulsividad.
Fue notoria la contribución en este campo de Elisabeth Noelle-Neumann.
La politóloga alemana en su obra La espiral del silencio. Opinión Pública: opinión social (Paidós, 1995) explicaba que si la sociedad no intervenía censurando y condenando la violencia se generaba una conciencia general de conformidad.
Esta teoría podría explicar también todos esos casos en los que tanto la víctima como el agresor normalizan y silencian este tipo de comportamientos.
Psicología Social en la Actualidad: Sectas o Gran Hermano
A nadie le cabe duda de que, con la llegada de Internet y las redes sociales, no solo han cambiado nuestras rutinas y hábitos de ocio, también la manera de comunicarnos e interaccionar socialmente.
Este hecho ha supuesto un nuevo campo de investigación para la Psicología Social.
Entre los muchos estudios, el análisis de cómo se construye la identidad social en el mundo digital ha cobrado gran protagonismo.
Caro Castaño la define, curiosamente, como una “identidad mosaico”: un yo del usuario compuesto por elementos superpuestos de materiales propios que comparte -fotos, estados…- mezclados con frases célebres, vídeos, noticias que le interesan o las interacciones con sus seguidores.
Internet también ha supuesto una puerta abierta para el fenómeno de las sectas, un tema que siempre ha interesado a los psicólogos sociales y de gran repercusión mediática.
En la actualidad, el grupo de trabajo Deriva Sectaria, del Colegio de Psicología de Cataluña, centra sus estudios en la intervención y prevención en el abuso psicológico de estos grupos.
En el documental Sectas, dirigido por estos expertos, se exponen las bases psicosociológicas que explican el funcionamiento de estos grupos, la figura de sus líderes y los perfiles más sensible para la captación.
Y como dato curioso, pero que refleja muy bien el interés que despierta la Psicología Social y sus investigaciones, está el ejemplo del concurso Gran Hermano.
En su día, la productora Endemol justificó el formato del programa como un estudio social basado en la novela 1982, de George Orwell.
No obstante, los medios de comunicación han comparado el reality show con el famoso experimento americano de los años noventa: el Bioesfera 2.
En este estudio ocho sujetos se encerraban voluntariamente durante dos años en algo parecido a un invernadero hermético que simulaba una pequeña porción del planeta Tierra.
¿El objetivo? Probar su capacidad de supervivencia.
Pues bien; además de sufrir las carencias de alimento y de oxígeno, resultó mucho más terrible para los participantes los numerosos conflictos que vivieron entre ellos.
Esto nos suena de algo, ¿cierto?
Retornando al plano real es innegable el valor de las aportaciones de la investigación psicosociológica.
Hoy en día sus teorías se aplican con gran éxito en ámbitos como el Marketing y Publicidad, la Política o en la educación de valores dentro de la escuela.
Los Orígenes Sociológicos de la Psicología Social
Muchos textos de psicología social consideran que esta disciplina es una rama de la psicología.
Sin embargo, un análisis de sus orígenes y evolución demuestra que la psicología social se originó tanto en la psicología como en la sociología.
Inicialmente, durante las primeras décadas del siglo XX, fueron más los textos de psicología social escritos por sociólogos que por psicólogos, si bien con el transcurrir del tiempo la tendencia se ha ido invirtiendo.
Este cambio de orientación tiene una explicación en la influencia que ejerció en el desarrollo de la disciplina la publicación, en 1924, del libro de Floyd Allport Social psychology.
Asimismo, a partir de los años treinta, el declinar de la Escuela de Chicago dentro de la propia sociología y el auge del funcionalismo fueron otros de los motivos del menor peso de una perspectiva sociológica en el desarrollo de la psicología social.
Desarrollo Histórico Conceptual de la Psicología Social
Cuando hablamos del desarrollo histórico de la Psicología Social, notamos que existen diferentes versiones al respecto.
Se puede considerar a este hecho como parte de su propia crisis.
Dicha crisis evidencia el problema que existe con relación a la poca incidencia que se aprecia en la realidad que interesa explicar, a partir de los aportes que surgen dentro de la disciplina.
La desconexión entre realidad social y teoría es la muestra evidente de que el desarrollo de la Psicología Social no ha igualado al desarrollo de la sociedad.
El objetivo principal de esta disciplina es el de explicar el acontecer de la sociedad.
Este acontecer “psicosocial” incluye la manera repensar y de sentir de la sociedad.
Cuando se habla de historia generalmente se evoca a un conjunto de hechos y datos cronológicos cuya continuidad temporal, por sí sola, supone la continuidad lógica de una disciplina.
Nos referimos entonces, a una presunta continuidad conceptual.
Para explicar esto a lo que nos referimos, tomemos como premisa básica que: “la reacción teórico-conceptual de una disciplina cumple el mismo proceso que el de la creación cultural en general”.
La pluralidad de explicaciones enriquece a la disciplina y permite la creación subsecuente de nuevas interpretaciones, sin embargo, no todas son consensuadas.
El interés central del presente trabajo, el desarrollo histórico conceptual de la Psicología Colectiva, analizando a partir del momento actual: de sus planteamientos básicos y de sus temas de interés teórico y social.
Primero porque es en este contraste en donde realmente se ubica el desarrollo que nos ha llevado a este presente, y Segundo porque reconstruir críticamente el pasado permite generar aproximaciones más acordes a la realidad social que nos compete.
La Psicología Social en la actualidad contiene un gran número de interpretaciones.
Estas tienen, a su vez, un sinnúmero de divergencias y convergencias.
La explicación de tal variedad se ubica en la realidad misma.
Todas las interpretaciones existentes tratan de develar lo que el sentido común oculta: los procesos que permiten el desarrollo de la sociedad.
En su intento de explicación, esta disciplina construye sus objetos de estudio y los transforma al descubrir que requiere de otros más cercanos a la realidad.
Por un lado tenemos a todas las teorías que ubican su interés en la analogía individuo - sociedad.
Decimos analogía porque se trata de un modelo teórico, con su correlato filosófico (dualismo), que se aproxima a la realidad dividiéndola para su estudio.
El énfasis que a lo largo de este siglo, por lo menos a partir de los 20’s, se le ha dado al “manejo” y “control” hizo que una de las interpretaciones que se desprende de esta primera construcción teórica, la Psicología Social de corte individualista, adquiera una mayor difusión, logrando hasta hace unos años ser llamada la Psicología Social.
Sin embargo, bajo esta construcción teórica, podemos ubicar también a la Psicología Social europea, a la Psicología Social de la Personalidad, a la Psicología Social Marxista, entre otras.
Por el otro lado tenemos a las aproximaciones teóricas que plantean un ejercicio de interpretación globalizador con respecto a la realidad.
Parten de la idea de que la totalidad que integra la realidad, a pesar de que no puede ser conocida en su marco real, no debe ser reducida a elementos.
Aquí es precisamente en donde se ubica la psicología colectiva.
El punto de vista del que parte este trabajo está ubicado en esta psicología colectiva.
Decíamos que la finalidad de la psicología social es la de explicar la realidad social, y si la cualidad más relevante de dicha realidad social es su capacidad de transformación constante, resulta comprensible el interés que las diferentes aproximaciones han manifestado por el estudio de la interacción.
La relación entre las personas es, evidentemente, el punto ubicable de dicha transformación.
Existen diversos argumentos que apoyan esta aseveración.
La realidad es construida socialmente, y en esta construcción se encuentra un elemento sumamente importante, este es el elemento simbólico.
La alteridad es todo ese cúmulo de elementos imaginarios que significan a los actores involucrados en dicha interacción.
Incluir estos elementos en un constructo teórico nos lleva al planteamiento de la intersubjetividad (Fernández, 1987), Lo relevante de la realidad social, dentro de este punto de vista se ubica entre los individuos.
Para la Psicología Social en general, sin importar la tradición a la que se circunscriba, resulta evidente que el tema central en la actualidad es la comunicación.
Desde la atracción interpersonal, el conflicto social, la influencia social, la atribución social o el desarrollo cultural, todas “las psicologías sociales” han llegado a un punto en el que resalta la necesidad de estudiar este tema deviene de su fundamento teórico básico.
La intersubjetividad es en realidad, un constructo procesual de la comunicación.
“…lo esencial pala la comunicación es que el símbolo despierte en la persona de uno lo que despierta en el otro.
Ya en la introducción se había anotado la distinción entre “las psicologías sociales” interesadas en algunos aspectos de la realidad, en contraposición a la psicología colectiva, interesada en la realidad.
Para esta, el tema central de la realidad es la cultura.
El estudio de la cultura se contrapone a un orden de ideas de tipo “metodológico-tradicional”, ya que rescata lo que da el sentido a las situaciones, a las vivencias de las ideas, a los sentires y en general a las manifestaciones y creaciones culturales.
Hasta este momento se han planteado las líneas generales que guían este trabajo.
Se trata de ubicar los momentos histórico-conceptuales que han marcado el desarrollo de la psicología colectiva, desde los planteamientos referidos con anterioridad.
A partir de la postura dualista se generaron un sinfín de explicaciones en torno al problema del hombre y del conocimiento que este logra de su mundo.
Con relación a esto, la Psicología Social tiene ante sí una tarea doble: por un lado, dar explicación a las razones que llevan a “hacer” a los hombres.
Esta tarea surge con el planteamiento del concepto “libertad o libre albedrío” dentro de la filosofía.
En los siglos XVII y XVIII surgen las bases filosóficas de esta polaridad.
El iluminismo pretende negar la contradicción entre los dos puntos de vista al plantear un equilibrio entre la libertad social y la libertad individual.
A partir de aquí se sientan las bases del desarrollo de la psicología Social Norteamericana.
El individualismo que surge en este tiempo permea el desarrollo de las sociedades.
De esta manera la Psicología Social Norteamericana, al seguir este desarrollo, se aleja de las preocupaciones sociales y tiende a desarrollar explicaciones y paradigmas muy cercanos a la Psicología Individual.
Para el dualismo, existe una realidad dividida en dos instancias que se relacionan de alguna manera.
Tenemos entonces un sinfín de definiciones de interacción, todas las que conlleva el surgimiento de las diferentes aproximaciones de la Psicología Social.
Dentro de estas la que ocupa un espacio teórico menor es la Psicología Social Norteamericana.
A partir de los años 20’s se puede afirmar que, lo que surgió dos siglos atrás como una versión adelantada de la filosofía, léase filosofía positivista, se instauró como una ideología individualista ante la cual los científicos, en su mayoría norteamericanos generaron una serie de planteamientos acordes a este sentido común vigente.
La mayoría de estos de tipo conductual.
Un ejemplo extremo de la visión social que esta aproximación entiende es el caso de teorías como la facilitación social.
Aquí, lo social se incluye con la presencia física de otra.
Esta psicología Social supone una continuidad de especies que sería objeto de otra discusión.
En términos generales, esta psicología social define la interacción bajo los mismos planteamientos que la psicología individual, retomando el paradigma E - R y agregando a las explicaciones anteriores el aspecto social, en términos de otro organismo.
El paradigma E - R es reformado en este sentido, sin una revisión crítica.
Todo lo observable, verificable, comprobable y predecible forma parte sólo de la manifestación externa y conductual de la realidad.
De esta forma, sólo describe un elemento de la realidad.
Al no incluir la totalidad, su capacidad de explicar la realidad es inexistente.
A pesar de que para la psicología social norteamericana, su objeto de estudio sea la interacción y, según los apellidos que se le agregan a las explicaciones individualistas, se plantee como interacción social la realidad es otra.
Sus explicaciones se ubican en el lado observable de las cosas y su inferencia (ineludible) se ubica al interior de cada organismo, de una manera a-histórica y a-ideológica.
En la discusión constante de sus trabajos, algunos teóricos (en los 40’s) comienzan a esbozar un “nuevo” objeto de estudio: la interacción social.
Autores como Heider, Festinger, Asch, Sherif y Sherif, Lewin, entre otros, discurren en un tipo diferente de concepción.
Este énfasis es apreciado vivamente en el interaccionismo simbólico de George H. Mead.
En este trabajo se reconoce una interacción que ha dejado de preocuparse por el individuo o por el medio.
Este “nuevo” objeto de estudio ubica su interés en los elementos simbólicos de las relaciones.
Aquí no es relevante la manifestación conductual sino su contraparte oculta: la conciencia.
Es en realidad una ruptura conceptual de grandes proporciones, pero que en un primer momento subsiste con los planteamientos iniciales.
De esta manera mantiene incólume su forma de abordar la realidad.
La metodología sigue siendo enfocada de la misma manera.
Así como se aprecia que la psicología Social Norteamericana ha llegado ya a su límite de desarrollo conceptual, se aprecia que la Psicología Social europea aún no alcanza su verdadero desarrollo.
A partir de la conceptualización de interacción social surgió, como lo vimos líneas arriba, la aproximación de la Psicología Social europea, que centra su interés en la relación individuo-sociedad.
Pero acorde con esta idea global de lo social existe otra aproximación que integra esta visión interactiva a su propio análisis del individuo.
Con el énfasis centrado en el individuo y desde el punto de vista opuesto al de la Psicología Social Norteamericana, surge a finales del siglo pasado, con autores como Cabriola y Plejánov (Munné, 1982), una psicología social derivada de los planteamientos creados por Marx (1844), la psicología social marxista se interesa en conocer las cuerdas que accionan, en el ámbito simbólico, a los individuos bajo una determinada sociedad.
A partir de los constructos teóricos marxistas: alienación y propiedad privada, intenta deslindar las razones y las formas de convivencia al interior de una sociedad capitalista.
Dicha alienación explica la falta de sentido de la vida, que surge en las sociedades industrializadas.
Existe, pues, una alienación objetiva pero, a la par, se teoriza una alienación simbólica subjetiva que hace converger los elementos externos con los internos.
A pesar de centrarse en un estudio de personalidades, su desarrollo enfoca la totalidad de la realidad.
A partir de esta reflexión se aprecia la cercanía entre Marx (1845) y Mead (1930) en el terreno de la formación de la conciencia.
A fines del siglo pasado y principios del presente, mientras las aproximaciones antes referidas buscaban su ubicación al interior de la polaridad individuo - sociedad, surge a la par otra aproximación.
En esta, el supuesto básico es el de una realidad integral que debe ser analizada en este sentido.
El estudio de las masas y las colectividades supone una entidad diferente a la estudiada por el resto de las aproximaciones.
En esta psicología no se enfatiza ni el estudio del individuo ni el del medio ambiente ni el de la personalidad.
Este argumento permite ubicar los trabajos de masas y colectividades bajo la misma aproximación, a pesar de las diferencias que existen entre ambos constructos.
Tanto las masas como las colectividades son entendidas aquí como el sujeto colectivo.
Como se ha referido líneas arriba, esta psicología colectiva surge a principios de siglo, sin embargo, a partir de los 20’s (época en la que el resto de las aproximaciones se desarrollan con mayor viveza), la psicología colectiva se disipa.
La razón de este hecho no es totalmente clara, sin embargo, parece que el interés por la realidad social totalizada negaba por consecuencia lógica la posibilidad de controlar y predecir la realidad.
Aún cuando los tiempos cronológicos parezcan desfasados en términos de las tendencias histórico - conceptuales, es a partir de la mitad del siglo XX que se puede hablar de una recuperación de esta psicología colectiva, lo que en términos de la disciplina en general nos lleva a hablar de un giro conceptual que va de la interacción social y del interaccionismo simbólico a la intersubjetividad.
En este punto es necesario anotar que, para este presente de la disciplina, sus posibilidades de desarrollo se acrecientan por la coincidencia de intereses.
Todo indica que las diferentes tradiciones, por caminos también diferentes se interesan en un sentido semejante en la comunicación y la cultura.
Su desarrollo seguramente convergirá y divergirá en muchos aspectos, para beneficio de la propia disciplina.
El periodo de crisis ha permitido entonces, que los contenidos temáticos y metodológicos de las diferentes aproximaciones sean reflexionados y, en algunos casos, transformados.
El interés de la psicología social colectiva se ubica en la comunicación social por ser este el proceso intersubjetivo que dibuja más fehacientemente nuestra realidad social.
El desarrollo histórico - conceptual del presente trabajo ha partido, más que de datos, de las construcciones conceptuales propias de las diferentes tradiciones incluidas en nuestra disciplina.
Principales Temas de Estudio en Psicología Social
La psicología social abarca una amplia gama de temas, incluyendo:
- Identidad social: es el grado en que las personas se identifican y comparten características similares con un grupo.
- Estereotipos: es la imagen que tenemos de otro grupo.
- Prejuicios: actitudes preconcebidas que contribuyen a tomar una decisión de forma rápida.
- Conformismo: grado en que cambian las opiniones, sentimientos o emociones para encajar en el grupo.
- Socialización: internalizar la ideología y las normas de una sociedad.
Aplicaciones de la Psicología Social
La psicología social busca desarrollar estrategias que motiven a las personas a ser agentes de cambio en su propia comunidad.
Por ello, su aplicación se extiende a multitud de ámbitos tales como la educación, el trabajo social, la promoción de hábitos saludables y el deporte, los medios de comunicación, la ciencia política o el mundo empresarial.
Desde la intervención en procesos de bullying en el entorno escolar hasta la armonización del desempeño productivo de equipos de trabajo, el perfil profesional del psicólogo está cada vez más presente en nuestra sociedad.
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Tabla Resumen de Teorías Clave en Psicología Social
| Teoría | Autor(es) | Descripción |
|---|---|---|
| Teoría de la Atracción | H.T. Reis (1995) | Explica por qué nos sentimos atraídos por ciertas personas, basándose en la semejanza, proximidad y reciprocidad. |
| Efecto del Espectador | Darley y Latané (1968) | Cuanto mayor es el número de observadores en una situación de emergencia, menor es la probabilidad de que alguien ayude. |
| Teoría de la Espiral del Silencio | Elisabeth Noelle-Neumann | Si la sociedad no censura la violencia, se genera una conformidad general, normalizando el silencio ante estos comportamientos. |
