El Nacimiento de la Polifonía: Un Viaje a Través de la Historia Musical

La polifonía, definida como la unión de varios sonidos diferentes que se perciben como uno solo, representa una de las innovaciones más significativas en la historia de la música occidental. Se refiere al canto, cuando un conjunto de voces distintas conforman una sola melodía. Si se ejecuta sin ningún tipo de música instrumental, se dice que es canto a capella, pero puede llevar acompañamiento de órgano, e incluso de orquesta. Este concepto, que hoy nos parece fundamental, tuvo un origen y un desarrollo gradual que se extendió a lo largo de varios siglos.

Se desarrolló a partir del canto llano o canto gregoriano, y nació en el seno de la liturgia. La polifonía fue una técnica de amplificación y recreación del repertorio gregoriano, del mismo modo que los tropos. Su origen no puede fecharse con claridad: las primeras noticias que tenemos nos las dan los teóricos del siglo IX, pero el uso de la técnica venía de atrás.

Numerosos compositores han dedicado bellísimas partituras a la polifonía litúrgica a lo largo de la historia, desde Victoria, Lobo, Palestrina y Cristóbal de Morales, pasando por Monteverdi, Bach, Haendel, Vivaldi y Zelenka, y siguiendo con Haydn, Mozart, Beethoven, Schubert, Gounod, Fauré, Perosi, Kodaly y un larguísimo etcétera. Esos músicos compusieron numerosas misas, además de salmos, motetes, himnos eucarísticos y cantos a Jesús, María y los santos.

Los Primeros Pasos de la Polifonía

Entre los siglos IX y XI numerosos tratados hacen referencia al organum (nombre habitual de la técnica polifónica), pero apenas se conservan libros de canto que lo incluyan, lo que hace pensar que se trataba de una práctica de improvisación. Entre esos tratados se encuentran Musica enchiriadis (Manual de música) y Scholia enchiriadis (Comentarios al manual), anónimos, del siglo IX. Guido d’Arezzo estudia algunas características del organum en su Micrologus, de hacia 1030; en el límite entre los siglos XI y XII hay dos tratados importantes, el De Musica de John Cotton y el anónimo Ad organum faciendum (Cómo hacer polifonía).

El primer ejemplo de partitura polifónica corresponde a finales del S. IX, y lo encontramos en el "Música Enchiriadis".

Vamos a conocer cómo sonaba la polifonía en sus orígenes. En el siguiente vídeo escucharemos un organum a dos voces, concretamente la secuencia "Rex Caeli, Domine maris" cuya imagen aparece en el apartado anterior. Las dos voces comienzan al unísono, y mientras una se mantiene la otra va ascendiendo. En el momento en el que llegan a una distancia de cuarta, se mueven de forma paralela hasta que vuelven a unirse al final de la frase.

Polifonía primitiva I. Órganum paralelo

A continuación escucharemos "Jubilemus, exultemos", organum melismático del S. XI.

Existen diferentes tipos de organum:

  • Organum paralelo: Es la forma más antigua; consiste simplemente en que una voz, llamada voz organal, dobla la melodía gregoriana a distancia de quinta o cuarta, habitualmente inferior.
  • Organum paralelo con movimiento contrario: Similar al anterior, pero finalizando (y generalmente también comenzando) al unísono. Esto obligaba a tener en cuenta el movimiento oblicuo, directo y contrario, además del paralelo; también a considerar el uso de las disonancias (terceras y sextas) y su función, especialmente en las cadencias.
  • Organum melismático o florido: Se desarrolla en la segunda mitad del XI. La voz principal canta la melodía original, alargando las notas, mientras la voz organal desarrolla melismas sobre ella.

La voz organal no dobla la melodía original, sino que avanza a la par que ella en distintos intervalos, con predominio de octavas, quintas y cuartas, y con diversidad de movimiento.

En estos primeros momentos, las melodías eran totalmente dependientes entre sí, y no tenían ninguna libertad. Sin embargo, poco a poco fueron liberándose y aceptando la tercera y la sexta como intervalos consonantes.

Durante el siglo XII se desarrolla una importante escuela polifónica en Aquitania (sur de Francia), con prolongaciones hacia el sur, especialmente en la península Ibérica. Las composiciones polifónicas aquitanas no se realizan solamente sobre melodías gregorianas, sino también sobre melodías de composición reciente. Un género importante es el versus, que consiste en una composición completamente original en todas sus voces, habitualmente en estilo de discanto desarrollado.

A finales del XII y comienzos del XIII el centro de la actividad musical vuelve al norte de Francia, concretamente a París; son los años de la edificación de la nueva catedral gótica de Notre Dame y del desarrollo de las escuelas y la creación de la universidad.

Las noticias que tenemos sobre esta escuela se deben principalmente al relato anónimo de un estudiante inglés de finales del XIII que se conoce como «Anónimo IV». Este estudiante cita dos compositores, el Magister Leoninus y el Magister Perotinus, de dos generaciones sucesivas, a los que conocemos actualmente con los nombres franceses de Léonin y Pérotin, y de los cuales no tenemos más noticia que su cita en este relato. El estudiante inglés comenta sus técnicas y cita varias de sus obras; hace referencia también a un libro, el Magnus liber organi (Gran libro de polifonía), de Léonin, aumentado y mejorado por Pérotin.

Léonin y Pérotin, figuras clave de la Escuela de Notre Dame.

Las afirmaciones del Anónimo IV se ven ratificadas por la existencia de cuatro manuscritos que contienen el repertorio al que hace referencia el inglés: uno de ellos procede de París, otro de algún otro lugar de Francia, un tercero de Escocia y el cuarto de Toledo, lo que demuestra la enorme difusión del repertorio de Notre Dame.

La generación de Léonin (finales del XII) asimiló las técnicas aquitanas y creó un nuevo modelo de organum. En este se distinguían tres tipos de secciones: secciones de canto llano, secciones en estilo florido y secciones en estilo discanto. Los pasajes de discanto se denominaban clausulae (cláusulas) y se componían varias diferentes sobre un mismo tenor, de manera que los intérpretes podían elegir entre ellas. Las cláusulas podían también interpretarse como composiciones independientes.

Un tercer género importante de la escuela de Notre Dame fue el conductus, similar al versus aquitano, en estilo discanto y con todas sus melodías originales.

Las innovaciones de la escuela de Notre Dame, especialmente la adición de más voces polifónicas, llevó a la necesidad de reflexionar sobre el ritmo. Surgió así la primera teoría importante sobre el ritmo musical en occidente, la teoría de los modos rítmicos. Del mismo modo que en poesía se formaban los versos por combinación de pies métricos compuestos de sílabas largas y breves, en música se formaban ordines (órdenes) combinando modos compuestos de dos tipos de notas: longa (larga) y brevis (breve). La teoría de los modos rítmicos llevó también a un uso especial de la notación, conocida como notación modal, que constituye un primer intento organizado de reflejar el ritmo en la escritura musical.

El Siglo XIV: Guillaume de Machaut y la Consolidación de la Polifonía

Pero el siglo XIV da a luz a Guillaume de Machaut, que también nació en Champagne poco antes del año 1300. En poco tiempo fue secretario del rey de Bohemia que le llevó a muchas aventuras y batallas. Machaut fue de los primeros en firmar sus composiciones, de las que poseemos un gran número de baladas, rondeles, motetes, lais, virelais y la Misa de Notre-Dame. Como otros, se encontró paralizado por las recomendaciones eclesiásticas sobre el carácter de las composiciones musicales y esto hace que su obra sea prácticamente profana y muy superior a su obra sacra. Se está de acuerdo en que sus baladas son lo mejor de su ingenio.

Guillaume de Machaut, figura clave en la evolución de la polifonía en el siglo XIV.

En la Europa de los siglos XIV y XV surgieron dos estilos musicales que se denominaron ars antiqua y ars nova. En 1280 Franco de Colonia introdujo la notación mesurable: un nuevo tipo de grafía rítmica (vigente hasta el siglo XVI).

El Renacimiento: Florecimiento de la Polifonía

En el renacimiento nació la polifonía, es decir, música a varias voces.

Con las figuras de Giles Binchois y Guillaume Dufay, músicos por toda Europa que ejercerán sus influencias. Ockeghem y Jacob Obrecht (1430-1505). Estas voces contrapuestas alcanza un gran nivel.

Holanda, donde se creó la escuela flamenca. compositores como Giovanni Gabrieli, Orlando di Lasso o Giovanni Pierluigi da Palestrina. Las formas vocales religiosas más importantes fueron el motete y la misa. Habitualmente, el motete fracciona el texto en frases, y cada una de ellas va a tener su propio tema musical, bien en forma imitativa, bien en homófona. De la sabia utilización de estos dos procedimientos (con otros recursos como el canon o el cantus firmus) nace la belleza del motete.

“Nuper rosarum flores” es un motete isorrítmico a cuatro voces compuesto por Guillaume Dufay para la ceremonia de consagración de la por fin cupulada catedral florentina de Santa Maria del Fiore, que tuvo lugar el 25 de marzo de 1436 y de la que se encargó el mismísimo Papa Eugenio IV. Y es que pasó mucho tiempo desde que se inició el edificio hasta que Brunelleschi fue capaz de colocarle el baptisterio en lo alto del crucero. Está compuesta a cuatro voces, aunque unas veces escuchamos dos y otras veces las cuatro juntas.

La Polifonía en España

Cuando surge la polifonía primitiva, en la península se estaba inmerso en el proceso de la Reconquista. Como consecuencia de esas luchas, la música no se va a desarrollar a la par que en otros países. Sin embargo, los adelantos musicales iban a acabar llegando a través de una ruta que se hizo muy conocida a finales de la Alta Edad Media.

En España, debemos hablar de dos etapas: el Reinado de los Reyes Católicos (con primacía de la escuela flamenca) y el Reinado de los primeros Austrias: Carlos V y Felipe II (con primacía de la escuela italiana). Y citar a compositores de la talla de Tomás Luis de Victoria, Cristóbal de Morales o Francisco Guerrero.

De Victoria, escuchemos el motete “Versa est in luctum”, de su Officium Defunctorum, una sobrecogedora misa de réquiem, es decir, un canto fúnebre. Versa est in luctum cithara mea, et organum meum in vocem flentium. Mi arpa se ha transformado en luto y mi órgano en la voz de los que lloran.

Formas Musicales Polifónicas del Renacimiento

Los primeros motetes se basaban en una melodía ya existente (cantus firmus), normalmente rígida, sobre el que se añadía otra voz (tropo) más amplia y variada. A esta voz también se le llamaba motete. Más tarde, el motete se transformó en algo más complejo con voces imitativas. Esto se puede ver en la evolución desde las primeras obras de Perotín, pasando por Palestrina, Orlando di Lasso y Tomás Luis de Victoria, hasta llegar a los compositores románticos.

  • Misas: En las Misas el autor toma una melodía preexistente y la sitúa en una de las voces, habitualmente la llamada Tenor. Las otras voces Cantus o Superius, Contratenor Altus y Contratenor Bassus complementan el total de cuatro. Es típica del siglo XV; ejemplos de ella son las innumerables basadas en la canción L’homme armé, tales como las de Dufay, Busnois, Ockeghem, Guerrero, Morales, Palestrina.
  • Frottola: La frottola (Italia siglo XV) es una canción estrófica a cuatro voces en la que la voz superior tiene la melodía y las otras tres instrumentales a modo de acompañamiento.
  • Chansons parisinas: Las Chansons parisinas eran muy parecidas: ligeras y marcadamente rítmicas, normalmente en ritmo binario.
  • Madrigal: El madrigal, una composición que puede tener hasta cinco voces y que intentaba transmitir el sentido del texto. Su máximo exponente fue Monteverdi que lo trabajó toda su vida. Lo elevó a una forma de composición artística y técnica no vistas hasta entonces.
  • Villancico: El villancico, en España, era una breve canción estrófica con estribillo que solía tener el esquema aBccaB.

Tomás Luis de Victoria, uno de los más grandes compositores polifónicos españoles.

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