El Carnaval, una de las celebraciones más vibrantes, alegres y coloristas del año, está arraigado profundamente en numerosas culturas de todo el mundo. Aunque suele relacionarse con desfiles extravagantes, disfraces elaborados y fiestas bulliciosas, no siempre se conocen los orígenes del carnaval y la forma en que estas tradiciones se entrelazan también con el mundo western, el sur de EEUU y México. El Carnaval es una de las festividades anuales más esperadas: llena las calles de las ciudades de color, música y diversión, ofreciendo a todos sus participantes la posibilidad de convertirse, sólo por un día, en cualquier cosa, o simplemente disfrutar de un espectáculo sin igual.
Cuando hablamos de Carnavales, normalmente nos imaginamos una celebración multitudinaria con calles llenas de carrozas, colorido, bailes y disfraces y ciudades como Venecia, Río de Janeiro, Tenerife o Nueva Orleans. Pues bien, aunque está claro que estos lugares del mundo son indudablemente conocidos por esta alegre festividad, sus orígenes históricos no se encuentran en ninguno de estos puntos del planeta.
El verdadero ORIGEN del carnaval y por qué se celebra | La historia del carnaval EXPLICACION
El Carnaval, una de las fiestas paganas más celebradas en todo el planeta, se remonta a la Antigüedad. En la pedagogía Montessori nos encanta contar historias sobre las diferentes tradiciones culturales, ya que de este modo los niños y niñas se convierten en pequeños investigadores y aprenden a contextualizar cada evento. ¿Sabías que la celebración tiene miles de años de historia?
Hay fuentes que aseguran que el origen del Carnaval, tal y como lo se conoce en la actualidad, se remonta a más de 5.000 años y algunos lo sitúan en el Imperio Romano, ya que está relacionado con las Saturnales que eran unas festividades realizadas en honor al dios Saturno. De acuerdo con los historiadores, la primera fiesta de Carnaval conocida como tal, tuvo lugar en Egipto. Por unos días, los egipcios ocultaban la clase social a la que pertenecían con una máscara en su cara y se reunían en las calles para cantar y bailar en una fiesta pagana.
Después los romanos empezaron a celebrar esta fiesta al comienzo de la primavera en honor a Momo, dios de la diversión y la burla. Todas estas festividades tenían en común la época de su celebración: febrero, una época de transición del invierno a la primavera y en la que tenían lugar ritos de purificación, coincidiendo con los últimos días del letargo invernal de la naturaleza, ya que se creía que el dios Saturno, vagaba por la tierra todo el invierno y que necesitaban los rituales y ofrendas para llevarlo al inframundo para comenzar la cosecha de verano.
En la Antigua Grecia, durante las fiestas dionisíacas, la gente se disfrazaba, bailaba y bebía en honor a Dionisio, dios del vino y la alegría. En Grecia, tenían lugar unas fiestas parecidas: las bacanales y las Dionisias, en éstas últimas tenían lugar grandes procesiones y representaciones de teatro que reunían a toda la población. Curiosamente, en la mitología griega, aparece la figura de Momo, el dios de la burla y el sarcasmo.
Algunos autores indican que esta festividad puede proceder de la fiesta que en Egipto se realizaba en honor al toro Apis, un toro vivo que albergaba el espíritu divino hasta su muerte y que era venerado como un dios. Sea como fuere, la Iglesia asoció esta celebración con el hecho de despedirse de comer carne y de llevar una vida desenfrenada durante el tiempo de Cuaresma (40 días), destinado a la preparación espiritual de la fiesta de la Pascua, con seis semanas de purificación e iluminación interna que comienza el miércoles de Ceniza.
Con la expansión del cristianismo, en la Edad Media, la fiesta tomó el nombre de carnaval, que viene de ‘carnem levare’, lo que significa "quitar la carne". Esto es así porque este evento se celebraba días antes del Miércoles de Ceniza, fecha de comienzo de la Cuaresma hasta el domingo de resurrección. Un periodo de abstinencia y ayuno.
Durante los 40 días de Cuaresma, los cristianos se veían privados de ciertos placeres como comer carne, hacer cosas divertidas, etc. Por eso, justo antes de que comenzara la Cuaresma, cada año se celebraban unos días de fiesta sin parar para comer la mayor cantidad de carne posible y divertirse todo lo que se pudiera antes de los 40 días de abstención. Con el tiempo, lo que comenzó como una forma de preparación para la Cuaresma se convirtió en lo que hoy se conoce como carnaval.
Con la llegada del cristianismo y la imposición de la Cuaresma, un periodo de 40 días caracterizado por la austeridad, la abstinencia y el ayuno, estas grandes fiestas paganas se mantuvieron como una forma de compensación previa al inicio de la prohibición de comer carne. Así, el término carnaval podría haber derivado de la expresión en latín carnem levare, "quitar la carne". Esto explicaría, además, que el carnaval sea celebrado siempre hacia finales de febrero o inicios de marzo, teniendo en cuenta la fecha en que las restricciones terminarían: la Pascua.
Fue a raíz de la expansión del cristianismo que la Iglesia Católica intentó evitarlo pero, como no tuvo éxito, incorporó la fiesta a su calendario y pasó a considerarla una fiesta alegre antes de empezar la Cuaresma, tiempo de oración y abstinencia en la que no se podía comer carne durante los 40 días previos a que comenzara la Semana Santa, además de no cometer excesos como participar en grandes celebraciones. Pues bien, los carnavales surgieron como reacción a este precepto, celebrándose en esta fiesta pagana tres días de desenfreno en los que casi todo estaba permitido y volviendo así al anterior espíritu medieval.
En estas fiestas donde casi todo estaba permitido, los disfraces y las también las máscaras seguían usándose, esta vez adoptando un papel más importante que el del simple entretenimiento: ofrecían a los participantes cierta privacidad y resguardo de la reputación en una nueva sociedad que en algunos aspectos era mucho más restrictiva. La tradición se mantuvo hasta la Edad Media, donde también se permitía sólo durante esos días la crítica social dirigida principalmente a gobernantes, nobles o incluso la moral religiosa.
La costumbre se extendió por toda Europa y llegó hasta América de la mano de los conquistadores. Esta fiesta es diferente a la que se celebra en Europa y eso que fue llevado a Brasil por españoles y portugueses durante la colonización, mezclándose con la cultura autóctona. La rápida fusión de las culturas española y portuguesa con la cultura autóctona dio lugar a uno de los carnavales más vistosos, alegres y espectaculares del mundo.
Se declaró festividad en 1296, y aunque estuvo prohibido por Napoleón, para los ciudadanos era una forma de evadirse de los problemas y del gobierno por unos días y en su época también le sirvió a la nobleza para mezclarse con el resto del pueblo, de ahí que las máscaras cobren especial importancia en este carnaval.
Los días de Carnaval se convierten en un periodo de permisividad y crítica social, donde se ridiculiza a las clases gobernantes. Si pensamos en la etimología de la palabra Carnaval, proviene del italiano carnevale, palabra compuesta por el término latino caro-carni, en su acusativo care, que se traduce como carne y se vincula con la raíz indoeuropea kreue (carne viva, sangre o costra), unido al verbo levare (elevar, quitar de encima) que dio origen a los términos: llevar, aliviar o levantar.
Las máscaras y disfraces, que representan los vicios y las virtudes de los hombres se introdujeron en esta festividad en Italia, concretamente en Venecia.
Cuando se acerca la medianoche, apurando la fiesta hasta el último minuto, se celebra el tradicional entierro de la sardina, aunque en Santoña, lo han adaptado al entierro del besugo. La tradición de la despedida tiene variantes. En mi pueblo natal, A Pobra do Caramiñal, en A Coruña, tiene lugar el ‘El entierro de Felipiño’, un hombre que, fallece tras los excesos cometidos en estos días. La tradición se pierde en la noche de los tiempos y, posiblemente, esté inspirada en un hecho real.
El Carnaval en Diferentes Partes del Mundo
A medida que el Carnaval se extendió por Europa, también se arraigó en las culturas de las Américas. En lugares como el sur de Estados Unidos y América Latina, el Carnaval adquirió su propia identidad única, fusionando las tradiciones europeas con influencias indígenas y africanas. En este artículo veremos esos orígenes y cómo se celebra el carnaval en estos lugares que son una auténtica invitación para el viajero.
Veamos cómo se celebra en algunos lugares emblemáticos:
El Mardi Gras: Carnaval de Nueva Orleans
El Carnaval de Nueva Orleans, Luisiana, conocido localmente como Mardi Gras, es una de las celebraciones más famosas y coloridas de Estados Unidos. Mardi Gras, que literalmente significa "Martes Graso" en francés, es el día antes del Miércoles de Ceniza, que marca el comienzo de la temporada de Cuaresma en la tradición cristiana.
El Mardi Gras se caracteriza por ser imprevisible en cuanto a la fecha, ya que está determinada por el ciclo lunar. Con base en la fecha de la Pascua, que varía según la primera luna llena después del equinoccio de primavera, el Mardi Gras puede tener lugar desde principios de febrero hasta mediados de marzo. En 2024 este evento festivo tendrá lugar el 13 de febrero.
La temporada oficial de Mardi Gras en Nueva Orleans arranca el 6 de enero, con la celebración de la Epifanía, y culmina a la medianoche del mismo día de Mardi Gras, marcando el inicio de la Cuaresma. Durante varias semanas antes del Martes de Carnaval, Nueva Orleans alberga numerosos desfiles conocidos como "krewes". Estos desfiles presentan carrozas decoradas con temas elaborados, bandas de música, bailarines, y miembros de las krewes lanzando collares de cuentas y otros objetos a los espectadores.
Además de los desfiles, el Mardi Gras también se celebra con fiestas callejeras, bailes de máscaras y conciertos. La comida típica de esta celebración incluye platos como el gumbo, el jambalaya y los beignets, que se disfrutan junto con bebidas como el hurricane y el Sazerac. Algunas de las áreas más populares de esta celebración incluyen el Barrio Francés y la calle Bourbon.
Otras ciudades estadounidenses también celebran el Carnaval de manera significativa. Por ejemplo, Mobile, Alabama, tiene su propio Mardi Gras con desfiles y festividades similares a las de Nueva Orleans. También hay celebraciones de Carnaval destacadas en ciudades como Galveston, Texas, y San Diego, California.
El Carnaval en México
El carnaval en México, aunque de raíces europeas, se fusionó con las tradiciones prehispánicas, creando un evento completamente único. Los antiguos pueblos mexicanos honraban a los dioses de la fertilidad y la agricultura mediante el "tlacaxipehualiztli", una fiesta dedicada a la deidad Xipe Tótec durante la primavera en el período azteca. Con la llegada de los españoles en el siglo XVI, el carnaval se introdujo en México y se combinó con las tradiciones indígenas, dando origen a la versión actual. Los africanos que llegaron a México también se unieron a la celebración, aportando sus propios ritmos y danzas a la fiesta.
En la actualidad, una de las ciudades mexicanas más importantes y reconocidas por su celebración del Carnaval es Veracruz, que en 2024 cumple precisamente 100 años. Este Carnaval es uno de los más grandes y coloridos del país, también de los más antiguos, y atrae a miles de visitantes tanto nacionales como internacionales cada año.
Durante varios días, la ciudad se llena de alegría y diversión, con eventos que incluyen la coronación de la reina del Carnaval, conciertos, bailes populares, concursos de disfraces y desfiles llenos de carrozas elaboradas y grupos de danza. La combinación de la rica cultura local, la música, la gastronomía y la hospitalidad de Veracruz, hacen que su Carnaval sea una experiencia inolvidable para quienes lo visitan.
Es importante señalar que, aunque tradicionalmente el carnaval se celebra antes de Semana Santa, este 2024 el Carnaval de Veracruz tendrá lugar del 26 de junio al 2 de julio. Ya es el segundo año consecutivo que se eligen estas fechas veraniegas facilitando así la afluencia de turismo y evitando las temperaturas frías típicas de febrero.
En el resto de México, el carnaval es también un acontecimiento, toda una experiencia cultural incomparable que deslumbra con su vibrante mezcla de música, color y tradición. El Carnaval en México se celebra en diferentes fechas en cada ciudad, como ya hemos visto que sucede con el de Veracruz. En Mazatlán, este 2024 el Carnaval será del 8 al 13 de febrero, y en otras ciudades como Mérida, se celebrará entre el 7 y el 14 de febrero.
El carnaval en México no es solo una celebración festiva; es un vínculo con las raíces culturales y tradiciones ancestrales que se transmiten de generación en generación, creando un sentido de comunidad y pertenencia que trasciende fronteras. Sin duda, el carnaval mexicano es una experiencia imperdible que cautiva los sentidos y deja recuerdos imborrables en el corazón de quienes tienen el privilegio de vivirlo.
El Carnaval de Cádiz
El Carnaval de Cádiz, declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional, ostenta el orgullo de ser uno de los carnavales más famosos y queridos del mundo. Si bien es imposible precisar una fecha exacta para el origen del Carnaval de Cádiz, los estudiosos apuntan a sus posibles ancestros en las celebraciones paganas de la antigua Grecia y Roma.
La influencia italiana, especialmente genovesa, fue determinante en la configuración del Carnaval gaditano. En base a la tradición católica, el término 'Carnaval' proviene del italiano "carne-levare", cuyo significado sería 'abandonar la carne'. Algo que se realiza durante el periodo de la Cuaresma de manera obligatoria.
La explosión y expansión de la historia del Carnaval de Cádiz se daría gracias al traslado de la Casa de Contratación de Indias desde Sevilla hasta Cádiz en el año 1717. Desde entonces, la historia del Carnaval de Cádiz sufrió las primeras represiones por parte de la Corona. Iban cambiando repertorio en base a los contratos y actuaciones que salían por España, donde actuaron en ciudades como Barcelona, Jaén, Sevilla, Málaga o Jerez.
Los primeros años del siglo XX, están marcados por unos profundos cambios sociales: Luchas obreras, cambios políticos, el sindicalismo revolucionario, las huelgas... El periodo franquista supuso un duro golpe para el Carnaval de Cádiz, considerado por las autoridades como una fiesta subversiva y peligrosa. En 1937, el Carnaval fue oficialmente prohibido, sumiendo a la ciudad en una profunda tristeza.
A pesar de la prohibición, el Carnaval siguió celebrándose de forma clandestina en peñas, reuniones privadas y patios de vecinos. La explosión de un polvorín de la Armada, en 1947 marcó una tragedia en la ciudad. Las autoridades franquistas, buscando apaciguar el malestar popular y dinamizar la economía local, decidieron autorizar una alternativa al Carnaval: las Fiestas Típicas.
Las Fiestas Típicas incluían casetas, desfiles, concursos y otras actividades festivas. Sin embargo, carecían de la esencia del Carnaval gaditano: la sátira mordaz, el ingenio y la crítica social.
Tras la muerte del dictador Franco en 1975, el Carnaval de Cádiz experimentó un resurgimiento sin precedentes. A partir del 79, se fomentó nuevamente la participación popular y la recuperación de la calle. Se reforzó la Cabalgata Magna y se consolidó la Cabalgata del Humor.
En 1982, se unifican las categorías provinciales y locales y se presentan más de cien agrupaciones. En la actualidad, el Carnaval de Cádiz goza de una salud envidiable.
El Carnaval de Cádiz es más que una simple fiesta; es un legado cultural invaluable que forma parte del ADN de la ciudad. La sátira mordaz, el ingenio y la crítica social son sus señas de identidad, elementos que le permiten conectar con el público a través del humor y la reflexión.
Conclusión
En definitiva, y donde quiera que estés, el Carnaval es mucho más que una simple fiesta; es una celebración de la vida, la cultura y la comunidad. A lo largo de los siglos, ha evolucionado y se ha adaptado, pero siempre ha mantenido su espíritu de diversión y libertad. Ya sea en las calles de Nueva Orleans, en Veracruz, o en tu localidad, sigue siendo una celebración que une a la gente y celebra la riqueza de sus culturas, incluyendo la western.
