La dieta de tu bebé, a partir de los seis meses cuando comienzas con la alimentación complementaria, debe ser sana y nutritiva. Este emocionante paso marca el inicio de un viaje culinario para tu pequeño. A partir de los 6 meses, es probable que también comience la salida de los primeros dientes, lo que va a facilitar la introducción de alimentos sólidos.
Antes de empezar a dar otros alimentos a tu bebé, debes considerar las señales de que está preparado. Recuerda que este proceso debe ser guiado por las señales de tu bebé y su capacidad de deglución, asegurando así una transición exitosa hacia una dieta más diversa y saludable. Sin olvidar que vuestro pediatra os irá dando todas las pautas precisas para ello.
Después de los posts anteriores en los que hablamos sobre alimentación complementaria y la introducción de frutas y verduras, ahora es el turno de la introducción de las diferentes carnes, el pescado, los huevos y las legumbres. Es el tercer grupo de alimentos después de cereales, verduras y frutas.
Hablar de la introducción de legumbres en bebés es hablar de un momento clave en la alimentación complementaria. A partir de los seis meses, la leche materna o de fórmula deja de cubrir todas las necesidades nutricionales del bebé, y es hora de sumar alimentos que aporten hierro, proteínas y energía. No se trata solo de darles algo que les llene la tripa: las legumbres son un alimento muy completo, recomendado por la OMS y la Asociación Española de Pediatría desde los seis meses, siempre que el bebé esté listo para comer sólidos (que se siente con apoyo, mantenga la cabeza erguida y muestre interés por la comida).
La introducción de nuevos alimentos se debe realizar poco a poco y dejando días de separación entre la introducción de un nuevo alimento y otro para poder observar la tolerancia de tu bebé hacia cada uno de ellos.
Las Leguminosas - Video Educativo Preescolar
Beneficios Nutricionales de las Legumbres
Los diferentes tipos de legumbres tienen en común algunas características nutritivas fundamentales. Las legumbres son una gran fuente de proteínas vegetales, fibra, hierro, zinc y vitaminas del grupo B. Ayudan a prevenir la anemia, favorecen la saciedad y contribuyen al buen funcionamiento del tránsito intestinal.
Las legumbres no se quedan atrás:
- Tanto las legumbres, como los frutos secos y las semillas, son un alimento muy importante que no debería faltar en la dieta de ningún niño, ya que les aportan una serie de nutrientes muy necesarios para su desarrollo.
- Las legumbres carecen, sobre todo, de metionina y cisterna, sustancias que sí se encuentran en las proteínas de los cereales.
- Estos, a su vez, carecen de un aminoácido esencial, la lisina, que está presente en las leguminosas.
- Para realizar una combinación perfecta, la mitad de las proteínas debe proceder de las legumbres y la otra mitad de los cereales.
Tipos de Legumbres y sus Beneficios Específicos
Sin embargo, varían en su aspecto, sabor y consistencia. Por lo tanto, merece la pena detenerse un instante para conocer qué aportan las legumbres más importantes.
- Las alubias: existen muchas variedades, con un poder nutritivo y calórico similar y con una importante presencia de hierro. Para cocinar alubias secas, es conveniente mantenerlas primero en remojo durante, al menos, 12 horas y cocinarlas durante 2-3 horas. Algunas variedades son: la alubia blanca, la alubia pinta y el fríjol.
- Las lentejas: son muy nutritivas y sabrosas y contienen diferentes tipos de proteínas (aproximadamente, el 23%). Son especialmente ricas en calcio y en hierro y no necesitan tanto tiempo de remojo como otras legumbres.
- Los garbanzos: contienen un porcentaje de grasas (5%) que les aporta una consistencia más blanda. Las proteínas que contienen son de mejor calidad que las de las alubias. Los garbanzos secos se deben mantener en remojo, en agua fría, durante 10-12 horas, cambiándoles el agua una o dos veces.
- Las habas: es preciso tener cuidado con su introducción en la dieta del niño, ya que muchos no las toleran y pueden llegar a presentar trastornos serios de la sangre. La causa es una enfermedad hereditaria llamada “fabismo”.
Cuándo y Cómo Introducir las Legumbres
La recomendación actual es introducir las legumbres a partir de los seis meses, coincidiendo con el inicio de la alimentación complementaria. No es necesario retrasarlas por miedo a alergias, salvo que haya antecedentes familiares de alergia grave o indicación médica contraria.
Cuándo y cómo hacerlo: Lo más recomendable es introducir estos tres grupos de alimentos desde los 6 meses, justo cuando comienza la alimentación complementaria. Una buena forma de introducir las legumbres es en purés de verduras o haciendo nuestras propias crema, como el hummus, por ejemplo. Una receta muy rica es un puré de zanahoria, puerro, patata y un puñado de lentejas rojas; solo hacer falta cocerlo todo junto y triturar.
Recomendaciones Específicas por Edad
8 a 12 meses: se puede ir dejando una textura más gruesa o aplastarlas con el tenedor. Al principio bastan un par de cucharadas mezcladas con verduras. Después se puede ir aumentando hasta que formen parte habitual de una de las comidas del día.
Durante el primer año sería conveniente prepararlas peladas o pasadas por el pasapurés, para disminuir el exceso de fibra. A partir del año podéis dárselas enteras.
Sugerencias para la Introducción de Legumbres
- Aunque todas las legumbres son saludables, algunas se digieren mejor que otras en los primeros meses de alimentación complementaria.
- Lentejas: son las más recomendadas para empezar, sobre todo las lentejas rojas o peladas, porque no tienen piel y se cuecen rápido.
- Garbanzos: aportan mucha proteína y fibra. Es mejor introducirlos bien cocidos y sin piel para que no resulten pesados.
- Alubias o judías: son muy nutritivas, pero su piel puede ser más difícil de digerir al principio.
- Guisantes: aunque técnicamente son legumbres, se suelen considerar verdura en la dieta. Gracias a su buen sabor, los guisantes gustan mucho a los más pequeños.
En general, conviene empezar por las variedades más suaves, en purés o texturas fáciles de manejar, y dejar para más adelante las legumbres con piel más gruesa o con mayor potencial de producir gases. Introducir legumbres no tiene por qué ser complicado. Varía: lentejas un día, garbanzos otro, alubias o guisantes en otra ocasión.
Consejos Adicionales
Es importante, por ejemplo con el puré, dejarles saborearlo, no meter una cucharada detrás de otra súper rápido. Y si practicáis el Baby Led Weaning déjales que lo toquen y manipulen, bien protegidos por un buen babero.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es respetar las señales de hambre y saciedad del lactante, sin forzar a tu bebé a comer.
Recuerda que la introducción paulatina de la alimentación complementaria del bebé es importante para poder observar posibles alergias alimentarias. Observar la reacción del bebé a cada alimento y dar tiempo entre la introducción de nuevos alimentos ayuda a identificar posibles alergias y tomar las medidas necesarias. Es un proceso que requiere paciencia y cuidado.
