¿Cuándo empiezan a cenar los bebés? Edad recomendada y consejos

Una de las preguntas más frecuentes que se hacen los padres es: "¿Cuándo empieza a cenar un bebé?" y "¿Qué le puedo ofrecer en las primeras cenas?". Este artículo busca resolver esas dudas y ofrecerte una guía completa sobre la introducción de las cenas sólidas en la dieta de tu bebé.

¿Cuándo empezar a introducir las cenas sólidas?

Generalmente, alrededor del primer año de vida, es el momento de comenzar a introducir las cenas sólidas en el régimen alimentario del bebé. En las recomendaciones actuales, como el Baby-Led Weaning (BLW), es probable que ya se hayan introducido sólidos en diferentes texturas en otros momentos del día. Sin embargo, hasta el año, no suele haber una "cena" como tal.

Se aconseja aprovechar este momento para introducir una rutina familiar de disfrute y comunicación en la mesa, invitando a todos a cenar, aunque sea un poco pronto.

¿Cómo debe ser la alimentación del bebé de 6 a 11 meses de vida?

Recomendaciones generales para la alimentación del bebé

La alimentación es uno de los factores más influyentes para conseguir un adecuado crecimiento y desarrollo de los niños. Adquirir unos hábitos alimentarios saludables durante la infancia es fundamental para promover la salud y prevenir enfermedades en la edad adulta.

Los hábitos alimentarios se establecen y adquieren en la niñez temprana, a partir del segundo año de vida; se consolidan antes de los 10 años y persisten, en gran parte, en la edad adulta. Los niños adquieren los hábitos alimentarios imitando a los mayores, de ahí la importancia del papel de los padres y educadores en la educación nutricional de los niños.

En esta primera etapa, el niño comienza a desarrollar su personalidad, aprende a comunicarse, empieza a andar, a moverse libremente y a escoger los alimentos que quiere comer. En esta edad, los niños aprenden a masticar y es necesario enseñarlos a hacerlo correctamente, dándoles pequeñas cantidades de comida, con paciencia y tiempo, que ensaliven bien, incluyendo poco a poco alimentos con texturas diferentes.

La dieta cuanto más variada, más equilibrada. Una dieta variada y equilibrada permite al niño conocer diferentes sabores, texturas, colores, a la vez que satisface sus necesidades nutricionales.

Un plato bien preparado, alternando distintas técnicas culinarias y presentaciones, despierta la curiosidad e interés del niño y es una buena manera de introducir nuevos alimentos a la par que estimula sus ganas de comer.

Se aconseja que los niños realicen cinco comidas a lo largo del día: 3 comidas principales (desayuno, comida y cena) y 1-2 ligeras colaciones (merienda y media mañana).

Recomendaciones específicas para niños de 1 a 3 años

La ingesta recomendada de energía en niños de 1-3 años es alrededor de 1300 kilocalorías, repartidas de forma equilibrada a lo largo del día en cinco comidas: 25% desayuno y media mañana, 30% comida, 15% merienda, y 30% cena.

El desayuno es una de las comidas más importantes del día y debe incluir lácteos, cereales y frutas:

  • Lácteos: Leche (mejor opción) o queso no graso, yogur o cuajada. Si se le da leche materna o de continuación, se recomienda seguir con ella hasta los 3 años.
  • Cereales: Pan (mejor opción), bizcocho casero, cereales de desayuno (preferentemente integrales y no azucarados). El pan se puede acompañar con aceite de oliva (mejor opción), mermelada, mantequilla o margarina (ambas sólo ocasionalmente).
  • Frutas: Una pieza de fruta entera (mejor opción) o zumo natural.

A media mañana y en la merienda se aconseja darles pequeñas cantidades de alimentos para evitar que pierdan el apetito en la comida o en la cena. Se puede ir variando cada día, eligiendo entre fruta (mejor de temporada) o lácteos (yogur, queso no graso, cuajada) o un bocadillo pequeño de jamón cocido, pechuga de pavo o pollo, o queso no graso.

La comida del mediodía y la cena podrá incluir una ración de carne o pescado. Como primer plato de manera alternativa se consumirán legumbres con verdura, verduras con patata y arroz/pasta.

La cena ha de ser ligera y servir para equilibrar la alimentación de todo el día. En la cena se introducirá, preferiblemente, una ración de pescado; alternar con queso algún día, dos/tres días a la semana huevo y un día a la semana pavo o jamón serrano bajo en sal o jamón cocido acompañados de verduras o lácteos (yogur, cuajada).

Las comidas se acompañarán de pan blanco o integral (de panadería), 20 g por ración (60 g diarios). Se aconseja el consumo preferente de aceite de oliva en lugar de otros aceites o grasas de adición (mantequilla, margarina, etc.); reducir el consumo de sal, utilizando, a ser posible, la sal yodada; y moderar el consumo de productos de bollería industrial, chucherías, helados, snacks salados (patatas fritas, "ganchitos") por su riqueza en grasa saturada (aceite de coco y palma), grasas hidrogenadas, ácidos grasos trans y colesterol, además de por su exceso en azúcares y sal, alto contenido energético y escaso valor nutritivo.

Si el niño come en la guardería, habrá que conocer su menú para poder complementar su dieta con el resto de comidas que realiza en casa. Se debe evitar la monotonía en los menús, haciéndolos más atractivos a la vista, alternando distintas formas de elaboración.

Nunca se deben ofrecer los alimentos como recompensa o castigo.

Tabla de alimentación para bebés de 6 a 12 meses

Esta tabla proporciona una guía general, pero siempre es importante consultar con el pediatra para adaptar las cantidades a las necesidades individuales de cada bebé.

Edad Alimento Toma Frecuencia
6-9 meses Leche materna Toma cada 4 horas 5-6 tomas/día
Fórmula 180-240 ml por toma 4-6 tomas/día
Cereales infantiles 2-4 cucharadas
Fruta o verdura 2-3 cucharadas
Carne o legumbres 1-2 cucharadas
9-12 meses Leche materna Toma cada 4 horas 5-6 tomas/día
Fórmula 180-240 ml por toma 4-6 tomas/día
Cereales infantiles 2-4 cucharadas
Fruta o verdura 3-4 cucharadas
Carne o legumbres 3-4 cucharadas
Lácteos (queso o yogur) 15-120 ml

Ideas de cenas para bebés

Aquí te dejo algunas ideas de cenas nutritivas y fáciles de preparar para tu bebé:

  • Puré de verduras: Rico nutricionalmente, saciante y abundante en agua y vitaminas.
  • Sémola de trigo con salsa de tomate casera: Cocida hasta que esté blandita y presentada con tomate frito casero.
  • Tortilla: Francesa, de jamón york, de quesito, de jamón y queso, de jamón serrano partido super pequeño, de atún (a partir de 15-18 meses). Incluso de patata o de verduras.
  • Verduras a la plancha o en tempura: Bien blanditas para que el bebé pueda "jugar" con ellas.
  • Croquetas caseras: Siempre una opción saludable.
  • Salchichas caseras de carnicería: Partirlas en trocitos muy pequeños y, para reducir la grasa, pincharlas y cocerlas en agua hirviendo antes de freírlas.
  • San Jacobos caseros: Jamón york, tranchete de queso, empanado con huevo y pan.
  • Trocitos de pollo guisado en salsa acompañado de verduras.

Claves de la alimentación para bebés

Para saber cómo introducir poco a poco los alimentos en la cena, es clave regirse por los principios de la alimentación del bebé, apuntados por la Organización Mundial de la Salud:

  • Alimentar a los lactantes directamente y asistir a los niños mayores cuando comen por sí solos, respondiendo a sus signos de hambre y satisfacción.
  • Animar a los pequeños a comer y alimentarles despacio y con paciencia, sin forzarles.
  • Si rechazan varios alimentos, experimentar con diversas combinaciones, sabores, texturas y métodos para animarles.
  • Minimizar las distracciones en el momento de la comida, si provocan que el niño pierda interés con rapidez.
  • Hablar y mantener el contacto visual con el bebé, mientras se le da de comer. Los momentos de comida también son periodos de aprendizaje y amor.

Es importante recordar que cada bebé es diferente y puede requerir un enfoque individualizado. Consulta siempre con el pediatra o un nutricionista infantil para obtener recomendaciones específicas para tu hijo.

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