El aborto espontáneo es una de las mayores preocupaciones durante el embarazo. Se define como la pérdida espontánea del feto antes de la semana 20 de gestación.
Es un momento emocionalmente difícil que puede estar acompañado de sentimientos de pérdida y duelo. Se estima que entre el 10 y el 25% de los embarazos terminan en un aborto espontáneo.
La mayoría de estos abortos ocurren durante las primeras siete semanas, y el riesgo disminuye después de la semana 12. Un factor de riesgo importante es la edad, ya que el riesgo de aborto aumenta a partir de los 30 años, agravándose entre los 35 y los 40, y siendo mucho mayor a partir de los 40.
¿Qué es la Amenaza de Aborto?
La amenaza de aborto es un estado de alerta que sugiere la posibilidad de un aborto espontáneo antes de la semana 20 del embarazo. Un síntoma frecuente es el sangrado vaginal en las primeras semanas de gestación.
Además del sangrado vaginal, otros síntomas comunes son el dolor de espalda y del abdomen. Sin embargo, estos síntomas no siempre significan que se producirá un aborto espontáneo, y muchas veces la gestación continúa su curso normal.
En cualquier caso, si se sospecha un riesgo de aborto espontáneo, es fundamental seguir una serie de cuidados para disminuir las probabilidades de perder al feto.
Síntomas de Amenaza de Aborto
Existen varios síntomas en las embarazadas que pueden indicar un riesgo o amenaza de aborto. Es importante que un médico evalúe la situación para determinar si existe un riesgo real de perder al bebé.
Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Sangrado vaginal: Puede ser más o menos abundante e incluso incluir coágulos. Aproximadamente la mitad de las mujeres con este síntoma en el primer trimestre de embarazo sufre un aborto natural. Una de las causas más comunes de estos sangrados son los hematomas intrauterinos, que en los casos más graves pueden acabar en un desprendimiento de placenta.
- Cólicos abdominales: Dolores o fuertes presiones en el vientre similares al dolor de la menstruación. Pueden ocurrir con o sin sangrado vaginal.
- Dolor lumbar: Fuertes pinchazos en la parte baja de la espalda, en la zona lumbar.
- Disminución de los síntomas de embarazo: Las molestias propias del embarazo pueden verse reducidas o incluso desaparecer.
Si quieres obtener más información acerca de las causas del aborto espontáneo, puedes visitar este artículo: ¿Cuáles son las principales causas del aborto espontáneo?
Pruebas Diagnósticas
Cuando se produce una amenaza de aborto, la primera decisión que tomará el médico será realizar una ecografía vaginal o abdominal para comprobar la cantidad de sangrado, el desarrollo del bebé y su latido cardíaco. Además, el especialista evaluará el cuello uterino a través de un examen pélvico.
Otra de las pruebas ante de una amenaza de aborto será un análisis de sangre a la embarazada para determinar:
- El nivel de beta-hCG durante unos días o semanas para confirmar que la gestación sigue.
- El conteo sanguíneo completo (hemograma) para saber la cantidad de sangre que se pierde.
- El nivel de progesterona.
- La medición de glóbulos blancos para averiguar si existe infección.
En función del resultado obtenido en cada una de estas pruebas, el especialista tomará la mejor forma de proceder en cada situación.
Tratamiento frente a una Amenaza de Aborto
En los casos de amenaza de aborto, el médico explicará a la paciente las pautas que debe seguir. Algunas recomendaciones cuando existe riesgo de aborto espontáneo son:
- Evitar mantener relaciones sexuales.
- Reposo relativo o absoluto, según la gravedad de los síntomas.
- Evitar comer embutidos o alimentos cárnicos no procesados.
- No tomar medicamentos no prescritos por el médico.
También es recomendable que la embarazada lleve un estilo de vida saludable, con una alimentación variada que aporte todos los nutrientes necesarios. La mujer debe evitar el consumo de drogas, alcohol y tabaco durante el embarazo.
Una amenaza de aborto no significa que éste se vaya a producir. Por tanto, es fundamental estar tranquila y relajada. El apoyo emocional en estos momentos es muy importante, así como seguir las indicaciones del médico.
En algunos casos, se administra progesterona como tratamiento farmacológico para evitar el aborto, aunque en los últimos años su uso ha sido cuestionado. La controversia se debe a que no se ha visto utilidad en abortos espontáneos, aunque sí que es recomendable ante casos de aborto recurrente o de repetición.
¿Por qué se Produce la Amenaza de Aborto?
El aborto espontáneo, entendido como aquel que tiene lugar de forma natural sin intervención médica ni quirúrgica, se produce comúnmente. De hecho, ocurre hasta en el 40% de los embarazos y es más frecuente en mujeres mayores.
Sus causas pueden ser tanto fetales como maternas, aunque en muchas ocasiones no se llega a saber el origen exacto del aborto y puede deberse a la combinación de varios factores (multifactorial).
La causa exacta por la que se produce una amenaza de aborto tampoco se conoce, aunque parece que hay algunos factores que parecen incrementar la probabilidad de que esto ocurra.
Es el caso, por ejemplo, de las alteraciones cromosómicas en el feto o la exposición a tóxicos. Además, las mujeres mayores de 40 años tienen más probabilidad de sufrir una amenaza de aborto.
Otros factores que incrementan el riesgo de aborto son la obesidad, el tabaco, los problemas asociados a la placenta (placenta previa o desprendimiento de la placenta), el estrés, las anomalías uterinas, la infecciones durante la gestación, etc.
Factores de Riesgo y Prevención
Existen factores que aumentan el riesgo de aborto en el embarazo, como trastornos hormonales, defectos genéticos del embrión, defectos inmunológicos, etc. Sin embargo, la mayoría de los abortos espontáneos no pueden prevenirse, pero sí se pueden tomar algunas medidas para disminuir el riesgo, como por ejemplo no retrasar la edad de maternidad, controlar adecuadamente las enfermedades crónicas existentes y evitar el consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias tóxicas.
También es fundamental contar con un buen control ginecológico desde el inicio de la gestación, sobre todo si ha habido abortos espontáneos previos. Dependiendo del caso, la especialista determinará cuáles son las recomendaciones que debes seguir y si es necesario algún tratamiento específico que pueda reducir el riesgo.
Otras recomendaciones generales son seguir una dieta sana y equilibrada, evitar la automedicación y realizar ejercicio físico moderado.
¿Cuándo Disminuye el Riesgo de Aborto Espontáneo?
El riesgo de aborto espontáneo es mayor hasta la semana 12 de embarazo, tanto en embarazos de edad avanzada como en el resto de casos. En este sentido, el final del primer trimestre de embarazo es el momento en que se suele considerar que disminuye el riesgo de aborto espontáneo y comienza un período más tranquilo para la futura madre.
La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) indica que entre el 10 y el 20% de los embarazos terminan en aborto espontáneo, y el 85% de esas pérdidas se producen antes de la semana 12, es decir, en el primer trimestre de embarazo. El riesgo de aborto aumenta proporcionalmente con la edad de la madre, así como con el número de pérdidas previas.
Después del primer trimestre, el riesgo de aborto disminuye, y es por eso que muchas mujeres deciden mantener el secreto hasta que tienen más asegurado que el embarazo sigue adelante.
Riesgo de aborto espontáneo según la edad:
| Edad | Riesgo de Aborto Espontáneo |
|---|---|
| 20-24 años | 11.1% |
| 25-29 años | 11.9% |
| 30-34 años | 15% |
| 35-39 años | 24.6% |
| 40-44 años | 51% |
| 45+ años | 93.4% |
Para mujeres menores de 35 años, la probabilidad de tener un aborto involuntario es del 15%, mientras que para las mujeres entre 35 y 45 años, las posibilidades son de entre el 20% y el 35%. Una vez superados los 45 años, el riesgo aumenta hasta el 50%.
Recuerda que, aunque el riesgo disminuye después del primer trimestre, es esencial continuar con los cuidados prenatales y seguir las recomendaciones médicas para asegurar un embarazo saludable.
