La alimentación de un bebé es un tema delicado, y la introducción de nuevos alimentos, como las frutas, requiere conocimiento y precaución. Muchas veces, las frutas constituyen el alimento preferido para iniciar la alimentación complementaria, ya que ofrecen gran cantidad de energía y son de fácil asimilación.
Las frutas aportan, sobre todo, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales. Tras muchos estudios, la conclusión más factible es comenzar a introducir la fruta a los bebés a partir de los 6 meses, aunque siempre podrás consultar con su pediatra, puesto que cada bebé es único. Es aconsejable comenzar con manzana, pera, plátano o naranja (frescas, maduras y peladas). Deben evitarse frutas que pueden producir alergias: fresa, fresón, mora, frambuesa, melocotón y kiwi.
Introducción a la Alimentación Complementaria
En general, se recomienda el seguimiento de las pautas de la Organización Mundial de la Salud (OMS): mantenimiento de la lactancia materna exclusiva e introducción progresiva de los distintos alimentos alrededor del sexto mes (nunca antes del cuarto mes), de uno en uno, según las preferencias familiares, para diversificar la dieta del lactante y mejorar su aporte nutricional.
Si el bebé toma lactancia materna, es aconsejable introducirle la fruta a partir de los 6 meses. Las frutas más suaves con las que se recomienda empezar son la manzana, la pera y el plátano. Algunos pediatras recomiendan añadir naranja o mandarina, o bien dárselo al bebé en zumo. Si optas por dárselo en zumo -ideal con frutas de verano-, intenta hacerlo a cucharadas. Si lo añades a la fruta triturada, pon poca cantidad y si la naranja está muy ácida, prueba con la mandarina, pero nunca añadas azúcar ni otros edulcorantes.
Alimentos a Evitar Antes de los 12 Meses
- Hortalizas de hoja verde como espinacas, acelgas y borraja (no se aconseja introducirlas antes de los 3 años de vida por riesgo de metahemoglobinemia).
- Miel (riesgo de botulismo).
- Zumos (mayor riesgo de sobrepeso y de caries).
- Ultraprocesados, azúcar, edulcorantes, sal.
- Sólidos con riesgo de atragantamiento (frutos secos enteros, manzana y zanahoria crudas...). Debemos evitar darlos enteros en menores de 4-6 años.
¿Cuándo Introducir el Kiwi en la Dieta del Bebé?
BENEFICIOS (y RIESGOS) del KIWI 🥝 que NECESITAS SABER
El kiwi es una fruta deliciosa, con un sabor particular, dulce y medio ácido a la vez, repleta de vitaminas y ¡ideal para toda la familia! Sin embargo, el kiwi en el bebé se recomienda no introducirlo al comienzo de la alimentación complementaria, sino esperar un poquito más, sobre todo si el bebé tiene antecedentes de alergia alimentaria. No es de las frutas más alérgicas, pero si se puede retrasar un poco su incorporación, hasta los 9 ó 10 meses, mejor.
Aunque los procesos alérgicos causados por el consumo del kiwi son muy infrecuentes, sí es cierto que por su acidez natural puede causar en los primeros meses de vida de nuestro bebé algún problema de acidez estomacal o reflujo, ya que su estómago todavía no está preparado para digerir ciertos alimentos. Por eso, en general, se considera que la mejor edad para empezar a tomar kiwis ronda los 9 ó 10 meses.
Algunos médicos afirman que es posible que los bebés a partir de los 6 meses tomen kiwi si ha formado parte de la dieta de su madre o si lo ha consumido con frecuencia durante el periodo de lactancia. Una vez haya cumplido su primer año, es posible dárselo en forma de batido, zumo o incluso en pequeñas porciones, si ya ha desarrollado la capacidad de masticar.
Beneficios del Kiwi
El kiwi es una fruta procedente de China con un sabor característico y presenta numerosos nutrientes beneficiosos para la salud. Aporta principalmente vitamina C, un antioxidante natural que ayuda a combatir los radicales libres. Con una sola pieza de kiwi se consigue hasta el 100% del aporte diario de esta vitamina, ¡mucho más que una naranja! Contiene además cantidades destacables de ácido fólico, potasio, vitamina K y fibra. Gracias a esto último, el kiwi es ideal para mantener el tránsito intestinal en buen estado, evitando el estreñimiento.
Cómo Introducir el Kiwi
Lo que debemos intentar en un primer momento es darle a probar kiwi y si su reacción es positiva, como suele ocurrir, podremos seguir dándole a nuestro bebé pequeños trozos de kiwi, bien solo o bien acompañado de otros pequeños trozos de fruta.
Cuando ya ha cumplido los 9 meses, pueden introducir otras frutas como la uva, sandía, mango, kiwi, melón e incluso la ciruela. Ya son frutas que pueden ser más ácidas y por eso se comienzan a incorporar en las papillas cuando el bebé ha crecido más.
Preparación del Kiwi para el Bebé
Pelar el kiwi y cortar en trozos pequeños en función de la capacidad de masticar del bebé. Tritura todos los ingredientes, puedes añadirle unas gotitas de limón para que la manzana no se oxide si no se va a consumir en el momento.
Receta: Arroz con Leche y Kiwi para Bebés
- Cocina el arroz por 2 minutos, pon a calentar la leche y echa el arroz, cocínalo a fuego lento hasta que se absorba la leche, removiendo de vez en cuando.
- Pela la manzana, la pera y el kiwi y córtalos en cubitos, a la manzana añádele unas gotas de limón.
- Cuece al vapor la pera y el kiwi unos 10 minutos.
Alergias al Kiwi
Es importante observar la reacción del bebé tras su consumo. El kiwi, las fresas y el melocotón son frutas nutritivas, pero muchas de ellas pueden mostrar alergias significativas.
Síntomas de Alergia
Los síntomas más comunes de las alergias en los bebés son los siguientes:
- En la piel: aparición de ronchas, sarpullido, rojeces...especialmente alrededor de la boca o en la cara.
- En el aparato digestivo: vómitos, diarrea o dolor abdominal tras consumir la fruta.
- En el sistema respiratorio: estornudos, tos, dificultad para respirar o hinchazón de la lengua o la garganta, si ocurriera esto, inmediatamente habría que ir a urgencias.
Para reducir riesgos, se recomienda introducir estas frutas una a una, esperar 3 días antes de ofrecer una nueva y vigilar posibles reacciones.
Consejos Adicionales
- Si tu bebé rechaza la fruta, no te preocupes; se trata de un sabor y una textura completamente nuevos y necesitará tiempo para adaptarse.
- Prueba a darle trozos de fruta enteros para que pueda chuparlos, tocarlos y experimentar con ellos, siguiendo las pautas del método Baby Led Weaning -donde se confía en la capacidad de autorregulación de los niños para alimentarse.
- Si prefieres la fruta triturada, dásela de una en una y comienza por frutas suaves como pera o plátano.
- Prueba a mezclar la fruta con la leche que tome habitualmente, ya sea materna o artificial.
Recuerda que la introducción de frutas en la dieta del bebé debe hacerse con precaución para detectar posibles alergias alimentarias. Ofrecer variedad, respetar su ritmo y estar atentos a posibles alergias garantizará una experiencia positiva y segura.
