Si estás intentando planificar tu embarazo o, por el contrario, evitarlo de forma natural, es importante entender con claridad cuáles son los días de mayor fertilidad en el ciclo menstrual. Saber identificar estos momentos, además de ayudarte a comprender mejor tu cuerpo, también te permite tomar decisiones informadas sobre tu fertilidad.
El ciclo menstrual de una mujer está compuesto por diferentes fases, y una de las más importantes es la fase fértil, en la cual hay una mayor probabilidad de embarazo. En cada ciclo, solo hay unos días (normalmente seis) en los que puedes quedarte embarazada: el día de la ovulación y los días previos. Por lo tanto, saber cuáles son esos días del ciclo es fundamental si estás intentando quedarte embarazada.
¿Cómo calcular los días fértiles para buscar un embarazo de manera natural?
¿Qué es la Ovulación?
La ovulación es una fase del ciclo menstrual en la que el ovario libera un óvulo. "Ovulación" es el nombre del proceso en el que los cambios hormonales hacen que un ovario libere un óvulo y se produce normalmente una vez en cada ciclo menstrual. Esto sucede, generalmente, de 12 a 16 días antes del inicio del siguiente periodo.
La ovulación, como nos explica el doctor César Lizán, director médico de Clínicas Eva, “es el momento en el que el óvulo se encuentra ya maduro y sale del ovario hacia las trompas de Falopio, preparado para encontrarse con los espermatozoides y que se pueda producir la fecundación”. Por regla general, “la ovulación se produce a mitad de ciclo, habitualmente sobre el día 14 en un ciclo menstrual regular de 28 días”, añade el doctor Lizán. Pero no todas las mujeres tienen ciclos tan regulares.
Un día fértil es aquel en el que la mujer tiene mayores probabilidades de quedar embarazada debido a la ovulación. El óvulo solo sobrevive entre 12 y 24 horas después de la ovulación. Los días fértiles abarcan aproximadamente 5 a 6 días al mes, incluyendo el día de la ovulación y los días previos.
A medida que una mujer se acerca a la ovulación, su cuerpo segrega cantidades cada vez mayores de una hormona llamada "estrógeno", que provoca que el endometrio se haga más denso y ayuda a crear el entorno adecuado para el esperma. Estos altos niveles de estrógeno provocan el aumento súbito de otra hormona llamada "hormona luteinizante" (LH). Este aumento de la LH provoca la liberación del óvulo maduro del ovario: esto es la ovulación. La ovulación suele producirse entre las 24 y las 48 horas posteriores a dicha subida.
Dentro de los ovarios femeninos se encuentran cientos de miles de folículos, que a su vez alojan los óvulos inmaduros. En cada ciclo menstrual uno (o dos) de esos óvulos madurará gracias a las hormonas. Al principio del ciclo menstrual, en la llamada fase folicular, el organismo femenino empieza a producir la hormona folicuestimulante. Su misión es estimular a los folículos. Estos folículos, a su vez, empiezan a producir otra hormona, estrógenos. Su función es provocar que el tejido que recubre la pared del útero, el endometrio, se engrose para que si se produce el embarazo, el embrión pueda implantarse en él.
"No se sabe con exactitud cuánto dura la ovulación, pero se estima que alrededor de 24 horas. "El tiempo en que es fecundable el ovocito oscila entre 48-72 horas y la mayoría de las gestaciones se produce cuando el coito se produce 72 horas antes de la ovulación", afirma la Dra.
Es importante recordar que la ovulación es un periodo de tiempo muy corto, apenas unos pocos días al mes. Hay que tener en cuenta, como nos explica el Dr. César Lizán, director médico de Clínicas Eva, que “el ovocito es una célula muy delicada y su vida fértil dura entre 12 y 24 horas”. “Los espermatozoides mantienen su potencial fértil durante algo más de tiempo que los óvulos, aproximadamente unas 72 horas.
La fertilidad de una mujer funciona de manera cíclica. El tiempo fértil promedio es de unos 9 días durante cada ciclo menstrual. Los métodos actuales de concienciación sobre la fertilidad se basan en una comprensión científica y precisa de la misma, pudiendo ayudar a optimizar las posibilidades de embarazo, puesto que ayudan a las mujeres a identificar los días de su ciclo menstrual en que son fértiles y así calcular la fecha en la que tienen que mantener relaciones sexuales más frecuentes.
La fertilidad está estrechamente relacionada con la alimentación. Tomar todos los días un suplemento de 400 microgramos de ácido fólico desde tres meses antes de la concepción y en el embarazo disminuye eficazmente la incidencia en el bebé de defectos del tubo neural en todas las mujeres.
Es muy importante tener un peso adecuado, no se debe tener sobrepeso ni obesidad. Y para ello, es importante llevar una dieta adecuada, tomar vitaminas que favorecen la fertilidad y realizar un ejercicio regular, según la Dra.
¿Cómo Calcular los Días de Mayor Fertilidad?
Existen varios signos, síntomas y métodos para detectar los días más fértiles de la mujer, aunque el momento exacto en que se produce la ovulación varía entre las mujeres y dentro de sus propios ciclos. Identificar los días de más fertilidad es clave para maximizar las posibilidades de embarazo de forma espontánea.
1. Método del Calendario
El método más sencillo para calcular los días fértiles es llevar un registro del ciclo menstrual. Si tu ciclo menstrual es regular, puedes intentar predecir la ovulación registrando minuciosamente la duración de cada ciclo. Deberás registrar la duración, como mínimo, durante dos meses para empezar a hacerte una idea. Si tu ciclo menstrual es muy regular, la ovulación suele producirse entre 12 y 16 días antes del inicio del siguiente periodo.
El método del calendario se basa en registrar la duración del ciclo menstrual durante al menos 6 meses para identificar patrones. Para calcular los días fértiles después de la regla, puede que te resulte útil hacer un seguimiento del ciclo menstrual usando un calendario donde puedas apuntar los días que correspondan. La idea de este método es conocer un poco más tus ciclos y sus características.
Sin embargo, este método no es completamente fiable en mujeres con ciclos irregulares, ya que la ovulación puede variar de un mes a otro.
Calcular la fecha de tu ovulación es básico para conseguir el embarazo. Utilizar la calculadora de la ovulación es muy sencillo: solo tienes que anotar el primer día de tu última menstruación, indicar cada cuánto te suele venir la regla (por ejemplo, cada 29 días), y cuántos días aproximados estás con la regla (5 días, por ejemplo, 6 días…). Con el resultado que te dé sabrás, más o menos, el día que se va a producir tu ovulación, los días que tu "ventana fértil" se encuentra en un pico máximo y cuándo te vendrá la próxima regla. Y no solo en el mes en curso.
“El ciclo de la mujer se divide en dos partes: la primera, llamada folicular y la segunda después de la ovulación que se llama fase lútea. Pues bien, esta segunda fase es la más estable. Suele durar 14 días. De esta forma si restas 14 días a tu regla, sabrás cuando se ha producido tu ovulación. Y si vas apuntando cada cuánto vienen las reglas durante varios meses, puedes predecir en qué momento se producirá la ovulación", explica la Dra.
Para ello es muy útil apuntar en un cuaderno los días de ovulación, sus síntomas y las reglas de varios meses. "Marca en el calendario cada mes el día que comienza tu regla y su duración, observa también si notas algún cambio en tu cuerpo o en tu estado de ánimo 14 días antes de cada menstruación o durante la misma.
Conocer nuestro cuerpo es fundamental para saber distinguir las posibles alteraciones que puedan suceder. Es útil para planificar un embarazo y mejorar las probabilidades de conseguirlo”, asegura la matrona: "El ciclo es regular si su duración es estable y dura más o menos lo mismo todos los meses. En este caso podrás prever las fechas de tus siguientes menstruaciones y los días fértiles de cada mes. Si cada mes tiene una duración muy diferente, es imposible establecer un ciclo estable.
Si quieres tener un bebé conocer tu ventana fértil te será muy útil. Lo ideal es que, aún sabiendo la existencia de los días fértiles de cada mes, las relaciones sexuales se produzcan sin tensiones alrededor de esas fechas.
2. Temperatura Basal del Cuerpo
La temperatura corporal basal de una mujer (en reposo) aumenta de 0,4 a 1,0 °C tras la ovulación. Medirla cada mañana antes de levantarse y anotar las variaciones ayuda a identificar con precisión los días fértiles e infértiles. Aproximadamente una de cada cinco mujeres sufre dolores asociados a la ovulación.
Este método se basa en el hecho de que la temperatura corporal basal aumenta entre 0,4 y 1,0 °C tras la ovulación, momento en el que ya es demasiado tarde para optimizar las probabilidades de concepción en ese ciclo menstrual. Para aplicarlo de forma precisa, lo primero que debes hacer al despertarte es comprobar tu temperatura corporal basal sin levantarte de la cama. Transcurridos varios ciclos menstruales, comenzarás a hacerte una idea de cuál es tu periodo fértil. No obstante, debes tener en cuenta que en los cambios de temperatura corporal basal entran en juego numerosos factores, tales como los cambios en el ciclo del sueño, los viajes y el consumo de alcohol.
"La progesterona que se sintetiza tras la ovulación provoca una elevación de la temperatura entre 0.3-0.5 ºC.” dice la Dra. Onica Armijo. Así que llevar un registro de la temperatura podría servir para saber si estás ovulando o no. Pero como nos dice la Dra. Armijo, “se trata de un método engorroso. Debes tomarte la temperatura al despertarte, antes de realizar ninguna actividad. Debes haber descansado y no tener fiebre ni estar enferma. Y se debe medir siempre con el mismo termómetro, en la misma zona y a la misma hora". Su fiabilidad también está en entredicho.
Para ello debes tomar tu temperatura con un termómetro corporal cada mañana, tan pronto te despiertas (antes de levantarse de la cama), que puedes colocar en la boca o en el recto, dado que la temperatura de tu cuerpo cambia ligeramente durante el ciclo menstrual. Es más baja en la primera parte del ciclo y luego aumenta cuando ovulas.
Para la mayoría de las personas, la temperatura típica antes de la ovulación es de 35.5 a 36.6 °C. Después de ovular, sube a entre 36.1 °C y 37.2 °C, más o menos cuatro décimas más de tu temperatura habitual.
Anotar la temperatura de tu cuerpo todos los días en una hoja de seguimiento durante al menos tres meses te permitirá profundizar en el conocimiento de tus días de fertilidad y ciclos de ovulación.
3. Observación del Moco Cervical
Durante el ciclo menstrual de una mujer, cambian tanto el tipo como la cantidad de mucosidad del cuello uterino, es decir, la sustancia que segregan las glándulas del cuello uterino. El moco cervical cambia a lo largo del ciclo menstrual. Puede ser pegajosa o elástica, así como blanca o turbia. En los días previos a la ovulación, se vuelve clara y elástica (suele compararse con la clara de un huevo, de ahí el término "mucosidad del cuello uterino tipo clara de huevo"). Para aumentar las probabilidades de quedarte embarazada, es importante que planifiques tener relaciones sexuales el día de la ovulación y los días previos.
"Puedes saber que estás ovulando observando el moco cervical, pues en el momento periovulatorio [los días anteriores y posteriores a la ovulación] es más abundante, filante -se estira como un hilo- y más transparente, como clara de huevo. explica la Dra. Onica Armijo, especialista en Fertilidad del Hospital La Paz, de Madrid.
Cuando tu moco cervical es espeso, blanco y seco es que aún tu cuerpo se está preparando para la ovulación. Justo antes de la ovulación, el moco cervical se vuelve transparente y resbaladizo (como las claras de huevo). Esta consistencia facilita que los espermatozoides naden para encontrarse con el óvulo. Es un buen parámetro físico para calcular tus días fértiles.
El cuello uterino también cambia a lo largo del ciclo, ascendiendo hasta colocarse alto, entreabierto y blando, durante la fase ovulatoria.
4. Tests de Ovulación
Para una mayor certeza, existen test de ovulación que detectan el aumento de la hormona luteinizante (LH) en la orina. Los tests de ovulación Clearblue son fáciles de utilizar y detectan las principales hormonas de la fertilidad a partir de una muestra de orina. Los test de ovulación detectan la hormona LH (hormona luteinizante) en la orina, cuya concentración aumenta 24-36 horas antes de la ovulación.
El inicio del pico de LH es el indicador más fiable de ovulación (que es lo que detectan las tiras de ovulación que encontramos en el mercado). "Se produce unas 36 horas antes de que se rompa el folículo y el pico máximo, unas 12 horas previas a la misma", añade la Dra.
Kits de ovulación funcionan de manera similar a las pruebas de embarazo en los que la medición se realiza en orina con una tira reactiva midiendo LH (hormona luteinizante).
LH es la hormona que surge antes de la ovulación. Un resultado positivo significa que está a punto de ovular (generalmente dentro de las 36 horas).
5. Otros Signos y Síntomas
Aunque no siempre están presentes en todas las mujeres, conocerte un poco más te permitirá entender mejor los signos y síntomas habituales de la ovulación. Los más comunes son:
- Pechos sensibles.
- Hinchazón.
- Dolor pélvico o abdominal leve.
- Sangrado leve o manchado.
- Cambios en la posición y firmeza de su cuello uterino.
- Aumento del deseo sexual.
- Potenciación de algunos sentidos (sobre todo olfato, gusto o vista).
- Cambios de humor.
- Cambios en el apetito.
Aproximadamente una de cada cinco mujeres sufre dolores asociados a la ovulación. El dolor puede experimentarse justo antes, durante o después de la ovulación. Existen varias explicaciones sobre la causa del dolor que provoca la ovulación. Justo antes de la ovulación, la superficie del ovario puede tensarse debido al crecimiento del folículo, lo que provoca dolor.
Los dolores Mittelschmerz (término alemán que se utiliza frecuentemente para definir el dolor de la ovulación) se pueden experimentar en un lateral un mes y en el lateral contrario el otro, o en el mismo durante varios meses sucesivos. Lo habitual es que dure solo unos minutos, aunque puede prolongarse más, posiblemente de 24 a 48 horas, y puede ser un dolor punzante y característico, parecido a un calambre.
Se ha observado que la saliva de una mujer cambia según la cantidad de estrógenos presentes en su cuerpo. Se ha observado que la saliva cambia según el nivel de estrógenos presentes en el cuerpo, por lo que existen kits que pueden ayudarte a realizar un seguimiento de dichos cambios. Normalmente, constan de un pequeño microscopio con una superficie de cristal. Es preciso colocar una pequeña cantidad de saliva en dicha superficie, esperar a que se seque y, a continuación, examinarla a través del microscopio para detectar si presenta un aspecto de "helecho" como consecuencia de los cristales de la sal presentes en la saliva cuando el nivel de estrógenos es elevado.
Factores que Afectan la Fertilidad
El ciclo menstrual puede verse alterado por distintos factores que afectan la regularidad de la ovulación y la precisión del cálculo de los días fértiles e infértiles. Factores como la edad y el estilo de vida también influyen en la fertilidad.
De acuerdo con este estudio publicado en la Revista Médica Clínica Las Condes, dormir poco, llevar un ritmo de vida acelerado o realizar ejercicio físico extremo pueden modificar los niveles de estrógenos y progesterona, lo que dificulta la identificación de los días infértiles. El estudio también concluye que existe una relación directa entre el envejecimiento y la pérdida de fertilidad.
El uso de anticonceptivos hormonales modifica el patrón natural del ciclo menstrual. En algunos casos, el cuerpo necesita varios meses para recuperar su equilibrio hormonal y restablecer una ovulación regular. El síndrome de ovario poliquístico y otros desequilibrios hormonales pueden hacer que la ovulación sea impredecible.
“Estas mujeres pueden sufrir lo que se conoce como anovulación [ausencia de ovulación] que es una causa de dificultad para concebir”, señala el doctor Lizán.
"Por supuesto que existen ciclos en los que no se ovula. “Es importante evitar a disruptores endocrinos que pueden actuar como hormonas que influyan en la ovulación. Elimina los plásticos de tu vida, sobre todo aquellos sometidos al calor y sustitúyelos por vidrio", dice la Dra. Onica Armijo.
Consideraciones Adicionales
Identificar correctamente los días fértiles e infértiles puede ser útil tanto para evitar como para lograr un embarazo. Si después de varios meses de intentos no se consigue un embarazo, es recomendable consultar a un especialista.
Es importante mencionar que, aunque existe una relación entre la ovulación y la aparición del periodo menstrual, puede suceder que esta relación no siempre suceda. Es posible, biológica y ocasionalmente, tener tu periodo sin ovular u ovular y no tener un periodo menstrual real. Por eso es tan importante conocerte. Toda la información que recojas puede ayudarte a determinar tus días más fértiles.
"La ovulación alternante entre los dos ovarios es más frecuente en mujeres jóvenes. Después de los 30 años, suelen tener lugar con más frecuencia en un mismo lado. De hecho, en la época fértil suele ser más frecuente en el ovario derecho”, apunta la Dra.
“Cuando la mujer tiene ciclos más largos o más cortos, se supone que la fase más constante es la llamada fase lútea, que se corresponde con la segunda mitad del ciclo. Además hay mujeres que tienen ciclos muy irregulares, es decir, con meses en los que no tienen la regla. Eso ocurre con aquellas que padecen síndrome de ovario poliquístico (SOP).
Si no notas síntomas no te preocupes. "Las tasas de gestación son las mismas, se noten o no los síntomas de ovulación. Se puede ovular y no notar ningún dolor. De hecho, las mujeres que no han gestado todavía detectan menos estas molestias. En cambio, en las multíparas es muy común que te comenten que cada vez perciben más estos cambios periovulatorios", apunta la Dra.
Te puedes quedar embarazada desde que dejas de tomar los anticonceptivos orales o de haberte retirado un DIU.
"Con la menstruación no te puedes quedar embarazada, pues todavía no se ha producido la ovulación. Lo que ocurre es que hay mujeres que tienen sangrados a mitad de ciclo y se piensan que es la regla, y en realidad es un sangrado periovulatorio que algunas mujeres tienen. También pudiera pasar, que la mujer tenga ciclos muy cortos y estuviera terminando con la regla -y dado que el semen todavía permanece vivo dentro de nosotras unos días- se pudiera producir la concepción", explica la Dra.
Según la Dra. “No existe una postura en la que sea más fácil quedarse embarazada. Por tanto puedes buscar la posición que te sea más cómoda o placentera. Tampoco es necesario elevar las piernas después de la relación sexual. Los espermatozoides se mueven con mucha rapidez, y una vez que se produce la eyaculación, buena parte ya ha ascendido a través del cuello uterino, camino de las trompas”, concluye la Dra.
