Los Sentidos Más Desarrollados al Nacer: Una Guía Completa

Estudios recientes demuestran que los sentidos del recién nacido están mucho más desarrollados de lo que se creía. Ya desde el nacimiento los bebés tienen exquisitamente desarrollados los sentidos.

Comprobar esto no ha sido fácil, ya que los bebés pasan la mayor parte del día durmiendo. ¡O llorando! Sin embargo, un 10% de su tiempo lo pasan despiertos y en un estado especial llamado «alerta tranquilo», durante el cual están muy atentos.

Estudios recientes demuestran que el ser humano empieza a experimentar con sus sentidos desde que se encuentra en el vientre materno. El futuro bebé responde a todos los estímulos externos que percibe, aunque estas reacciones son paulatinas, ya que los sentidos del feto se forman y desarrollan en etapas diferentes.

Cómo ESTIMULAR los sentido del GUSTO y OLFATO de tu bebé - Mes 5 - ESTIMULACIÓN TEMPRANA

Desarrollo del Sentido del Tacto

Desde la sexta semana de gestación, en la piel del bebé ya se encuentran desarrollados los receptores sensoriales a la sensación táctil, presión y temperatura. A las 32 semanas de gestación todas las partes del cuerpo son sensibles al tacto, y esta sensibilidad aumenta en los primeros 5 días de vida. Los seres humanos tenemos terminaciones nerviosas especializadas y localizadas en la piel.

El tacto es uno de los sentidos más desarrollados al nacer, por lo que se recomienda que los padres le ofrezcan contacto directo piel con piel desde el parto. El contacto directo piel con piel (estimulación táctil) genera un impacto positivo en numerosas áreas del desarrollo del bebé.

Se ha demostrado que el contacto directo piel con piel:

  • Reduce los niveles de cortisol, un biomarcador del estrés, tanto en padres como en bebés.
  • Reduce la depresión posparto de la madre y los niveles de ansiedad.
El contacto piel con piel ayuda a reducir el estrés en bebés y padres.

El Propósito del Desarrollo Sensorial en la Pedagogía Montessori

El propósito del desarrollo sensorial en la pedagogía Montessori, es que el niño adquiera información de forma concreta y consciente para que posteriormente tenga la posibilidad de hacer clasificaciones de todo lo que le rodea poniéndolo en contacto directo con su medio ambiente. Otro detalle de la técnica es enseñar a los niños a cerrar los ojos mientras toca, exhortándoles a hacerlo, explicando que de esa manera percibirán mejor las diferencias que ofrecen al tacto las superficies de los objetos. De este modo, los niños aprenden pronto a hacerlo.

El material de enseñanza consiste en distintas tablas de madera en forma rectangular. Sobre la primera tabla encontramos dos rectángulos iguales: uno con una superficie lisa y el otro con papel de lija. En las dos tablas posteriores se alternan tiras de papel de lija y papel muy liso, en la segunda tabla se disponen las tiras de papel de lija graduadas de modo que lo áspero vaya siendo cada vez más fino. Por último, se trabaja con una o dos colecciones de telas, las cuales se encuentran dispuestas dentro cajas o canastas.

El bebé tiene multitud de receptores en los dedos y en los labios. Los masajes, las caricias suaves y, sobre todo, estar en brazos es fundamental para su desarrollo y su bienestar emocional: le ayuda a regular su temperatura y su respiración, le relaja y le aporta seguridad. La lactancia materna garantiza ese contacto con la madre.

Desarrollo del Sentido del Olfato

El primer sentido que se desarrolla en el feto es el olfato. En la séptima semana de gestación comienza a formarse la nariz del bebé, mientras que las fosas nasales aparecen justo después, alrededor de la décima semana de embarazo. De hecho, el centro olfatorio del cerebro se forma en las primeras fases del desarrollo fetal, y a partir de la 12ª semana de gestación la nariz es capaz de percibir todo tipo de olores.

Cuando un bebé llega al mundo, el sentido del olfato es muy sensible. Te podrá reconocer fácilmente por el olor y por cómo huele tu leche materna. Será la forma del bebé de sentirse seguro y muy cómodo. Es el sentido que utiliza para reconocer a la persona más importante del mundo para él: su madre. El bebé distingue perfectamente su olor y lo busca desde el primer momento.

El olfato es un sentido clave para el reconocimiento materno.

El sentido del olfato es único, ya que los olores son procesados directamente en el cerebro. La estimulación del sentido del olfato del bebé (estimulación olfativa) proporciona diversos beneficios para el desarrollo emocional, social y de la memoria. El beneficio para las capacidades de aprendizaje resulta aún mayor cuando se combinan la estimulación olfativa y la estimulación táctil.

La capacidad de los bebés más pequeñines para recordar un olor en etapas muy tempranas de su vida también se demuestra mediante los efectos calmantes y relajantes de una aroma familiar. Un aroma familiar puede ayudar a calmar a un bebé en momentos de dolor o estrés y se ha observado que puede consolar a un bebé que llora.

Es uno de los sentidos más desarrollados en el recién nacido. Nada más nacer, los bebés nacen con ciertos sentidos prevalentes como la vista aún por desarrollar. De hecho, los bebés ya pueden oler desde antes de nacer. Diversos estudios han demostrado que pueden vincular el olor del líquido amniótico con el de su madre. El olfato es, además, un sentido muy importante para su alimentación.

Todo esto explica por qué los bebés encuentran tan calmante el contacto con una prenda que tenga el olor de su madre, ya sea para calmar el llanto o para dormir mejor. En este sentido, las madres también sienten los efectos de la estimulación del olor. Estudios como uno realizado por la Universidad de Montreal demostró que el olor de sus bebés estimula en el cerebro de las madres unos mecanismos de recompensa similares a los que se activan al probar un alimento que nos gusta.

Desarrollo del Sentido de la Vista

Cómo se desarrolla: En la sexta semana aparece la mancha de los ojos y se forma la lente. Qué ve: Distingue entre claridad y oscuridad. Desde la semana 28 se pueden diferenciar las fases de sueño en el feto, alternando entre momentos de calma y movimiento.

Durante muchos años se ha dicho que los bebés nacen sin el sentido de la vista desarrollado, incluso hemos escuchado que los bebés nacen “ciegos”, pero esto no es cierto. Al nacer, los ojos del recién nacido tienen la capacidad física para ver, pero es el cerebro el que aún no puede procesar de forma correcta las imágenes. Durante el primer mes, el bebé comenzará a descubrir cómo enfocar ambos ojos.

Al nacer, los bebés solo pueden enfocar a una distancia corta, entre 20 y 30 cm, que es la distancia que existe entre su carita y la cara de su madre cuando está en su regazo o tomando el pecho. Ve borroso lo que está más lejos, pero es capaz de percibir movimientos y cambios de intensidad en la luz y es capaz de seguir un objeto con la vista o rastrearlo. Muchos recién nacidos bizquean brevemente en los primeros meses. Es normal: sus músculos oculares irán madurando y fortaleciéndose en los próximos meses, y su capacidad de enfoque llegará a la capacidad normal en dos o tres años. No se sabe con seguridad si distinguen colores o no: se cree que al nacer solo distinguen blanco, negro y matices de grises. Este sentido tiene un papel esencial en la creación del vínculo de apego del bebé con su madre, y le permite interactuar con su entorno.

La estimulación visual resulta fundamental mientras se desarrolla la vista del bebé, desde su nacimiento hasta los tres años. Desde su nacimiento, los bebés prefieren la estimulación visual con los ojos bien abiertos y una mirada directa. Los bebés utilizan el contacto visual como medio de comunicación y muestran una mayor actividad neuronal cuando su padre o su madre los mira directamente a los ojos. Los bebés aprenden muy rápido cómo transmitir información importante, por ejemplo, con una sonrisa, al observar el comportamiento de las personas a su alrededor.

La vista del bebé se desarrolla gradualmente durante los primeros meses.

Desarrollo del Sentido del Oído

El oído del feto comienza a desarrollarse desde la semana 8 de gestación, cuando se forman las estructuras iniciales del oído interno. El feto comienza a desarrollar la capacidad auditiva alrededor de la semana 16 de embarazo. Cuándo empieza a escuchar: Desde el final del sexto mes, el oído está completamente formado. Qué oye: Lo primero que escucha es el latido del corazón de su madre, los ruidos intestinales y la sangre pasando por el cordón umbilical. Consejo: Recomendamos que la pareja le hable todos los días, le cante o le lea algún cuento.

El oído permite que el bebé desarrolle el lenguaje y, además, estimula su cerebro. Por ello, el oído interno del pequeño estará completamente desarrollado a las 20 semanas de embarazo. Durante el primer mes, el bebé prestará mucha atención a todo tipo de voces y podrá comenzar a responder a sonidos familiares, como el de la madre. Eso sí, al tener el oído desarrollado, es posible que se asuste ante los sonidos fuertes. De esta forma, la percepción de los ruidos dependerá mucho del carácter del bebé. Algunos niños se toman los sonidos fuertes con tranquilidad, mientras que otros se asustan.

El bebé tiene completamente desarrollado su oído al mes de nacer. Distingue perfectamente la voz de su madre desde el vientre materno (tardará algo más en distinguir la de papá), y le presta atención desde el principio. Tiene preferencia por los sonidos agudos y se sobresalta con los sonidos fuertes.

Otro sentido fundamental para la comunicación y la transmisión de emociones es el oído (estimulación auditiva). Los sonidos no solo crean recuerdos en las áreas auditivas y del lenguaje de la corteza cerebral, sino que también generan conexiones neuronales con el sistema límbico de los bebés. Los bebés son capaces de reconocer la voz de sus padres, como demuestra el incremento de la actividad cerebral en la región temporal posterior izquierda del cerebro. Esta es la región en la que se producen los procesos lingüísticos, lo que indica que desempeña un papel en el desarrollo de la comunicación y el lenguaje. Cuando se canta o se habla a un bebé prematuro con un tono de voz suave y dulce, se estabiliza su frecuencia cardíaca, se refuerza el vínculo entre el niño y sus padres, y se reduce el estrés de los padres asociado al cuidado de un bebé prematuro.

Desarrollo del Sentido del Gusto

Los sentidos del gusto y el olfato están muy relacionados. Cómo se desarrolla: A la sexta semana ya se reconoce la lengua y sus papilas gustativas comienzan a formarse una semana después. Así, en este punto del desarrollo de los sentidos del bebé, cabe destacar que podrá detectar en el primer mes los sabores dulces y amargos. Se inclinará por el sabor dulce, es decir, el de la leche materna.

La lengua, la boca y las primeras papilas gustativas del feto se forman a las 9 semanas de gestación. En el vientre materno, el bebé es capaz de percibir los sabores de los alimentos y bebidas que come su madre presentes en el líquido amniótico. Está demostrado que los bebés prefieren los sabores dulces.

Tabla Resumen del Desarrollo Sensorial

Sentido Desarrollo Fetal Desarrollo al Nacer Estimulación Recomendada
Tacto Receptores desde la 6ª semana Muy desarrollado Contacto piel con piel, masajes
Olfato Formación desde la 7ª semana Muy sensible Olor materno, aromas familiares
Vista Formación desde la 6ª semana Distingue claridad y oscuridad Contacto visual, objetos cercanos
Oído Formación desde la 8ª semana Completamente desarrollado Voces familiares, sonidos suaves
Gusto Formación desde la 6ª semana Detecta sabores dulces y amargos Leche materna

Las experiencias cotidianas de la vida del bebé pueden contribuir a desarrollar y estimular sus sentidos y brindan a los padres la oportunidad de reforzar su capacidad para aprender, pensar y desarrollarse.

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