Las recomendaciones oficiales de salud materno-infantil relacionadas con la protección y la promoción de la lactancia materna animan a todas las madres a mantener la lactancia junto con alimentos un mínimo de dos años. Es posible que te sientas sola o que en estos momentos te asalten muchísimas dudas. Llegados a los dos años, aproximadamente, los niños empiezan a demandar el pecho de manera continua, con unos requerimientos e intensidad similares a los de un recién nacido.
Durante el transcurso de la lactancia, tu bebé pasará por situaciones en las que las tomas no sean ni tan regulares ni tan tranquilas como de costumbre. Es lo que llamamos crisis de la lactancia. Seguro que has oído hablar de las llamadas crisis de lactancia o brotes de crecimiento. Estas crisis de lactancia suelen aparecer en determinados momentos donde hay una mayor demanda de leche.
Las crisis de lactancia son situaciones en las que el comportamiento de tu bebé al pecho cambia. Nada más lejos de la realidad. Lo que ocurre es totalmente normal. La causa es que hay un desajuste entre la leche que tu bebé quiere tomar y la que estás produciendo. Algo normal si tu bebé está creciendo y desarrollándose correctamente. Cada bebé es diferente y puede que no pase por ninguna crisis de lactancia o por varias.
¿Qué son las Crisis de Lactancia?
Las crisis de lactancia o brotes de crecimiento son etapas durante la lactancia en las que el bebé reclama más el pecho con el fin de aumentar la producción de leche y de esta forma ajustarla a sus necesidades de crecimiento. Durante estas etapas, el bebé puede mostrarse inquieto, demandar el pecho con mayor frecuencia o rechazarlo momentáneamente. También puede parecer que la producción de leche ha disminuido o que el bebé no está satisfecho. Es importante saber que estas crisis son pasajeras y se deben a un cambio en la demanda y en el comportamiento del bebé. Además, debemos recordar que la producción de leche en la madre se regula mediante la demanda del bebé; cuanto más mame el bebé mayor cantidad de leche producirá la madre.
En función de la edad del pequeño se pueden tratar diferentes crisis de lactancia. Aunque sabemos que las crisis de lactancia se pueden dar a ciertas edades, estas edades son siempre orientativas. Es imprescindible conocer bien las crisis de lactancia para poder identificarlas y saber que son normales y cómo actuar.
Generalmente, podemos observar que los peques quieren estar más tiempo al pecho, demandan pecho con mayor frecuencia o que con la cantidad que antes dábamos de biberón no se quedan satisfechos. También podemos observar más irritabilidad del peque cuando está alimentándose.
Crisis de Lactancia Comunes:
- A los 15-20 días de vida: En esta primera crisis, el bebé empieza a aumentar su demanda de leche. Puede llorar más y querer estar al pecho casi todo el tiempo.
- A las 6 semanas: El bebé se vuelve más inquieto y distraído mientras mama.
- A los 3 meses: Esta es una de las crisis más difíciles. El bebé comienza a interesarse más en el entorno y se distrae fácilmente.
- A los 6 meses: Coincide con la introducción de la alimentación complementaria.
- A los 9 meses: Aparece la angustia por separación.
- Al año: El bebé ya camina o gatea y explora su independencia.
Crisis de Lactancia a los 2 Años
Aunque os pueda sorprender, a los 2 años también hay una crisis de lactancia. Suele ser una crisis complicada porque el niño o niña vuelve a reclamar mucho más pecho, como si fuera un bebé pequeño, la madre no se espera este comportamiento a esta edad y además existe mucha presión social en relación a la lactancia prolongada. Reclaman el pecho nerviosos y con determinación, incluso con cierta exigencia. Si se les dice que no o que tienen que esperar, se irritan y se enfadan, ya que lo quieren de forma inmediata.
A esta edad los niños y niñas están en pleno desarrollo emocional, están centrados en el yo y en la autoafirmación. Empiezan a tener cierta autonomía y a hacer cosas por sí mismos y esto les genera mucha inseguridad. Para poder afrontar esta inseguridad recurren a su sitio seguro, a su refugio: el pecho de la madre, que lo conocen desde que nacieron.
Esta crisis suele durar unos meses, hasta que el peque coge más seguridad en sí mismo y después la demanda de pecho se normaliza. Alrededor de los 3 años puede aparecer otra crisis de lactancia. No es una crisis tan conocida como las anteriores ya que son pocas las madres que prolongan su lactancia hasta esta edad. En este caso se debe a una crisis también en relación al desarrollo emocional del niño/a.
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¿Qué Podemos Hacer Frente a una Crisis de Lactancia?
- Lo primero y más importante es detectar que estamos frente una crisis de lactancia y mantener la calma. Conocer que es una etapa transitoria y que forma parte del desarrollo normal de la lactancia.
- Intentaremos acompañar al bebé en esta crisis y ofrecerle el pecho las veces que necesite. Debemos recordad que está ajustando la demanda de pecho a su crecimiento.
- Debes confiar en ti y en tu lactancia. En condiciones generales, si la madre no lo desea, no es necesario recurrir a una suplementación de leche artificial en respuesta a estas crisis.
- Necesitaremos mucha paciencia. Puede ayudarnos buscar una tribu de madres que estén pasando por una situación similar.
Y por último recuerda que si tu bebé no aumenta de peso, muestra señales de malestar, cambios en su ritmo deposicional, vómitos o tienes cualquier otra duda en relación a su salud, es muy importante que consultes con tu pediatra.
Tabla Resumen de Crisis de Lactancia
| Edad del Bebé | Características | Duración Aproximada |
|---|---|---|
| 15-20 días | Aumento de la demanda, irritabilidad | 3-4 días |
| 6-7 semanas | Rechazo del pecho, inquietud | 1 semana |
| 3 meses | Aumento de la demanda, distracciones | Hasta 1 mes |
| 12 meses | Aumento de la demanda, menor interés en sólidos | Hasta 3-6 meses |
| 2 años | Fuerte demanda de pecho, inseguridad | Varios meses |
Es importante que sepas que la lactancia no es siempre igual. En las primeras semanas de vida del bebé las tomas serán muy frecuentes y duraderas. Después, serán más cortas pero también más efectivas. La variación en la frecuencia no debe tomarse como un indicativo de falta de leche (motivo por el cual un alto porcentaje de madres abandonan la lactancia). El bebé, a medida que va creciendo, aprende a mamar mejor y tiene más fuerza con lo que será capaz de vaciar el pecho más rápido. Tranquila, la ganancia de peso será la señal de que tu bebé mama adecuadamente.
Las crisis de lactancia son momentáneas, por lo que no será necesario pasar al biberón por una crisis de lactancia.
