Crisis de los 7 Años en Niños: Características y Cómo Afrontarla

¿Has oído hablar de la crisis de los 7 años? Se trata de una fase completamente normal en el desarrollo de la personalidad de los niños. Si tienes un hijo que está entrando en esta edad, seguro que te interesará lo que a continuación te contamos.

La crisis de los 7 años no es más que una fase del desarrollo evolutivo en la que los niños empiezan a construir una personalidad e identidad propia. A esta edad, el cerebro de los pequeños experimenta grandes cambios que repercuten en las conductas que adoptan. ¿A qué nos estamos refiriendo con esto? ¿Qué tipo de comportamientos son característicos de la crisis de los 7 años? ¿Cómo se puede afrontar de la mejor manera posible?

A lo largo de estas líneas vamos a responder a dichas cuestiones.

La Crisis de los 7 Años en los Niños

El cerebro de un niño está en constante crecimiento y maduración. De hecho, este, a los 7 años, alcanza, aproximadamente, el tamaño del cerebro de un adulto, como señala este estudio publicado en Centre Londres 94. Pero, además, llegada esta edad, se completa el proceso de mielización y se producen importantes cambios a nivel físico, psicológico y social.

Es decir, a los 7 años, los pequeños se hacen mayores y comienzan un intenso y largo camino hacia la pubertad. Por tanto, es de esperar que a esta edad los comportamientos de los niños se vean alterados. Pero no hay de qué preocuparse, pues forma parte del crecimiento normal infantil. Se trata de una fase que, comúnmente, se conoce con el nombre de crisis de los 7 años.

Al cumplir los 7 años, los pequeños tienen la necesidad de experimentar el mundo por su cuenta y desarrollan un mayor grado de autonomía e independencia. Esto hace que quieran afianzar su propia personalidad e identidad para diferenciarse, así, de las demás personas. Lo que supone un proceso muy complejo de búsqueda y reflexión interior que, mezclado con una falta de madurez y de control de los impulsos, provoca la aparición de comportamientos rebeldes y desafiantes en los niños.

Yo real: son las características que uno se atribuye a sí mismo.

Yo ideal: hace referencia a las características que uno desearía tener.

Características de esta Fase del Desarrollo

Como ya hemos visto, la crisis de los 7 años se puede considerar una fase de reafirmación de personalidad. Durante la crisis de los siete años en los niños, es muy común que se rebelen contra toda autoridad. Asimismo, cambian su humor bruscamente y les gusta decir que no a todo. Si tu hijo está en pleno trance, mantén la calma, ya que puedes aprender a controlar la situación.

En este artículo aprenderás cuáles son las actitudes más frecuentes a esta edad y cómo sobrellevar dicha crisis. Este episodio de cambios forma parte normal de su desarrollo de personalidad, donde buscan afianzar su yo interior. De hecho, los niños pasan por diferentes crisis del crecimiento (como la crisis de los dos años) que sirven a tal fin: ayudarles a consolidar su identidad y su forma de ser.

Seguramente estés preocupado por las actitudes que toman tus hijos, sin embargo, no es algo grave, solo están creciendo. Dentro de este período tan estimulante donde hay cambios de comportamiento, el niño sufre alteraciones físicas, psíquicas y sociales. Por tal motivo, se le llama también, adolescencia de la primera infancia. Según los expertos, a la edad de siete años el cerebro de los niños comienza a tener grandes cambios.

Al observar el comportamiento de los adultos, piensan que tienen la misma capacidad, pero enseguida se sienten muy cargados. Esto se debe a que sus habilidades mentales y de concentración no están desarrolladas plenamente, aunque físicamente sí puedan realizar algunas tareas. De igual manera, en esta fase expresan lo que quieren, lo que piensan y lo que sienten con mayor claridad.

Incluso, se sienten seguros de sí mismos porque dominan y han avanzado en su capacidad de habla. Ya saben tratar con distintas personas y son conscientes de sus sentimientos. Reconocen que otros, al igual que ellos, tienen deseos, pensamientos y sentimientos. Además, logran diferenciar el mundo real del imaginario.

Poseen un sentido más sólido en lo que tiene que ver con el tiempo. Por esa razón ya entienden lo que son las horas, los minutos y los días de la semana. Esta evolución del razonamiento les permite tener su estilo de aprendizaje y resolver sencillos problemas de matemáticas.

En suma, la crisis de los 7 años surge por un profundo proceso de cambios y de búsqueda que se produce cuando aún el niño no tiene una madurez suficiente. No olvidemos que aún le queda camino para lograr controlar sus impulsos, planificar las consecuencias de sus actos y poder adoptar el punto de vista de los demás.

Recomendaciones para Afrontar la Crisis de los 7 Años

Muchas veces el deseo de independencia que generan las crisis madurativas de los niños y niñas provoca miedo y temor en los padres y madres, ya que muchos no saben cómo enfrentarse a ellas. Son etapas de rebeldías, de berrinches y rabietas, de explosión de emociones ... que pasan durante la infancia y que necesitan de un acompañamiento positivo de los progenitores.

Si tu hijo o hija se encuentra ahora mismo en plena crisis de los 7 años, el principal consejo que ofrecen los expertos es armarse de paciencia, empatizar y entender que no le ocurre nada grave. Sostiene además que, de esta forma, será más fácil acompañarlo en este periodo de transición, en el que habrá que tener en cuenta también otras recomendaciones:

  1. Fomenta la comunicación abierta: Para abordar la crisis de los 7 años, la comunicación familiar abierta y efectiva resulta esencial. Es importante crear un espacio seguro donde los niños se sientan cómodos compartiendo sus pensamientos y sentimientos. Escuchar activamente y validar sus emociones ayuda a fortalecer el vínculo afectivo entre padres e hijos.
  2. Establece límites claros: Aunque ya no sean tan pequeños, los niños siguen necesitando límites claros y consistentes para crecer seguros y confiados. Los progenitores deben marcar reglas comprensibles y explicar las razones que hay detrás de ellas, para que sus hijos comprendan la trascendencia de las normas y aumente su sentido de la responsabilidad.
  3. Favorece la autonomía: Los padres deben fomentar la autonomía de los niños con tareas acordes a su edad, y proporcionarles oportunidades para que tomen decisiones dentro de los límites apropiados. Esto les va a permitir entrenar importantes habilidades y sentirse más seguros en su capacidad para manejar responsabilidades.
  4. Potencia el juego y las actividades al aire libre: Los cambios en el desarrollo cognitivo a los 7 años vienen también acompañados de una significativa evolución en el aspecto psicomotor. A esta edad disfrutan corriendo, saltando, escalando y poniendo a prueba sus límites físicos. Potenciar el juego y las actividades al aire libre les ayudará a liberar energía y favorecer la exploración, creatividad e interacción social.
  5. Refuerzo positivo: En este periodo de búsqueda de independencia, reconocer y elogiar los logros de los niños, por pequeños que sean, va a fortalecer su autoestima y seguridad en sí mismos, lo que a su vez ayuda a sentar las bases para un desarrollo emocional y social sólido a lo largo de la infancia.

Asigna tareas que pueda realizar para que su sentido de responsabilidad aumente. De manera adecuada, permite que libere energía y tensiones practicando algún deporte que le agrade. Elogia constantemente sus esfuerzos y buen comportamiento, ya sea mediante miradas, gestos o palabras. Proporciónale explicaciones sobre lo que puede y no puede hacer, así como por qué no es seguro que realice cierta labor. Ante las rabietas, las actitudes rebeldes o agresivas reacciona con calma. Evita los gritos, amenazas y castigos desproporcionados ya que esto solo escalará la violencia y empeorará la situación. Escucha a tu hijo y trata de empatizar con él y con su situación.

Parece desesperante, ¿verdad?. Y, sobre todo, recuerda que “no hay niños difíciles; lo difícil es ser niño en un mundo de gente cansada, ocupada, sin paciencia y con prisa”.

👧👦🏻 Cómo Tratar con un NIÑO de 3 a 7 AÑOS

Aquí hay una tabla que resume las principales crisis de la infancia, incluyendo la crisis de los 7 años:

Crisis Edad Aproximada Características Recomendaciones
Crisis de los 2 años 2 años Testarudez, rabietas, reclamo de independencia. Establecer límites, rutinas, paciencia y empatía.
Crisis de los 7 años 6-8 años Reafirmación del 'YO', rebeldía, cambios de humor. Empatizar, establecer rutinas, ofrecer seguridad.
Crisis de la Pubertad 9-12 años Importancia del grupo de iguales, complejos, cambios de ánimo. Guiar y orientar, evitar sermones, fomentar hábitos saludables.
Crisis de la Adolescencia 14-16 años Construcción de identidad personal y social, miedos. Acompañamiento, mantener normas y límites.

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