La etapa de los 4 a los 6 años es un periodo de cambios significativos en el desarrollo infantil. Padres y madres describen a sus hijos a esta edad como «desafiantes», «rebeldes», «a ratos maravilloso y a ratos me saca de quicio», etc.
Para poder conectar con nuestros hijos e hijas, es imprescindible que paremos un momento, seamos conscientes de la etapa en la que están y comprendamos qué está ocurriendo. Esta etapa puede recordarnos a ciertas actitudes de los preadolescentes y adolescentes, donde puede estar presente la desgana, desidia o las respuestas inadecuadas.
¿Qué les pasa? ¿Por qué hacen lo que hacen?
Durante esta etapa, los niños experimentan una serie de cambios importantes en su desarrollo, marcados por periodos sensibles u "oportunidades". Es un periodo dónde está la ventana del orden y la del lenguaje presente y donde su personalidad se va perfilando. Comienza a desarrollarse la teoría de la mente y comienzan a descubrir que sus pensamientos, sentimientos y emociones les pertenecen y no siempre son iguales que los de las personas que comparten su vida.
Como diría María Montessori, estar atentos a cada una de las ventanas de oportunidad para poder asentar cada uno de los pasos previos, porque si existen y se dan es porque es su momento evolutivo para poder adquirir los aprendizajes necesarios.
A esta edad, han expandido sus posibilidades de desarrollo físico, pero también de su pensamiento. Quieren más y más libertad y expresan su necesidad de encontrar un lugar en el mundo, por eso, es habitual que se rebelen contra las normas que les habíamos puesto hasta el momento.
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Desarrollo Evolutivo y Psicoafectivo
Cada etapa del desarrollo evolutivo y psicoafectivo del niño tiene sus propias características que conforman las adquisiciones y logros del desarrollo, de forma gradual, hasta conseguir una estructura estable. El tránsito desde la dependencia hasta la independencia, física y psíquica, requiere un largo periodo en el que es imprescindible el acompañamiento y apoyo de los padres.
El desarrollo del niño normal y físicamente sano se desenvuelve a través de la resolución de conflictos y síntomas que pueden variar según la etapa del desarrollo madurativo. Para poder discriminar entre normal y patológico es necesario tener en cuenta la edad cronológica del niño, la etapa evolutiva en la que se encuentra, la estructura psíquica alcanzada y el tipo de vínculos establecidos con los padres en el grupo familiar concreto.
El desarrollo se organiza en cuatro áreas principales: psicomotricidad, inteligencia, lenguaje y socialización. Por otra parte está el desarrollo psicoafectivo que es el proceso de estructuración del aparato psíquico y que le llevará a lograr la independencia psicológica y afectiva de los padres y a conseguir una identidad propia al final de la adolescencia.
Etapas Clave del Desarrollo Infantil
A continuación, se presenta una tabla con las etapas clave del desarrollo infantil:
| Edad | Desarrollo | Características |
|---|---|---|
| 0-18 meses | Desarrollo temprano | Dependencia total de la madre, desarrollo de vínculos, inicio del lenguaje. |
| 2-3 años | Autonomía y juego | Juego simbólico, control de esfínteres, adquisición de normas, rabietas. |
| 4-5 años | Relaciones sociales | Descubrimiento de relaciones entre padres, interiorización de normas, control de impulsos. |
| 6-10 años | Socialización y aprendizaje | Importancia del colegio y los amigos, desarrollo de habilidades sociales. |
La Importancia de la Escucha Activa
ESCUCHA a tu hijo/a. Es importante lo que tiene que decirte. Estate atento ante peticiones expresas como “escúchame con los ojos mamá, papá que te estoy hablando”. Esta escucha tiene que estar en todos los sentidos, también en asuntos que nos pueden resultar cómicos o desajustados para su edad (como el enamoramiento), pero que para ellos y ellas es totalmente real y tiene una gran importancia todo lo que puede suceder en ese sentido.
Refleja a tu hijo/a cómo está usando el lenguaje y explícale cómo te hace sentir. Pregúntale por qué te habla de ese modo y las consecuencias o impacto que tiene sobre los demás y además pregúntale si esa era su intención. Responde a sus preguntas con toda la sinceridad posible y si no lo sabes, también házselo saber, buscar juntos la respuesta puede ser también una tarea de conexión mutua.
Estrategias para Acompañar la Crisis de los 4 Años
- Establecer límites y normas: De forma respetuosa y cariñosa, pero con firmeza.
- Aplicar hábitos y rutinas saludables: Les enseñan y les aportan seguridad.
- Acompañarles con paciencia y empatía: Comprender sus emociones y necesidades.
- Estimular la comunicación: Basada en el diálogo y en momentos adecuados alejados de interferencias.
Debemos tener en cuenta que cada menor tendrá que pasar por una serie de cambios con sus diferentes consecuencias y con su estilo personal de afrontamiento. Muchas veces el deseo de independencia que generan las crisis madurativas de los niños y niñas provoca miedo y temor en los padres y madres, ya que muchos no saben cómo enfrentarse a ellas.
Es importante no ceder ante sus exigencias demostrando en todo momento una actitud firme y relajada y mostrando atención al niño y no a la rabieta.
