Cribado Auditivo Neonatal: Información Esencial para Padres en España

¿Sabías que cuando un bebé nace en España se le somete a una serie de pruebas para verificar que no tenga ningún problema auditivo? Se trata del Cribado neonatal y es un procedimiento médico crucial porque la identificación de problemas auditivos en recién nacidos puede tener un impacto importante en su desarrollo lingüístico, cognitivo y emocional.

El cribado auditivo o screening consiste en la detección precoz de la pérdida parcial o total de la capacidad auditiva de las personas. El Programa de cribado neonatal de hipoacusia tiene como objetivo identificar y tratar precozmente a todos los recién nacidos/as con pérdida auditiva.

Por este motivo, el objetivo del cribado neonatal es identificar lo más rápido posible la sordera y de esta manera puedan recibir intervención y tratamiento adecuados cuanto antes, lo que puede mejorar enormemente e incluso solucionar el retraso de su desarrollo.

La prueba se ofrece a todos los recién nacidos/as de manera gratuita, tantos nacidos en el hospital (maternidad) como en domicilio. La prueba de cribado neonatal auditivo debe realizarse antes del primer mes de vida. Si el resultado del cribado resulta alterado, se realizarán más pruebas para confirmar el diagnóstico.

¿Cómo se Realiza el Cribado Auditivo Neonatal?

Las pruebas más comunes que se hacen en el cribado neonatal son los potenciales evocados (PEA) y las otoemisiones (OAE), que son pruebas objetivas con un margen de error mínimo. A continuación te vamos a explicar en que se basan estas pruebas:

Otoemisiones

Se trata de una prueba no invasiva que se realiza en apenas 5 minutos. Se coloca un pequeño micrófono altamente sensible que emite sonidos estimulantes en el conducto auditivo del bebé y al mismo tiempo recoge las respuestas del oído interno originadas por parte de las células ciliadas del órgano de Corti (que es el órgano encargado de la audición).

Si no hay respuesta o la respuesta es limitada, significa que puede haber un problema de audición, en este momento se realizarían más pruebas para evaluarlo con más precisión.

Potenciales Evocados Auditivos

Los potenciales miden la actividad eléctrica del cerebro del bebé en respuesta a estímulos sonoros. En esta prueba se colocan electrodos en la cabeza del bebé para registrar respuestas cerebrales ocasionadas por los sonidos, de tal forma que conseguimos información detallada del procesamiento del niño frente a estímulos auditivos.

Se realiza, mediante potenciales evocados auditivos del tronco cerebral automáticos (PEATCa) en los dos hospitales de Cantabria donde se atienden partos y nacimientos -Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (HUMV) y Hospital Comarcal de Laredo- a partir de las 24 horas de vida del recién nacido y antes del alta. Los niños y niñas que no han pasado el primer nivel son citados al segundo nivel en la consulta de Neonatología del HUMV antes de los 15 días de vida para repetir los potenciales auditivos. Se lleva a cabo, antes de que el bebé cumpla los 3 meses, en la Unidad de Diagnóstico Precoz de Hipoacusia del Servicio de Otorrinolaringología del HUMV.

Es importante tener en cuenta que el cribado neonatal no es un diagnóstico definitivo para la pérdida de audición, es el primer paso en la identificación de posibles problemas auditivos. Si después de hacer estas pruebas se precisa, pueden ser remitidos al otorrinolaringólogo para determinar el grado y la causa de la pérdida auditiva.

Importancia de la Detección Precoz

La audición juega un papel crucial en el desarrollo de los niños, especialmente en aquellos que aún no han adquirido el lenguaje. El proceso por el que los niños aprenden y desarrollan el lenguaje de forma natural es a través de la audición. Por ello, la pérdida auditiva en la infancia reduce los estímulos sonoros externos y afecta de forma significativa al desarrollo del lenguaje y del habla de los niños.

La falta de audición o déficit auditivo puede llevar a dificultades en el desarrollo cognitivo, así como a problemas en las relaciones interpersonales y en el ámbito emocional, pudiéndose reflejar en el rendimiento escolar y en la capacidad de interactuar socialmente. Con la detección precoz se evitan las consecuencias de esa hipoacusia y permite instaurar medidas terapéuticas y estimulación tempranos. Prueba objetiva, sencilla e indolora que se lleva acabo en el primer mes de vida del recién nacido.

Hasta un 11% de los niños que superan el cribado auditivo en el momento del nacimiento terminan desarrollando hipoacusia o pérdidas de audición a lo largo de las primeras etapas de la vida. Este hecho pasa desapercibido para padres, maestros y pediatras, con el consiguiente retraso en el diagnóstico que puede suponer dificultades en el desarrollo del lenguaje y problemas de aprendizaje en el colegio.

El cribado neonatal de la hipoacusia tiene como objetivo la detección y el inicio del tratamiento tempranos para mejorar el lenguaje, el rendimiento académico y la interacción social. La mayoría de las hipoacusias infantiles se manifiestan en el primer año de vida y el 80% están presentes en el momento de nacer. Aproximadamente 1-2 de cada 1000 recién nacidos tienen hipoacusia de grado moderado a profundo (≥40 dB), que será causa de retraso en la adquisición del lenguaje. Si se incluyen las hipoacusias leves y las que son unilaterales, la prevalencia aumenta al 3-5‰.

En ausencia de cribado, la edad media a la que se confirma el diagnóstico de hipoacusia congénita en niños sin factores de riesgo está en torno a los 2-3 años. Los que tienen hipoacusias leves o moderadas con frecuencia son identificados después de los 4 años. El cribado selectivo de niños con factores de riesgo permite detectar alrededor de un 50% de las hipoacusias congénitas, lo que implica que el otro 50% tendrá un diagnóstico tardío.

Dra. Angie Oblitas Alcázar - Tamiz auditivo neonatal

Factores de Riesgo y Pruebas Complementarias

En niños con factores de riesgo, la incidencia de hipoacusia neurosensorial de moderada a profunda es de 10 a 20 veces mayor que en la población general. El Joint Committee on Infant Hearing (JCIH) de EE. UU. definió en 2007 los factores de riesgo individuales asociados a un mayor riesgo de hipoacusia y recomienda que los niños con factores de riesgo reciban al menos una evaluación audiológica entre los 24 y los 30 meses. En niños que pasan el cribado, los factores de riesgo que tienen mayor evidencia de desarrollar hipoacusia de inicio tardío se enumeran en la Tabla 1.

Tabla 1. Indicadores de riesgo asociados con hipoacusia de aparición tardía
Factor de Riesgo
Historia familiar de hipoacusia
Infecciones intrauterinas (citomegalovirus, toxoplasmosis, rubéola, herpes, sífilis)
Anomalías craneofaciales
Síndromes asociados a hipoacusia
Administración de fármacos ototóxicos
Ventilación mecánica prolongada

Los programas de cribado utilizan con frecuencia una estrategia en dos etapas (la segunda se aplica solo a los que no pasan la primera) para disminuir la tasa de falsos positivos. Las dos etapas pueden ser EOA repetidas dos veces, EOA seguidas de PEATC o PEATC repetidos dos veces. Con menor frecuencia se utiliza una estrategia en tres etapas, por ejemplo, OEA repetidas dos veces y seguidas de PEATC.

Como es de esperar en enfermedades de baja prevalencia, el valor predictivo positivo es bajo, con un número elevado de falsos positivos. El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud aprobó en el año 2003 el programa de detección precoz de la hipoacusia, recomendando que se pusiera en marcha en todas las comunidades autónomas el cribado auditivo neonatal universal.

En la actualidad todas las comunidades autónomas han desarrollado programas de detección precoz de la hipoacusia, siendo las últimas en incorporarse Madrid y Cataluña, que lo hicieron en el año 2010. En la mayoría de ellas el cribado se realiza mediante EOA: en algunas se hace una segunda prueba de EOA a los que no pasan la primera y en otras (Asturias, Murcia, Navarra) se hace una tercera prueba a los que no pasan la segunda antes de remitir a los servicios de Otorrinolaringología.

La Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia (CODEPEH) ha establecido unos criterios de calidad que deben cumplir los programas de detección precoz de la hipoacusia, en línea con los establecidos por el Joint Committee on Infant Hearing de EE. UU.

Aunque la recomendación de poner en marcha el cribado se hizo desde un organismo estatal como es el Consejo Interterritorial, en el que están representadas todas las comunidades autónomas, la implementación y evaluación de los programas depende de cada comunidad autónoma y no hay un sistema centralizado de registro de datos que permita hacer estimaciones sobre su efectividad a nivel nacional.

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