Cría de Canguro Recién Nacida: Información Detallada sobre su Desarrollo y Cuidados

Los marsupiales, en lo que respecta a su reproducción, representan un punto intermedio en la evolución entre los Euterios (mamíferos modernos) y los Prototerios. Estos últimos, como los equidnas, aún son mamíferos ovíparos, mientras que los marsupiales son vivíparos.

Sin embargo, sí poseen la placenta vitelina (rudimentos de la verdadera placenta) que les permite criar a su descendencia durante los primeros estadios de su desarrollo embrionario. Tras nacer, la bolsa marsupial o marsupio protege a las crías (llamadas larvas marsupiales) del exterior hasta que completen su desarrollo. En la bolsa marsupial, las crías disponen de las mamas.

Canguro rojo con su cría en el marsupio.

Características de las Crías de Marsupiales

Los canguros, los koalas o los uombats paren una sola cría, mientras que las zarigüeyas tienen camadas de más de 6 crías. Los bandicuts tienen 3 o 4 crías tras el parto. Es algo habitual que los marsupiales tengan camadas superiores al número de mamas. Las crías restantes se pierden normalmente.

Los marsupiales recién nacidos son muy pequeños. El canguro recién nacido pesa menos de 1 kg, cuando el adulto puede pesar casi 100 kg en el caso del macho.

Los neonatos tienen la piel desnuda y muy irrigada. Tienen mucho más desarrolladas las patas anteriores que las posteriores. Son sordos y ciegos los marsupiales al nacer, aunque tienen un buen sentido del olfato. La hembra de canguro, tras el parto, traza una ruta de saliva para indicarle el camino a su cría hasta la bolsa marsupial.

Koala trepando un árbol. Los koalas son mamíferos marsupiales que sólo se alimentan de eucalipto.

Cuidados de las Crías en el Marsupio

Los grandes marsupiales suelen tener pocas crías y grandes bolsas marsupiales. En estos casos, la cría está bastante tiempo en el marsupio. En los canguros, uombats y bandicuts, para las crías, la bolsa marsupial actúa como medio de transporte y lugar para dormir. En cambio, en el koala y en la zarigüeya, las crías se agarran al dorso de la madre.

Las hembras proporcionan pocos cuidados durante el parto y la fijación a la mama. Se limitan a limpiar el marsupio y el área mamaria. Los machos nunca se ocupan del cuidado de las crías. Cuando la cría está bien desarrollada, puede seguir a la madre mientras ésta busca comida.

Investigación sobre la Lactancia y su Impacto en Bebés Prematuros

El estudio de la lactancia del wallaby de Tammar, un pequeño canguro de Australia, puede mejorar la salud de los bebés prematuros.

Técnica para una adecuada posición Canguro. Clínica Versalles

La investigación, que será presentada por el profesor Kevin Nicholas de la Universidad de Monash (Australia) en el XIV Simposio Internacional de Lactancia Materna organizado por Medela en Londres los días 4 y 5 de abril, parte de la premisa de que, si las crías de canguro, a pesar de su corto periodo de gestación, crecen sanas gracias a la leche materna, ¿por qué los bebés prematuros no?

La hipótesis de los investigadores sostiene que esta diferencia en la salud de los recién nacidos es provocada por las variaciones en la composición de cada leche materna y los tiempos de lactancia. En el caso del wallaby, se ha demostrado que la bioactividad de la leche materna cambia a lo largo de los 300 días de lactancia para adaptarse a las necesidades de su cría.

Concretamente, la investigación está centrada en identificar qué moléculas en la leche materna del wallaby de Tammar potencian el desarrollo de pulmones, intestino y cerebro, principales órganos que se ven afectados por la interrupción del embarazo en los bebés prematuros. Estudios in vitro han demostrado que, durante los primeros 100 días tras el parto, la leche del wallaby de Tammar tiene claros indicadores que inducen la diferenciación de las células para continuar con la formación de estos órganos fuera del útero.

Un ejemplo de esta fuerte bioactividad en la leche marsupial es el crecimiento de los pulmones de los canguros. Tras el nacimiento, los pulmones de la cría no son funcionales, sino que respira a través de la piel durante 2 semanas. La comparativa de ambas lactancias hace pensar que muchas de las moléculas bioactivas que la madre wallaby pasa al recién nacidos a través de la lactancia, llegan al feto humano durante la gestación, a través de la placenta y el líquido amniótico, en las últimas fases del embarazo.

Por ello, los bebés prematuros, presentarían un menor desarrollo de sus órganos y funciones vitales, a pesar de los beneficios de recibir el calostro y la leche materna. Con la información recopilada, los investigadores identifican qué genes expresan determinada proteína implicada en el crecimiento de una cría de canguro sano.

Después, buscan una secuencia similar de genes en el ADN humano y tratan de determinar en qué momento se producen dichas proteínas: en el útero, en el calostro o en la leche materna. Los datos a exponer en el congreso promovido por Medela en Londres demuestran también la importancia del calostro para los bebés prematuros.

La comparativa entre las dos lactancias desvela que muchos de los factores que inducen el correcto desarrollo del bebé no se encuentran solo en la placenta y el líquido amniótico, sino que también están presentes en el calostro. El experto ha insistido además en la importancia de que los profesionales sanitarios den apoyo y asistencia a las madres de los bebés prematuros para hacer efectiva la lactancia.

El Método Madre-Bebé Canguro: Una Alternativa para Prematuros

Ante la necesidad urgente de atender a niños prematuros en condiciones limitadas de equipo y espacio -por ejemplo, varios bebés en una incubadora, lo cual inducía a infecciones y complicaciones médicas-, en la Clínica Materno Infantil de Bogotá, Colombia, nació en 1978 la idea de utilizar a las madres como incubadoras vivientes. En lugar de mantener a madre y bebé separados, se les propuso llevar a sus bebés a la manera de la mamá canguro, con su cría, para amparar el éxito del final de la gestación.

La madre, en el hospital, guardaba a su bebé piel-a-piel, entre sus senos; allí permanecía la mayor parte del tiempo y era alimentado, en la medida de lo posible, del pecho materno. Esta opción comenzó a funcionar y el método Madre-Bebé-Canguro se estableció como un programa para la atención al prematuro.

En 1994 el método Madre-Bebé-Canguro salió del hospital y comenzó a implementarse el Programa Madre- Bebé-Canguro Ambulatorio, liderado e impulsado por la Dra. Nathalie Charpak y la Dra. Zita de Calume en Bogotá. El programa comenzó a desarrollarse en un espacio físico que se denominó La Casita Canguro y a acreditarse no solo en Colombia, sino en el resto del mundo.

AspectoDescripción
Posición CanguroBebé prematuro en contacto piel con piel sobre el pecho de la madre o el padre.
AlimentaciónPrioritariamente con leche materna.
Participación de los PadresInvolucramiento activo en el cuidado diario del bebé.
Criterios de AplicaciónDirigido principalmente a prematuros, independientemente del peso y grado de prematuridad.

Beneficios del Método Canguro

  • Regulación de la temperatura del bebé.
  • Facilitación y mantenimiento de la lactancia materna.
  • Reducción de los días de ingreso en el hospital.
  • Mejoría en el sueño y ganancia de peso del bebé.
  • Fortalecimiento del vínculo y apego entre padres e hijo.

El bebé prematuro, en el Programa Madre-Bebé- Canguro Ambulatorio, debe mantenerse pegadito al pecho de la madre, o de algún adulto, precisamente a la manera de la cría del canguro, durante las 24 horas del día, hasta completar su edad gestacional. La madre debe dormir semisentada, conservando la posición adecuada del bebé en su pecho.

Es la oportunidad para que ella continúe el período de preñez ofreciendo su metabolismo para permitir a su hijo llegar a término. La madre proporciona, primordialmente, calor, alimentación y protección. Y especialmente, el método evita la separación prolongada de madre y bebé.

El prematuro debe permanecer de cúbito ventral en posición vertical sobre el tórax, como una ‘ranita’ pegada al cuerpo de la madre, en contacto directo, piel-a-piel. Se coloca entre los dos senos, con una mejilla, alternadamente, contra el pecho de la madre.

Requisitos para la Aplicación del Programa Ambulatorio

Para llevar en canguro a un bebé prematuro, este debe haber nacido con menos de 2.000 gramos o menos de 37 semanas de gestación. Para aplicar el Programa Ambulatorio, se exigen ciertos requisitos para el prematuro: haber superado las patologías graves; coordinar satisfactoriamente succión, deglución y respiración. No es obstáculo -en Bogotá, 2.600 m de altura- que aún necesite oxígeno.

Otros requerimientos, en cambio, son indispensables para la madre y la familia. Una madre sola no puede asumir el desarrollo del programa, así esté dispuesta y el bebé preparado, pues requiere de, por lo menos, una persona que le ayude en los momentos en los que necesite descansar o realizar tareas íntimas -ducharse, atender sus necesidades personales, extraer la leche de sus senos, si se requiere etc.-. Debe haber aceptación plena, por parte de la madre y de quien se apreste para la ayuda. Antes de ingresar las familias son advertidas acerca de las obligaciones, riesgos y dificultades del método.

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