Frenillo Lingual en Bebés: Riesgos, Beneficios y Tratamientos

El frenillo sublingual, una pequeña membrana ubicada debajo de la lengua, juega un papel crucial en el desarrollo y las funciones orales. Cuando esta membrana es demasiado corta o gruesa, condición conocida como anquiloglosia o "lengua atada", puede generar diversas complicaciones tanto para el bebé como para la madre. En este artículo, exploraremos en detalle qué es el frenillo lingual, sus posibles consecuencias, los tratamientos disponibles y los beneficios de corregirlo.

¿Qué es el Frenillo Lingual?

El frenillo lingual es una banda fibrosa que une la base de la lengua con el suelo de la boca. Su principal función es permitir una correcta deglución y una pronunciación adecuada al hablar. Idealmente, la lengua debería poder elevarse completamente con la boca abierta y tocar el paladar con la punta.

La anquiloglosia es una anomalía congénita caracterizada por un frenillo lingual anormalmente corto o grueso. En bebés, esto puede observarse cuando la lengua no sobrepasa la comisura labial en máxima apertura o adopta una forma de corazón al llorar.

La cavidad oral se desarrolla en las primeras semanas de gestación. El crecimiento y desarrollo de los arcos braquiales es fundamental, entre otros para una correcta separación de los músculos hiogloso y geniogloso. Cuando no se produce adecuadamente, puede suceder que el frenillo no se inserte en la lengua, generando un pliegue en la línea media, en la superficie ventral de la lengua, quedando pegada al suelo de la boca.

Tipos de Frenillo Lingual

La valoración del tipo de frenillo se realiza visualmente, a veces con ayuda de un elevador de lengua. Los tipos principales son:

  • Frenillo tipo 1: La inserción se produce en el ápice de la lengua. En llanto o extrusión, la lengua tiene forma de corazón.
  • Frenillo tipo 2: La inserción se produce unos milímetros más atrás que el tipo 1.
  • Frenillo tipo 3: Existe una membrana visible en la cara posterior de la lengua, con un anclaje submucoso no visible.
  • Frenillo tipo 4: No se percibe visualmente, insertándose en una capa de tejido mucoso que restringe casi totalmente la movilidad de la lengua.

Consecuencias de la Anquiloglosia

Las consecuencias de un frenillo corto pueden variar mucho, y aunque a corto plazo pueden afectar negativamente a la lactancia, a medio y largo plazo causan también otros trastornos. La anquiloglosia puede perjudicar tanto a la madre como al propio bebé.

Sin duda, un frenillo lingual corto limita las funciones orofaciales. Las dificultades más frecuentes son los problemas con la lactancia materna y la dificultad en el lenguaje, entre otros.

Problemas en la Lactancia Materna

En el caso de la lactancia materna, cuando el frenillo de la lengua es demasiado corto encontramos dolor en el pezón de la madre, agarre incorrecto en el momento de mamar por parte del bebé, menor ganancia de peso, insatisfacción del bebé después de la toma, lesiones en el pezón (grietas, fisuras, mastitis) o abandono precoz de la lactancia materna.

En otras ocasiones, la succión no es dolorosa, pero si poco efectiva. A pesar de que parece que el bebé mama bien, se muestra muy demandante y no gana suficiente peso al ritmo que debería.

El frenillo lingual restrictivo puede limitar los movimientos de la lengua y por lo tanto ser el causante de dolor durante la toma así como de otras situaciones, como la dificultad de la producción de leche (tanto por poco como por demasiado) o más riesgo de tener mastitis. Además, el bebé puede presentar dificultades en el aumento de peso, rechazo al pecho o realizar tomas extremadamente largas y poco efectivas.

Otros Problemas a Largo Plazo

Por ejemplo, suelen presentar más regurgitaciones, además de dificultades deglutorias de eficacia, como la introducción de la alimentación complementaria (cuchara), y posteriormente con los sólidos, por no poder cohesionar correctamente el bolo alimenticio.

Al quedar la lengua baja o apoyada en el suelo de la boca en reposo se altera la postura orofacial, el paladar pierde su base de sustentación elevándose (paladar ojival) las coanas ven reducido su tamaño, lo que fomenta la respiración oral: duermen con la boca abierta, roncan, tienen ojeras, sequedad oral…, lo que les predispone a sufrir bronquitis y neumonías, bajada del tono muscular, alteración de la propiocepción intraoral, etc.

También serán niños y niñas propensos a sufrir otitis seromucosa, debido a un mal drenaje de la trompa de Eustaquio.

La maloclusión dental es otro problema derivado de la anquiloglosia y se manifiesta cuando empiezan a salir los dientes (retrognatia, maloclusión e incorrecta implantación dental).

El frenillo lingual corto puede dificultar la elevación normal del ápice de la lengua para la pronunciación de los sonidos /t/, /d/, /n/, /l/. No obstante, los niños se adaptan con facilidad a este problema y su pronunciación llega a ser aceptable.

Además, podríamos encontrar otras consecuencias de la anquiloglosia como el vómito o la arcada fácil por peristaltismo, la inclinación de incisivos inferiores hacia lingual, maloclusiones o respiración oral en lugar de una adecuada respiración nasal.

Problemas del Habla

Hay frenillos sublinguales que provocan dificultades en el lenguaje encontramos problemas logopédicos como dislalias o trastornos de articulación fonética en la pronunciación de consonantes como r,rr,l,t,d,n,s,z.

Mala Higiene Bucal

Otro problema de un frenillo de la lengua corto podría ser una higiene bucal deficiente por una mayor acumulación de placa y cálculo en el sector anteroinferior de la cavidad oral.

Señales de Alerta

Algunas señales de alerta incluyen:

  • Retrognatia.
  • Movimientos irregulares de la lengua.
  • Chasquidos.
  • Los bebés con anquiloglosia pueden succionar haciendo ruidos con la lengua, chasquidos muy característicos que indican que de vez en cuando la lengua no puede mantener el agarre.
  • Paladar ojival.
  • La lengua en reposo se interpone entre los labios, o queda en una posición muy baja, eliminándose la base de sustentación del paladar que, en lugar de ensancharse, se eleva formando lo que conocemos por paladar ojival.

Terapia de Lenguaje en Bebés y Niños: Frenillo Lingual Corto | MegaBaby

Tratamientos para el Frenillo Lingual Corto

El tratamiento dependerá del tipo de frenillo lingual que deberemos intervenir. Los tipos de frenillos linguales que necesitan cirugía normalmente son: finos y elásticos, o gruesos, fibrosos e inelásticos.

Frenotomía: Si el frenillo de la lengua es fino y elástico, y la lengua está anclada desde la punta hasta cerca del surco alveolar se realizará una frenotomía. Por lo tanto, la frenotomía es un simple corte del frenillo.

Frenectomía: Cuando el frenillo lingual es grueso, fibroso y no es elástico y la lengua está anclada desde la mitad o base de la lengua hasta el suelo de la boca o bien el frenillo no se ve, se realizará una frenectomía. El procedimiento de la frenectomía consiste en la incisión y eliminación de todo el frenillo.

¿Cómo se Realiza la Cirugía?

En el caso de la frenotomía, se realiza con tijeras de punta fina en bebés o con láser, y no se precisa infiltración anestésica.

Sin embargo, en el caso de la frenectomía se realiza con anestesia local y con el abordaje de los tejidos blandos por parte del pediatra odontólogo mediante el bisturí de corte frío, bisturí eléctrico, crioterapia o láser.

En ambos casos, para ganar la movilidad de la lengua necesaria, la intervención nos permitirá liberar la lengua y así llevar una vida normal. En los bebés, después de realizar una frenotomía o frenectomía, la madre puede dar lactancia materna inmediata.

Con este tratamiento de odontología mínimamente invasiva logramos muy buenos resultados.

Procedimiento Descripción Anestesia
Frenotomía Corte simple del frenillo (fino y elástico) No necesaria
Frenectomía Incisión y eliminación del frenillo (grueso y fibroso) Local

¿Cuándo Operar?

La intervención del frenillo sublingual debe hacerse siempre antes de que el niño adquiera la madurez en el lenguaje, ya que después se deberán realizar ejercicios de movilidad lingual una vez realizada la cirugía.

Actualmente, la opción del uso de la tecnología láser entre los odontopediatras y las clínicas dentales infantiles como sustitución a otros métodos quirúrgicos tradicionales reduce la inflamación del frenillo lingual una vez intervenido. Además, ofrece grandes ventajas, ya que facilita la rápida cicatrización y las molestias post-quirúrgicas de la zona son mínimas.

Riesgos y Cuidados Postoperatorios

La frenectomía lingual es un procedimiento seguro, siempre y cuando se realice por profesionales de la salud oral capacitados en un entorno médico adecuado.

Después de la cirugía, es común experimentar dolor y molestias, los cuales pueden manejarse con analgésicos que sean indicados por el profesional. Es muy normal experimentar un ligero sangrado en las primeras horas, aunque debería detenerse pronto.

Para asegurar una recuperación rápida y segura después de una frenectomía lingual, tienes que tener un cuidado adecuado de la herida, una buena dieta postoperatoria y usar los analgésicos según lo indicado. Controlar el dolor es fundamental; toma la medicación según las indicaciones para mantenerlo bajo control.

Opiniones de Expertos

Según la Asociación Española de Pediatría, se estima que un 1,7-4,8% de los niños nacen con un frenillo sublingual corto o anquiloglosia, y que es tres veces más frecuente en los niños que en las niñas.

En relación al elevado número de consultas sobre anquiloglosia o frenillo lingual corto, es muy llamativo el elevado número que se está realizando en el momento actual, aún en casos de ausencia de problemas de lactancia.

En nuestra opinión, lo que existe es una alarma sobre los posibles efectos deletéreos de un frenillo lingual en el bebe.

Creemos también que no se debe alarmar a los padres sobre posibles efectos negativos a largo plazo, instando a tratamientos muy precoces que han sido desaconsejados por guías internacionales, con un alto número de profesionales implicados.

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