La maravillosa etapa del embarazo está repleta de momentos emocionantes, cambios inesperados y descubrimientos. Entre ellos están las contracciones. Sin embargo, no todas son iguales. En este artículo, exploraremos en detalle qué son exactamente las contracciones uterinas, sus síntomas asociados y por qué se producen, diferenciando entre las contracciones de Braxton Hicks y las contracciones de parto.
¿Qué son las Contracciones Uterinas?
En general, las contracciones uterinas son un fenómeno fisiológico, es decir, normal, debido a una contractilidad involuntaria de las células musculares del útero, que se contrae y se relaja de forma alterna.
Contracciones en el Segundo Trimestre
En el segundo trimestre de embarazo, tener contracciones no tiene por qué indicar un problema. Es cierto que la embarazada no empieza a notar contracciones importantes hasta bien avanzado el tercer trimestre de gestación.
Las contracciones esporádicas también pueden manifestarse entre las semanas 12 y 26 de embarazo. Si las contracciones son ocasionales, entran dentro de la actividad uterina normal, y no deben considerarse patológicas. A veces, pueden estar relacionadas con los movimientos fetales, que empiezan a advertirse a partir de las semanas 20-22 de embarazo, y cuyo reflejo puede estimular la actividad contráctil.
Cuidado si las contracciones están acompañadas de dolor y se notan a intervalos regulares (por ejemplo, cada media hora).
Tipos de Contracciones Uterinas
Durante el embarazo, se producen muchos tipos de contracciones uterinas, si bien las más conocidas son las contracciones de parto. A continuación, se describen algunos tipos de contracciones:
- Contracciones descritas por ALVAREZ Y CALDEYRO (1950): De baja intensidad, limitadas a una pequeña porción del músculo uterino y con una frecuencia aproximada de 1 cada 3 minutos.
- Contracciones de BRAXTON-HICKS (1872): Con una intensidad variable y frecuencia menor de 1 cada 10 minutos. Ocupan una porción extensa del músculo uterino y son desordenadas en cuanto a su aparición.
- Contracciones de parto: Son aquellas cuya frecuencia es rítmica (alrededor de 3 contracciones cada 10 minutos) y de una intensidad importante que viene manifestada por dureza abdominal y dolor fuerte en zona suprapúbica a veces irradiado a zona lumbar.
Contracciones de Braxton Hicks
Las contracciones de Braxton Hicks son contracciones uterinas intermitentes y, a menudo, indoloras que ocurren durante el embarazo. A veces se las conoce como contracciones "falsas" o de "práctica", y al igual que las contracciones reales del parto, son provocadas por la contracción de los músculos del útero.
Aunque las contracciones de Braxton Hicks ayudan a preparar el cuerpo para el parto al contraer y relajar los músculos del útero, no provocan la apertura del cuello uterino. Esto ocurre únicamente cuando comienzan las contracciones reales del parto.
Estas contracciones reciben su nombre en honor al médico británico John Braxton Hicks, quien las describió por primera vez en el siglo XIX. El Dr. Braxton Hicks fue un obstetra y ginecólogo que observó y estudió las contracciones uterinas durante el embarazo. En 1872, publicó un artículo titulado «Sobre algunas formas de contracción uterina menos frecuentes«, en el cual describió y analizó estas contracciones que ocurren durante el embarazo.
Para entender las contracciones de Braxton Hicks y qué se siente es necesario comenzar por su definición: son contracciones uterinas intermitentes que ocurren a lo largo del embarazo. Estas contracciones, a menudo llamadas "contracciones de práctica" o "falsas contracciones", son la forma en que el cuerpo de la mujer se prepara para el parto. Estas contracciones son generalmente irregulares en frecuencia y duración y no aumentan en intensidad con el tiempo.
Su fin es preparar el útero para el trabajo de parto. Aunque no son indicativas de que el parto esté cerca, cumplen una función importante al tonificar el músculo uterino y estimular el flujo sanguíneo hacia la placenta.
Imagina que, de pronto, te invade una sensación de endurecimiento o tensión en el abdomen. Esto es exactamente lo que sienten las mujeres con este tipo de contracciones. Una de sus características es que suelen ser indoloras o, en algunos casos, sólo ligeramente incómodas.
Asimismo, muchas mujeres notan que las contracciones de Braxton Hicks aparecen con más frecuencia al final del día o después de haber estado físicamente activas.
Su origen tiene distintos factores, como la actividad física, el movimiento del bebé, la deshidratación, una vejiga llena o incluso después de mantener relaciones sexuales.
A medida que el embarazo progresa hacia las últimas semanas, las contracciones de Braxton Hicks pueden intensificarse.
¿Cuándo pueden empezar las contracciones de Braxton Hicks?
Las contracciones de Braxton Hicks suelen comenzar en el tercer trimestre. Si no es tu primer embarazo, podrías notarlas también en el segundo trimestre. Las contracciones de Braxton Hicks son más probables en las siguientes situaciones:
- Después de practicar actividad física, como ejercicio o sexo
- Por la tarde o por la noche
- Cuando estás deshidratada o cansada
- A medida que se acerca la fecha de parto
¿Cómo aliviar o detener las contracciones de Braxton Hicks?
Por suerte, hay algunas formas de aliviar las molestias provocadas por las contracciones de Braxton Hicks:
- Muévete. Intenta cambiar de posición si estás sentada o acostada, o da un breve paseo si es posible. El movimiento puede ayudar a que estas contracciones disminuyan.
- Hidrátate. Las contracciones falsas también son más probables cuando estás deshidratada. Bebe mucha agua, especialmente a medida que se acerca la fecha de parto.
- Descansa y relájate. Si has estado activa, acuéstate y descansa, o haz algo que te ayude a relajarte, como darte un baño.
También puede ayudar comer algo o ir al baño si tienes contracciones de Braxton Hicks.
Si quieres saber más sobre cómo aliviar las molestias durante el embarazo, consulta nuestro artículo sobre las molestias del tercer trimestre.
| Característica | Contracciones de Braxton Hicks | Contracciones de Parto |
|---|---|---|
| Regularidad | Irregulares y esporádicas | Regulares y aumentan en frecuencia |
| Intensidad | Leves y no dolorosas | Intensas y dolorosas |
| Respuesta a cambios de actividad | Disminuyen o desaparecen con el descanso | No se alivian con el descanso |
| Ubicación del dolor | Parte frontal del abdomen | Parte baja de la espalda que se irradia al abdomen |
Diferencias entre Contracciones de Braxton Hicks y Contracciones de Parto
Si notas contracciones antes de la semana 37 y sospechas que podrías estar empezando con trabajo de parto prematuro, o si ya estás a término y te preguntas si la contracción que sientes es otra vez de Braxton Hicks o si, por fin, es la verdadera, es importante saber diferenciar ambos tipos de contracciones.
Las contracciones de Braxton Hicks son fisiológicas, no dolorosas, a pesar de que a veces pueden resultar molestas y no rítmicas. Aparecen a partir de la 20-30 semana de gestación y aumentan en frecuencia e intensidad a medida que nos acercamos a la fecha probable de parto pudiendo ocasionar lo que denominamos “el falso trabajo de parto”.
Las contracciones de Braxton Hicks se caracterizan por sensaciones de endurecimiento y relajación del útero. En general, son suaves (especialmente en el segundo trimestre), pero también pueden ser dolorosas. Las contracciones de Braxton Hicks pueden comenzar con una sensación parecida a los dolores menstruales, pero pueden volverse más intensas en las últimas semanas del embarazo.
A continuación, se presenta una tabla comparativa para ayudar a diferenciarlas:
Diferencias entre los pródromos de parto y las contracciones de Braxton Hicks
A menudo hay cierta confusión acerca de las contracciones de Braxton Hicks y los pródromos de parto. Ambos se consideran contracciones falsas y pueden aparecer antes de que comience el trabajo de parto activo. Sin embargo, presentan algunas diferencias.
Las contracciones de Braxton Hicks, como apuntábamos antes, pueden empezar desde el segundo trimestre. Suelen ser irregulares e impredecibles, y no aumentan en intensidad ni duración. Las contracciones de Braxton Hicks no provocan la dilatación del cuello uterino.
Con los pródromos de parto, en cambio, la sensación puede ser muy similar al parto real. Estas contracciones pueden empezar varios días o incluso semanas antes del parto y a menudo se confunden con el inicio del trabajo de parto. A diferencia de las contracciones de Braxton Hicks, las contracciones prodrómicas suelen tener un patrón y pueden doler más. Sin embargo, estas contracciones no provocan una dilatación cervical progresiva.
En resumen, tanto las contracciones de Braxton Hicks como los pródromos de parto ayudan al cuerpo a prepararse para el parto. Si notas algún cambio o te preocupa algo, no dudes en hablar con tu médico.
Contracciones BRAXTON HICKS, ¿qué son? ¿Cuánto duran? ¿Son normales? | Reina Madre💜
¿Cuándo Preocuparse?
Aunque las contracciones de Braxton Hicks generalmente son inofensivas y forman parte del embarazo, es normal preguntarse cuándo preocuparse y cuándo es el momento de consultar a un médico.
Es muy importante que hables con tu médico si notas alguno de los signos de parto que indicábamos antes. Por ejemplo, si las contracciones se vuelven regulares y más frecuentes, aumentan de dolor o siguen igual aunque cambies de actividad o te hidrates.
Además, si las contracciones de Braxton Hicks están acompañadas de otros síntomas como dolor en la parte baja de la espalda, presión pélvica, aumento del flujo vaginal o sangrado vaginal, o si estás de menos de 37 semanas y tienes contracciones regulares o frecuentes, debes acudir inmediatamente al médico. Podrían tratarse de signos de parto prematuro.
Independientemente de la presencia o no de contracciones una futura mamá debe acudir al hospital ante la salida de líquido a través de la vagina (rotura de la bolsa del líquido amniótico). En caso de contracciones y a partir de la 37 semanas deberá hacerlo cuando éstas sean dolorosas (1 cada 3 a 5mn).
Recuerda, si tienes dudas, lo mejor es consultar a un profesional que pueda ofrecerte pautas concretas según tu situación.
