La lactancia materna es la mejor forma de alimentar a tu bebé, pero a veces surgen dudas y dificultades. Este artículo responde a las preguntas más frecuentes y te ofrece consejos prácticos para superar los problemas más comunes.
Beneficios de la leche materna
Apoyo y Recursos para la Lactancia Materna
El Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) es un grupo consultor y asesor cuyo objetivo fundamental es promocionar la lactancia materna difundiendo conocimientos actualizados. En su web (www.aeped.es/faq/lactancia-materna) responde a estas y otras preguntas relacionadas con la lactancia materna.
- Además, está disponible una aplicación móvil con el fin de promocionar la lactancia materna difundiendo conocimientos actualizados sobre el tema.
- Se puede acceder a la aplicación como padre, profesional o integrante de un grupo de apoyo.
- Incluye servicio de notificaciones para mantener actualizado al usuario (padres, profesionales o grupos de apoyo) con las últimas novedades en el campo de la lactancia materna.
Problemas Comunes y Soluciones
Hay dificultades que pueden requerir la intervención de profesionales con experiencia en lactancia. Es importante que desde el comienzo te asegures de tener todo el apoyo y ayuda necesarios en caso de que se presente algún problema.
Ingurgitación Mamaria
La ingurgitación mamaria puede aparecer a los dos o tres días del parto en ambos pechos, que se ponen tensos, hinchados y calientes. En realidad la ingurgitación no se debe a un acúmulo de leche, sino a la congestión de la glándula mamaria, es decir, a la inflamación debida a la dilatación vascular producida en la glándula que se está preparando para la lactancia.
Si tuvieras una ingurgitación es importante relajarse antes de la toma. Para ello puedes darte un baño o una ducha caliente, recibir un masaje agradable en hombros o espalda, oír música, etc. Unos minutos antes de poner al bebé al pecho realiza contacto piel con piel con tu bebé y aplica calor local para favorecer la salida de la leche.
Dolor y Grietas en los Pezones
Los primeros días es normal sentir una molestia en los pezones durante la toma, ya que el embarazo produce un aumento de la sensibilidad en los pezones que suele desaparecer poco después del parto. Sin embargo, un dolor intenso o persistente no puede considerarse normal y suele indicar que existe algún problema. Lo más frecuente es que el dolor se deba a una compresión del pezón.
Como consecuencia pueden aparecer grietas y además se dificulta el vaciado de la mama con riesgo de complicaciones como mastitis, disminución de la producción de leche, escasa ganancia de peso etc. Si tienes grietas es importante que consultes con un profesional experto en lactancia para que identifique la causa y la trate.
Te ayudará a mejorar el agarre del bebé, optimizando la postura o realizando un agarre dirigido, lo que suele proporcionar un alivio inmediato e importante. Si tienes un dolor intenso, las pezoneras pueden serte de utilidad de forma transitoria, siempre y cuando las coloques correctamente y hasta que se corrija la causa y se hayan curado las grietas.
Si las grietas tardan en curarse a pesar de haberse resuelto la causa que las provocó, hay que sospechar una sobreinfección bacteriana y puede ser necesaria la aplicación de una pomada antibiótica tras la toma. Esto lo decidirá el profesional sanitario experto en lactancia.
Ten en cuenta que durante la lactancia las pequeñas glándulas que están en la areola proporcionan hidratación al pezón, por lo que no es recomendable que te laves los pezones antes y despúes de las tomas para evitar retirar esta protección natural.
Mastitis
Si notas dolor y enrojecimiento en alguna parte del pecho, acompañado o no de fiebre y malestar general, puedes estar desarrollando una mastitis. Debes saber que la mastitis no siempre es infecciosa y que puede ser simplemente la consecuencia de una inflamación de una zona de la mama por un vaciado incompleto.
Por eso ante la sospecha de una mastitis es muy importante continuar con la lactancia aumentando la frecuencia de las tomas, o si esto te produce demasiado dolor, vaciando el pecho con sacaleches. Conviene que te asegures de que el pecho afectado se vacía adecuadamente, recurriendo al sacaleches o a la extracción manual si lo crees necesario.
Para aliviar las molestias puedes aplicarte frío entre las tomas y tomar ibuprofeno por sus efectos antiinflamatorios. Si con todas estas medidas no observas una clara mejoría en 12 o 24 horas o si el dolor en la mama se acompaña de fiebre, de malestar general, escalofríos, dolores musculares, etc., es necesaria una valoración médica, ya que la mastitis puede ser infecciosa y además requerir un tratamiento antibiótico.
Aunque sufrir una mastitis puede resultar duro y además, en muchas ocasiones está precedida de otros problemas con la lactancia, debes de saber que con el tratamiento adecuado notarás una gran mejoría en 24 horas. No te desanimes.
Pezones Planos o Invertidos
El tamaño y la forma del pecho y de los pezones no tiene por qué ser un motivo de preocupación, a menos que tu bebé tenga dificultades para hacer un agarre adecuado. Los pezones planos no suelen ser un problema dado que para mamar de forma eficaz el bebé debe introducir en la boca no sólo el pezón, sino una parte importante de la areola.
Los pezones invertidos suelen deberse a unos conductos galactóforos cortos, que son los conductos que transportan la leche de los lóbulos mamarios al pezón. Esta situación mejora tras un periodo de lactancia. Las primeras tomas pueden ser dolorosas debido al estiramiento que la succión provoca sobre dichos conductos.
Si tienes pezones invertidos te puede ayudar tratar de extraer el pezón con una jeringa o con el sacaleches, o bien estimularlo rotándolo o mojándolo con agua fría justo antes de la toma. Las pezoneras pueden resultarte muy útiles si con las medidas anteriores el bebé no consigue un buen agarre. Con las tomas los conductos se irán elongando y desaparecerá el dolor.
Si tus pezones son grandes para la boca del bebé hasta que su crecimiento le permita conseguir un agarre adecuado puede ser necesario que te extraigas la leche con sacaleches y se la administres. También puedes probar el uso de pezoneras, teniendo en cuenta que sólo entrará parte del pezón o que estará muy comprimido y, por lo tanto, el vaciado del pecho no será adecuado.
Escasa Producción de Leche (Hipogalactia)
Seguramente, en alguna ocasión, has dudado de tu capacidad para producir toda la leche que tu bebé necesita, o alguna persona de tu entorno te ha hecho dudar. Si tu bebé hace tomas frecuentes, no sientes dolor al agarre ni durante la toma, queda satisfecho y relajado, suelta espontáneamente el pezón, moja y ensucia pañales, está tomando suficiente leche.
Si, por el contrario, tienes grietas o dolor, zonas induradas en el pecho, el bebé mama inquieto o se duerme en las tomas y “está todo el día colgado al pecho”, puede no estar tomando toda la leche que necesita. Existen múltiples causas de escasa producción de leche. Ninguna de ellas se soluciona administrando exclusivamente suplementos de fórmula.
Conviene que sepas que lo que mantiene la producción de leche es la estimulación que realiza la succión de tu bebé o del sacaleches y el vaciado adecuado del pecho. En la gran mayoría de los casos la hipogalactia es debida a escasa estimulación por tomas poco frecuentes, limitar su duración, ofrecer un solo pecho en cada toma y por dificultades en el agarre que conducen a un vaciado inadecuado.
Independientemente de la causa de la hipogalactia, las primeras medidas a tomar serán aumentar la frecuencia de las tomas y ofrecer ambos pechos en cada una de ellas, comprimir el pecho durante la succión para facilitar la salida de la leche, permitir que sea el bebé el que suelte espontáneamente el pezón y completar, si es necesario el vaciado mediante la extracción manual o con sacaleches.
Ofrece a tu bebé después de una toma la leche extraída y consulta a un profesional. Si con estas medidas no aumenta la producción de leche y sigue siendo necesaria la suplementación con fórmula es recomendable consultar a un profesional experto en lactancia.
Quizás sepas que también existen medicamentos para incrementar la producción de leche, llamados galactogogos. Estos fármacos deben ser siempre indicados por un profesional médico, despúes de haber investigado todas las posibles causas de hipogalactia.
Bebés Adormilados o con Frenillo Corto
Algunos recién nacidos están muy adormilados durante los primeros días y no se despiertan para mamar. Conviene que le despiertes para que haga al menos 8 tomas al día. Otros recién nacidos maman con frecuencia pero no succionan de forma efectiva y suelen dormirse en el pecho.
Los lactantes con frenillo corto pueden tener dificultad con el agarre y producir dolor durante la toma. Esta dificultad puede compensarse si se les ayuda a conseguir un agarre profundo, con lo que disminuye la compresión del pezón y el dolor. Además pueden necesitar más tiempo para mamar y puedes ayudarle comprimiendo el pecho durante la succión.
Medicamentos y Lactancia
Muchas personas tienen dudas sobre continuar con su tratamiento durante la lactancia. Los beneficios de la lactancia materna para bebés y padres, el sistema sanitario y la sociedad en general son numerosos y diversos estudios lo plasman. De hecho, actualmente se conoce que existen muchos aspectos positivos que puede aportar la leche materna, como el aporte de células vivas. Esto indica su superioridad nutricional.
A muchas personas con recién nacidos les preocupa tener que omitir o suspender la lactancia si se encuentran en tratamiento farmacológico. Sin embargo, no todos los medicamentos afectan a la lactancia o son incompatibles con ella, por lo que es importante consultar a un profesional médico sobre las medidas que se deben tomar.
El cuadro clínico de una persona puede ser complejo, por lo que cada caso es único. Se debe mirar, antes que nada, si el medicamento es capaz de pasar a la leche materna. Si la respuesta es negativa, no es motivo de preocupación y no se debe suspender. Otros medicamentos pueden pasar a la leche en cantidades tan pequeñas que no suponen un riesgo.
Ejemplos:
- Insulina: se traslada a la leche materna en muy baja cantidad, inofensiva para el bebé. La insulina es imprescindible si la madre es diabética, por lo que este tratamiento no se debe suspender, y es compatible con la lactancia.
- Analgésicos y antipiréticos: del mismo modo, estos medicamentos se trasladan a la leche en cantidades ínfimas que no son perjudiciales para el bebé. De hecho, con frecuencia se usan en pequeñas cantidades para tratar la fiebre o dolor en los bebés. Si se toman puntualmente, no es necesario suspender la lactancia.
Al dar el pecho, siempre es conveniente consultar con un profesional antes de tomar cualquier medicamento. Otra cuestión que debería abordarse en la consulta es el momento de tomar la medicación. Por ejemplo, si se toma el medicamento justo después de amamantar, la exposición al medicamento del bebé puede reducirse.
Al depender de diversas circunstancias, no existe una respuesta única sobre si un medicamento es seguro o no durante la lactancia. No automedicarse. Informarse sobre los tratamientos naturales y suplementos. Hablar con el médico sobre los tratamientos crónicos.
Mitos y Realidades de la Lactancia Materna
La lactancia materna, tan fácil y tan difícil a la vez. Tan natural y tan complicada en esos primeros días de “no se engancha” y “no sé si traga”.
- Nadie tiene mucha ni poca leche. Tú creas la leche que tu bebé necesita.
- Los primeros días pueden hacer solo 1-2 pipís al día hasta que a su mamá le suba la leche, desde entonces suelen hacer unos 6 al día y un mínimo de 4. Eso significa que está hidratado y comiendo bien.
- Lo más importante es que sepas que los bebés siempre se alimentan a demanda y cada cuánto necesitan comer depende mucho de cada bebé. Algunos toman pecho cada hora y media y otros cada 4 horas o pueden variar, algunos toman más veces por la tarde y noche que por la mañana, etc. No hay reglas.
- Algunos bebés por diferentes motivos rechazan un pecho y siempre quieren tomar del mismo.
- En la web e-lactancia.org puedes consultar uno a uno y saber si determinados tratamientos estéticos son compatibles o no.
- La lactancia materna tiene muchísimos beneficios como disminuir el riesgo de muerte súbita del lactante o prevenir el cáncer de mama y de ovario en el caso de la mamá.
Si tienes dudas o necesitas ayuda, acude a tu pediatra y a tu matrona para que te ayuden.
Recomendaciones Adicionales
Se recomienda dar el pecho a los recién nacidos a demanda y sin restricciones. La inquietud se reduce cuando se cuenta con la posibilidad de realizar clases de preparación sobre las diferentes opciones de alimentar al bebé. Tras el parto, las matronas y enfermeras orientan a la madre para que pueda iniciar de manera satisfactoria su lactancia.
Para ayudar a vencer las preocupaciones habituales de los padres, les enseñamos que deben alimentar a sus hijos a demanda y sin restricciones en cuanto a la duración o frecuencia de las tomas. También ayudamos a las madres a identificar los diferentes signos que nos muestran que su bebé está bien alimentado, así como las señales de alarma que deben observar.
Los padres deben saber que al pequeño, además de proporcionarle una alimentación adaptada a sus requerimientos nutricionales y fácil de digerir, se le protege frente a infecciones y frente al Síndrome de Muerte Súbita del lactante.
No obstante, no hay que obsesionarse. A pesar de que prácticamente la totalidad de las madres tienen la capacidad de amamantar de manera exclusiva a sus hijos, existe un pequeño porcentaje que no está capacitado para hacerlo. Ya sea por hipogalactia (baja producción de leche), prescripción médica, bajo peso del bebé o sencillamente por decisión propia, las madres que optan por la lactancia mixta o artificial también cuentan con el apoyo de estas unidades.
Para las matronas es prioritario respetar la decisión de cada madre y asegurarse de que todas se encuentran bien física y emocionalmente. Eso es lo que les va a permitir cuidar de sus hijos y disfrutar de la crianza. En aquellos casos en los que iniciar o continuar la lactancia se convierte en un desgaste emocional, dejar de dar el pecho puede ser más beneficioso.
La mejor decisión siempre va a ser la que tome la madre junto a su pareja en base a sus necesidades y al vínculo que crean mejor para su bebé.
| Señales de que todo va bien | Cuándo preocuparse |
|---|---|
| Escuchas a tu bebé tragar | El recién nacido llora mucho y no se calma después de la toma |
| Ves su boca llena de leche | No hace pis o la orina es muy oscura |
| Aprecias que gana peso y hace pis y caca con normalidad | No defeca |
| Notas que el pecho se les vacía | No gana peso |
| Sientes sed o hambre durante el desarrollo de la toma | Tiene la boca seca o duerme demasiado entre tomas |
