En los primeros meses de vida, los recién nacidos necesitan dormir mucho. La mayoría de los bebés duermen entre 14 y 19 horas al día. Para garantizar un sueño relajante y seguro, hay algunos factores que deben tenerse en cuenta en el entorno de sueño del bebé. Construye un entorno seguro para dormir para tu recién nacido/a con los consejos de MAM Baby.
El sueño -concretamente el sueño regular, ordenado y reparador- es uno de los grandes desafíos en cualquier familia y uno de los motivos de consulta pediátrica más frecuentes cuando nace un bebé. Como indica la Asociación Española de Pediatría, “los bebés no tienen un ritmo regular de sueño hasta aproximadamente los seis meses de vida. Los recién nacidos duermen alrededor de 18 horas al día. Aprender a dormir no es un proceso instantáneo. Necesita de un periodo de adaptación en el que el bebé va interiorizando los patrones de sueño. La privación de sueño (por ejemplo, si un bebé menor de dos años duerme habitualmente menos de diez horas al día) provoca un cansancio crónico que puede hacer que el niño se sienta intranquilo e irritable y, a largo plazo, podría incluso causar problemas en su desarrollo cognitivo. Pediatras y especialistas recomiendan ciertas pautas que pueden ayudar a que el bebé aprenda a dormir y a que su sueño sea reparador. Promover rutinas y brindarle un ambiente sosegado son clave.
Importancia del Sueño Seguro del Bebé
Un bebé es indefenso y, aunque pueda parecer obvio, cómo y dónde duerme puede tener un impacto significativo en su seguridad. Algunos de los factores de riesgo que pueden presentarse si no hay una forma segura de dormir a un bebé son:
- Asfixia, por ejemplo, por una mala postura al dormir o por peligros como almohadas, juguetes y ropa de cama.
- Estrangulamiento accidental.
- Síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). El SMSL, también conocido como «muerte súbita del lactante», se refiere a la muerte inesperada de un lactante sano, sin causa evidente. El SMSL puede producirse hasta los 12 meses de edad y es más frecuente en torno a los 6 meses, aunque puede variar ligeramente en el caso de los bebés prematuros.
Cómo prevenir el SMSL: Pautas para padres
Según el Servicio Nacional de Salud inglés (NHS), cada año mueren de esta forma unos 200 bebés en el Reino Unido. Aunque esta cifra puede sonar bastante alarmante, el SMSL es bastante infrecuente y es poco probable que tu bebé corra peligro. No obstante, es importante conocer los posibles factores de riesgo para reducir aún más la probabilidad de que se produzca. Estos son algunos de los factores que deberías tener en cuenta para garantizar un sueño infantil seguro para prevenir el SMSL y otros riesgos asociados al sueño:
Posición para Dormir
Es bien sabido que los bebés duermen mucho, pero ¿sabías que su posición al dormir puede afectar su seguridad? La forma más segura de dormir a un bebé es boca arriba (también conocida como decúbito supino). Las investigaciones han demostrado que esta posición puede reducir significativamente el riesgo de muerte súbita, así que evita poner a tu bebé boca abajo o de lado cuando llegue la hora de dormir.
En el sueño sin vigilancia (es decir, el/la bebé duerme sin supervisión), se recomienda claramente la postura de espalda. También desaconsejamos la posición lateral, ya que puede convertirse más fácilmente en una posición prona. La postura prona es uno de los factores de riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante, por lo que debe evitarse a toda costa la postura prona durante el sueño sin vigilancia.
Si se acuesta al/a la recién nacido/a y se le puede observar durante el sueño, también está bien dejar que el/la bebé duerma de lado o en postura prona. Sin embargo, durante este tiempo, el/la bebé debe ser supervisado/a sin interrupción y se debe procurar que las vías respiratorias estén despejadas, manteniendo la cabeza en un lado.
A medida que crezca, tu bebé será capaz de darse la vuelta boca abajo y boca arriba por sí solo. Cuando sea así, ya no tendrás que preocuparte de que se dé la vuelta mientras duerme.
En los primeros meses de vida, se recomienda colocar al/a la bebé en postura prona durante al menos 2 o 3 horas al día. Sobre todo al principio, los/as bebés duermen mucho. Por lo tanto, puede ser necesario poner al/a la niño en postura prona incluso durante el sueño. La posición prona conlleva un mayor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). La posición continua, lateral o supina, puede provocar una deformación del cráneo debido a la carga continua sobre la parte posterior de la cabeza. Además, la colocación continua y constante del/de la niño/a puede tener un efecto negativo en el desarrollo muscular del/de la bebé, ya que el cuerpo está permanentemente sometido a la misma carga. Esto puede provocar un retraso en el desarrollo motor del/de la bebé. Por estas razones, recomendamos establecer una relación equilibrada entre las diferentes posturas. Dormir boca abajo solo se recomienda para el sueño vigilado.
Sí, se puede cambar de postura para dormir. Tan solo debe hacerse con la debida precaución y cuidado.
Lugar para Dormir
Colocar al bebé en una cuna o moisés durante la noche o la siesta es una forma segura de dormir a un bebé. Sin embargo, la cuna debe ser firme, plana y estar libre de cualquier elemento que pueda aumentar el riesgo de asfixia.
Algunos objetos que debes excluir de la cuna de tu bebé son:
- Almohadas
- Ropa de cama y fundas nórdicas
- Juguetes
- Protectores de cuna
Un colchón para bebés debe ser duro, ya que así se evita que el bebé se hunda en el colchón.
Sí, se puede utilizar una base impermeable para proteger el colchón.
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Colecho Seguro
Moisés, minicuna, nido de colecho... La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda que los bebés duerman “en la misma habitación que sus padres hasta los seis meses”. Para ello se puede elegir entre un moisés, una minicuna, un nido, una cuna de colecho...
Es posible que también te preguntes cómo dormir con un bebé de forma segura. En general, no se aconseja en absoluto compartir la cama con un bebé. Sin embargo, en los casos en los que no pueda evitarse, se recomienda:
- Mantener toda la ropa de cama, como almohadas y mantas, lejos del bebé.
- Asegurarse de que duerme boca arriba.
- Asegurarse de que no pueda caerse de la cama ni quedar atrapado.
- No permitas que nadie más entre en la cama, como niños mayores o mascotas.
En principio, no se recomienda dejar que el/la bebé duerma bajo la manta entre los padres, ya que existe el riesgo de que la manta obstruya las vías respiratorias del/de la bebé. A esto se suma la temperatura corporal de los padres, que puede llevar al/a la niño/a a un sobrecalentamiento. Estos dos factores aumentan el riesgo de muerte súbita del lactante.
Compartir habitación con los padres tiene numerosos beneficios para el niño: reduce el riesgo de SMSL en aproximadamente un 50% y le ayuda a adquirir el ritmo correcto de sueño-vigilia. Para los padres, en cambio, facilita la lactancia, el cuidado y la vigilancia del recién nacido, transmite serenidad a la madre y fomenta el vínculo madre-hijo.
No dejes que el bebé duerma en la cama contigo: coloca o sujeta la cuna junto a tu cama para que sienta tu cercanía y sea cómodo cuidarle.
Realizar el colecho de forma segura, con una cuna o minicuna específica para el bebé es de vital importancia. De este modo, se reduce considerablemente el riesgo de SMSL.
Una vez hayas terminado el periodo de colechar con tu peque, pon en práctica las rutinas que se adapten mejor a vosotros para pasar del colecho a la cuna convencional.
Temperatura Ambiente
Además de la instalación adecuada para que tu bebé duerma, la temperatura también es importante. La temperatura ambiente recomendada para los bebés es de 16 °C a 20 °C. Tu bebé debe dormir en una habitación con una temperatura agradable y ropa de cama ligera, ya que el riesgo de SMSL es mayor cuando la temperatura de los bebés aumenta en exceso.
La temperatura de la habitación perfecta para que los bebés duerman es de entre 13 °C y 18 °C, sin corrientes de aire. En las estaciones del año en las que aumentan las temperaturas, debería ponerse menos ropa al/a la bebé mientras duerme.
Invertir en un termómetro ambiental puede ayudarte a evaluar el entorno de descanso para asegurarte de que es lo suficientemente cómodo y adecuado para tu bebé.
Por lo general, el/la bebé debe dormir en un saquito de dormir. La ropa de dormir adecuada depende entonces de la estación del año correspondiente.
Saquito de dormir vs. Manta
Durante el primer año de vida, todos/as los/as bebés deberían dormir en un saquito de dormir. La ventaja decisiva del saquito de dormir sobre la manta: El/la bebé no puede tirar del saquito de dormir y colocarlo sobre su cara y así bloquear las vías respiratorias. Otras razones a favor del saquito de dormir son la mejor regulación térmica y la posibilidad más difícil de que el/la recién nacido/a se ponga boca abajo.
Antes de su primer cumpleaños, los/as bebés no necesitan una almohada o una manta, ya que el saquito de dormir ya ofrece las mejores condiciones para un entorno seguro para dormir.
Evita las mantas o edredones voluminosos, es mejor vestir al recién nacido por capas, aproximadamente una capa más que la que llevaría el adulto. Puedes utilizar un saco de dormir especialmente diseñado para bebés.
Otros Factores Importantes
Fumar
Existen otros factores que también pueden aumentar el riesgo de muerte súbita durante el sueño del bebé. Una mujer que fuma de 1 a 9 cigarrillos al día durante el embarazo tiene cuatro veces más probabilidades de que su bebé muera de SMSL, que una mujer que no fume durante el embarazo.
Por tanto, debes:
- Evitar fumar durante el embarazo.
- Evitar estar cerca de otras personas que fumen durante el embarazo.
- No fumar ni permitir que nadie fume en la misma habitación que tu bebé en ningún momento.
- Evitar dormir en la misma cama que el bebé si fumas.
- Dejar de fumar por completo.
Lactancia Materna y Chupetes
La lactancia materna ofrece múltiples beneficios a largo plazo tanto para la madre como para el bebé, entre ellos el aporte de nutrientes esenciales para el lactante y el fomento del vínculo afectivo. Además, la lactancia materna también puede reducir el riesgo de SMSL. Normalmente, se aconseja a las madres que den el pecho exclusivamente durante los seis primeros meses de vida del bebé.
Si optas por alimentar a tu bebé con biberón, pero sigues las pautas de sueño seguro para bebés o safe sleep for infants, es muy poco probable que se produzca el SMSL.
También se cree que dar el chupete al bebé mientras duerme reduce el riesgo de SMSL. Sin embargo, se recomienda esperar hasta que la lactancia materna esté bien establecida.
Se recomienda el uso de un chupete durante el sueño, tanto de día como de noche, para reducir el riesgo de SMSL. Ten en cuenta que no todos los chupetes son iguales: es preferible una forma ortodóntica, desarrollada para mantener la lengua en una posición alta y adelantada para favorecer el correcto desarrollo de la dentición, la boca y todas sus capacidades funcionales.
Vigilabebés
Otra medida que puedes tomar para garantizar un sueño seguro del lactante es utilizar un vigilabebés. Estos dispositivos pueden aliviar mucho la ansiedad de los padres preocupados por la seguridad de sus bebés durante la siesta y la hora de dormir, ya que permiten vigilarlos a distancia.
Puedes encontrar modelos como el Vigilabebés con Vídeo Philips Avent, que te permite oír y ver a tu bebé con claridad, tanto de día como de noche, en un radio de acción de hasta 300 metros*. No obstante, recuerda que se recomienda dormir en la misma habitación que el bebé durante al menos los primeros 6 meses.
*El radio de acción del vigilabebés varía en función del entorno y de los factores que provocan interferencias.
Rutinas de Sueño
Para enseñar al pequeño a conciliar el sueño hay una pauta esencial: mantener constante la hora de ir a la cama. “Lo ideal es que el niño se acueste despierto y se quede dormido en su cuna o cama -dicen en la AEP-.
Además de las rutinas, el mimo en el ambiente es algo que no hay que pasar por alto. En la AEP recomiendan “que la habitación tenga una temperatura confortable, una iluminación difusa y evitar el ruido. Darle un juguete o una mantita de apego le aportará tranquilidad, compañía y seguridad. Los proyectores de luz y emisores de ruidos blancos crean una atmósfera de suaves estímulos con efecto relajante.
Si tu bebé tiene menos de 8 semanas, recuerda que su reloj biológico interno todavía no se ha desarrollado y puede que no distinga entre día y noche. En el periodo de día, exponlo mucho a la luz del sol, sal a pasear y mantén una interacción enérgica cuando esté despierto.
Con un bebé recién nacido te va a resultar imposible no utilizar muletillas de sueño (brazos, pecho, biberón, chupete…) los bebés a esta edad no están preparados para dormir de forma autónoma y necesitan que les ayudemos a dormir.
Consejos Adicionales
- No utilices objetos blandos como almohadas, peluches o edredones, colchas, cojines de juguete, ni ropa de cama, como mantas o sábanas, en la cuna para el sueño del bebé.
- También hay que evitar las fundas de colchón acolchadas que ablandan la superficie de la cama; es mejor utilizar fundas de colchón finas que estén siempre bien tirantes y sujetas al colchón.
- No expongas al bebé al humo durante el embarazo ni después del parto. No fumes en los ambientes donde vive y duerme el bebé.
- No coloques la cuna o la cama del bebé cerca de fuentes de calor. No le pongas gorro mientras duerme.
- Por último, recuerda que los dispositivos disponibles en el mercado, como los vigilabebés o los monitores cardiorrespiratorios domésticos, no deben utilizarse para reducir el riesgo de SMSL.
Tabla de Horas de Sueño Recomendadas
| Edad del Bebé | Horas de Sueño Diarias |
|---|---|
| Recién Nacido (0-3 meses) | 14-19 horas |
| 3-6 meses | 12-16 horas |
| 6-12 meses | 13-15 horas |
| 1-3 años | 11-14 horas |
