La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, una membrana clara y delgada que recubre la parte blanca del ojo (esclerótica) y la parte interior de los párpados. Como consecuencia de una conjuntivitis, los vasos sanguíneos aumentan de tamaño y se hacen visibles, lo que da un aspecto de ojo rojo.
La conjuntivitis en niños es muy frecuente y provoca síntomas muy molestos y, cuando está causada por virus o bacterias, resulta altamente contagiosa. A pesar de lo alarmante que puede ser la conjuntivitis en niños, salvo excepción, la afección no representa un grave peligro para la salud ocular.
Tipos de Conjuntivitis
- Conjuntivitis vírica: Es el tipo que más afecta a los niños y está causada por la presencia de un virus. Puede provocar ojos llorosos, comezón y enrojecimiento.
- Conjuntivitis bacteriana: Algunas bacterias pueden provocar una conjuntivitis, de allí su nombre, conjuntivitis bacteriana.
- Conjuntivitis alérgica: Está causada por factores alérgenos como el polen o los ácaros de polvo. Entre las causas destaca los ojos rojos, lagrimeo y picazón.
- Conjuntivitis irritativa: Algunas sustancias como el humo de tabaco pueden provocar conjuntivitis.
Conjuntivitis de Inclusión (Por Chlamydia)
También se denomina conjuntivitis de inclusión. En los países desarrollados es la causa más frecuente de conjuntivitis del recién nacido (Oftalmía neonatorum). También, en personas jóvenes, puede ser una manifestación de una enfermedad de transmisión sexual.
La clamidia trachomatis es una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes. La gente suele tener clamidia en los genitales y en la garganta. Si bien es más común contraer una infección por clamidia en los genitales, la boca o el recto, también es posible contraer una infección por clamidia en el ojo. Una infección por clamidia en el ojo también se conoce como conjuntivitis clamidica o conjuntivitis de inclusión.
La mayoría de los casos de conjuntivitis por clamidia son causados por obtener las secreciones genitales de una pareja infectada con la bacteria en el ojo, o por tocar las secreciones genitales y luego tocar el ojo. También puede transferir la clamidia de los genitales al ojo. Los recién nacidos también pueden contraer conjuntivitis clamidia durante el parto mientras viajan a través del canal de parto de una madre que tiene una infección por clamidia.
No debes tomar la infección por clamidia en el ojo a la ligera. Es posible que la conjuntivitis clamidial no presente síntomas.
Oftalmía Neonatorum
La oftalmía neonatorum, también conocida como conjuntivitis neonatal, describe la conjuntivitis que ocurre dentro de los primeros 28 días de vida. Puede ser química o de origen infeccioso, con infecciones generalmente contraídas en el canal del parto de madres infectadas, o de cuidadores postnatales. No todas las secreciones oculares neonatales se deben a conjuntivitis, siendo la estenosis del conducto nasolagrimal congénito una causa frecuente y benigna de secreción ocular en recién nacidos. Ha sido un problema de salud importante durante siglos.
En la mayoría de los casos, la conjuntivitis es una enfermedad leve que se cura por sí sola. En los recién nacidos con conjuntivitis, la parte blanca del ojo es rosada o roja.
Causas de la Oftalmía Neonatorum
- Conjuntivitis de inclusión (por Chlamydia trachomatis): Es la causa bacteriana más frecuente de la conjuntivitis en recién nacidos. Suele aparecer entre los 5 y 12 días de vida del bebé y provoca un enrojecimiento leve de los ojos, secreciones y una inflamación de los párpados moderada.
- Conjuntivitis gonocócica (por Neisseria gonorrhoeae): Es la conjuntivitis menos frecuente en recién nacidos (menos de 1%) pero también la más grave. El bebé tiene que ser tratado inmediatamente, ya que esta conjuntivitis puede dejar cicatrices permanentes, provocar una inflamación del iris o una perforación corneal lo que puede provocar ceguera. Suele aparecer entre 2 y 4 días tras el nacimiento.
- Otras bacterias: Como el Streptococcus pneumoniae y el Haemophilus influenzae. Estas bacterias se trasmiten a través del contacto directo con personas cercanas al bebé y son la segunda causa más frecuente de conjuntivitis en los recién nacidos.
- Virus del herpes: El virus que causa el herpes genital y labial. Es una causa poco frecuente de la conjuntivitis del recién nacido, pero puede tener complicaciones importantes como queratitis graves, meningitis e incluso viremia sistémica.
- Conjuntivitis química: La exposición a productos irritantes (como gotas para los ojos o jabón). Al nacer y para prevenir posibles infecciones bacterianas se suele poner en el hospital unas gotas antibióticas que pueden provocar un leve enrojecimiento de los ojos y una inflamación de los parpados.
Diagnóstico Diferencial
Un diagnóstico diferencial de la conjuntivitis del recién nacido es la obstrucción de los conductos lagrimales. Provoca en los recién nacidos epífora (lagrimeo continuo) que puede ir acompañado de secreciones mucosas o purulentas.
Síntomas de la Conjuntivitis
La conjuntivitis en niños afecta a los ojos de la misma forma que lo hace en jóvenes y adultos. La conjuntivitis en niños es altamente contagiosa durante el tiempo en el que el pequeño tiene los síntomas.
- Ojos rojos, con intenso lagrimeo y existe congestión nasal.
- El interior de los párpados suele estar inflamado, pudiéndose también afectar la córnea.
- Enrojecimiento de los ojos con abundante producción de pus que se puede observar en el interior del ojo.
- Párpados enrojecidos e inflamados (más frecuente en las conjuntivitis alérgicas y en las bacterianas).
- Sensación de cuerpo extraño, “arenilla” o picor en el ojo.
- Gran producción de secreciones. Con frecuencia los párpados se pegan debido al acúmulo de secreciones (legañas) por la noche.
- Suelen afectar a ambos ojos aunque puede comenzar en uno y, en horas o días, extenderse al otro.
Conjuntivitis en niños: ¿qué hacer? - Lucía Mi Pediatra | Clínica Baviera
Tratamiento
Lo primero que debemos hacer cuando observamos síntomas, leves o más graves, de conjuntivitis es acudir al pediatra o al oftalmólogo para que nos indique si un tratamiento es necesario. El diagnóstico suele ser clínico. Para saber la causa es necesario conocer las condiciones en las que apareció y si existe predominio de algunos síntomas sobre otros. En ocasiones puede precisarse un examen oftalmólogico utilizando una lámpara de hendidura, la cual permite revisar las estructuras del ojo que se encuentran por delante del iris y la de la pupila.
Se basa en la presencia de secreciones y la hiperemia conjuntival (el grado de enrojecimiento del ojo). Los pediatras suelen derivar a un servicio de oftalmología ya que no solo se tiene que realizar una exploración ocular externa sino también una exploración de la córnea con fluoresceína.
Se suele mandar a analizar una muestra de exudado conjuntival junto con un frotis faringoamigdalar. No se suele mandar ningún tratamiento ya que se resuelve de forma espontánea. Se tiene que empezar el tratamiento en cuanto se confirme que el estudio microbiológico es positivo (en el paciente y en la madre). El tratamiento indicado es a base de antibióticos por vía oral, intramuscular o intravenosa. Se puede realizar varios ciclos de tratamiento en caso de fracaso terapéutico.
El tratamiento de la conjuntivitis en niños puede variar según su causa.
- Conjuntivitis bacteriana: Suele tratarse con colirios antibióticos. La mayoría de las conjuntivitis bacterianas responden favorablemente a este tratamiento, mejorando a las 48 horas. Sin embargo el tratamiento debe mantenerse durante 10 días. Cuando la conjuntivitis del niño es bacteriana, se debe tratar con gotas antibióticas que deben ser compradas con receta médica.
- Conjuntivitis víricas: El tratamiento es sintomático ya que no existen medicamentos antivíricos eficaces, a excepción de la producida por el herpes, que requiere un tratamiento antiviral específico. Suelen ser procesos leves que curan en pocos días. Por lo general, la conjuntivitis vírica en niños se cura por sí sola al cabo de 5 o 7 días.
- Conjuntivitis por Chlamydias: Requieren tratamiento antibiótico por vía oral y también con colirios y pomadas antibióticas. El tratamiento de elección son las tetraciclinas y debe mantenerse de 3 a 6 semanas.
- Conjuntivitis alérgica: Se debe intentar evitar el contacto con el agente que produce la alergia si es que se conoce. Se emplean colirios vasoconstrictores y antihistamínicos, en gotas oculares o por vía oral. Durante el brote agudo se pueden utilizar colirios con corticoides, siempre en la menor dosis posible y durante el menor tiempo posible. También se puede intentar la desensibilización mediante la vacunación si se conoce el alérgeno responsable. La conjuntivitis alérgica se trata con colirios antihistamínicos y antiinflamatorios. Esta enfermedad debe ser atendida por un oftalmólogo y un alergólogo.
- Síndrome de ojo seco: El objetivo del tratamiento es mantener húmeda la superficie ocular.
- Conjuntivitis por irritantes: Se debe evitar la exposición a agentes irritantes y realizar lavados frecuentes con suero salino.
Oftalmía Neonatorum: Tratamiento Específico
No se suele mandar ningún tratamiento ya que se resuelve de forma espontánea. Se tiene que empezar el tratamiento en cuanto se confirme que el estudio microbiológico es positivo (en el paciente y en la madre). El tratamiento indicado es a base de antibióticos por vía oral, intramuscular o intravenosa. Se puede realizar varios ciclos de tratamiento en caso de fracaso terapéutico.
Obstrucción del Lagrimal
La conjuntivitis del recién nacido provocada por la obstrucción del lagrimal suele resolverse de forma espontánea. Tras su correcto diagnóstico, se mandarán masajes para drenar el saco lagrimal y así evitar el acúmulo de secreciones y posibles complicaciones como es la conjuntivitis. Se recomienda mantener una buena higiene con lavados con suero fisiológico y si es necesario un colirio antibiótico para evitar sobreinfección. La obstrucción del lagrimal suele desaparecer antes de que el niño cumpla su primer año.
Medidas Generales
- Limpieza de párpados y pestañas con una toallita mojada en agua templada o suero.
- Lavados frecuentes (cada hora) con solución salina estéril (se vende así en la farmacia).
- Aplicación de compresas frías (sobre todo en conjuntivitis alérgicas) o tibias (en las de origen vírico).
Prevención
- Para evitar la conjuntivitis en recién nacidos y bebés de pocos meses, aplicamos una pomada antibiótica en los ojos del bebé.
- Si padece o ha padecido alguna enfermedad de transmisión sexual lo tiene que comentar con su ginecólogo para que le realice los análisis necesarios para evitar la posible transmisión de esta enfermedad.
- Por otra parte, y una vez este el bebé en casa, si un familiar o visitante está resfriado, asegúrese de que se lave las manos antes de tocar a su bebé. Los virus del resfriado y la gripe son a veces responsables de la conjuntivitis.
- Antes de intimar con una nueva pareja, debes hacerse la prueba de infecciones de transmisión sexual.
Dado que no hay tratamiento médico para ellas es muy importante evitar contagiar a otras personas. Es fundamental realizar un correcto lavado de manos tras compartir cualquier objeto que haya estado en contacto con la persona afectada, evitar tocarse los ojos, no compartir cosméticos para los ojos, no reutilizar toallas ni pañuelos y limpiar las lentes de contacto de forma adecuada.
Si en 48 horas la conjuntivitis no experimentase mejoría con las medidas generales de tratamiento, se requiere valoración oftalmológica.
Durante la conjuntivitis en niños es importante mantener limpia toda la estructura ocular. Si tu hijo utiliza lentillas, es importante que suspenda su uso de las mismas durante la conjuntivitis.
