Complementos Alimenticios para Niños: Beneficios y Riesgos

Desde unas simples vitaminas hasta un completo preparado con proteínas, grasas e hidratos de carbono, la oferta de complementos alimenticios para niños es enorme. Al buscar “complementos alimenticios infantiles” en Google, aparecen más de 300.000 resultados, la mayoría de ellos un extenso catálogo de productos en forma de gotas, cápsulas o polvos que se venden como refuerzos nutricionales para ayudar a “balancear una alimentación irregular”. Generalmente, no se necesita receta médica para adquirirlos.

Ante la grandísima variedad de estos complementos que comercializan grandes marcas, es importante preguntarse si deben ser incluidos en la dieta de los niños y cuáles son los mejores. Este artículo pretende proporcionar una visión global sobre los complementos alimenticios, subrayando la importancia de la consulta con profesionales sanitarios antes de tomarlos.

¿Necesitamos SUPLEMENTOS NUTRICIONALES? La verdad incómoda sobre nuestra alimentación

¿Qué son los Complementos Alimenticios?

Según los define la Directiva del Parlamento Europeo que regula su comercialización en los países miembros, son “productos cuyo fin es complementar la dieta normal y consistentes en fuentes concentradas de nutrientes u otras sustancias con efecto nutricional o fisiológico”. La AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) define a los complementos alimenticios como: “productos alimenticios consistentes en fuentes concentradas de nutrientes que se presentan con la finalidad de complementar la ingesta de tales nutrientes en la dieta normal".

Los pediatras consultados aseguran, sin embargo, que “todas las necesidades nutricionales se cubren con una dieta variada”. Las sociedades científicas coinciden en que se está haciendo un uso excesivo de estos preparados en los hogares con niños que comen mal.

La denominación de suplementos nutricionales, empleada en algunos ámbitos y derivada de una traducción del inglés del término food supplement (atendiendo al Cambridge Dictionary, Food Supplement no hace referencia a la sustitución ni reemplazo de algo, sino a su complementación), carece de significado científico y de marco legal en nuestro país y podría llegar a entenderse como aquello que se le añade a la alimentación para restablecer niveles de suficiencia de algunos nutrientes, cosa que en cualquier persona sin patología subyacente y que siga una dieta saludable es absolutamente inútil y nunca deberían emplearse sin la supervisión de un profesional especializado.

Los anuncios publicitarios se dirigen a ellos: “Uno de cada dos niños deja comida en el plato”, rezaba un spot publicitario de Pediasure, una de las principales empresas que comercializan suplementos alimenticios.

¿Cuándo son Necesarios los Complementos Alimenticios?

José Manuel Moreno, coordinador del Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría (AEP), explica que el periodo más rápido de crecimiento y el que requiere de mayor aporte nutricional es el primer año de vida y en especial los primeros seis meses. En la pubertad las cantidades de alimento, recomienda Moreno, han de ser mayores porque “pegan el estirón” y de nuevo necesitan ingerir muchas proteínas y grasas. De cualquier forma, el aporte calórico que precisan en cada etapa de crecimiento está en los alimentos y, si les cuesta comer, un complemento alimenticio no es la solución.

Recurrir a complementos alimenticios, en palabras del coordinador de Nutrición de AEP, es “poner un parche y olvidarnos del problema de fondo, que es que muchos niños no saben comer, hay que enseñarles, es un hábito que se adquiere repitiéndolo y viéndolo”.

Los expertos recomiendan recurrir a suplementos alimenticios sólo si el niño tiene alguna enfermedad crónica o intolerancia, es muy nervioso o padece insomnio (y por tanto gasta mucha energía) o tiene problemas gastro-intestinales. Pero en ningún caso, eso sí, han de administrarse sin pasar por la consulta del pediatra, ya que “aunque la mayoría son inocuos, algunos contienen una elevada dosis de vitaminas que si se acumulan pueden revestir riesgos”, tal y como explicó José Manuel Moreno.

Sin embargo, es importante siempre consultar con el médico antes de administrar un suplemento alimenticio para niños, con el objetivo de aumentar su apetito.

Situaciones específicas donde se podría considerar la suplementación:

  • Niveles bajos de vitamina D: especialmente importante en zonas donde hay poca exposición a la luz solar.
  • Enfermedades crónicas: como asma, problemas gastrointestinales, diabetes, enfermedad renal o fibrosis quística. La diabetes puede aumentar el riesgo de enfermedades de los huesos por lo que estos niños pueden necesitar suplementación con vitamina D y calcio.
  • Dietas selectivas: como una dieta vegana, vegetariana o una dieta sin lácteos.

“Nuestros hijos acabarán comiendo bien si se establecen unos horarios fijos, les damos a probar de todo en pequeñas cantidades, recuperamos los viejos hábitos de desayuno, comida, merienda y cena y les enseñamos a disfrutar de la comida sentándonos con ellos a la mesa sin televisores y pantallas. La solución está dentro, no fuera.

El consumo de los habitualmente (y equívocamente) denominados suplementos nutricionales está en alza, según reza en el informe de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas: El sector de los complementos alimenticios en España a examen(1), de 2024. A ello contribuye el desconocimiento de su reglamentación por gran parte de los consumidores y de los profesionales, su venta en las oficinas de farmacia sin receta médica, supermercados, tiendas de alimentación ecológica y hasta gimnasios, y, sin duda, las agresivas campañas de publicidad de sus empresas productoras y distribuidoras.

Es importante advertir sobre los peligros del uso no supervisado de complementos, ya que la falta de regulación en algunos de ellos y la venta sin receta pueden conducir a dosis inadecuadas, ineficacia o riesgo de sobredosis. Además, existe el riesgo de errores en formulaciones compuestas o en preparaciones con múltiples nutrientes.

En los últimos tiempos, hay que destacar el uso creciente de complementos alimenticios en niños/as y adolescentes y, en la mayoría de los casos, no son prescritos por profesionales sanitarios. Los complementos más utilizados en cada grupo de edad son multivitamínicos y minerales en los más pequeños, y proteínas y aminoácidos en los adolescentes.

En la alimentación infantil debemos primar la calidad frente a la cantidad. Un niño sano que se alimenta saludablemente recibe de la dieta todos los nutrientes que necesita para crecer y defenderse contra las enfermedades. Las necesidades nutricionales de los niños van cambiando a lo largo de la infancia. Los macronutrientes son los que consumimos en mayores cantidades como hidratos de carbono, proteínas y grasas. Es posible estar sobrealimentados y desnutridos.

Numerosos estudios resaltan la dieta mediterránea como una de las mejores pautas de alimentación para el desarrollo y la salud. Estos alimentos deben ser frescos y no deben ser ultraprocesados. Siempre que puedas elige alimentos orgánicos o biológicos frescos y de temporada, carne y productos lácteos de animales que han pastado libremente y huevos de gallinas libres.

Riesgos de los Complementos Alimenticios

“Cuando se les da un suplemento para aumentar el aporte calórico lo que hacen es ingerir menos cantidad de comida porque el preparado ha cubierto el cupo de nutrientes que el metabolismo necesita”, asegura Jesús García Pérez, presidente de la Sociedad Española de Pediatría Social (SEPS).

Un exceso de vitaminas puede saldarse, como mínimo, con un cuadro de diarreas y vómitos, y, a la larga, con problemas de obesidad. “Estos complementos tienen una fuerte carga de edulcorantes, incluidos los 'cola caos' para aumentar la energía, son bombas calóricas que pueden desencadenar en trastornos de alimentación”.

Cualquier sustancia en general, puede llegar a ser perjudicial en determinadas circunstancias. Por ejemplo, el agua, que es fuente de vida y goza de múltiples beneficios (nadie duda de ello), en un paciente con insuficiencia renal crónica puede ser perjudicial si se abusa de su ingesta.

Se debe tener en cuenta que los complementos pueden tener efectos nocivos, especialmente en dosis elevadas, y que, casi nunca, son necesarios para personas sanas con una dieta saludable.

Riesgos específicos asociados a ciertos complementos:

  • Vitamina A: Esencial para la visión, el crecimiento y la función inmune, pero la toxicidad puede causar problemas de piel, hepáticos, visuales y neurológicos.
  • Vitamina B6 (piridoxina): Interviene en la síntesis de anticuerpos, en el mantenimiento de la función neurológica normal y en la producción de hemoglobina, entre otras funciones. En dosis elevadas puede causar neuropatías sensoriales periféricas.
  • Vitamina D: Esencial para la salud y la formación ósea en edades tempranas, pero el exceso puede causar hipercalcemia y problemas renales.
  • Calcio: Importante para la salud ósea, pero el exceso puede causar problemas gastrointestinales y renales.
  • Hierro: Esencial para el transporte de oxígeno, pero el exceso puede causar problemas gastrointestinales.

Aunque no es lo habitual, algunos suplementos pueden aumentar el riesgo de hemorragia o, si se toman antes de una cirugía, pueden cambiar su respuesta a la anestesia.

Tipos de Complementos Alimenticios y sus Usos

Además de las consideraciones generales sobre la seguridad, se puede hacer una breve reseña de los diversos complementos específicos más empleados, destacando sus utilidades, los riesgos y las posibles indicaciones. Cabe recordar que un consumo superior a las cantidades necesarias para realizar cierta función no aporta mejoría ni aumenta la eficacia de dicha función.

A continuación, se resumen algunos de los complementos alimenticios más comunes y sus principales funciones:

Complemento Alimenticio Función Principal Posibles Beneficios Precauciones
Vitamina D Salud ósea y función inmune Prevención del raquitismo y la osteomalacia El exceso puede causar hipercalcemia y problemas renales
Hierro Transporte de oxígeno Prevenir la anemia por deficiencia de hierro El exceso puede causar problemas gastrointestinales
Calcio Salud ósea Esencial para la composición ósea El exceso puede causar problemas gastrointestinales y renales
Ácidos grasos poliinsaturados (Omega-3) Desarrollo del cerebro y la visión Mejora el desarrollo neurológico en bebés y niños pequeños Generalmente seguros, pero pueden interactuar con algunos medicamentos
Probióticos Salud intestinal Mejora la digestión y la función inmune Pueden causar molestias gastrointestinales en algunos individuos
Melatonina Regulación del ciclo sueño-vigilia Ayudar a conciliar el sueño No existe consenso sobre la indicación, la dosis, la duración del uso y los efectos a largo plazo

Nota: Siempre consulte a un profesional de la salud antes de comenzar cualquier suplementación.

Recomendaciones Finales

El tratamiento de las carencias nutricionales debe estar siempre supervisado por un médico especialista.

El documento “¿Qué necesito saber sobre los complementos alimenticios?” de la AESAN ofrece una visión general de la regulación de estos productos en España, así como de su empleo responsable.

La comercialización de estos productos está regulada, tal y como se ha citado, por el Real Decreto 1487/2009 y su posterior modificación, el Real Decreto 130/2018.

Tienen que contener información sobre la denominación legal de venta, la lista de ingredientes, la cantidad neta, la fecha de caducidad, las condiciones de conservación, la dosis recomendada, las advertencias de seguridad y la información de contacto de la empresa responsable.

Se recomienda a las personas consumidoras que sean críticas con la publicidad y que busquen información sobre los complementos en fuentes fiables, como, por ejemplo, organismos oficiales o centros de salud.

En caso de sospechar que un complemento ha causado un efecto adverso, se recomienda informar inmediatamente al profesional médico o farmacéutico, así como a la autoridad sanitaria de la comunidad autónoma correspondiente.

Antes de considerar un complemento alimenticio, recuerde:

  1. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta equilibrada.
  2. Consulte con un profesional de la salud antes de tomar cualquier complemento alimenticio.
  3. Informe a su médico:
    • De los complementos alimenticios que esté consumiendo. En particular, si usted padece alguna enfermedad subyacente.
    • Si usted está embarazada o en periodo de lactancia.
    • Si está considerando darle un complemento alimenticio a un niño.
    • De cualquier efecto perjudicial o reacción adversa que observe.
  4. No compre complementos alimenticios de fuentes desconocidas. Compre sus complementos alimenticios en canales de distribución de alimentos autorizados o en la farmacia.
  5. Recuerde que para reducir el sobrepeso y el exceso de grasa se recomienda reducir la ingesta de calorías con una dieta de alimentos adecuada y, al mismo tiempo, aumentar el gasto de energía mediante un adecuado nivel de actividad física. El consumo de cualquier complemento alimenticio sólo debe ser complementario o adicional.

Publicaciones populares: