Los bebés nacen con el sentido del tacto y del olfato muy desarrollados, pero ¿qué ocurre con la vista? El desarrollo visual de los más pequeños es una de las dudas más comunes: ¿qué ve mi bebé? Al contrario que los demás sentidos, la vista es muy inmadura al nacer, y durante los primeros meses se irá desarrollando.
Una de las preguntas que frecuentemente hacen los padres es: ¿Ve ya mi hijo? ¿Cuándo empezará a ver los colores? Tienen unas ganas impacientes de que les vean y les reconozcan. Es importante que los padres sepan que en este momento únicamente pueden apreciar objetos a una distancia de aproximadamente 25 cm, que justamente corresponde a la distancia que existe con la madre mientras le da el pecho o a la distancia de ponerse a un palmo de él.
Al nacer, los recién nacidos empiezan a experimentar la vista. Hasta este momento vivían dentro de la oscuridad de la barriga. Ve borroso, no enfoca y únicamente distingue sombras, luces y formas. Le molesta la luz intensa, sólo ve en escala de blancos, grises y negros.
El desarrollo visual del bebé se establece de una manera progresiva comenzando cuando todavía es un feto. Este desarrollo se inicia desde el momento en que se forman los ojos, allá por la novena semana del embarazo, hasta la formación de los párpados que le permite cerrarlos.
Cuando se produce el nacimiento del bebé, es normal que los bebés no vean bien o incluso no vean prácticamente nada. Por ello, no hay que preocuparse por esto, ya que los bebés recién nacidos necesitan un proceso de adaptación a la luz y de desarrollo visual. Al principio, los recién nacidos únicamente verán formas de gran tamaño, rostros y colores que brillen.
A lo largo del primer año de vida, la vista del bebé se va desarrollando a una gran velocidad. Cada mes que pasa, surgen nuevos eventos en la visión del bebé:
- 1 mes: adaptación a la luz.
- 2-4 meses: distinción de patrones de colores y seguir objetos en movimiento.
- 5-8 meses: desarrollo completo de la percepción de profundidad.
- 9-12 meses: cálculo de distancias de objetos a la perfección, permitiendo así su sujeción, agarre y movimiento.
5 ejercicios para ESTIMULAR A MI BEBÉ de 1 a 3 MESES
Veamos con más detalle las diferentes etapas:
La visión del recién nacido al primer mes
Las primeras semanas de vida los bebés no son capaces de enfocar imágenes y ven sin colores (en blanco y negro). Son muy sensibles a la luz brillante. Distinguen formas, movimientos y ven aquello que se encuentra a unos 20-30 cm (suficiente para ver el rostro de su madre). Sus ojos tampoco coordinan bien sus movimientos (bizquean o se desvían de forma intermitente).
Cuando el bebé nace es altamente sensible a la luz intensa. Al impactar la luz brillante contra la retina, las pupilas disminuyen de tamaño. Por tanto, durante el primer mes de vida del recién nacido se produce la adaptación a la luz. Conforme se vayan desarrollando los tejidos oculares sensibles a la luz, el recién nacido comenzará a poder ver patrones. Además, el bebé podrá focalizar los objetos y las personas que estén a su lado, pero su visión central continúa desarrollándose durante las primeras semanas. Sin embargo, al final del primer mes de vida, el bebé es capaz de enfocar la cara de las personas.
En el caso de los bebés prematuros que nacen antes de término, suelen tardar más tiempo y presentar una visión borrosa durante los primeros meses de vida. No obstante, el bebé irá mostrando un progreso con el paso de los meses.
Visión a los 2 meses
A partir del segundo-tercero mes, empiezan a ver algún color, por eso se sienten atraídos por los colores brillantes y luminosos. Siguen con la mirada a los padres y son capaces de fijar la vista durante unos segundos. Su campo visual se amplia.
Fija la mirada, enfoca con mayor claridad y discierne mejor los contornos (diferencia la intensidad de colores). Le permite diferenciar caras (observa expresiones, reconoce aquellas caras familiares) y es capaz de seguir con la mirada objetos cercanos (a 30-60 cm) en movimiento unos 90º.
A partir del primer mes de vida, el bebé comienza a ser capaz de percibir algunos colores o puntos de luz, aunque se dice que ve todo doble, ya que todavía no ha logrado la nitidez necesaria. Los dos meses de vida comienzan a ser determinantes para la visión del bebé puesto que adquiere la capacidad para distinguir patrones de colores, especialmente el blanco y el negro, así como colores más vivos como el rojo y el verde. Sin embargo, será necesario esperar más tiempo para que el bebé sea capaz de diferenciar otros colores y tonalidades a medida que se vaya desarrollando su percepción visual.
La visión de los bebés con 8-10 semanas sólo alcanza entre los 30 y los 60 centímetros de distancia.
Algunos bebés de 2 meses son capaces de seguir aquellos objetos que se encuentran en movimiento. De este modo, el bebé puede perseguirlos con su vista, ayudando a mejorar su coordinación visual. Además, los juguetes que suelen estar colgados en la cuna son útiles para ayudarle a fijar la vista.
Visión a los 3 meses
Coordina mejor sus ojos y enfoque, comienzan a distinguir entre colores más llamativos (sobre todo el rojo y el verde). Sigue con la mirada objetos en movimiento 180º. Empieza a mirarse las manitas e intenta coordinarlas para alcanzar aquello que tiene enfrente.
Visión a los 4 meses
A los 4 meses, aprenden a enfocar y sus ojos empiezan a coordinarse. Tienen ya la percepción de profundidad, y podrán ver los objetos y empezar a cogerlos con las manos más adelante. Hasta esta edad el bizqueo puede persistir. Empiezan a ver mejor los colores, especialmente el rojo.
Aumenta su agudeza visual, mejora el enfoque y sus ojos empiezan a trabajar conjuntamente (desarrolla la visión binocular), y con ello la percepción de profundidad (distingue objetos cercanos-lejanos). Empieza a ser capaz de fijar la mirada, alcanzar objetos y agarrarlos.
Visión a los 5-6 meses
Mejor capacidad de enfocar objetos lejanos y, con la percepción de profundidad desarrollada, ve el mundo 3 dimensiones. Buena visión de colores, aunque no del todo desarrollada. Distingue extraños de la familia y mejor precisión a la hora de coger los objetos que observa (coordinación mano-ojo desarrollada). Debe haber desaparecido el estrabismo.
Con 6 meses pueden mantener la mirada durante más tiempo. Han ampliado su campo visual a 180 grados y siguen los objetos horizontalmente y verticalmente.
Visión a partir de los 6 meses
Es capaz de distinguir una amplia gama de colores, de adelantarse a la trayectoria de objetos y se reconocen (y reaccionan) frente al espejo.
Con la percepción de profundidad será capaz de calcular distancias, y junto al desarrollo de la coordinación y fuerza, empezarán a desplazarse (a ponerse de pie, a gatear y caminar)
Visión a los 9-12 meses
Como hemos comentado anteriormente, el bebé ya tiene desarrollada su percepción de profundidad y a esta edad ya intentan ponerse o mantenerse se pie. Además, su cálculo de distancias ya está bastante avanzado, por lo que son capaces de agarrar objetos con ayuda de su dedo pulgar y su dedo índice.
Cabe destacar que la tonalidad de los ojos de los bebés a partir de los 9 meses de vida suele ser ya la definitiva. Pese a ello, algunos bebés sufren ligeras modificaciones con el paso del tiempo.
A los 9 meses se transforman en “Dora la Exploradora”. Tienen más habilidad en manipular los objetos, buscan con la mirada aquellos que han caído al suelo o que se esconden. Examinan todos los pequeños detalles y distinguen todos los colores.
La visión a los 12 meses
La visión del bebé casi ha madurado por completo, aunque se irá perfeccionando con el tiempo, alcanzando la mayoría de niños el desarrollo completo a los 3-4 años. A los 12 meses el color de ojos está prácticamente definido, aunque podrían haber ligeros cambios.
Estimular la visión del bebé
Como hemos podido ver a lo largo de este artículo, el sentido de la vista de un recién nacido se va desarrollando poco a poco con el paso de los meses. Por ello, estimular la visión del bebé es un trabajo de los padres para ayudar al pequeño en este proceso y que logre alcanzar su madurez visual.
Durante los tres primeros meses de vida aproximadamente, los bebés suelen percibir el contraste blanco y negro y en el segundo trimestre van añadiendo otros colores como el rojo y el azul. Por ello, es recomendable para utilizar objetos con colores vivos para que distinga los contrastes y también que éstos tengan diferentes volúmenes y formas. De este modo, se favorecerá el desarrollo visual del bebé.
Al principio, el bebé se adapta a la luz puesto que tiene una elevada sensibilidad a ella. Conforme se va desarrollando su retina, la cantidad de luz que le entra es mayor. A partir del segundo mes de vida, el bebé es capaz patrones de colores como, por ejemplo, el blanco y el negro. Además, el bebé puede seguir objetos en movimiento con su mirada y va desarrollando su capacidad de ver objetos en tres dimensiones, así como de calcular distancias con el paso de los meses.
Normalmente, la visión del bebé está completamente desarrollada cuando tiene un 1 año y se puede comparar con la de un adulto.
¿A qué edad comienzan los bebés a seguir objetos en movimiento con su mirada?
Normalmente, los bebés comienzan a perseguir los objetos con su mirada entre los 2 y los 4 meses de vida. Además, es posible estimular este acontecimiento es utilizando juguetes de colores brillantes y moverlos en diferentes direcciones.
¿Es normal que el recién nacido tenga estrabismo?
Puede ocurrir que en sus primeras semanas de vida el bebé presente los ojos no alineados y que uno actúe sin el consentimiento o la coordinación del otro. Este estrabismo en el bebé suele ser habitual hasta los cuatro primeros meses de vida y después se corrige. Además, en ocasiones, es más una sensación de los padres dadas las características de las facciones del bebé. Sin embargo, si este estrabismo persiste es conveniente solicitar el consejo de un especialista.
La visión en los seres humanos se desarrolla a partir de su nacimiento. El bebé, según va creciendo, comienza a desarrollar habilidades como la percepción visual y la integración entre visión y motricidad, entre otras. Al nacer, los niños tienen una agudeza visual casi nula (20/600) ya que los centros visuales en su cerebro aún no han madurado. Es a los 9 años, cuando el sistema visual del niño alcanza su madurez completa, pero entre los 2 y 3 meses se produce la evolución más importante. El recién nacido ve claramente a una distancia de 20-30 cm y tiene una percepción en blanco y negro, y las sombras en gris. En las primeras semanas de vida el bebé únicamente distingue lo claro de lo oscuro y levemente percibe las siluetas. Con un mes de vida el bebé es capaz de mirar los puntos luminosos a corta distancia (20 cm). Es a partir de esta edad cuando comienzan a seguir objetos en movimiento con sus ojos, lo hacen moviendo también la cabeza. A los cuatro meses los bebés ya tienen un percepción de los colores, son capaces de diferenciar el rojo, el azul, el amarillo y el verde. En este momento ya aprenden a mover los ojos de manera independiente de su cabeza.
Con seis meses ya son capaces de coger con sus manos objetos como el biberón, el chupete o sus juguetes. Los bebés ya son capaces de llevar a la boca el biberón, ya que coordinan su visión con el movimiento de sus manos. También consiguen fusionar las dos imágenes retinianas de un objeto, para lograr una visión binocular única y en tres dimensiones. A los seis meses la agudeza visual de los bebés es del 100%. Gracias a ello es posible distinguir objetos y personas, así como seguir sus movimientos, aunque sean rápidos. Con un año también han conseguido desarrollar destrezas perceptivas como memoria visual y discriminación visual, que le ayudan a comprender el espacio. Coge los objetos y los tira al suelo para ver qué sucede con ellos.
Al mes de nacer, tu bebé empieza a dirigir su mirada hacia objetos cercanos a él, sobre todo objetos brillantes.
Alcanzar, reconocer y recordar. En esta etapa la capacidad del bebé para ver cuán lejos está de un objeto (lo que se denomina percepción de profundidad) se ha desarrollado mucho. Ya comienzan a trabajar los dos ojos a la vez (etapa binocular), es decir los dos ojos se alinean y empiezan a mirar simultáneamente el mismo objeto. Debido a la binocularidad empieza a ver el mundo en tres dimensiones y lógicamente mejoran en su destreza para alcanzar objetos tanto cercanos como lejanos. También tienen una buena visión del color en este momento, aunque no tan desarrollada como la de un adulto.
En esta etapa, el bebé puede reconocer a su padre o madre en una habitación y sonreírle, y puede ver objetos situados afuera cuando mira a través de una ventana.
La visión de un bebé es una de las puertas hacia el aprendizaje, por eso es muy importante para el sano desarrollo y aprendizaje del niño. Si observas alguna anomalía o dificultad en tu hijo, no dudes en llevarlo al pediatra tan pronto como sea posible.
¿Cómo se desarrolla la vista de un bebé y cuáles son las alteraciones de la vista más frecuentes en esta etapa de la vida?
La visión del ser humano no está completamente desarrollada al nacer. En los primeros meses de vida, el sistema visual tiene un crecimiento acelerado hasta que alcanza su desarrollo completo a los 7-8 años de vida.
Etapas clave del desarrollo visual en el primer año:
- Recién nacido: distingue entre luz y oscuridad, reacciona cerrando los ojos ante una luz intensa.
- 1-2 meses: establece contacto con su madre. Reconoce expresiones faciales. Comienza a seguir objetos brillantes con la mirada. Gira la cabeza hacia la luz.
- 3-4 meses: percibe los colores. Desaparecen los movimientos oculares involuntarios. Aparece la visión binocular (capacidad de ver en 3D).
- 5-6 meses: coordina ojos y manos.
- 7-9 meses: toca su imagen en el espejo. Se asoma para ver objetos ocultos, mostrando curiosidad visual.
- Hacia el año: es capaz de coger objetos que se caen y toca objetos con los dedos. Los reconoce y juega con ellos.
Problemas de visión frecuentes
- Epífora: es el lagrimeo excesivo del ojo. La causa más frecuente es la obstrucción del drenaje de la lágrima. Casi siempre se soluciona en los primeros meses de vida. Al principio se recomiendan masajes del saco lagrimal. Pero si persiste, debe ser evaluado por un especialista.
- Ojo rojo: es una causa muy frecuente de consulta. La mayor parte la causan los diferentes tipos de conjuntivitis.
- Traumatismos: a veces, los recién nacidos tienen pequeñas hemorragias subconjuntivales. También pueden verse tras esfuerzos, como la tos.
- Leucocoria: es el reflejo pupilar blanco. Se puede deber a muchas causas como las que siguen. La pupila es blanca o no presenta el reflejo rojo cuando se ilumina el ojo con una linterna en una habitación a oscuras.
- La catarata es la opacidad del cristalino en uno o ambos ojos. Es más común en bebés con bajo peso al nacer.
- La retinopatía del prematuro es una patología del ojo que puede afectar a los bebés más prematuros extremos.
- El retinoblastoma es un tumor en el ojo. Puede ser hereditario.
- Estrabismo: es el mal alineamiento de los ojos. En los menores de 6 meses puede ser normal que a veces “tuerza” los ojos hacia dentro. El tratamiento puede incluir gafas, parches o incluso cirugía.
Señales de alarma: ¿cómo saber si un bebé no ve bien?
- Fotofobia intensa (le molesta mucho la luz).
- Pupila blanca, opaca o de forma irregular.
- Movimientos involuntarios de vaivén o movimientos oculares erráticos.
- No responde a la cara y a objetos familiares.
- El niño no es capaz de mirar fijamente a las luces brillantes.
- Se frota los ojos con insistencia o muestra incomodidad visual.
En los primeros meses de vida los bebés se guían principalmente por otros sentidos como el olfato y el oído. Son capaces de reconocer el olor y la voz de sus progenitores. En cambio, la visión es muy reducida. No son capaces de enfocar las imágenes. Lo ven todo en blanco y negro y muy desenfocado. Esto se debe a que al nacer el sistema visual aún está en una etapa de desarrollo. A partir de los 2 meses el bebé empieza a desarrollar la retina central, lo que le permite fijar mejor la vista. También empieza a ver sus manos e intenta coordinarlas para alcanzar aquello que tiene enfrente. En este periodo se produce una mejora notable de la visión. Coordina mucho mejor los ojos y el enfoque. Aumenta también su percepción de profundidad. La calidad visual aumenta además por el hecho de que empiezan a aparecer los primeros colores. El bebé ha pasado de una visión casi al 100% en blanco y negro a discernir los colores más llamativos. Por eso es importante que los juguetes sean de colores vivos. Los ojos comienzan a trabajar juntos y las imágenes ya se funden en la retina en una sola. Como consecuencia, los objetos dejan de verse tan borrosos. Son capaces de mantener la mirada fija con mayor facilidad. La puntería mejora y ya son capaces de golpear los objetos cercanos. Mejora la visión central.
Ya es capaz de distinguir una amplia gama de colores e incluso es capaz de adelantarse a la trayectoria de los objetos. Por esta razón empezamos a notar que se excita al vernos entrar a la habitación, porque ya sabe que iremos hacia él. La combinación entre la adquisición de más fuerza muscular y un aumento en la seguridad, debido a la mejora de la visión, hace que ya se atrevan a desplazarse por sí solos.
Al cumplir el primer año la visión del niño ya ha madurado casi por completo. La siguiente imagen es muy reveladora. Gracias a ella podemos hacernos una idea de como va evolucionando la visión de un niño desde los primeros meses de vida hasta que cumple su primer año.
A partir de los 18 meses aproximadamente, los niños ya pueden realizarse las primeras revisiones oftalmológicas.
¿Cuáles Son las Fases del Proceso de la Visión?
El desarrollo de la vista en los bebés pasa por varias fases cruciales que aseguran que el niño pueda ver el mundo con claridad y detalle a medida que crece:
Fase 1: Sensibilidad a la Luz (Nacimiento a 2 Meses)
Al nacer, la visión es borrosa y los bebés son muy sensibles a la luz. Es común ver que cierran los ojos ante la luz intensa. Durante esta fase, la vista se centra en objetos cercanos, ya que la visión a larga distancia aún no está desarrollada.
Fase 2: Reconocimiento de Formas y Colores (2 a 4 Meses)
En este periodo, los bebés empiezan a ver colores básicos y a distinguir formas grandes. Sus ojos comienzan a moverse de forma más coordinada y empiezan a seguir objetos en movimiento, lo que indica que el cerebro está procesando la información visual.
Fase 3: Profundización de la Visión (5 a 8 Meses)
Los bebés empiezan a ver con mayor detalle y profundidad. Comienzan a utilizar la percepción de profundidad para juzgar la distancia de los objetos, lo que es fundamental para la coordinación motora.
Fase 4: Visión Completa y Maduración (9 Meses en Adelante)
A partir de los 9 meses, la visión se asemeja a la de un adulto en términos de agudeza y detalle. El desarrollo visual continúa refinándose durante los primeros años, pero a esta edad, la mayoría de los niños ya tienen una capacidad visual avanzada.
Si tienes dudas sobre el desarrollo visual de tu hijo, visitar una óptica optometrista puede ser una excelente opción para recibir asesoramiento profesional.
Consejos para Ayudar al Proceso de Evolución de la Vista en Bebés
Aunque el desarrollo visual es un proceso natural, hay varias formas en las que los padres pueden apoyar y estimular este desarrollo para asegurar que el bebé esté en el buen camino:
- Usar juguetes de colores vivos y de alto contraste: Durante los primeros meses, los colores en blanco y negro, o en alto contraste, pueden captar mejor la atención del bebé y estimular su vista.
- Asegurar un entorno seguro y visualmente interesante: Colocar juguetes colgantes que se muevan suavemente sobre la cuna o el área de juegos fomenta la coordinación visual.
- Mantener contacto visual y hablar al bebé: Mirar al bebé a los ojos mientras le hablas ayuda a fortalecer el vínculo afectivo y estimula la atención visual.
- Jugar con luces suaves: La luz natural es ideal para el desarrollo visual, pero también se pueden usar lámparas suaves para crear sombras y contrastes en el entorno del bebé.
- Fomentar la exploración visual al aire libre: La exposición a entornos naturales con distintos colores y formas ayuda a desarrollar la percepción visual.
Importancia de las Revisiones Visuales Tempranas
Las revisiones visuales tempranas permiten identificar cualquier problema en las primeras etapas del desarrollo. La mayoría de los profesionales recomiendan realizar una primera revisión visual alrededor de los seis meses de edad para asegurarse de que no haya signos de problemas oculares. Visitar a un optometrista infantil es clave para la detección precoz de cualquier anomalía visual y para asegurar un tratamiento adecuado.
Entre los cuatro y los siete meses, los sentidos del bebé -sobre todo la vista y el oído- cobran un papel clave en su desarrollo. Desde que nacen, los bebés ya pueden distinguir formas, aunque son en cierto modo «miopes». A los bebés también les encanta escuchar el sonido de la voz de sus padres.
Entre los cuatro y los siete meses, la vista del bebé experimenta grandes avances. El bebé observa un objeto y trata de alcanzarlo, lo suelta y vuelve a cogerlo una y otra vez.
Al igual que ocurre con la vista, el buen funcionamiento del oído es esencial para el desarrollo motor, cognitivo y emocional del bebé. Desde los primeros meses, el bebé muestra especial interés por el sonido de la voz de sus padres. A menudo reacciona con sonrisas, movimientos o balbuceos cuando escucha voces conocidas o canciones que le resultan familiares. A partir del cuarto mes, el bebé comienza a mover la cabeza o el tronco hacia la fuente del sonido. Puede girarse si oye un ruido detrás de él o seguir una voz que se desplaza a su alrededor. Hacia los cinco meses, el bebé empieza a producir sonidos por sí mismo. Sujeta un sonajero, lo agita para escuchar el ruido o golpea los juguetes contra el suelo o entre sí. Entre los seis y siete meses, el bebé afina su percepción del lenguaje. Empieza a reconocer su nombre y a girarse cuando lo escucha. Si, cumplidos los siete meses, el bebé no reacciona ante sonidos, no muestra interés por las voces o no intenta localizar la fuente de un ruido, conviene consultar al pediatra.
| Edad | Hitos Visuales |
|---|---|
| Recién Nacido | Distingue luz y oscuridad, sensible a la luz intensa. |
| 1-2 Meses | Reconoce expresiones faciales, sigue objetos brillantes. |
| 3-4 Meses | Percibe colores, aparece la visión binocular (3D). |
| 5-6 Meses | Coordina ojos y manos. |
| 7-9 Meses | Muestra curiosidad visual, reconoce su imagen en el espejo. |
| Hacia el Año | Coge y reconoce objetos, juega con ellos. |
