¿Cómo ve un bebé de 1 mes? Desarrollo y evolución de la visión

¡Enhorabuena! Acaba de tener un bebé. El nacimiento probablemente ha alterado el mundo de su bebé al igual que ha cambiado el suyo, y puede que tarde unos minutos en abrir los ojos. Los bebés ven el mundo de una forma totalmente diferente a como lo vemos los adultos y esta diferencia empieza en su visión.

En algún momento, después de contar innumerables veces los dedos de tu recién nacido y mirarlo con todo el amor del mundo, te preguntarás cosas sobre su desarrollo visual. ¿Cuándo empiezan a ver los bebés? ¿Qué ven? ¿Pueden verte a ti y al resto del mundo que los rodea? Sigue leyendo para saber más la respuesta a estas preguntas y descubre cómo cambiará la visión de tu hijo en los próximos meses.

Una vez que lo hacen, los médicos y las enfermeras comprobarán que no presenta ningún problema ocular congénito, además de las demás revisiones rutinarias que realizan tras el parto.

5 ejercicios para ESTIMULAR A MI BEBÉ el primer mes

La visión del recién nacido

La visión de un recién nacido es muy diferente a la de un adulto o la de un niño pequeño. Su bebé recién nacido todavía no puede ver colores, solo tonos de gris. Además, su visión es borrosa, con una agudeza visual de aproximadamente 20/400, y no puede enfocar objetos que se encuentren a más de 20-30 cm de distancia. Al nacer, el tamaño del ojo del recién nacido es tres cuartas partes más pequeño que el del ojo de un adulto.

Los recién nacidos pueden abrir los ojos y ver nada más dar a luz. Sin embargo, su vista es mala y no pueden enfocar bien, especialmente si algo está a más de 30 cm de distancia. Entonces, ¿qué ven? Al principio, es posible que no puedan mirarte ni concentrarse en tu cara, aunque sí percibir la luz y las formas. También detectan el movimiento.

Al principio, los recién nacidos únicamente verán formas de gran tamaño, rostros y colores que brillen.

Es probable que esto suceda en un entorno con poca luz, ya que sus ojos son muy sensibles después de salir del útero. Además, notarás que se desvían o incluso bizquean. Es algo normal; dejará de pasar en torno a los dos o tres meses, cuando los músculos de los ojos se vuelvan más fuertes.

Los bebés prematuros suelen tener patrones de desarrollo diferentes. Algunos nacen con los párpados cerrados o incluso fusionados, según el mes en que lleguen al mundo. Si es el caso de tu hijo, no tienes de qué preocuparte, ya que sus ojos se abrirán en poco tiempo.

Cuando hagas contacto piel con piel con tu recién nacido, colócalo frente a ti para que te vea bien.

Los recién nacidos prefieren mirar a sus padres, especialmente a los ojos, cuando están en brazos. Cuando tenga entre uno y tres meses, su alcance será mayor y se centrará en otras partes del rostro. Además, responderá mejor a las expresiones faciales donde utilices la boca, la mandíbula o las mejillas.

A los recién nacidos y los bebés les gusta mirarse en el espejo. Coloca uno específico para los más pequeños en su cuna, a la altura de los ojos, y observa cómo se examina a sí mismo.

Al nacer, el alcance visual de los bebés es limitado. Tu pequeño podrá concentrarse en algo que esté a un máximo de 30 cm, como tu cara cuando lo coges o la esquina de la cuna. En este rango, examinarán las cosas muy de cerca. Cualquier cosa que se encuentre más lejos será una forma borrosa, como en el caso de los adultos con miopía.

Los 30 cm que tu hijo alcanza a ver cuando nace es la distancia aproximada entre tu cara y sus ojos cuando lo coges o le das el pecho. Disfruta de estos momentos especiales de vínculo, ¡crecen muy rápido!

Alrededor de los tres meses, tu bebé te verá cuando estés al otro lado de la habitación, e incluso te sonreirá. También es posible que mire fijamente un objeto que se encuentra a unos metros de distancia (por ejemplo, un juguete). Cuando tu hijo tenga cuatro meses, la visión a distancia habrá progresado tanto que mirará por la ventana o mostrará interés por las cosas que hay en la pared. Por su parte, a los siete meses podrá ver cosas de lejos perfectamente.

A medida que las retinas de tu recién nacido se desarrollen (es decir, los tejidos sensibles a la luz que hay en los ojos), comenzará a ver y reconocer patrones, incluso en el primer mes de vida. Tal vez se sienta atraído por diseños simples en blanco y negro o con mucho contraste de color. Alrededor de los tres meses, podrá percibir si hay más de un objeto en una imagen.

Cuanto mayor sea el contraste de un patrón, más atractivo será para tu bebé. Seguramente, preferirá mirar patrones en blanco y negro, como cuadros y rayas (un mes) o espirales (tres meses).

Los recién nacidos ven principalmente en blanco y negro, pero no pasa mucho tiempo hasta que son capaces de distinguir entre un color y otro. Justo después del parto, los bebés son sensibles a la luz y no se dan cuenta de las diferencias de color, pero a las dos semanas sus pupilas se agrandan y perciben una gama más amplia de tonos oscuros y claros.

Cuando tu pequeño tenga un mes, podrá detectar el brillo y la intensidad de los colores. En los próximos meses comenzará a ver varios colores básicos, incluido el rojo. La visión del color se desarrollará por completo alrededor de los cuatro meses.

Sujeta tres juguetes idénticos de diferentes colores (azul, amarillo y rojo) frente a tu bebé. Puede que se sienta más atraído por el juguete rojo. ¿Por qué? Los expertos no están del todo seguros, pero podría deberse al color en sí o el brillo.

Al nacer, tu bebé no podrá concentrarse en las cosas ni seguir objetos en movimiento. No te preocupes, ya que estas habilidades se desarrollan con el tiempo.

Los bebés nacen con visión periférica, lo que implica que pueden ver objetos a su alrededor (es decir, a ambos lados de su campo visual). No obstante, enfocar de cerca un objeto específico es una capacidad que se desarrolla con el tiempo. Poco a poco aprenderán a concentrarse en el centro del campo visual. Al mes de edad, enfocarán brevemente objetos a una distancia de hasta 90 cm.

A los dos o tres meses, la capacidad de concentración de un bebé sigue desarrollándose de manera constante. Es posible que tu hijo bizquee, lo que se conoce como convergencia, para enfocar algo cercano (por ejemplo, sus manos). También desviará los ojos hacia afuera, lo que se conoce como divergencia, para enfocar objetos en la distancia.

Otra parte del desarrollo visual de tu peque es el seguimiento (es decir, la capacidad de mirar o seguir un objeto en movimiento con los ojos). Verás que es capaz de hacerlo a los tres o cuatro meses.

Al principio, tu recién nacido tendrá dificultades para ver un sonajero cuando lo sacudas frente a su cara. Sin embargo, en dos meses habrá mejorado la coordinación y la concentración en ambos ojos, que trabajarán juntos para seguir el juguete.

Muy pronto, podrá seguir objetos pequeños, como un trozo de hilo, y reaccionará más rápido ante ellos. De hecho, es probable que tu bebé te mire a los ojos llegado a este punto para saber qué estás mirando tú. Esto se conoce como atención compartida.

Una forma de ayudar a tu bebé a seguir objetos con la mirada es mover la cabeza de un lado a otro mientras te observa. También puedes mover un juguete u objeto llamativo hacia arriba y hacia abajo o de lado a lado frente a él.

Cuando tu bebé tenga alrededor de tres meses, es probable que use los brazos y las manos para golpear las cosas que tenga delante, aunque fallará la mayoría de las veces. Practicar la coordinación mano-ojo es muy divertido para él, y también para ti.

La percepción de profundidad comienza a desarrollarse en torno a los cinco meses, una vez que tu hijo aprenda a seguir objetos que se acercan o se alejan de él y construya una visión tridimensional del mundo.

Con el tiempo, a medida que sus habilidades motoras mejoren, también lo hará su precisión y capacidad de seguimiento.

Cuelga un móvil sobre la cuna de tu bebé o colócalo frente a su asiento para estimular la visión y fomentar el seguimiento. Quita el móvil cuando cumpla cinco meses, ya que puede cogerlo y tirar de él hacia abajo. De ser el caso, podría hacerse daño.

La vista en los bebés madura muy rápido, por lo que observarás muchos progresos a medida que pasen las semanas y los meses. Este desarrollo continuará a lo largo de los años. Un niño de entre tres y cinco años con visión normal verá con la misma claridad que un adulto típico, mientras que a los diez años el sistema visual estará completamente desarrollado.

Entre los primeros hitos que experimentará tu pequeño, se encuentran los siguientes:

  • Distingue entre colores como rojo, azul y amarillo, aunque siente preferencia por el rojo.
  • Le gustan los patrones y las formas complejas, por lo que te recomendamos enseñarle libros y cuentos populares para niños.
  • Sigue objetos que se mueven rápidamente con la mirada.

La vista de tu bebé progresa desde el momento en que nace y madura rápidamente a lo largo de los primeros cuatro meses de vida. A continuación, te mostramos la cronología típica que suelen seguir los niños:

  • Nada más nacer, tu hijo te mirará a los ojos, especialmente durante el contacto piel con piel y las tomas.
  • Al cumplir 1 mes, verá toda tu cara.
  • A los dos o tres meses, mejorará su capacidad de concentración.
  • A los tres meses, disfrutará mirando patrones en blanco y negro.
  • A los tres o cuatro meses, seguirá objetos con la mirada y se fijará en las cosas que miras tú.
  • A los cuatro meses, podrá distinguir colores y tonos que son similares.
  • Después de los cuatro meses, verá muy bien a lo lejos (nada que ver con los 30 cm que alcanzaba cuando nació).

La visión de los bebés no cambia mucho cuando cumplen un mes. De hecho, todavía no alcanzan a ver mucho más allá de 30 cm.

El desarrollo visual del bebé se establece de una manera progresiva comenzando cuando todavía es un feto. Este desarrollo se inicia desde el momento en que se forman los ojos, allá por la novena semana del embarazo, hasta la formación de los párpados que le permite cerrarlos.

Cuando se produce el nacimiento del bebé, es normal que los bebés no vean bien o incluso no vean prácticamente nada. Por ello, no hay que preocuparse por esto, ya que los bebés recién nacidos necesitan un proceso de adaptación a la luz y de desarrollo visual.

Poco a poco el bebé comenzará a percibir distintos estímulos que harán que actúe la parte del cerebro correspondiente a la vista.

En un principio, dichos estímulos suelen ser sombras. Inmediatamente después, una de las primeras cosas que el bebé es capaz de percibir es el rostro de la madre, aunque nunca a una distancia mayor de 20 centímetros.

Etapas de la visión del bebé

A lo largo del primer año de vida, la vista del bebé se va desarrollando a una gran velocidad. Cada mes que pasa, surgen nuevos eventos en la visión del bebé:

  1. 1 mes: adaptación a la luz.
  2. 2-4 meses: distinción de patrones de colores y seguir objetos en movimiento.
  3. 5-8 meses: desarrollo completo de la precepción de profundidad.
  4. 9-12 meses: cálculo de distancias de objetos a la perfección, permitiendo así su sujeción, agarre y movimiento.

Conforme se vayan desarrollando los tejidos oculares sensibles a la luz, el recién nacido comenzará a poder ver patrones. Además, el bebé podrá focalizar los objetos y las personas que estén a su lado, pero su visión central continúa desarrollándose durante las primeras semanas. Sin embargo, al final del primer mes de vida, el bebé es capaz de enfocar la cara de las personas.

En el caso de los bebés prematuros que nacen antes de término, suelen tardar más tiempo y presentar una visión borrosa durante los primeros meses de vida. No obstante, el bebé irá mostrando un progreso con el paso de los meses.

A partir del primer mes de vida, el bebé comienza a ser capaz de percibir algunos colores o puntos de luz, aunque se dice que ve todo doble, ya que todavía no ha logrado la nitidez necesaria.

Los dos meses de vida comienzan a ser determinantes para la visión del bebé puesto que adquiere la capacidad para distinguir patrones de colores, especialmente el blanco y el negro, así como colores más vivos como el rojo y el verde. Sin embargo, será necesario esperar más tiempo para que el bebé sea capaz de diferenciar otros colores y tonalidades a medida que se vaya desarrollando su percepción visual.

Algunos bebés de 2 meses son capaces de seguir aquellos objetos que se encuentran en movimiento. De este modo, el bebé puede perseguirlos con su vista, ayudando a mejorar su coordinación visual. Además, los juguetes que suelen estar colgados en la cuna son útiles para ayudarle a fijar la vista.

A partir del quinto mes de vida, el bebé será capaz de diferenciar tonos y colores similares, así como de conseguir ver objetos y personas a una distancia superior. Otros eventos que tienen lugar en este momento es que el bebé será capaz de reconocer y recordar. También se produce el desarrollo completo de la precepción de profundidad, es decir, de ver las cosas en tres dimensiones y de valorar las distancias para diferenciar entre lejos y cerca.

Como hemos comentado anteriormente, el bebé ya tiene desarrollada su precepción de profundidad y a esta edad ya intentan ponerse o mantenerse se pie. Además, su cálculo de distancias ya está bastante avanzado, por lo que son capaces de agarrar objetos con ayuda de su dedo pulgar y su dedo índice.

Cabe destacar que la tonalidad de los ojos de los bebés a partir de los 9 meses de vida suele ser ya la definitiva. Pese a ello, algunos bebés sufren ligeras modificaciones con el paso del tiempo.

Estimular la visión del bebé

Como hemos podido ver a lo largo de este artículo, el sentido de la vista de un recién nacido se va desarrollando poco a poco con el paso de los meses. Por ello, estimular la visión del bebé es un trabajo de los padres para ayudar al pequeño en este proceso y que logre alcanzar su madurez visual.

Durante los tres primeros meses de vida aproximadamente, los bebés suelen percibir el contraste blanco y negro y en el segundo trimestre van añadiendo otros colores como el rojo y el azul.

Por ello, es recomendable para utilizar objetos con colores vivos para que distinga los contrastes y también que éstos tengan diferentes volúmenes y formas. De este modo, se favorecerá el desarrollo visual del bebé. Al principio, el bebé se adapta a la luz puesto que tiene una elevada sensibilidad a ella. Conforme se va desarrollando su retina, la cantidad de luz que le entra es mayor.

A partir del segundo mes de vida, el bebé es capaz patrones de colores como, por ejemplo, el blanco y el negro. Además, el bebé puede seguir objetos en movimiento con su mirada y va desarrollando su capacidad de ver objetos en tres dimensiones, así como de calcular distancias con el paso de los meses.

Normalmente, la visión del bebé está completamente desarrollada cuando tiene un 1 año y se puede comparar con la de un adulto.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad comienzan los bebés a seguir objetos en movimiento con su mirada? Normalmente, los bebés comienzan a perseguir los objetos con su mirada entre los 2 y los 4 meses de vida. Además, es posible estimular este acontecimiento es utilizando juguetes de colores brillantes y moverlos en diferentes direcciones.

¿Es normal que el recién nacido tenga estrabismo? Puede ocurrir que en sus primeras semanas de vida el bebé presente los ojos no alineados y que uno actúe sin el consentimiento o la coordinación del otro. Este estrabismo en el bebé suele ser habitual hasta los cuatro primeros meses de vida y después se corrige.

Además, en ocasiones, es más una sensación de los padres dadas las características de las facciones del bebé. Sin embargo, si este estrabismo persiste es conveniente solicitar el consejo de un especialista.

Al contrario a los demás sentidos, es muy inmaduro a su nacimiento, y durante los primeros meses se irá desarrollando:

  • Las primeras semanas de vida los bebés no son capaces de enfocar imágenes y ven sin colores (en blanco y negro).
  • Son muy sensibles a la luz brillante.
  • Distinguen formas, movimientos y ven aquello que se encuentra a unos 20-30 cm (suficiente para ver el rostro de su madre).
  • Sus ojos tampoco coordinan bien sus movimientos (bizquean o se desvían de forma intermitente).

Con un mes de vida el bebé es capaz de mirar los puntos luminosos a corta distancia (20 cm). Es a partir de esta edad cuando comienzan a seguir objetos en movimiento con sus ojos, lo hacen moviendo también la cabeza.

Al nacer, los niños tienen una agudeza visual casi nula (20/600) ya que los centros visuales en su cerebro aún no han madurado. Es a los 9 años, cuando el sistema visual del niño alcanza su madurez completa, pero entre los 2 y 3 meses se produce la evolución más importante.

El recién nacido ve claramente a una distancia de 20-30 cm y tiene una percepción en blanco y negro, y las sombras en gris. En las primeras semanas de vida el bebé únicamente distingue lo claro de lo oscuro y levemente percibe las siluetas.

Evolución de la visión del niño durante el primer año de vida.

Es a partir de los 18 meses aproximadamente, los niños ya pueden realizarse las primeras revisiones oftalmológicas.

Desarrollo de la visión del bebé.

Si su bebé nació de manera prematura, las etapas de desarrollo visual establecidas a continuación deben considerarse desde la fecha en la que salga de cuentas, no desde la fecha en la que el bebé nació realmente.

Al nacer, un bebé es muy sensible a la luz intensa. Por ese motivo, puede que observe lo pequeñas que parecen sus pupilas, que limitan la cantidad de luz que entra por los ojos. Un recién nacido puede ver algo situado a su lado con la visión periférica (lateral), pero su visión central sigue en desarrollo.

En un par de semanas, a medida que la retina se va desarrollando, las pupilas del bebé se hacen más amplias y pueden ver rangos de oscuridad y claridad, así como patrones. Las formas grandes y los colores brillantes pueden empezar a atraer su atención, y los bebés pueden empezar a focalizar objetos situados frente a ellos.

Tabla de desarrollo de la visión infantil.

Con un mes de edad, el bebé puede empezar a enfocar brevemente su cara, pero puede que siga prefiriendo objetos de color brillante situados a hasta casi un metro.

Durante los primeros dos meses, los ojos de los bebés no funcionan muy bien juntos. Puede que observe que parecen estar cruzados o que se van hacia los lados. En la mayoría de casos, es algo normal que se corregirá por sí solo. Sin embargo, si uno de los ojos de su bebé parece desviarse constantemente hacia la nariz o hacia fuera (estrabismo), consulte con el oftalmopediatra.

A partir de los dos meses, normalmente los bebés son capaces de seguir un objeto en movimiento con la mirada, y su coordinación visual mejora. De hecho, alrededor de los tres meses de edad, es posible que el bebé tenga la suficiente coordinación ocular y de brazos como para golpear un objeto en movimiento cercano.

A los tres meses, los ojos del bebé deberían funcionar bien juntos y enfocar y seguir objetos. Si eso no sucede, consulte con el oftalmopediatra.

Alrededor de los cinco meses, la capacidad del bebé de determinar a qué distancia se encuentran los objetos (conocida como percepción de la profundidad) se ha desarrollado mejor. Ven el mundo en tres dimensiones de manera más completa, y es algo que resulta evidente a medida que aprenden a alcanzar objetos que se encuentran lejos y cerca.

También alcanzan una buena visión en colores a esta edad, aunque no tan desarrollada como la de un adulto. En este punto, un bebé puede reconocer a su progenitor desde la otra punta de una habitación y sonreírle, así como también distinguir objetos del exterior a través de una ventana. También pueden recordar de qué objeto se trata incluso aunque solo vean una parte de él.

En general, los bebés empiezan a gatear alrededor de los ocho meses, lo que mejora la coordinación entre sus ojos y sus manos todavía más.

Sobre los nueve meses de edad, los bebés pueden calcular las distancias bastante bien. Es cuando empiezan a intentar levantarse para mantenerse de pie. Alrededor de los diez meses, los bebés pueden calcular y apreciar las distancias lo suficientemente bien como para agarrar algo entre su pulgar y su dedo índice.

A los nueve meses, el color de los ojos del bebé suele alcanzar su tonalidad definitiva, aunque no es infrecuente apreciar algunos cambios sutiles más tarde. Al cumplir el año, la mayoría de bebés gatean y empiezan a intentar caminar.

¿Cómo puedo asegurarme de que el desarrollo visual de mi bebé es el correcto?

Los problemas oculares o visuales pueden retrasar el desarrollo de un bebé. Por ese motivo, es importante detectarlos cuanto antes para proporcionarles la ayuda que necesiten para crecer y aprender correctamente.

Para garantizar que el desarrollo visual del bebé es el correcto, pueden seguirse los siguientes consejos:

  • Observe y detecte cualquier síntoma que indique un problema visual u ocular. Algunos de estos síntomas pueden incluir la desviación hacia fuera o hacia dentro de los ojos o retrasos significantes en el seguimiento de objetos en movimiento. En caso de detectarlos, acuda al oftalmopediatra.
  • Asegúrese de que su bebé pasa los controles oftalmológicos y pediátricos necesarios para detectar precozmente cualquier anomalía.
  • Consulte con su pediatra las actividades para mejorar el desarrollo visual que se pueden realizar según la edad.

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