Para la mayor parte de las mujeres, el embarazo es un momento especial, en el que no podemos evitar sentirnos rebosantes de felicidad y alegría. Pero como todo en la vida, el embarazo también supone ciertas incomodidades. Debido a los cambios hormonales que se producen, tus emociones se van a ver “revolucionadas”, y a medida que la gestación avanza, tus periodos de sueño también se van a ver alterados. Es en este momento cuando aparece “en escena” el cojín nido, la almohada de embarazo o cojín de embarazo que te ayudará a encontrar una postura cómoda para poder dormir.
El cojín de lactancia resulta una herramienta muy útil para las mamás, desde antes del nacimiento hasta que el bebé toma pecho o biberón. Se ha convertido en un imprescindible para los papás y mamás, no solo en el momento de dar el pecho o el biberón a los peques, sino que también para la hora de dormir, pero ¿sabes cómo utilizar el cojín de lactancia?
Beneficios del cojín maternal durante el embarazo
Una almohada de embarazo o cojín de embarazo, no sólo permite dormir a las mujeres embarazadas sino que además ayuda a combatir los dolores de espalda o caderas. El último trimestre será quizá el más complicado para dormir y poder descansar. Esta posición, y preferiblemente sobre el lado izquierdo, ayuda a que la sangre y los nutrientes fluyan hasta el bebé.
Son muchos los beneficios de dormir con un cojín nido durante el embarazo. Pero debes saber que también puedes dar uso al cojín nido durante el embarazo. Para toda mujer que se encuentra en la recta final del embarazo, poder conciliar el sueño y conseguir dormir toda la noche se convierte en un auténtico desafío.
Verás que son numerosos los beneficios del cojín de lactancia para embarazadas. Si compras el cojín previamente al momento del parto, puedes usarlo para dormir más cómodamente.
Cómo usar el cojín de embarazo para dormir
¿Sabes cómo usar el cojín embarazo? Para conseguir una posición cómoda y que promueva el sueño reparador, deberás colocarte de lado con la almohada entre las rodillas y apoyando la pierna superior. De este modo se elimina la presión existente en la zona del vientre y de la espalda.
Existen varias formas diferentes de cómo poner el cojín de lactancia para dormir y, así, las embarazadas puedan encontrar la postura más cómoda. Algunos expertos pediátricos explican que este cojín es de gran utilidad en el momento del embarazo para encontrar una posición adecuada y a la hora de la lactancia para ayudarnos a estar cómodos.
A medida que se acumulan semanas de gestación y el bebé va creciendo en el vientre, las embarazadas encuentran dificultades a la hora de descansar y dormir. Se suceden las ganas de ir al baño, hay más sudoración y la barriga comienza a incomodar. Dormir con un cojín de lactancia puede ser un bálsamo ante esas molestias. Estas almohadas se caracterizan por su facilidad de adaptación al cuerpo y por su textura agradable.
Posturas recomendadas
- De lado con apoyo en el vientre: Esta posición es sencilla, solo hay que acostarse de lado y que la tripa se apoye sobre el colchón. El cojín va situado entre las piernas y la madre debe dormir de lado. La sensación de relax y bienestar al usar el cojín es mucho mayor que sin él.
- Apoyo en la zona dorsal: Por su tamaño y adaptabilidad, los cojines de lactancia pueden situarse bajo la cabeza, apoyando los hombros y también los brazos sobre este elemento de descanso. En esta posición, las embarazadas reducen el nivel de presión en la zona dorsal, sobre todo en la parte más alta de la espalda.
- Elevación de piernas: Un truco para hacer frente a ellas es colocar el cojín de lactancia bajo los gemelos. El resultado es una elevación de las extremidades inferiores, lo que lleva a una mayor fluidez en la circulación y una mayor sensación de descanso en el tren inferior.
Antes de usar el cojín de embarazo, asegúrate de que estás en una posición cómoda y relajada. Si tienes dolor de espalda o molestias en las caderas o en la zona lumbar, puedes colocar tus piernas encima del cojín de embarazo para reducir la presión en estas áreas.
Tipos de cojines maternales para el embarazo
Actualmente encontramos distintos modelos de almohadas para embarazadas en el mercado:
- Almohadas de maternidad: Se trata de dos almohadas unidas mediante un velcro.
- Cuña de embarazo: Este tipo de almohada para embarazadas tiene, tal y como su nombre indica, forma de cuña. Suelen fabricarse con espuma y su objetivo es ofrecer una postura más cómoda a la mujer.
- Almohadas en forma de C o de cuerpo completo: De tamaño XXL (suelen medir alrededor de metro y medio de largo), las almohadas de cuerpo entero son las preferidas por las gestantes. Están diseñadas para dormir de costado y garantizar apoyo en puntos clave como espalda, vientre, caderas y piernas.
- Almohadas tubulares: Están formadas por un tubo al que la embarazada puede abrazarse apoyando la barriga en él.
Los cojines de lactancia suelen tener forma tubular o de herradura, pero hay otros modelos interesantes, por ejemplo, en forma de cuña para colocarlo bajo las piernas o la espalda.
Ajuste: La almohada de maternidad tiene que ajustarse en las zonas más vulnerables del cuerpo al acostarse.
El cojín de lactancia: un aliado para la alimentación del bebé
La almohada de lactancia o cojín de lactancia es un accesorio utilizado para apoyar al bebé y colocarlo en la postura correcta en el momento del amamantamiento. Se ajusta en torno a la cintura de la madre y el bebé se coloca encima. Los hay de distintos tamaños y durezas, algunos también incorporan una parte más alta para que pueda servir de reposacabezas para el bebé.
Cómo escoger un cojín de lactancia
El cojín de lactancia es una herramienta imprescindible y versátil para las mamás que han decidido dar el pecho a su bebé.
El cojín de lactancia puede tener diferentes formas y longitudes, para que encuentres la que mejor se adapte a ti.
Una de las principales ventajas del cojín de lactancia es que evita que te inclines hacia adelante, lo que puede provocar dolor de espalda. Cuando no estés alimentando al bebé, utilízalo también para descansar la espalda o las piernas. Hay mamás a quienes les resulta muy cómodo abrazarlo debido a su forma, ya que puedes apoyar la cabeza en él y colocarlo entre las piernas.
También los hay con forma de herradura, pero son más utilizados como apoyo a la lactancia.
Cómo usar el cojín de lactancia
- Ajusta el cojín: Ajusta el cojín de lactancia para que se adapte a la forma de tu cuerpo. Colócalo alrededor de tu cintura con el extremo más grande hacia tu estómago y el extremo más pequeño hacia tu espalda.
- Coloca al bebé: Sostén al bebé en posición vertical y luego bájalo suavemente hacia el cojín de lactancia.
- Vigila la posición del bebé: Asegúrate de que el bebé esté alineado correctamente.
- Sostén al bebé: Sujeta al bebé con tu mano mientras lo alimentas para ayudarlo a mantener la posición adecuada.
Antes de empezar a amamantar, coloca el cojín de manera que tu espalda esté bien apoyada y el bebé a la altura del pecho para facilitar el agarre correcto o el manejo del biberón.
Coloca el cojín en tu cintura y sostiene al bebé con el brazo opuesto al pecho que está amamantando. Coloca el cojín de lactancia a un lado de tu cuerpo. Si has tenido una cesárea, esta posición te permite mantener la presión lejos del abdomen y ayuda a que el bebé se agarre correctamente al pecho.
Siéntate con el cojín sobre tus muslos. Coloca al bebé sentado sobre uno de tus muslos, con su espalda apoyada en tu brazo y su cabecita hacia el pecho.
El cojín puede servir como un espacio seguro y cómodo para que el bebé descanse mientras estás cerca.
Posturas de lactancia con cojín
Para que la lactancia se instaure sin complicaciones, lo primero que se ha de afianzar los primeros días tras el parto es el correcto enganche del bebé al pecho. Así podrá succionar adecuadamente y se evitará el riesgo de grietas en los pezones.
Gracias al cojín, el bebé conseguirá agarrarse al pecho más fácilmente y la lactancia se instaurará de modo fluido. Hay muchas formas posibles de colocarse para un correcto amamantamiento.
- Sentada o reclinada: Esta posición favorece que el bebé se agarre bien. Siéntate en una silla o un sofá con las plantas de los pies apoyadas en el suelo. Coloca la almohada de lactancia sobre tu regazo y apoya sobre él a tu bebé boca arriba, acercándolo a tus senos hasta que pueda agarrarse al pezón.
- Balón de rugby: En esta posición el bebé se coloca bajo el brazo de la madre del modo en que se agarra una pelota de rugby. Puedes estar sentada o semi-reclinada y en ambos casos podrás apoyar tu brazo y al bebé sobre el cojín. Esta postura ayuda a calmar a tu bebé si está nervioso.
- Tumbada: Es la posición ideal para alimentar al bebé por las noches. Túmbate de lado y coloca al bebé junto a ti de modo que pueda alcanzar el pecho. Una vez tumbada coloca el cojín en la espalda del peque para mantener su postura firme hacia tu tórax.
- A caballito: Cuando el bebé ya pueda sentarse solo, alrededor de los seis meses, podréis poner en práctica esta nueva postura. Siéntate apoyando tu espalda en el cojín de lactancia y coloca al pequeño a horcajadas sobre uno de tus muslos.
Tipos de cojines de lactancia
Los cojines de lactancia pueden variar en cuento a su forma, estampado y composición, estos rasgos diferenciadores les otorgan distintas cualidades para poder adaptarse de forma correcta a cada madre o bebé. Atendiendo a estos rasgos, podemos encontrar estos cojines con forma de herradura o de serpiente.
- Cojines de lactancia en forma de U o C: Aunque están pesados para alimentar al bebé, también se pueden usar para sentarle o acostarle. Existen diferentes tamaños y durezas. Se coloca la parte abierta sobre la cintura de la madre y se ajusta a su contorno.
- Cojines de lactancia en forma de serpiente: A diferencia del anterior, también es considerado como una almohada de embarazo gracias a su largura. Además, cuentan con un relleno blando para dotarlos de adaptabilidad.
¿Alargado o en herradura? Los cojines de lactancia son un artículo de puericultura muy útil no solo para amamantar al bebé, sino para facilitar la postura de la madre embarazada antes de que el pequeño nazca. Pueden diferenciarse por su forma y su densidad.
- Alargado: Su forma es completamente abierta, como un gran rulo, y suele tener un relleno más suave y ser de tamaño mayor.
- En forma de herradura: Su forma en semicírculo se adapta al contorno de la cintura de la madre y permite colocar al bebé encima. Los cojines en forma de herradura suelen ofrecer más variedad de opciones en cuanto a dureza y tamaño.
Materiales de relleno para cojines de lactancia
- Microperlas: Estas pequeñas bolitas suelen tener un tamaño de entre 3 y 5 milímetros, son inodoras y aptas para alérgicos. Su ventaja principal es su gran adaptabilidad y su bajo peso, además puedes lavarla en la secadora y utilizar la secadora.
- Fibra de poliéster: A pesar de que tiene la forma preestablecida, se adaptar al cuerpo y reparte la presión en función de la presión ejercida en una zona concreta.
- Semillas naturales: Suelen emplearse semillas de arroz o espelta limpiadas previamente y tratadas con calor. Tiene como ventaja su gran transpirabilidad y su agradable olor natural.
| Material de Relleno | Ventajas | Consideraciones |
|---|---|---|
| Microperlas | Gran adaptabilidad, bajo peso, lavable y apto para alérgicos. | - |
| Fibra de poliéster | Se adapta al cuerpo, reparte la presión. | - |
| Semillas naturales | Transpirable, olor natural agradable. | Requiere tratamiento previo de limpieza y calor. |
Consejos adicionales
- Firmeza: Debes elegir uno que sea lo suficientemente firme para sostener el cuerpo del bebé. De esta forma, cuando lo eleves hacia el pezón, tendrá una postura correcta para la succión.
- Comodidad: El cojín de lactancia te ayuda a prevenir malas posturas y a que tus músculos se tensen.
- Ideal para gemelos: Si has tenido mellizos o gemelos, con los cojines de lactancia podrás alimentar a ambos a la vez.
- Perfecto para recién nacidos prematuros: Los recién nacidos antes de los 9 meses suelen ser más pequeños.
Sea como sea, ¡no te preocupes! Este es el tipo de cojín más común y popular. Tiene forma de “U” y se coloca alrededor de la cintura de la mamá. Este tipo de cojín tiene forma de “C” o de “media luna”, y es más alargado que el de “U”. Este forma un círculo completo alrededor del cuerpo de la mamá, ofreciendo más soporte. Son versátiles y pueden adaptarse a diferentes etapas del crecimiento del bebé. Son cojines que puedes aprovechar desde el embarazo para dormir y descansar la barriga.
Todo es cuestión de gustos, y el cojín de lactancia no iba a ser menos. Por ejemplo, el tamaño. Elige uno que se adapte a tu cuerpo, al tamaño de tus pechos y la altura de tu torso. En cuanto al material, puedes elegir uno que sea suave, transpirable y con funda removible para poderlo lavar, ya que con el tiempo puede ensuciarse con leche, saliva a vómitos del bebé. Así podrás evitar los malos olores. Te aconsejamos que pruebes el cojín antes de comprarlo, para que no te resulte ni demasiado duro ni muy blando.
No dudes en probar diferentes tipos y no te precipites comprando si no estás segura de que te vaya a funcionar.
El cojín de lactancia no solo es útil para las mamás que dan el pecho, sino también para las que dan el biberón.
Lo más probable es que solo vayas a dar el pecho unos meses. Es un tiempo muy limitado como para no disfrutar esa conexión profunda con el bebé, junto a otros grandes beneficios de la lactancia.
Existen varias formas o posturas a la hora de amamantar que se verán beneficiadas del uso de un cojín de lactancia.
