Los niños con autismo pueden experimentar frustración de manera intensificada por varias razones. La tolerancia a la frustración es una habilidad esencial para el bienestar emocional, pero en niños con autismo esta capacidad puede verse más comprometida debido a factores como la rigidez cognitiva, la hipersensibilidad sensorial y las dificultades en la comunicación. Estos factores hacen que la frustración sea más frecuente y difícil de manejar, impactando tanto al niño como a su entorno.
¿Por qué se produce la frustración en niños con TEA?
Las dificultades para expresar sus necesidades o entender las de los demás suelen generar altos niveles de frustración, así como la rigidez cognitiva que les dificulta adaptarse a cambios inesperados. Además, los estímulos sensoriales que pueden parecer neutros para otros niños, como ruidos fuertes o luces brillantes, pueden ser especialmente abrumadores para ellos.
Estrategias para trabajar la tolerancia a la frustración
Trabajar la tolerancia a la frustración en niños con autismo implica diseñar estrategias adaptadas a sus necesidades específicas. En nuestro enfoque, integramos actividades que fomentan la comunicación efectiva mediante el uso de sistemas alternativos, como pictogramas o dispositivos tecnológicos, que les permiten expresar sus necesidades de manera más clara. También promovemos la flexibilidad cognitiva a través de actividades diseñadas para enfrentar cambios progresivos y desarrollar estrategias creativas ante situaciones nuevas.
En el ámbito emocional, trabajamos en el reconocimiento temprano de las señales de frustración y enseñamos a los niños cómo manejar estas emociones antes de que se conviertan en una crisis. Esto incluye ejercicios de regulación emocional adaptados a su nivel de comprensión y herramientas específicas para cada situación.
Manejo de problemas de conducta en niño con TEA - Víctor Rodríguez
El enfoque multidisciplinar
El enfoque multidisciplinar aporta un valor único, ya que permite trabajar cada área del desarrollo del niño de manera integrada. La colaboración entre neuropsicólogos, psicólogos y logopedas garantiza que se aborden las habilidades cognitivas, emocionales y comunicativas de forma simultánea, lo que acelera el progreso y mejora los resultados a largo plazo.
La importancia de la precisión en el lenguaje
En nuestro día a día, resulta frecuente el uso del tiempo a través de expresiones que resultan flexibles y subjetivas. Cuando de manera reiterada utilizamos frases como “espera un momento”, o “voy en un rato”, estamos haciendo uso de unidades verbales de tiempo imprecisas, estas dependen del contexto en el que se está inmerso y de las intenciones comunicativas de la persona que lo expresa.
En población dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA), la comprensión e integración temporal de estímulos audiovisuales en el habla presentan diversas alteraciones (Bebko et al., 2006; Noel et al., 2016). Múltiples investigaciones sugieren que las personas con TEA muestran alteraciones en el procesamiento del tiempo. En relación a aspectos biológicos, estudios de neuroimagen muestran diferencias de activación en los ganglios basales, cerebelo y corteza prefrontal dorsolateral.
La imposibilidad de predecir cuándo va a ocurrir algo puede aumentar el malestar emocional y la activación fisiológica (Boulter et al., 2014). Cuando el lenguaje introduce límites claros tales como “cuando sean las 17:00, saldremos”, o “cuando acabe de recoger, nos vamos”, etc., se reduce notablemente la carga cognitiva y promueve la calma. El uso de frases como “en breves salimos”, “en un rato vienen”, “ya mismo llegamos”, “iremos pronto”, etc., activan en las personas con TEA una incertidumbre que puede dar lugar a una ansiedad anticipatoria, debido al desconocimiento de cuánto dura un “en breves”. Estos son algunos de los múltiples y posibles mecanismos que influyen en la integración de verbalizaciones abstractas.
Rigidez cognitiva y literalidad
La rigidez cognitiva se define como la imposibilidad para llevar a cabo otros tipos de conductas o tener unas creencias alternativas que represente una novedad para la persona. Esto implica diversas dificultades, entre ellas, dificultad para ver situaciones o puntos de vistas desde distintas perspectivas y/o ciertas intolerancias a la incertidumbre, debiendo tener todo bajo control (Manel Cuenca, 2023).
Otra de las características principales del TEA consisten en una tendencia a ser más literal en el lenguaje y menos dependiente del uso pragmático del mismo (la pragmática hace referencia en la influencia del contexto, los interlocutores, la intencionalidad y las intenciones comunicativas en la interpretación del significado del mensaje). En esta línea, las personas con autismo comprenden el lenguaje de forma literal, sin darle sentido figurado y sin englobar dentro del contexto en que se utilizan (Irenea, 2017). La literalidad dificulta la comprensión del sentido figurado de expresiones como: “me dejó plantado”.
Manifestaciones de la frustración: Shutdown y explosión
La persona puede gritar, llorar, golpear objetos, autolesionarse o tener conductas que parecen “rabietas”, pero en realidad son una manera de expresar que la situación la sobrepasa. Shutdown (bloqueo): Es la reacción contraria. En lugar de explotar, la persona se “apaga”. Puede quedarse en silencio, sin responder, inmóvil, evitar el contacto visual o aislarse. Ambas son formas de respuesta al estrés extremo o a la sobrecarga (de ruidos, cambios, emociones, etc.). En resumen; la rigidez no es solo “terquedad”, sino una forma de mantener seguridad y control.
Teoría de la Mente (ToM)
La Teoría de la Mente (ToM) es una expresión que se escucha con frecuencia, pero, ¿qué entendemos por Teoría de la mente? Se considera como la capacidad de percibir que las otras personas poseen un estado interno igual que el de uno mismo y a la vez diferente de él. Pero, por otro lado, las personas con autismo tienen alterada la capacidad para darse cuenta de lo que piensa o cree otra persona; es decir, parece que no llegan a distinguir la diferencia entre lo que hay en el interior de su mente y lo que hay en el interior de la mente de los demás. Les falta la capacidad para ponerse en el lugar de los demás.
La Teoría de la mente nos permite establecer relaciones con los demás, gracias ella conseguimos saber que existen ciertas cosas o comentarios que no podemos decir directamente porque podrían molestar a los otros, o somos conscientes de que hemos dicho algo inadecuado porque podemos ‘leer’ las respuestas emocionales de otros. Falta de sensibilidad hacia los sentimientos de otras personas. Es muy importante que toda intervención con personas con TEA aborde la capacidad mentalista, mediante juegos de role-playing, dibujos, historias sociales, etc. Magic, trabajar la diferencia entre lo que sabemos y lo que sabe el resto. Hay que tener en cuenta que no todas las personas que están dentro del diagnóstico presentan dificultad en la Teoría de la mente o los niveles de alteración pueden ser diferentes en cada persona.
Rigidez e inflexibilidad en la alimentación
En el fascinante mundo del autismo, cada niño tiene su propio viaje, y la alimentación no es una excepción. La rigidez cognitiva puede dificultar la adaptación de los niños con autismo a los cambios en su entorno, incluyendo la alimentación. La rigidez e inflexibilidad en la alimentación pueden ser desafiantes, pero la comprensión es el primer paso hacia el cambio. Conocer cómo las dificultades motoras orales, la sensibilidad dental y sensorial, entre otros, pueden influir en la forma en que los niños experimentan y se relacionan con los alimentos.
En nuestro recorrido, no podemos descartar la magia de los apoyos visuales. Menús visuales que despiertan la imaginación, tableros de elección que empoderan a los niños y horarios visuales que brindan estructura y seguridad. Estas herramientas nos permitirán fortalecer la comunicación y facilitar la toma de decisiones en torno a los alimentos, creando un ambiente propicio para la exploración y la apertura hacia nuevos sabores.
Cada niño es único, y es fundamental recordar que el cambio requiere tiempo y paciencia. A medida que trabajamos juntos, aprendemos a despertar la confianza y el interés de los niños, involucrándolos en la elección y preparación de alimentos. En la travesía hacia una relación variada con la alimentación en el autismo, nos encontramos con desafíos y oportunidades únicas.
