A lo largo del embarazo, es común experimentar diferentes tipos de contracciones. Para muchas futuras madres, especialmente las primerizas, diferenciar estos tipos puede generar preocupación. Este artículo te ayudará a comprender y distinguir las contracciones más comunes durante el tercer trimestre.
¿Qué son las contracciones?
Las contracciones son pequeños espasmos o retracciones del útero, un saco muscular. En los primeros meses, se perciben al tocar el abdomen como un endurecimiento seguido de una fase de relajación.
Contracciones de Álvarez y Caldeyro (1950)
Son contracciones descritas por ALVAREZ Y CALDEYRO (1950) de baja intensidad, limitadas a una pequeña porción del músculo uterino y con una frecuencia aproximada de 1 cada 3 minutos.
Contracciones de Braxton Hicks (1872)
A estas contracciones se las conoce como Braxton Hicks. Son contracciones con una intensidad variable y frecuencia menor de 1 cada 10 minutos. Ocupan una porción extensa del músculo uterino y son desordenadas en cuanto a su aparición. Este tipo de contracciones aumentan en frecuencia e intensidad a partir del tercer trimestre, pero no serán nunca verdaderas contracciones que desencadenen el trabajo del parto de bebé. No son dolorosas pero sí pueden resultar molestas para muchas mamás.
Aparecen a partir de la 20-30 semana de gestación y aumentan en frecuencia e intensidad a medida que nos acercamos a la fecha probable de parto pudiendo ocasionar lo que denominamos “el falso trabajo de parto”. Su duración es alrededor de 30 segundos y su frecuencia es muy variable. Es normal tenerlas demasiado seguidas (1 cada 2 a 3 minutos) o más espaciadas, 2 a 3 contracciones durante 1 hora.
Hacia el final de la gestación, rondando la semana 38, estas contracciones de Braxton Hicks se suelen volver más intensas, y en ocasiones rítmicas aunque no regulares.
¿Cómo aliviar las contracciones de Braxton Hicks?
Si experimentas contracciones de Braxton Hicks y deseas aliviarlas, puedes probar los siguientes métodos:
- Cambiar de posición o moverte
- Beber agua para mantenerte hidratada
- Relajarte con respiraciones profundas
- Tomar un baño tibio para calmar el útero
Visualización cuello del útero en parto 🙋 ||Contracciones de parto 😲 || Dilatación ||
Navegando por la red descubrí a Ana Victoria, una matrona muy activa en redes sociales, con un espacio divulgativo muy interesante para futuras mamás. El caso es que di con un video que llamó mi atención: “Visualización cuello del útero en parto ||Contracciones de parto || Dilatación”. En él, la matrona explica de forma muy visual, cómo se comportan las contracciones de parto en el borramiento del cuello del útero y en la dilatación. Para esta didáctica demostración, Ana Victoria se sirve de un globo y de una pelota. Sí, sí, como lo lees. ¡Mucha atención, porque es interesantísimo!
Contracciones de Parto
La contracción del útero representa el motor del parto, porque desarrolla la función fisiológica de comenzar el trabajo de expulsión del bebé. Gracias a las contracciones uterinas, las fibras del músculo uterino se van estirando, pero el parto no se inicia hasta que no existe una dilatación de al menos 3 centímetros y tengas contracciones regulares cada 5 minutos durante más de una hora, mínimo.
Son aquellas cuya frecuencia es rítmica (alrededor de 3 contracciones cada 10 minutos) y de una intensidad importante que viene manifestada por dureza abdominal y dolor fuerte en zona suprapúbica a veces irradiado a zona lumbar.
Las contracciones de parto que producen dilatación en el cuello uterino suelen venir acompañadas de flujo vaginal sanguinolento. Aunque has de saber que la expulsión del tapón mucoso no es una señal de parto inminente.
¿Cómo diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las contracciones de parto?
La clave es saber diferenciarlas de las verdaderas contracciones de parto. Las falsas contracciones de parto (o las de preparto) suelen sentirse en el bajo abdomen y en las ingles. Para distinguir entre ambos tipos de contracciones, es importante conocer sus características principales:
| Característica | Contracciones de Braxton-Hicks | Contracciones de parto |
|---|---|---|
| Frecuencia | Irregulares, no siguen un patrón definido | Regulares y cada vez más frecuentes |
| Duración | Cortas, aproximadamente 30 segundos | Prolongadas, aumentando en duración |
| Intensidad | Leve, sin aumento progresivo | Creciente, cada vez más intensas |
| Dolor | Molestas, pero no dolorosas | Dolorosas y pueden irradiar a la región lumbar |
| Ubicación del dolor | En el abdomen | En el abdomen, pelvis y región lumbar, expandiéndose |
| ¿Desaparecen con cambios de posición? | Sí, suelen cesar con reposo o hidratación | No, persisten y aumentan de intensidad |
| Exploración | No producen modificaciones en el cuello del útero | Modifican el cuello del útero acortándolo y dilatándolo |
¿Cuándo acudir al hospital?
Independientemente de la presencia o no de contracciones una futura mamá debe acudir al hospital ante la salida de líquido a través de la vagina (rotura de la bolsa del líquido amniótico). En caso de contracciones y a partir de la 37 semanas deberá hacerlo cuando éstas sean dolorosas (1 cada 3 a 5mn).
Si las contracciones son dolorosas, regulares, cada vez más intensas, se presentan cada 5-10 minutos durante al menos una hora y no ceden con el reposo y la hidratación, es probable que el parto haya comenzado. Otros signos de alerta incluyen la ruptura de la bolsa amniótica, sangrado vaginal o disminución de los movimientos fetales. En estos casos, se recomienda acudir al hospital sin demora.
Además, hay cinco señales de alarma muy claras: que rompamos la bolsa, un sangrado, que la madre no note al bebé, que haya fiebre o contracciones (rítmicas o dolorosas). En estos casos hay a ir a urgencias, independientemente de las semanas de embarazo. Cuando existe fiebre, además hay que descartar infección urinaria, de la bolsa (corioamnionitis) o por coronavirus.
Es fundamental conocer las diferencias entre las contracciones de Braxton Hicks y las de parto para evitar confusiones y saber cuándo es necesario buscar atención médica. Recuerda que ante cualquier duda, siempre es mejor consultar con tu médico.
