Cómo Separar Hijos de Orquídeas Paso a Paso: Guía Completa

Las orquídeas son flores de extraordinaria belleza y sofisticación, habitualmente asociadas con elegancia y distinción en la decoración de interiores. Estas plantas destacan no solo por sus espectaculares y duraderas flores, sino también por la peculiaridad de sus raíces y su adaptabilidad a distintos entornos.

Las orquídeas tienen formas diversas de multiplicarse con el fin de asegurar su supervivencia. La reproducción asexual, o propagación vegetativa, es la más habitual cuando se las cultiva fuera de su hábitat natural. Es también la manera más simple de ampliar nuestra colección de orquídeas, sólo que a base de clones.

Si te has preguntado cuándo y cómo trasplantar orquídeas, esta guía definitiva y actualizada te ayudará a mantener tus orquídeas vigorosas, adaptando las mejores prácticas avaladas por expertos y horticultores.

4 Métodos fáciles para propagar orquídeas en poco tiempo

¿Cuándo Trasplantar Orquídeas?

La época idónea para trasplantar orquídeas varía en función de la especie, el tipo de sustrato y las condiciones ambientales del lugar donde se encuentren. El momento óptimo suele ser justo después de la floración o durante el inicio del periodo de crecimiento activo, que normalmente tiene lugar a finales de invierno o principios de primavera. Es recomendable evitar el trasplante cuando la orquídea está en plena floración, ya que el estrés podría debilitarla y perder las flores.

Además del momento del año ¿qué más tener en cuenta?

  • Las raíces sobresalen de la maceta.
  • Las raíces no tienen espacio para crecer en la maceta.
  • Detectamos raíces marrones o en mal estado.
  • El sustrato se ha compactado y no drena correctamente.

En líneas generales, el trasplante de orquídeas debe hacerse una vez cada dos años. Pero, más allá de este dato, hay motivos muy concretos para llevar a cabo esta tarea.

Tipos de Reproducción de Orquídeas

Las orquídeas tienen varias formas de reproducirse, incluyendo las semillas. Generalmente las orquídeas, una vez llegan a la adultez, momento que suele darse entre los dos y tres años desde su nacimiento, producirán bulbos con los que poder reproducir nuevamente la orquídea.

Reproducción por Bulbos

Reproducir orquídeas por bulbos no es muy complicado, tan solo debes seguir los pasos aquí enumerados:

  1. Divide la planta en grupos de entre 3 y 4 bulbos. Es recomendable que la planta tenga una buena sujeción de base y varios bulbos para asegurar el enraizamiento. Por seguridad, es mejor que no descartes bulbos que veas en mal estado, sencillamente plántalos junto al resto.
  2. Poda las raíces que estén más viejas o en mal estado. Es muy importante sanear la orquídea antes de trasplantarlas. A ser posible utiliza fungicidas para evitar posibles enfermedades. En caso de no tener ninguno comercial específico a mano, también puede utilizarse canela en polvo.
  3. Prepara el recipiente o maceta donde vas a trasplantar los bulbos. Recuerda que en este caso no es necesario que sea transparente pero sí que cuente con varios agujeros para facilitar el drenaje. Añádele sustrato propio para orquídeas. Otro dato curioso con respecto a qué recipiente utilizar para tus orquídeas se da en el caso de las orquídeas vandas, que prefieren una cesta colgante para favorecer el crecimiento de sus raíces aéreas.
  4. Ahora siembra de nuevo los bulbos tratando que estén rectos. Añade más sustrato, pero no lo apelmaces demasiado. Es mejor que la planta, aún estando sujeta, tenga espacio para crecer con libertad.
  5. Durante los primeros días es mejor hidratar la orquídea utilizando un pulverizador.

Reproducción por Esquejes

Otra forma de reproducir estas plantas es a través de esquejes, los cuales se pueden sacar aprovechando alguna poda de la orquídea, mientras los tallos o esquejes no sean de partes enfermas. Para reproducir orquídeas por esquejes, sigue estos pasos:

  1. Antes de empezar debes afilar tus herramientas de poda, desinfectarlas y preparar una bandeja de unos 8 centímetros de profundidad que deberás rellenar con musgo húmedo o arena previamente humedecida.
  2. El tallo a cortar para crear tu esqueje de orquídea debe medir al menos 30 centímetros de largo y debes realizar el corte siempre cerca de la base. Usando las tijeras divide el tallo en varias secciones. Procura que los cortes sean de unos 7 centímetros de largo aproximadamente y que cuenten con una yema para su próxima germinación.
  3. Coloca los esquejes sobre la bandeja y cúbrelos envolviéndolos con plástico de poliuretano. Es necesario que una vez hayas cubierto los esquejes y estén acomodados en la cama húmeda de musgo o arena, coloques la bandeja en un lugar fresco y que no reciba luz solar de forma directa
  4. Una vez pasen varias semanas, coloca la bandeja en un lugar con temperatura más elevada, entorno a unos 25ºC.
  5. Hidrata los esquejes utilizando un pulverizador para aplicar el agua al menos dos días a la semana. También pueden utilizar fertilizantes, con un intervalo de mínimos dos semanas, hasta que los esquejes desarrollen hojas y raíces.
  6. Una vez los esquejes hayan desarrollado nuevos brotes y raíces, corta con cuidado las raíces y trasplanta tu nueva orquídea a la maceta que hayas elegido para ella. No olvides utilizar corteza de pino o sustrato para orquídeas.

Reproducción por Keikis

La familia de las orquídeas es una de las más evolucionadas dentro del mundo natural, de ahí que tenga tantas formas de reproducirse. Para acabar con este artículo sobre cómo reproducir orquídeas, te enseñamos un nuevo tipo de reproducción: los keikis.

Las orquídeas también son capaces de reproducirse de forma asexual. Este método de reproducción consiste en la aparición de una nueva vara floral a la que se denomina keiki, que no es más que una copia idéntica de la planta madre. Normalmente, es el resultado de un proceso de estimulación provocado por un corte de una vara floral por encima de un nudo tras la floración. También pueden utilizarse hormonas para que, una vez realizado el corte y quedar el tallo al aire libre, la producción de raíces sea más rápida.

Aunque la aparición de los keikis es más propia de orquídeas como las Dendrobium y Epidendrum, podemos encontrarlos con facilidad también en las orquídeas Phalaenopsis, que son las más populares y fáciles de encontrar.

Por último, puede que los keikis nazcan de tallos florales envejecidos, por lo que se recomienda no desprenderlos para que la planta continúe su crecimiento de forma natural.

Cómo Plantar los Keikis de las Orquídeas para su Reproducción

  1. Las raíces aéreas del keiki deben medir unos 3 o 4 centímetros antes de proceder a separarlas de la planta madre. También es importante que tenga al menos tres hojas y que la altura del hijuelo o keiki supere los 10 centímetros.
  2. Una vez comprobamos que el keiki cumple todos estos puntos, se separará de la planta madre utilizando herramientas previamente desinfectadas. Ten cuidado al extraerla ya que las raíces son muy frágiles.
  3. Finalmente, solo tienes que plantarlo en su nueva maceta que incorpore corteza de pino y un poco de musgo humedecido. Pulveriza y riega con moderación hasta que empiece a enraizar.

Pasos para Trasplantar Orquídeas

Comprendido el cuándo, es momento de conocer el cómo. Como decíamos, trasplantar orquídeas no es una labor difícil pero sí requiere tener en cuenta aspectos importantes.

  1. Sanear las raíces, eliminando las enfermas y las secas: Es, quizás, el paso más delicado en lo que respecta a trasplantar orquídeas. Y no porque eliminar las raíces en mal estado sea complicado sino, más bien, porque esta labor tan necesaria implica que tanto nuestras manos como los utensilios que utilicemos estén limpios, desinfectados y en perfecto estado. Para ello, lo ideal es que utilicemos alcohol. El objetivo de esta labor es eliminar las raíces secas, marrones y en mal estado. Una tarea que comienza eliminando todo el sustrato viejo, teniendo especial cuidado a la hora de desprender los trozos que hayan podido quedarse pegados a las raíces. Con ellas completamente limpias, es momento de comenzar a sanear.
  2. Preparar la maceta con un buen drenaje y sustrato adecuado: Comencemos con la maceta. Más allá de elegir una transparente, fundamental para que las raíces reciban la luz que necesitan para crecer; es importante que elijamos una ligeramente mayor a la anterior. Aunque pensemos que una maceta mucho mayor es positiva para nuestra planta, no tiene por qué serlo. También es importante que la maceta de trasplante esté limpia. Si la reutilizamos de otra planta, tendremos que lavarla a conciencia y eliminar cualquier rastro de jabón antes de volver a plantar en ella. Utilizar un sustrato específico y de calidad es fundamental para al trasplantar orquídeas. Además del sustrato, también es importante procurarle a nuestra planta un buen drenaje. Aunque podemos usar bolas de arcilla expandida, también podemos utilizar otras enmiendas que no guarden humedad.
  3. Colocar nuestra planta en su nueva ubicación: Es el momento crucial en el trasplante de una orquídea. Con nuestra capa de drenaje creada, colocaremos una pequeña capa de sustrato para orquídeas que sirva de base. El tamaño de esta capa dependerá tanto de la altura de la maceta como de las raíces de nuestra planta. La idea es que dé sustento a las raíces, permitiendo que la parte aérea de la orquídea quede a ras del borde de la maceta. El siguiente paso es colocar nuestra planta dentro de la maceta. Rellenaremos los huecos introduciendo el sustrato, procurando siempre no tocar con las manos las raíces. Para ayudar a compactarlo, bastará con mover la maceta hacia los lados.
  4. Un detalle fundamental: Al haber saneado las raíces, es fundamental detener momentáneamente el riego. De no hacerlo, esos cortes tan necesarios pueden transformarse en un foco de enfermedad para la planta. Tan importante como esto es no modificar las condiciones de nuestra planta antes del trasplante. Una de las singularidades de los cuidados de las orquídeas es que, si encontramos un lugar en el que nuestra planta crezca y florezca, lo ideal es no cambiarlo. Si es una norma no escrita en general, debe convertirse en máxima absoluta tras un trasplante.

Sustrato Adecuado

El sustrato es clave en el éxito a largo plazo de la orquídea trasplantada. Las raíces de orquídea necesitan oxígeno y un ambiente húmedo pero bien aireado.

  • Musgo sphagnum: Utilizado solo o mezclado, ideal para añadir retención de humedad y aireación.
  • Adapta la mezcla según el tipo de orquídea, condiciones de humedad, y clima del lugar donde vayas a mantener la planta.

Cuidados Posteriores al Trasplante

  • No riegues inmediatamente después de un trasplante con poda de raíces. Espera de 3 a 7 días, dejando que los cortes se cicatricen.
  • Evita fertilizar durante las primeras 3-4 semanas. Las raíces necesitan adaptarse antes a su nuevo sustrato.
  • Coloca la orquídea en un lugar con luz abundante pero indirecta. Lo ideal es una ventana orientada al este o norte, protegido por cortinas si el sol es intenso.
  • Revisa a diario la humedad del sustrato. Solo vuelve a regar cuando el sustrato comience a secarse en superficie.
  • Mantén una humedad del aire suficiente, especialmente durante la adaptación tras el trasplante. La ventilación es esencial para prevenir enfermedades fúngicas.

Si detectas raíces blandas, hojas amarillentas o caída acelerada de las flores, revisa el sustrato, la frecuencia de riego y la ubicación de la orquídea.

Trasplante de Orquídeas Hijos (Keikis)

En algunas especies, especialmente Phalaenopsis, la planta puede desarrollar pequeños brotes o keikis al final de un tallo. Los keikis son copias idénticas de la planta madre que crecen en la vara floral.

Pasos para Trasplantar Keikis

  1. Identificar los hijos de la orquídea: Asegúrese de que el keiki tenga al menos dos o tres nuevas raíces con un tamaño de unos 5 centímetros.
  2. Preparación del nuevo recipiente: Elija una maceta adecuada que permita un buen drenaje del agua.
  3. Elección del sustrato: El sustrato ideal es una mezcla de musgo sphagnum y corteza de pino.
  4. Preparación de la orquídea: Limpie las raíces del keiki y elimine cualquier material muerto.
  5. Trasplante de los hijos: Coloque el keiki en la nueva maceta, asegurándose de que las raíces estén extendidas de manera uniforme.
  6. Riego adecuado: Riegue las orquídeas correctamente después del trasplante, evitando el exceso de agua.
  7. Ubicación adecuada: Coloque las orquídeas en un lugar con luz indirecta y ventilación adecuada.

Recuerde que cada tipo de orquídea puede tener requisitos específicos de cuidado, por lo que es importante investigar y adaptar los consejos a su especie particular.

Beneficios de la Reproducción de Plantas

Por lo que llevamos de post, podéis deducir lo beneficioso que es la reproducción de plantas:

  1. Es un regalo precioso para hacer a otras personas. Es llevarle una planta que es algo que va a permanecer en el tiempo (o eso esperamos, ¿verdad? Ya os enseñaré mi truco para que no se me mueran todas las plantas), y que se lleva algo de ti: es una hija de una planta tuya. Y además cultivada en el tiempo con cariño hasta que la puedes regalar.
  2. Es una manera de hacer de «hospital» para plantas. Repito, muy técnica en la explicación no voy a ser. Jajajaja. Es decir, cuando una planta sufre una agresión o está descompuesta, es una manera de sanearla y devolverle más vida.
  3. Es un ejercicio precioso para hacer con tus hijos y que vean cómo se comporta la naturaleza. Es el clásico del algodón en un vaso de yogur con lentejas, pero en versión moderna.☺
  4. Es una terapia buenísima para relajarte. Eso os lo aseguro yo. Estar de tú a tú con las plantas es una actividad que ayuda a la concentración y a la intención y en definitiva al mindfulness.
  5. Es una forma de ahorra dinero: Puedes llenar tu casa con más plantas con ayuda de las que ya tienes sin necesidad de comprar nuevas.

Propagación de Suculentas

En unos pocos años, se han convertido en una de las plantas favoritas de los amantes de la jardinería por muchos motivos. Uno de ellos es, sin duda, que propagar suculentas es increíblemente sencillo. Una manera fácil de poder replicar esa planta que tanto nos gusta o, incluso, de aprovechar un tallo roto por algún percance.

Propagar suculentas es, por definición, multiplicar una planta. Una tarea de jardinería ideal si queremos, por ejemplo, regalar alguno de nuestros ejemplares. Pero no es el único motivo para planteárnoslo. Es la técnica ideal para vestir una rocalla con ellas o, por ejemplo, para hacer un jardín vertical con palets. Cada uno tenemos nuestro objetivo.

3 Formas de Propagar Suculentas

  1. Propagar suculentas a través de hojas
  2. Propagar suculentas por división
  3. Propagar suculentas por esquejes

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