El embarazo comienza con la fecundación, que es la unión del óvulo y el espermatozoide. En este momento da comienzo el periodo embrionario hasta la octava semana de embarazo.
Según la forma en la que acostumbramos a calcular el embarazo, en realidad no estás embarazada como tal durante las primeras dos semanas. Los profesionales de la salud estiman que un embarazo promedio dura 280 días, es decir, 40 semanas, comenzando desde el primer día de tu última regla, lo que se conoce como FUM (fecha de la última menstruación).
En la semana 1 de embarazo, en realidad estás menstruando. A las 2 semanas de embarazo, probablemente estés ovulando. La ovulación suele ocurrir unos 14 días después del inicio del período (si tu ciclo menstrual es de 28 días). Por lo tanto, considerando el tiempo necesario para la fecundación y la concepción después de haber ovulado, no es posible estar embarazada antes de haber alcanzado, como mínimo, alrededor de tres semanas de embarazo.
Fecundación
Para que se produzca la fecundación la mujer ha de estar en el periodo de ovulación. La ovulación ocurre cuando un óvulo se desprende de uno de los ovarios, hacia la mitad del ciclo menstrual. Si en este preciso momento, un espermatozoide se encuentra con el óvulo en las trompas de Falopio, se puede producir la fecundación.
El zigoto es la célula resultante de la unión del espermatozoide con el óvulo. Es una estructura celular que posee toda la información genética necesaria para desarrollarse y convertirse en un bebé.
En la fecundación ya queda determinado el sexo del bebé. El óvulo solo tiene cromosoma X pero el espermatozoide tiene cromosoma X o Y. Dependiendo del cromosoma que aporte el espermatozoide, el bebé será niño o niña:
- Cromosoma X (óvulo) + Cromosoma X (espermatozoide) = NIÑA
- Cromosoma X (óvulo) + Cromosoma Y (espermatozoide) = NIÑO
Cada bebé es único, con su propio ADN, que lo forman 46 cromosomas que determinarán la herencia genética del bebé.
Periodo embrionario
El periodo embrionario es la fase en la que se produce la formación de todos los aparatos y sistemas del embrión, es un proceso conocido con el nombre de organogénesis. Esta fase comprende desde la cuarta a la octava semanas.
Primera semana
El óvulo fecundado se divide por primera vez a las 24h de la concepción, es lo que llamamos zigoto. Durante los días siguientes se sigue dividiendo y forma una bola de células que se llama blastocisto. A los 5 días, las células del blastocito se separan en dos grupos: las que formarán la placenta y las que formarán el embrión (células madre).
Al final de esta primera semana, el óvulo fecundado desciende por las trompas de Falopio para llegar al útero al quinto día. Se ancla en la pared del útero (implantación) al final de la primera semana y allí pasará nueve meses.
El útero de la madre ha cambiado y se ha adaptado para el embarazo. La pared interna de la matriz se ha vuelto mullida y más gruesa para favorecer la implantación del blastocisto, necesaria para que el embrión reciba los nutrientes necesarios para crecer.
Segunda semana
Se empieza a formar el embrión que mide 0.2 milímetros. En esta etapa, el embrión tiene una forma redondeada y está formado por dos capas: el endodermo y el ectodermo. Las células se van multiplicando muy rápidamente y van adquiriendo una función específica.
Del endodermo se formarán: piel, el revestimiento interno del aparato respiratorio y digestivo, la vejiga, tímpano, tiroides, páncreas e hígado.
Del ectodermo: sistema nervioso, piel, órganos de los sentidos (ojos, oído, nariz), uñas, esmalte dentario, hipófisis, pelo, glándulas mamarias y sudoríparas.
Tercera semana
Al embrión le aparece una tercera capa, el mesodermo, de este tejido derivará:
- El aparato locomotor (huesos, músculos y cartílagos)
- El sistema vascular (corazón, venas y arterias)
- Las células de la sangre
- El sistema genital y urinario (excepto la vejiga)
- El bazo y glándulas suprarrenales
Se forman las vellosidades coriónicas que conectarán con los vasos sanguíneos de la madre. De este modo, el embrión obtiene el alimento y el oxígeno necesario para crecer. Por otro lado, en el tronco del embrión se va haciendo hueco a órganos como el intestino, hígado, riñones y pulmones.
Cuarta semana
El embrión crece un milímetro cada día (mide unos 5 milímetros) y se inicia el desarrollo de:
- Las extremidades (brazos, piernas, músculos y hueso)
- El corazón del embrión (amasijo de células musculares alargadas) empieza a latir a los 22 días aproximadamente.
Este rudimentario corazón será el encargado de distribuir el alimento y el oxígeno a todas las partes del embrión para que pueda crecer. El corazón embrionario late a unas 150 pulsaciones por minuto.
- El aparato digestivo se va diferenciando en sus diferentes partes (esófago, estómago e intestino).
- Aparecen los órganos de los sentidos, es decir, se forman las cavidades oculares y las orejas.
- Se empieza a desarrollar el tubo neural, que se convertirá en el sistema nervioso del bebé (cerebro y médula espinal) y la columna vertebral.
Quinta y sexta semana
El embrión va adquiriendo forma humana o de bebé. Crece muy deprisa y ahora tiene el tamaño de un garbanzo (5-6 milímetros). Su cabeza es muy grande respecto al resto del cuerpo y las extremidades muy cortas:
- En el rostro se distinguen perfectamente los ojos, la nariz, boca y orejas.
- Los dedos no se distinguen todavía
- Los brazos y las piernas pueden empezar a moverse al final de la sexta semana.
Séptima semana
El embrión mide unos 22 milímetros. Los tejidos y los órganos formados en la fase embrionaria maduran:
- El corazón ya tiene cuatro cavidades
- Se empiezan a formar el paladar y la lengua
- La placenta aumenta de tamaño para nutrir bien al bebé
- El cordón umbilical crece mucho y se ensancha
- Se forman los pezones y los folículos pilosos
- Los codos y los dedos ya se pueden ver
- El sistema digestivo y el aparato urinario del feto (que eran una misma estructura) se separan
- Se produce la neurogénesis o producción de neuronas.
Al finalizar esta semana el embrión mide ya 1 centímetro y son las semanas más delicadas del bebé porque le pueden afectar algunos medicamentos, alcohol, nicotina, cafeína o radiaciones (como las radiografías).
Octava semana
Oficialmente termina el periodo embrionario y el el embrión pasa a llamarse feto. Se ha formado el esbozo de todos los órganos del futuro bebé y ya empieza a tener forma humana.
- El rostro del bebé ya está más definido y tiene párpados, nariz incipiente y labio superior.
- El cuerpo se va alargando, cada vez con más forma humana y la piel es translúcida, por lo que se puede ver el esqueleto. Pero los huesos no están calcificados, están formados de cartílago, es decir, son blandos.
- El embrión mide entre 4 y 5 centímetros y pesa 9 gramos.
El embarazo es un momento muy esperado y seguramente estarás atenta a cualquier señal o síntoma en las primeras semanas de embarazo.
Lo más importante en las primeras semanas de embarazo
- Presta atención a los síntomas en las primeras semanas del embarazo. Podrías notar síntomas como sangrado leve, manchado, calambres o hinchazón alrededor de la tercera semana de embarazo, cuando el óvulo se implanta en el útero.
- Calcula tu fecha de parto más probable. La mayoría de los profesionales de la salud hacen seguimiento del embarazo durante 40 semanas, contando desde el primer día de tu última regla.
- Cuida de tu salud desde el principio. Desde el inicio del embarazo, es importante que adoptes hábitos saludables que beneficien el crecimiento de tu bebé.
¿Cuáles son los síntomas de las primeras semanas de embarazo?
Este emocionante viaje ha comenzado oficialmente pero, como apuntábamos antes, en realidad aún no estás embarazada. Al principio puede resultar un poco confuso, y muchas mujeres se preguntan si hay algún síntoma en las primeras 72 horas de embarazo. Por la forma como se calcula el embarazo, no notarás ningún síntoma durante esos primeros tres días ni tampoco durante las primeras tres semanas seguramente. Es poco probable que experimentes los síntomas de las primeras semanas de embarazo tan pronto.
A las dos semanas, tu cuerpo empieza a experimentar una serie de cambios increíbles:
- Ovulación. Aproximadamente 14 días después del inicio de tu último período, uno de tus ovarios liberará un óvulo, suponiendo que tu ciclo sea de 28 días.
- Fecundación. El óvulo se desplazará por una de las trompas de Falopio, donde podría encontrarse con un espermatozoide. Si se encuentran, se unirán en una de las trompas de Falopio para formar una célula única llamada cigoto en un proceso conocido como fecundación. Este proceso determina el sexo del bebé.
- Primer ADN. El cigoto lleva cromosomas del óvulo y del espermatozoide, y establece los primeros bloques de construcción de la composición genética de tu futuro bebé.
- Desarrollo. El cigoto avanza por la trompa de Falopio hacia el útero mientras empieza a dividirse en un conjunto más grande de células. Las células continuarán dividiéndose a medida que el bebé se desarrolle a lo largo del embarazo.
Es importante subrayar que los espermatozoides pueden sobrevivir en tu cuerpo hasta cinco días, mientras que el óvulo tiene una vida de aproximadamente un día. Por lo tanto, tu período fértil (el momento ideal para tener relaciones sexuales si quieres quedarte embarazada) abarca aproximadamente desde cinco días antes de la ovulación hasta un día después.
Por todo ello, no experimentarás síntomas de embarazo en las primeras dos semanas de embarazo y tampoco en la tercera seguramente. Si aún no se ha producido la concepción, ¡es lógico que no notes nada! Las náuseas no pueden empezar en la primera semana de embarazo y tampoco notarás síntomas el dolor abdominal asociado al embarazo o flujo vaginal en las primeras dos semanas.
Durante las primeras semanas, es posible que ni siquiera sospeches que estás embarazada y probablemente no notes ningún síntoma, ya que es muy temprano (y puede que no hayas concebido hasta la tercera semana).
Sin embargo, hay varios síntomas que podrías experimentar en las semanas siguientes:
- Ausencia de menstruación. Suele ser la primera señal (junto con otros síntomas) de que podrías estar embarazada, pero no ocurrirá hasta alrededor de las 4 semanas de gestación, no antes. Justo cuando notes la ausencia de tu período, podrías empezar a percibir más síntomas tempranos de embarazo.
- Sangrado de implantación. Es otro indicio temprano de embarazo y se produce cuando la pequeña bola de células se adhiere al revestimiento uterino. No todas las mujeres lo experimentan, pero este ligero manchado es normal y a veces puede confundirse con el sangrado menstrual. El manchado, los calambres o el sangrado leve suelen ocurrir entre 10 y 14 días después de la concepción, es decir, a las 3 o 4 semanas de embarazo.
- Náuseas. Son otro síntoma común del embarazo, pero suelen aparecer entre las semanas 4 y 9. Otros síntomas como gases, fatiga, sensibilidad en los senos, cambios de humor y micción frecuente también pueden darse en estas primeras semanas.
¿De qué tamaño es la barriga de 1, 2 y 3 semanas de embarazo?
Cada persona y cada embarazo es diferente, por lo que puede que se te note antes o después que otras mujeres embarazadas. Sin embargo, una cosa está clara: no notarás diferencia en el tamaño de tu barriga en las semanas 1, 2 o 3. Recuerda que en realidad no estás embarazada durante esas dos primeras semanas y aún es temprano durante la tercera semana.
¿De qué tamaño es un bebé a las 3 semanas?
A las 3 semanas de embarazo, aunque aún no se te note barriga, el desarrollo del bebé ya está en marcha, con células dividiéndose y multiplicándose. A las tres semanas de embarazo, tu pequeño mide apenas 0,1 centímetros de largo, todavía demasiado pequeño para que se note.
¿Cuándo se confirma un embarazo?
Es posible, pero es mejor esperar hasta la ausencia de la regla para hacerte la prueba, porque los resultados serán más fiables. El motivo es que las pruebas de embarazo caseras detectan una hormona llamada gonadotropina coriónica humana (hCG) en la orina, que empieza a aumentar poco después de la concepción. Aunque tus niveles de hCG puedan ser lo suficientemente altos en la semana 3 para dar un resultado positivo, es importante que lo confirmes con tu médico para asegurarte de que estás embarazada.
¿De cuántas semanas estoy?
Saber de cuántas semanas estás es útil tanto para ti como para el médico. Tu médico usará esta información para controlar el crecimiento y desarrollo de tu bebé, cuidar de tu salud y planificar pruebas y chequeos.
Las semanas de embarazo se pueden agrupar en tres trimestres:
- Primer trimestre: semanas 0-13 (meses 1-3 aproximadamente)
- Segundo trimestre: semanas 14-27 (meses 4-6 aproximadamente)
- Tercer trimestre: semanas 28-40 (meses 7-9 aproximadamente)
Precauciones en las primeras semanas de embarazo
Aunque probablemente no hayas experimentado ningún síntoma de embarazo en las primeras semanas, es importante cuidar de tu salud. De hecho, es una buena idea empezar a tomar precauciones en cuanto decidas intentar quedarte embarazada o descubras que lo estás.
Incluso pequeños cambios pueden ser útiles al principio del embarazo. Aunque es importante consultar a tu médico para saber qué es lo mejor para ti, aquí recopilamos algunos cambios y precauciones recomendables:
- Comer de forma saludable
- Hidratarte
- Reducir el estrés
- Hacer ejercicio regularmente
Ácido fólico
Si estás intentando quedarte embarazada o ya lo estás, el ácido fólico es fundamental, ya que es una vitamina B que ayuda a disminuir el riesgo de ciertas malformaciones que afectan al cerebro y la columna del bebé. Tu médico o comadrona pueden recomendarte una vitamina para el embarazo que contenga al menos 400 microgramos de ácido fólico.
Elimina los malos hábitos
Antes de quedarte embarazada, es un buen momento para dejar atrás algunos hábitos poco saludables, como:
- Fumar
- Exposición al humo como fumador pasivo
- Beber alcohol
Además, tu médico puede recomendarte limitar el consumo diario de cafeína. Habla con tu profesional de la salud de referencia para descubrir cómo cuidar de tu salud y bienestar durante el embarazo.
Si os acabáis de enterar de que vais a tener un bebé o esperáis recibir esta emocionante noticia muy pronto, es un buen momento para adoptar hábitos saludables que contribuyan al buen desarrollo del bebé. Puedes apoyar a tu pareja durante el embarazo haciendo algunos cambios en el estilo de vida juntos, como cocinar comidas saludables, hacer ejercicio en pareja y reducir el consumo de tabaco y alcohol.
