Cómo hacer pezoneras caseras para amamantar: Guía completa

La lactancia materna es una experiencia hermosa y gratificante, pero a veces puede venir acompañada de desafíos, como las temidas grietas en los pezones. La pregunta "¿Qué puedo ponerme en el pezón para dejar de amamantar?" es una de las búsquedas más realizadas en Google.

Que esta sea una consulta habitual nos muestra que tenemos un problema de falta de información en una situación común. La mayoría de veces, cuando una madre quiere destetar está sola ante esta situación, lo que no es nada fácil en la mayoría de los casos.

En este artículo te guiaremos sobre cómo hacer pezoneras caseras, cuándo y cómo usarlas adecuadamente, y alternativas para aliviar el dolor y las grietas en los pezones. También abordaremos el tema del destete y cómo afrontarlo de la mejor manera posible.

¿Por qué considerar el uso de pezoneras?

Otras herramientas que podemos utilizar durante la lactancia están relacionadas con los pezones, bien sea con su protección o para acentuar su forma cuando hay dificultades de agarre. A muchas mujeres que no tienen pezones muy marcados, en su primer embarazo les preocupa si podrán dar de mamar.

En general, el pezón plano, e incluso el invertido, si el bebé tiene buena funcionalidad de la lengua y con un buen asesoramiento, no tienen por qué ser un problema para el agarre ya que el bebé mama del pecho y no del pezón. El pezón solo le sirve como guía para saber dónde tiene que hacer el enganche.

Las pezoneras son una herramienta que, utilizada cuando y como se debe, puede salvar una lactancia, pero que utilizada cuando no es necesaria, puede dar al traste con otra lactancia en la que no había ningún problema. Tan malo es utilizar una pezonera cuando no es necesaria como empeñarse en retirarla cuando sí lo es.

Debemos pensar en las pezoneras como si fueran unas muletas. Cuando tienes dificultades para caminar, unas muletas son una ayuda que te permite desplazarte. Sin embargo, utilizar unas muletas cuando no las necesitas, solo hace que vayas más despacio e incluso que puedas tropezarte y caer. Por ello, solo usamos muletas cuando son necesarias ¿no? Con las pezoneras debemos hacer igual.

Indicaciones para el uso de pezoneras

El pezón humano tiene una consistencia suave, de forma que en algunos casos puede no estimular el reflejo de succión de forma tan viva como pueden necesitar ciertos bebés. En ocasiones el bebé no consigue mantener protruido el pezón tanto como debe y pierde el enganche.

La principal indicación de las pezoneras es una dificultad para succionar o mantener el agarre. Es decir, vamos a utilizar la pezonera para ayudar al bebé que no puede mamar sin ella. Por ello pueden ser útiles en bebés con problemas neurológicos o succión débil o en bebés con anquiloglosia.

Los bebés prematuros hacen menor presión de vacío en la succión por lo que suelen extraer menores cantidades de leche en las tomas. Otra indicación incluye al bebé acostumbrado al biberón, al que le cuesta hacer una transición al pecho al no conseguir mantener el pezón bien colocado en la boca. Pueden resultar útiles en pezones planos o invertidos, aunque se deben utilizar en último lugar, cuando otros sistemas han fallado y no se ha conseguido el enganche directo al pecho.

Y, aunque no es una indicación directa, en algunos casos pueden ayudar a aliviar el dolor durante la toma.

Alternativas para pezones planos o invertidos

Muchas mujeres tienen pezones planos o invertidos, en torno a un 10% para ser más exactos. Una sencilla prueba que podréis realizar en casa os permitirá saber si vuestros pezones poseen alguna de estas dos características. Consiste en pellizcar suavemente, con los dedos índice y pulgar, la areola.

Como os decíamos, aunque el resultado de esta comprobación resulte, a priori, adverso, no os tenéis de qué preocupar. Los bebés no maman del pezón, sino de gran parte del pecho. Además, no es extraño que esta condición se corrija según se acerca el momento del parto sin necesidad de aplicar ningún tratamiento específico.

Sin embargo, en algunas ocasiones, las que menos sin duda, los pezones planos o invertidos sí dificultan la lactancia, provocando que el bebé no consiga agarrarse bien.

Es muy importante iniciar la lactancia materna antes de las dos horas tras el parto. Utilizar sacaleches antes de las tomas para moldear el pezón. El uso de un extractor de leche es una de las formas de ayudar a que el pezón salga hacia afuera. Mediante la presión negativa tipo succión que el aparato ejerce sobre la zona, se estimula el pecho de modo que el pezón tiende a sobresalir.

Tan solo son necesarios unos pocos minutos, además, estimula la formación de leche que facilita al bebé al comienzo de la succión, animándole al conseguir el alimento de manera menos dificultosa.

Según esta postura, la mamá permanece sentada o semirreclinada, con la espalda apoyada sobre una almohada a la vez que coloca otra a su lado para apoyar la espalda del bebé. El cuerpo del niño se coloca debajo del brazo correspondiente a la mama que va a succionar, mientras que la madre sujeta su cabeza, por la nuca, con ambas manos.

Las pezoneras también pueden resultar útiles a la hora de combatir esta dificultad, aunque os recomendamos que sea la última opción por la que apostéis, ya que, a la larga, pueden provocar infecciones, confundir la succión del bebé y reducir el flujo de leche.

🍼 Leche MATERNA vs leche de FÓRMULA, beneficios, consejos y cual elegir🤔

En cualquier caso, os recomendamos ver este vídeo en el que el Dr. Vidal, Dir. de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, describe los pros y contras de la lactancia materna y artificial.

Remedios caseros para el cuidado del pezón

Las grietas en los pezones son muy habituales en los primeros días de lactancia materna, pero existen muchos métodos para curarlas e incluso para prevenirlas. Dar el pecho no debe doler ni deben salir grietas. La lactancia debe ser un momento placentero tanto para el bebé como para la mamá.

En el post de hoy te contamos por qué aparecen las grietas del pezón, cuáles son sus características, cómo prevenirlas y cómo tratar la irritación con productos como Pranarôm Bálsamo para las grietas en el pezón y La Roche-Posay Cicaplast Baume B5 Bálsamo. ¡Sigue leyendo! Durante la lactancia es muy común que, por el acto de succionar del bebé, los pezones se agrieten, dando lugar a molestias muy comunes como irritación, dolor y picor.

Aquí te damos algunos consejos para el cuidado del pezón:

  • Técnica de Lactancia: Aprende y practica una técnica de lactancia adecuada.
  • Hidratación: Mantén tus pezones hidratados para evitar la sequedad.
  • Aplica unas gotitas de leche materna en las heridas después de cada toma y déjalas secar al aire, sin ponerte sujetador hasta que se seque.
  • Usa una crema de lanolina para las grietas. En el mercado existen muchas cremas que protegen y tratan las grietas. Elige aquellas naturales que no haya que quitar para dar de mamar al bebé.
  • Mantén la piel limpia y seca. Es recomendable una ducha diaria y lavado con suero fisiológico. Seca bien las aréolas y pezones para evitar que la zona quede húmeda. Intentar mantener la herida al aire el mayor tiempo posible para que se seque y cicatrice antes.

Este bálsamo de la gama PranaBB de Pranarôm está formulado con ingredientes naturales, lo que hace que sea seguro tanto para la madre como para el bebé. Ayuda a calmar la irritación y promover la cicatrización, a la vez que hidrata en profundidad y ayuda a mantener la piel suave y saludable.

Este bálsamo Cicaplast B5 de La Roche-Posay es conocido por su capacidad para calmar la piel irritada y acelerar la regeneración. Puede aplicarse en las grietas del pezón para aliviar la irritación y favorecer la cicatrización, gracias a su fórmula rica en pantenol, madecassoside y agentes antibacterianos que van a ayudar a reparar y recuperar la barrera cutánea.

Recuerda que, si las grietas en los pezones persisten o empeoran, es importante consultar a un profesional de la salud o un consultor de lactancia.

¿Cómo retirar la pezonera?

Muchas mujeres se preocupan por cómo y cuándo retirar las pezoneras y muchos profesionales parecen tener prisa porque se retire. No hay razón para retirar la pezonera mientras se necesite. Ya dijimos que eran como unas muletas… ¡No vamos a dejar de usarlas antes de tiempo!

Por ello lo más importante es no introducir una pezonera que no es necesaria. En la mayoría de las ocasiones, cuando un bebé es capaz de mamar sin pezonera, simplemente no la quiere. Basta con ofrecerle el pecho sin pezonera para que lo coja.

Si el pezón es muy blando puede que le cueste un poco de trabajo hacer el agarre al principio, entonces podríamos ofrecerle el pecho con pezonera y cuando lleve unos minutos mamando la retiramos y le volvemos a ofrecer sin ella. Por lo general, en ese momento el pezón suele estar protruido por lo que le resulta fácil hacer el agarre.

Si al hacer el agarre vemos que pierde el vacío con frecuencia o que hace daño o muestra una succión inadecuada, deberíamos volver a utilizarla. Si la necesita, no debemos quitársela.

En un bebé con problemas de succión podemos encontrarnos con que, tras retirar la pezonera durante unos días con éxito, de pronto vuelve a presentar problemas. No pasa nada porque volvamos a ofrecerle el pecho con ella. No debemos plantearlo como un paso atrás.

Antiguamente se recomendaba ir recortando la punta de la tetina de la pezonera dejando cada vez menos trozo para que el bebé se fuera acostumbrando al tacto del pezón. Quizá valía con las pezoneras de látex que había entonces. En las de silicona esto no es válido ya que al cortarlas pueden quedar bordes afilados que pueden producir heridas en la boca del bebé.

El destete: Un proceso gradual y respetuoso

Cuando se pregunta a las mujeres embarazadas si quieren dar el pecho, más de un 90% dicen que sí. Después de unos días de dar a luz, solo amamanta un 80% aproximadamente. Las mujeres que mantienen la lactancia hasta los 4 meses suponen algo más de un 30%.

¿Qué indican estas cifras? Pues que el tipo de destete más habitual es el destete dirigio por la madre. Y, por otro lado, tenemos a un tanto por ciento significativo de mujeres que han optado por mantener la lactancia más allá de los primeros meses. Esto suele comportar momentos de mucha satisfacción pero también de cansancio y, llegados a cierto punto, hasta desesperación.

En LactApp acompañamos muchos procesos de destete, tenga la edad que tenga el bebé. Y estamos orgullosas de ello. Nos ceñimos a los deseos y necesidades que la madre expresa para ofrecerle opciones, para que ella pueda decir qué quiere hacer y cómo lo quiere hacer. Esta consideración hace que en redes se lean comentarios terribles dirigidos a las madres que explican que quieren destetar aplicando algo en el pezón.

Claro que sí, un destete gradual sería lo óptimo, pero no estamos en un mundo ideal, y no todas las mujeres tienen el tiempo, la posibilidad y las ganas para afrontar este tipo de destete. Y nos negamos. Nos negamos a que esto sea así. Por todo ello, cuando una madre nos pide información la seguiremos dando.

Una vez haya mamado es posible que llore, se enfade o se sienta mal. Es clave la contención emocional que vas a tener que realizar en este momento. Es posible que te vuelva a pedir el pecho, hay que recordar, como la primera vez, que el pecho está malo y que quizá es mejor que no mame.

Si lo consigues y tu bebé deja el pecho, controla la evolución de la producción de leche. Si lo necesitas, sácate leche, la cantidad que necesites para sentir el pecho menos congestionado. Que deje de mamar no implica que no quiera tocar el pecho.

Sabemos perfectamente que este es un tema polémico y que quizá algunas personas no van a estar de acuerdo con nosotras, y lo respetamos.

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