Sabemos que cuidar de tu bebé implica muchas decisiones diarias. Una de las más importantes, sobre todo si optas por la leche de fórmula, es cómo preparar un biberón correctamente. Preparar un biberón correctamente no tiene por qué ser complicado. Será una tarea que repitas un montón de veces, tantas, que al final, la harás hasta sin pensar. Pero para las primeras tomas, necesitas algunos consejos.
¿Lo sabías? La lactancia materna proporciona a tu bebé la mejor nutrición. Organizaciones como la OMS, recomiendan alimentar exclusivamente a los bebés con leche materna durante sus primeros 6 meses de vida. Merece la pena dar el pecho incluso si es de manera parcial. Cualquier decisión tomada por una madre desde el conocimiento y la madurez merece el más absoluto respeto. Cada madre es libre de elegir el tipo de alimentación que quiere dar a su hijo, y está bien si escoges lactancia materna o si eliges biberón.
El bienestar de tu bebé y de tu familia pasa porque todo funcione, si mamá está bien, todo irá bien. Para que sea así, debes sentirte libre como madre y como persona, para tomar tus propias decisiones. Los profesionales no estamos para criticar o juzgar las decisiones ajenas, sino para ayudar y dar información cuando las familias lo necesitan. Por lo que, si decides optar por biberón, a continuación te dejo alguna de las preguntas más hechas en consulta.
Pero si recurrís a la leche artificial, no debéis preocuparos. Preparar un biberón de leche de fórmula para el pequeño no es nada difícil. Lo importante es respetar algunas reglas y adquirir un poco de práctica de hacer biberones. A continuación, te mostramos los pasos a seguir para preparar un biberón de forma segura y nutritiva para tu bebé.
🍼😰 Cómo PREPARAR EL BIBERÓN al bebé correctamente | Lactancia artificial
Paso 1: Preparación e Higiene
La higiene es fundamental cuando se da el biberón al niño. Por ello, saber cómo limpiar los biberones y las tetinas es crucial. Hay que ser escrupuloso y constante y debe utilizarse un detergente para biberones y tetinas especiales. También es necesario tener controlado cuándo cambiar la tetina del biberón.
Antes de comenzar, lava bien tus manos con agua y jabón. Lávate las manos: Las manos son el vehículo de transmisión de la mayoría de las enfermedades contagiosas. Usa un cepillo para el interior, y si hay leche pegada, puedes eliminarla con sal gorda.
Asegúrate también de que el biberón, la tetina y la tapa estén esterilizados. Para esterilizar por calor puedes emplear la ebullición o el vapor. Por su parte, la esterilización al vapor requiere un esterilizador eléctrico para transformar el agua en vapor, colocar los objetos en una cesta y verter el agua en el recipiente. A continuación, cerrar herméticamente la tapa del recipiente y accionar el aparato. También puedes esterilizar los biberones, chupetes y tetinas con un esterilizador de microondas. Sólo se necesita un recipiente especial para microondas provisto de tapa, en el que se colocarán los biberones y las tetinas con un poco de agua, y se calentará durante 4-8 minutos.
En un medio con buenas medidas de higiene no es necesario, aunque si queréis hacerlo para quedaros más tranquilos, con una vez al día cada 2-3 días es suficiente.
¿Qué características debe tener un biberón?
- Que sea práctico y funcional.
- Que sea apropiado para la edad del niño.
Una vez que ya sabes cuántos biberones comprar a un recién nacido y de qué tipo los necesitas, llega el momento de aprender cómo hacer un biberón paso a paso.
Paso 2: Calentar el Agua
Utiliza agua potable previamente hervida y déjala enfriar hasta los 40 °C aproximadamente. Esta temperatura es ideal para disolver la leche sin destruir los nutrientes. Vierte la cantidad exacta de agua en el biberón. Vierte la cantidad de agua necesaria en el biberón, en función de la edad de tu bebé y las instrucciones del bote.
Llena el biberón con agua. Si la de tu localidad es apta para el consumo humano, hiérvela menos de dos minutos. De lo contrario, usa embotellada.¿Qué agua utilizar?: Durante los primeros meses se recomienda utilizar agua embotellada de mineralización débil, ya que dependiendo de la zona, hay aguas del grifo con concentraciones elevadas de minerales.
Si utilizarmos agua del grifo, deberemos hervirla durante 5 minutos, para destruir posibles microorganismos perjudiciales. Si no hervimos el agua, deberemos calentarla en el microondas o en la cocina, para que los polvos se disuelvan correctamente.
Calienta el biberón con un calienta biberones o al baño maría, templando el agua a un máximo de 40°C, para una mejor disolución. No se recomienda utilizar un horno microondas, ya que no permite un calentamiento uniforme y puede provocar quemaduras.
¿Cómo caliento el agua si no la hiervo?: Al baño maría, bajo el grifo de agua caliente o en el microondas. Remueve el agua y prueba siempre antes de ofrecer el biberón al bebé. Su temperatura debe rondar los 36 grados, puedes echar unas gotitas sobre tu muñeca para comprobar que el agua del biberón está tibia.
Paso 3: Añadir la Leche en Polvo
Sigue las instrucciones del envase de la leche de fórmula que estés utilizando. Utiliza el cacito medidor incluido en la lata de Humana Baby y nivélalo con el dorso de un cuchillo. Introduce la dosis correspondiente de polvo utilizando el cacito medidor incluido en el bote. Los cacitos serán rasos, utilizando el borde del bote o un cuchillo limpio.
Siempre debemos echar primero el agua y posteriormente los polvos. Después, hay que añadir el número exacto de medidas de leche en polvo que se indica en el paquete, en función del agua. Nivelemos con un rasero o cuchillo el borde de la cucharita, para eliminar la leche en polvo sobrante.
Siempre debemos respetar la proporción aconsejada entre polvo y agua. Si añadimos al biberón demasiada leche en polvo, la leche de fórmula obtenida estará muy concentrada y contendrá una cantidad excesiva de proteínas, grasas y minerales. ¿Cuánta leche se pone?: Deben seguirse las recomendaciones exactas, se añade un cacito raso por cada 30 ml de agua, sin apretar ni prensar el polvo, tras llenar el cacito se retira el polvo sobrante con un cuchillo.Nivela los cacitos de leche en polvo con un cuchillo o con el borde del envase, pero sin comprimir el contenido para que entre más, pues hay que respetar las proporciones de agua y leche.
Paso 4: Mezclar y Comprobar la Temperatura
Cierra el biberón y agítalo con energía hasta que la fórmula esté completamente disuelta y no queden grumos. Disolvemos la leche en polvo en el agua y agitamos el biberón, pero ¿Cómo agitar un biberón? tienes que agitar el biberón con cuidado evitando sacudirlo, ya que esto produciría espuma en la leche de fórmula. Enrosca la tetina, vuelve a colocar el tapón y mezcla inmediatamente el biberón rodándolo entre las manos hasta que el polvo se disuelva por completo.
Antes de ofrecer el biberón, deja caer unas gotas en el dorso de tu mano. Echa unas gotitas de leche en el dorso de tu muñeca para comprobar su temperatura. Debería estar a unos 36 o 37 ºC, como la leche materna y como tu cuerpo. La leche debe estar templada, ni caliente ni fría. Antes de dárselo a tu bebé comprueba la temperatura vertiendo unas gotas en la cara interna de tu muñeca.
Paso 5: Alimentar al Bebé
Ahora sí, ¡es momento de disfrutar ese momento tan especial con tu peque! Cuando la mamá esté finalizando el tercer trimestre de embarazo, seguramente tendréis a vuestra disposición personas expertas que os explicarán las mejores formas de amamantar o darle el biberón a vuestro bebé.
Hay que sostener la cabecita del bebé con uno de los brazos (dependiendo de si se es diestro o zurdo). Con la otra mano, sujetar el biberón y, para estimular el reflejo de succión, es necesario rozar la mejilla del niño con un dedo o con la tetina. Como alternativa, la persona que le dé el biberón se puede sentar en una silla, con los pies sobre un taburete o sobre la cama, con la espalda contra el respaldo. Hay que coger al niño de manera que su cabeza descanse sobre las rodillas flexionadas de la persona que le dé el biberón, con los pies apoyados en el estómago del adulto.
Recomendaciones Adicionales
- No reutilices la leche sobrante. ¿Puedo guardar la leche sobrante?: No se debe guardar ya que aumenta la probabilidad de que se contamine.
- ¿Cuánta leche tiene que tomar?: Cada niño es un mundo, el mismo os dará pistas sobre las cantidades de leche que necesita. Si gana peso de manera adecuada, es una señal de que come lo suficiente. Si acorta las tomas o parece quedarse con hambre succionando del biberón aunque ya esté vacío, aumenta la toma en 30 ml de agua y un cacito de polvo más.
- ¿Qué tetina utilizo?: Empieza por las tetinas de recién nacido. A medida que el bebé gane peso, notaréis que hace más esfuerzo para succionar o que las tomas comienzan a ser más largas, es el momento de cambiar de tetina para que salga más cantidad de leche.
- ¿Cómo se limpian los biberones?: Con agua y jabón. Para secarlos basta con ponerlos sobre un papel de cocina secante.
Conservación de la Leche Infantil
La leche en polvo infantil se elabora a partir de leche animal (vaca o cabra) y suele presentarse en polvo, al que hay que añadir agua para reconstituirla. Cuando se presenta en polvo, la leche infantil no es estéril: esto significa que, una vez abierto, el bote de leche en polvo puede contaminarse con bacterias si no se siguen unos métodos de almacenamiento estrictos.
Una vez abierto el bote de leche infantil, el producto se puede conservar durante aproximadamente un mes. Para que su conservación sea óptima, deberás mantener el envase bien cerrado y guardarlo en un lugar seco, alejado del calor y la luz solar, y a temperatura ambiente.
Si el bebé no se termina el biberón, este se podrá conservar durante 1 hora a condición de que haya estado a temperatura ambiente (si no se ha calentado ni la leche ni el biberón). ¿Has calentado el biberón de tu bebé al baño maría o en un calienta biberones? La leche infantil debe consumirse en menos de media hora. Transcurridos 30 minutos, la leche deberá desecharse, ya que los microorganismos crecen más rápidamente en un biberón de leche caliente.
Para respetar las normas de conservación antes mencionadas, no se recomienda preparar un biberón de leche con demasiada antelación ya que podría contaminarse. Si quieres llevar a tu bebé de paseo, lo mejor es que lleves la leche en polvo y el agua en dos recipientes distintos, y que los mezcles en el biberón cuando el bebé tenga hambre.
Sin embargo, en caso de urgencia o en casos excepcionales, se puede preparar el biberón con antelación y guardarlo en el frigorífico durante un máximo de 24 horas. La fecha de caducidad de la leche en polvo sin abrir dependerá, ante todo, del fabricante. En general, un bote sin abrir puede conservarse entre 12 y 18 meses.
Tabla Resumen de Pasos
| Paso | Descripción |
|---|---|
| 1 | Lavar manos y esterilizar biberón y tetina. |
| 2 | Hervir y enfriar agua hasta 40°C. |
| 3 | Añadir la cantidad correcta de leche en polvo. |
| 4 | Mezclar bien y comprobar la temperatura. |
| 5 | Alimentar al bebé. |
