En el mundo de la música, existen diversos instrumentos que evocan sonidos característicos y desempeñan roles importantes en diferentes géneros y tradiciones. Entre estos, encontramos instrumentos similares a un sonajero, que producen sonidos al ser agitados o golpeados. En este artículo, exploraremos tres de estos instrumentos: la dulzaina, la gaita y la maraca, analizando sus características, historia y uso en la música.
La Dulzaina: Un Aerófono de Lengüeta Doble
La dulzaina es un instrumento de doble lengüeta de la familia de los aerófonos. Es el instrumento de lengüeta doble (oboe) más desarrollado y conocido del País Vasco. En este subgrupo de instrumentos, encontramos cuatro variantes en nuestro país: tutubi-trompeta-sunprinu, txanbela, dulzaina y gaita navarra, en el orden que ha supuesto el avance de su evolución. Las dos últimas no parecen tener apenas diferencias, y tampoco está clara la distinción de nombres, ya que en Navarra se mezclan los nombres de gaita y dulzaina, pero tienen diferencias no en cuanto al uso y a la música que hacen.
Descripción de la Dulzaina
La dulzaina es un aerófono de tubo cónico con lengüeta doble. Consta de:
- Pita o boquilla: De lengüeta doble. Son dos lengüetas de caña unidas a un tudel metálico. El tudel se introduce en el tubo, uniendo las lengüetas y el tubo y dirigiendo sus vibraciones acústicas hacia el tubo.
- Tubo: Tiene forma de cono irregular; cuanto más abajo, la forma es más cónica. En la mayoría de los casos son de madera y la madera más utilizada ha sido la de boj. A finales del siglo pasado se empezaron a fabricar ejemplares de metal en Bizkaia y Gipuzkoa. Estos tuvieron un gran éxito, especialmente en Bizkaia; por eso hoy en día para mucha gente la dulzaina metálica es sinónimo de “dulzaina vizcaína”.
Tiene ocho agujeros para dar las notas: siete en la parte delantera y uno en la parte superior trasera. El primer agujero desde abajo, el que se cierra con el dedo meñique, está un poco a un lado, por comodidad. Algunas dulzainas antiguas carecen de este agujero y por eso dan una nota menos. Todas las dulzainas tienen otros dos agujeros en la parte inferior a los lados, ambos a la par, que fijan la longitud del tubo acústico. El trozo de tubo que va desde éstos hasta el borde cumple la función de altavoz.
Modo de Interpretación
Este instrumento puede dar dos octavas enteras, pero en su repertorio podemos encontrar melodías de una extensión máxima de una octava más una quinta. En realidad, con una digitación de posiciones naturales da una escala diatónica, pero mediante la variación de la presión del aire emitido, se pueden obtener cambios de medio tono y así es como principalmente conseguían los viejos dulzaineros tocar en modo menor y con escalas atemperadas. Aunque en la mayoría de los casos se ha tocado con el acompañamiento del tambor, también aparece el pandero en el grupo. Desde que llegó el acordeón diatónico, también ha formado grupo con éste.
Dulzaina. Ejercicio escalas. reto #3 #darlalata
Historia de la Dulzaina
Otra variante a mencionar es la que han utilizado algunos músicos en Rioja Alavesa desde principios de este siglo hasta la década de los setenta (1970): la dulzaina con mecanismo de llaves. Éstas procedían de Castilla, y creemos que por la influencia de los dulzaineros de allí se han utilizado en dicha época también en La Rioja. Hoy en día, en la zona se ha vuelto a imponer la dulzaina sin llaves. Aunque no sabemos de cuándo data, como hemos visto en el caso del txistu, también en la dulzaina en los últimos cien años encontramos al menos dos tipos de músicos: los del entorno rural-sin escuela musical y los urbanos-con escuela.
La Gaita Navarra: Un Aerófono de Tubo Cónico
La gaita navarra es un aerófono de lengüeta doble. No podemos olvidar la palabra bolingozo que utiliza Larramendi en el siglo XVIII para referirse a este instrumento sonoro en euskera: "Dulzayna, instrumento musical, bolin-gox. LAT. Instrumentum musicum dulcius ". Como podemos ver en los documentos antiguos, la gaita-dulzaina se ha utilizado desde hace mucho tiempo en todo el País Vasco. En estos documentos escritos no siempre aparece claramente qué instrumento se encuentra tras la denominación de "gaita"; si una dulzaina o una gaita de bota.
Descripción de la Gaita Navarra
La gaita es un aerófono de tubo cónico con lengüeta doble. En cuanto a sus partes, dispone de boquilla y tubo con agujeros para dar las notas, al igual que las dulzainas. Además, entre los gaiteros navarros también es común este otro elemento compuesto de una cadena + chapa. Estos músicos en muchos casos ponen al instrumento una cadena con chapa en un extremo que une el tubo (por la parte inferior) con la boquilla. Aunque hoy en día sólo es estético, creemos que antes se utilizaría por otras dos razones:
- Una, para proteger la pita. Debemos tener en cuenta que antaño la unión entre el tudel y el tubo no era tan sólida como en la actualidad, y había un gran riesgo de que la pita se saliera, cayera al suelo y se rompiera. Con la cadena la pita queda colgada sin caer al suelo.
- La otra razón, la chapa que sujeta la pita-tudel. Creemos que hubo un tiempo en el que esta chapa tendría la misma función que le dan hoy tales instrumentos en otras partes del mundo, es decir, de apoyo y contención labial.
Modo de Interpretación
En general, la digitación, la emisión de viento y demás técnicas de tocar son similares a las de la dulzaina. Porque se necesita para tocar su amplio repertorio, mediante digitaciones de "cejilla" o medio agujero, se puede obtener la escala cromática. Así es como tocan en diferentes tonalidades y en modos mayores y menores. Aparece formando diferentes tipos de grupos: una gaita-dulzaina y un tambor ha sido lo más visto en muchos lugares y por muchos años. En la actualidad, el grupo más común es el formado por dos gaitas-dulzainas (tocando a dos voces) y tambor.
Historia de la Gaita Navarra
En la lista de músicos que acudieron a las fiestas de Pamplona en el siglo XVIII, aparecen muchas dulzainas y gaitas. En Gipuzkoa y Bizkaia, salvo algunas excepciones, los dulzaineros rurales han actuado lejos de las músicas académicas y oficiales. En Álava y Navarra han sido en su mayoría músicos con escuela, que en muchos casos también han tocado algún otro instrumento de banda u orquesta. Es en los pueblos y ciudades de estas zonas donde se escucha el sonido de este instrumento ofreciendo las dianas matinales de las fiestas, guiando y alegrando a las comparsas de gigantes y cabezudos, ofreciendo en las plazas conciertos y música para la danza... También hay que mencionar que se utiliza en muchas danzas de rituales o celebraciones antiguas.
La Maraca: Un Idiófono Sacudido
La maraca, según la clasificación organológica de Sachs, es un instrumento "idiófono sacudido", tipo sonajero, del grupo de las sonajas de receptáculo (calabaza, cesto, caja, tubo, anillo hueco, bola hueca), en el que se encierran las partes sonoras que se golpean entre sí y contra las paredes del receptáculo, por la sacudida del instrumento. La maraca más común es la de calabaza, que se toca sosteniéndola por su cuello natural o por un mango de madera y agitándola para golpear los pequeños guijarros, semillas secas u otros elementos, contra las paredes reforzadas interiormente por unas largas y duras espinas.
Construcción y Materiales
En los países en que no existen calabazas -afirma Curt Sachs- este tipo de sonajero ha sido imitado con materiales apropiados, como mimbre, arcilla, metal o madera. La maraca de calabaza es construida entre los indios argentinos, según Carlos Vega, de la siguiente forma: en calabazas en forma de pera abren un pequeño agujero en el botón del fondo o en el extremo del cabo, extrayendo las semillas y los restos de la pulpa seca, e introducen luego en su lugar piedrecitas y dos o más clases de semillas duras, obturando a continuación el agujero con cera o con un tapón de madera reajustado con tela. Largas y fuertes espinas atraviesan el hueco de la calabaza con el objeto de reforzar las paredes de la misma y, a su vez, dispersar las partículas o semillas, evitando así que se desplacen por el interior en masa.
Ejecución y Ritmo
Acerca de la ejecución, nos dice Carlos Vega que "el instrumentista abraza el cabo con la mano derecha, doblado el codo, el recipiente hacia arriba a la altura del pecho y, moviendo principalmente la muñeca, agita o sacude el instrumento en dos tiempos :primero, hacia el hombro; segundo, hacia adelante. En las dos direcciones el desplazamiento cesa con brusquedad. La fórmula del ruido que se produce es, por lo tanto, doble: con el primer tiempo o movimiento, las partículas chocan contra la pared "posterior" del recipiente y, antes de que caigan al fondo por gravitación, el segundo movimiento las lanza hacia la pared "anterior".
Dulzaina. Ejercicio escalas. reto #3 #darlalata
Distribución Geográfica y Sinonimia
El origen de la maraca iberoamericana, pues, es muy antiguo, y resulta tan autóctono como cualquier otro sonajero similar de cualquier parte del mundo, ya que la maraca se da en los cinco continentes; es un instrumento universal. En América la maraca aparece en casi todos los países centro y sudamericanos, incluso en Norteamérica (U. S. A. y Canadá). En Argentina, según Coluccio, la maraca perdura en el norte y noroeste.
La sinonimia que presentamos en este artículo está referida exclusivamente a Iberoamérica, por la importancia que ésta tiene para los hispanoparlantes, en la comunidad de idioma, religión y cultura, a pesar de que casi todos los vocablos citados son de raíz americana y muchos de ellos "onomatopéyicos", Prescindimos, pues, de la terminología sobre este instrumento en otras partes del mundo.
Sinonimia de la Maraca en Iberoamérica:
- Argentina: "Maraca".
- Bolivia: "Alfandoque", "Maraco".
- Brasil: "Adjá", "Amelé", "Canzá", "Chocalho", "Ganzá", "Maracá", "Piano-de-cuia", "Reco-reco", "Xeque", "Xeque-xeque", "Xere", "Xique-xique".
- Colombia: "Alfandoque", "Carangano", "Chucho", "Guaché", "Guazá", "Maraco", "Sonaja".
- Cuba: "Batidor", "Maraca", "Maruga".
- Chile: "Huada", "Wada".
- Ecuador: "Chil-chil".
- Haití: "Tchatchá".
- México: "Ayacaztli", "Sonaja".
- Panamá: "Güiro".
- Paraguay: "Mbaracá".
- Perú: "Chil-chil".
- Venezuela: "Maraca".
