Encarna Sánchez, una figura emblemática de la radio española, se convirtió en un mito, admirada y criticada a partes iguales. Su vida, marcada por el éxito profesional y las complejas relaciones personales, sigue siendo un enigma hasta el día de hoy. Este artículo explora su trayectoria, sus vínculos con figuras como Rocío Jurado e Isabel Pantoja, y el misterio que rodeó su herencia.
Víctima de sus Circunstancias
Encarna Sánchez conocía bien la frase: "Somos víctimas de nuestras propias circunstancias". De niña pobre, se labró una exitosa carrera en la radio gracias a su talento. Sin embargo, su corazón y su alma señalaban otras metas, creando una fisura en su espartana dureza por la que se colaban las ganas de amar y, sobre todo, de ser amada. Sus sentimientos no cuadraban con lo que dictaba ni su educación ni su época. El estar prendada de Rocío Jurado o su estrecha relación con Isabel Pantoja podrían destruir todo eso que le había costado tanto alcanzar. Intentó guardar sus sentimientos en lo más profundo de su ser, tan hondo, que punzaron su corazón.
Su vida personal ha sido objeto de muchas especulaciones. El extraño robo que sufrió en su casa de La Moraleja en sus últimos años de vida, ese testamento en el que legaba todos sus bienes a una antigua compañera sentimental... Encarna se fue rodeada de misterio y, sobre todo, de miedo. Por eso, a día de hoy, muchos siguen sin pronunciarse sobre su vida. Pero las hemerotecas y los archivos hablan de los vivos y también de los muertos.
El libro "Directamente, Encarna Sánchez" recoge horas de grabaciones, entrevistas y publicaciones que dan validez a los comentarios, sentimientos y acciones de los personajes que protagonizan esta novela de no ficción. Su relato permite asomarse a una ventana que vislumbra, ahora, algo de luz.
Inicio de Directamente Encarna. Grabación a través de COPE Miramar de Barcelona 666 OM. Enero 1992.
¿Qué Pasó en México?
En el punto más álgido de su carrera, Encarna hace la maleta y emigra a la tierra de Moctezuma. Las teorías son diversas. Ella diría que fue por un buen contrato: 20.000 dólares al mes por un programa en Televisa. Otros señalarían a presiones políticas. Por aquel entonces, la periodista presentaba C.S. y buen viaje. El programa se valía de ayudar a los más necesitados y esa función Encarna la trasladó fuera de la radio con la organización de fiestas benéficas. En una de ellas, desapareció dinero de la recaudación. No era la primera vez. Carmen Polo, benefactora por aquel entonces de la periodista, señalaría directamente a Encarna como la culpable y, para tapar el escándalo, la obligaría a dejar el país.
La verdad sobre la conversación que mantuvieron ambas se queda entre las paredes del Palacio del Pardo, pero lo cierto es que Encarna no volvió a España hasta muerto Franco.
Su paso por México también dejó varias leyendas negras, algunas recogidas en el libro. "Se oía que Encarna tuvo una relación con una menor, de nombre Mónica, que era hija de un ministro de gobierno. La presentadora recibió un aviso de las autoridades policiales diciéndole que no frecuentara más a la joven, pero Encarna hizo oídos sordos. El padre, para alejarla de su pequeña, le habría mandado unos sicarios, aunque no llegó a ser agredida", cuenta una de ellas.
Un Dilema Interno
La periodista nunca admitió públicamente ser homosexual, pero no cerró la puerta al amor de las mujeres. Por eso, cuando Rocío Jurado se separa de Pedro Carrasco en 1989, la locutora inicia un acercamiento en forma de amistad. Después, introduce en el cortejo la que cree que es su mejor arma: la ostentación de poder. Manda a la casa de Rocío un anillo de oro blanco y diamantes con un sobre cuya nota interior era de tal voltaje que la Jurado, ruborizada, envía todo de vuelta haciéndole una cobra en la distancia. Encarna entendió que había dado un paso en falso. No se lo podía permitir. Si Rocío desvelaba en los círculos profesionales la homosexualidad de Encarna, podría llegar a oídos de los propietarios de la COPE, la emisora en la que trabajaba.
Tras este incidente, Encarna se embelesa con Isabel Pantoja. Se hacen uña y carne. La joven no es Rocío Jurado. Como bien dice el refrán, la edad es un grado. Por eso, aquí todo funciona mucho mejor. La periodista dirige la carrera de su amiga y logra que Tony Caravaca, hasta entonces representante de Isabel, sea despedido. Ya tiene todo el control.
La cantante interpreta entonces "Se me enamora el alma" o "Corazón herido", pero el foco de atención hay que ponerlo en un tema en concreto, "Eres una mentira". La letra habla de una mujer traicionada por una amiga, a la que no deja en muy buen lugar. Rápidamente, se entendió que habría sido un encargo de Encarna a Perales, el autor de la canción, para humillar a la Jurado y lanzarle desdén a través de la garganta de Isabel Pantoja. Perales ha desmentido esta historia y los que le conocen saben que no hubiera aceptado semejante juego. Sin embargo, Encarna lo podría haber tramado sin contarle al autor su verdadera intención, ya que con sus mañas y su voz hipnótica era capaz de conseguir cualquier cosa.
Los ánimos entre las tres mujeres están caldeados y, entonces, llega "Azabache", un musical de copla para la Expo 92. El cartel lo encabeza Rocío Jurado. Ni rastro de Isabel Pantoja. Se ha sugerido que fue Rocío quien vetó a Isabel. Encima, sumando al espectáculo a María Vidal que, siendo solo cuatro años más joven que Isabel, se presentó como el futuro de la copla cuando, realmente, su trayectoria palidecía comparada con la de la Pantoja. A la viuda de Paquirri no le sentó nada bien: "Actuarán los más admirados, los más aclamados y los más amigos de los políticos", sentenció al ser preguntada por su ausencia.
Asegura Carlos Ferrando, que trabajó como prensa en Azabache, que allí Rocío se enamoró del alguien del equipo. No desvela de quién, deja el cabo para que aten otros. Pero ni estar enamorada apacigua a Rocío, que tras escuchar la polémica letra de "Eres una mentira" reacciona. "Rocío sacó de su repertorio todos los temas compuestos por Perales para ella menos uno, 'Qué no daría yo'. Lo agarra y lo mete por bulerías, dando a entender que con su arte lo mejora", explica a LOC un directivo de televisión. La Jurado era tan flamenca que hasta sus venganzas las hacía al compás.
Una Historia Rota
Mientras, Encarna e Isabel consolidan su amistad. Hasta veranean juntas con el pequeño Kiko Rivera. El paparazzi Diego Arrabal las saca disfrutando del mar, pero una revista compra las fotos para que jamás se publiquen. Encarna teme que esas imágenes destrocen su carrera. No ha sido hasta 2019 cuando han visto la luz. Lo hacían en Viva la vida, el programa en el que colabora el fotógrafo.
Por su lado, Rocío Jurado se casa con José Ortega Cano en 1995. Encarna lanza ataques a la novia desde su micrófono: "A esa edad no se puede llevar el velo de la pureza", comentaba con desdén. Fue tal la furia que sintió la periodista en ese momento que Terelu Campos ha contado en Viva la vida que, tras cubrir la boda de la Jurado por encargo de TVE, Encarna Sánchez la estuvo atizando y criticando duramente: "Hasta que mi madre levantó el teléfono y dijo: 'Encarna, si el problema tiene que ver con Isabel Pantoja, tú no te preocupes que cuando se case yo también voy a retransmitir su boda como ella merece'", rememoraba la hija de Teresa Campos. Encarna reaccionó dejando de mencionar a Terelu para siempre. Obviarla era otra forma de hacerle daño.
Meses después, Encarna e Isabel rompen su amistad. La locutora sufre un cáncer avanzado, pero se niega a que nadie lo sepa. Ahora sí que se publican fotos de Isabel en la playa, pero esta vez es con otra amiga, María del Monte. Encarna se hunde a partir de este momento, jamás levantará cabeza. Un año después, en 1996, muere en su casa consumida por la soledad y la pena.
Tras el fallecimiento de Encarna, parecía que las dos cantantes iban retomando el contacto. Un productor audiovisual planea una gala en TVE en la que actuarían juntas. La noticia trasciende, los amantes de la copla lo celebran. No obstante, La Más Grande recula y rechaza el proyecto. En 2006, es Rocío quien muere. María Jiménez prepara en Canal Sur un homenaje. Los productores llaman a la Pantoja y le cuentan el proyecto. Tras varias conversaciones, Isabel dice no: "Me encantaría estar; me encantaría cantar con ella, pero si Rocío no quiso en vida, no es justo que lo haga yo ahora". Así quedó. Lo que Encarna separó, que no se una ni después de muerta.
Las Otras Mujeres que Marcaron la Vida de Encarna
La vida de Encarna Sánchez estuvo marcada por la presencia de Isabel Pantoja y Rocío Jurado, pero en su camino se cruzaron otras muchas mujeres. Una de ellas fue Mila Ximénez, que durante algún tiempo condujo un espacio propio en el programa de Encarna en la COPE. En esa época, la relación entre ambas fue maravillosa. La sevillana encontró en su jefa el apoyo que tanto necesitaba tras su separación de Manolo Santana. Encarna, en cambio, veía en ella algo más que una amistad. Las tornas cambiaron cuando entró Isabel Pantoja en el tablero de juego. Sin embargo, el fin de la relación no estuvo condicionado por la presencia de la cantante, sino por una fiesta de cumpleaños en la que las cosas no terminaron muy bien. Según recoge el libro Directamente, Encarna Sánchez, Mila se encontraba en estado de embriaguez y Encarna aprovechó la situación para intentar tener algo más. Mila se opuso y ahí se quedó el asunto. Pero Encarna sufría por ese sentimiento no correspondido y que Mila pudiera hacer su vida con otros hombres la torturaba. Su amor tornó en locura y las últimas palabras que, supuestamente, le dijo fueron: "Vete de España".
Si bien todo lo que pasó entre Mila y Encarna es más o menos vox populi, lo que rodea al nombre de Pilar Cebrián -alias Clara Suñer- es un misterio. La joven era una actriz radiofónica que trabajaba en los 60 para Radio Nacional. También hizo alguna aparición en televisión, en el programa de TVE, Estudio 1. Esta conoció a Encarna cuando llegó a Madrid desde Carboneras (Almería) y enseguida se hicieron íntimas. Al irse a México, Encarna hizo testamento y nombró como únicas herederas a la actriz y a su madre. Nunca, ni en sus últimos años en los que era consciente de su pronóstico, cambió el testamento. Así pues, Pilar Cebrían se convirtió en la heredera de Encarna Sánchez.
Otro nombre rodeado de misterio es el de Nuria Abad. Siendo aún menor de edad acudía a ver a Encarna haciendo las madrugadas de Radio Miramar. Cuando trasladan el programa a la COPE, en Madrid, la joven ya forma parte de la plantilla y convive con Encarna. Más cerca o más lejos, siempre estuvieron unidas.
No obstante, no todos los nombres de las mujeres de Encarna entrañan secretas pasiones. También hubo grandes amigas en su vida, como Carmen Jara. Ella y Encarna se conocieron en Madrid a finales de los 60. Su relación fue siempre muy profunda, tanto que la periodista murió en sus brazos diciendo sus últimas palabras, que fueron para Isabel Pantoja.
Por último, está Lola Flores. Para pena de ambas, su destino estaba unido por una terrible realidad, el cáncer. Cuando la cantante muere en 1995, Encarna se estremece. Piensa que si una mujer con la fuerza y la garra de Lola Flores ha muerto, ella también puede sucumbir. Encarna Sánchez fallece el Viernes Santo de 1996.
El Misterio de la Herencia
La periodista había dejado indicaciones sobre su herencia, según explica su amiga Soledad Jara, en las que señalaba al hijo de ésta como principal heredero. Después de vaciar la casa y cerrarla, pasan los días, las semanas incluso, y Soledad Jara no recibe ninguna noticia de Nuria ni de Pedro. Sin embargo, sí se ha hecho ya cargo de la herencia Pilar Cebrián, una locutora de Radio Nacional en los 60 con la que Encarna entabló una estrecha amistad. Un testamento de 1970, redactado de manera urgente y del que nadie tiene constancia, resulta ser el único válido. En él aparece el nombre de Pilar Cebrián.
Desde hace años, Pilar vive en Benidorm, adonde se trasladó para trabajar en RNE de Alicante. Su abogado, Diego Ortiz Zambrano, aseguró que tras la venta de las propiedades, no quedó mucho para heredar. El listado de bienes que Pilar heredó al abrirse la sucesión de la locutora constaba de la casa de La Moraleja y un piso en la calle O’Donnell en Madrid, el chalet La Gaviota en Marbella, dos apartamentos y un local comercial en la Costa del Sol, la finca La Garza en Medina Sidonia; el restaurante El Camino, un Rolls Royce, un Mercedes y las sociedades de las que Encarna era titular: Onda 3000 y Stilo Tridimensional. Algunos cientos de millones pero no la suma milmillonaria que se esperaba. ¿Dónde estaba el dinero de Suiza y los bienes que faltaban en La Moraleja? ¿Y las valiosísimas joyas que tenía Encarna?
En su única intervención para un medio de comunicación, el programa hoy extinto ‘¿Dónde estás corazón?’ de Antena 3, Pilar Cebrián dijo en 2006 que en las cajas fuertes de la locutora no había nada. Lo mismo que en la cuenta de Suiza a su nombre. La sorpresa de Pilar Cebrián al hallar las cajas fuertes de Encarna vacías no es mayor que la que se lleva todo el entorno de la fallecida.
Durante la reconstrucción de este relato, se ha podido hablar con Pedro Pérez. Continúa trabajando en la COPE. Al otro lado del teléfono, su voz tiene el tono de quien charla sobre fútbol en un bar y no acerca de la desaparición de millones de pesetas: “Pues me parece muy bien. Que cada uno opine lo que quiera. Después de 16 años, es un tema que me resbala bastante. ¿Que me acusan de algo? Para eso está la Justicia. El que se sienta afectado que me denuncie”. Pérez desvía la atención a Nuria Abad, cancerbera de La Moraleja durante los últimos meses de Encarna Sánchez.
El chófer se atreve a revelar que Pilar Cebrián hizo lo posible por esclarecer el paradero de los bienes y dinero en metálico que no estaban donde debían. En las cajas fuertes de La Moraleja. “Se hizo cargo de la herencia, comenzó a investigar y se encontró con un muro. Han pasado muchos años y siguen sin saberse muchas cosas”.
Según Liriano, Nuria había actuado con impunidad aprovechándose del estado de semivegetativo en el que la periodista pasó sus últimas semanas. Se llevó documentos y escrituras y estaba obsesionada con encontrar algún papel que Encarna hubiese dejado a favor de Isabel Pantoja.
No está contento Julián Fernández Cruz con la publicación del libro Encarna en carne viva. A decir verdad, está más que molesto, tanto, que piensa interponer una demanda por plagio contra Pedro Pérez, antiguo productor de la locutora en COPE y coautor de este libro con el periodista de investigación Juan Luis Galiacho.
Desde el otro lado, la versión no puede ser más opuesta: “Este no es un libro para blanquear la figura de Encarna, que tuvo errores y aciertos. Se trata de decir la verdad y por primera vez, escrito por dos personas que han trabajado con ella: yo, 20 años como productor desde Radio Miramar a la COPE y la televisión, y Juan Luis Galiacho, cinco años como su jefe de investigación. Sin embargo, Julián se ha montado una fábula escribiendo sin haber trabajado con ella y sin haberla conocido.
En Encarna en carne viva Pérez y Galiacho revelan que la locutora abrió una cuenta corriente con Isabel Pantoja en Mónaco y de cuánto disponía en el Banco Zaragozano y en el Banco de Comercio, repartidas en sociedades y a su nombre. El total es de algo más de 48 millones de pesetas.
El episodio de los 43 millones de pesetas que desaparecieron de su casa de La Moraleja el 3 de julio de 1993 es recogido de modo diverso por Fernández Cruz y Pérez y Galiacho. Coinciden en que el chófer fue culpado y exculpado por la Policía.
¿Por qué publicar este libro ahora, 26 años de su muerte? “A nivel personal y profesional solo tengo gratitud para Encarna Sánchez. Y llevo mucho tiempo viendo cómo gente que no la conocía ni la trató dice en tertulias y programas que si era una déspota, mala gente… Tantos años después, Encarna sigue dando que hablar y por eso se me ocurrió contar verdaderamente cómo ella. Por un escozor que sentía dentro. Lo hablé con Galiacho y me dijo que adelante. Pero no es un libro de blanqueo.
En las tertulias y debates que se organizaron, a la muerte de la polémica locutora de Carboneras, sobre temas como sus amores, odios y pasiones con Isabel Pantoja o Rocío Jurado, y también sobre la sorprendente herencia de Encarna, Carmen Jara siempre sostuvo que el verdadero heredero de la fortuna de la radiofonista, tenía que haber sido su sobrino Sacha y que la propia Encarna se lo había hecho saber en una ocasión. Sin embargo, quien finalmente heredó todo su patrimonio, fue un antiguo amor de Encarna, Pilar Cebrián, conocida artísticamente como Clara Suñer, a quien hizo heredera universal de su fortuna, muchos años antes de su muerte. Todo apunta a que la locutora olvidó ese testamento antiguo, ya que ya no mantenía ningún trato con Pilar Cebrián, asombrada ella misma cuando supo que era la beneficiaria del legado de su vieja amiga.
Datos Biográficos
| Dato | Información |
|---|---|
| Nombre | Encarnación Sánchez Sánchez |
| Fecha de Nacimiento | 06/11/1918 |
| Lugar de Nacimiento | C. San Silvestre - Mazarrón |
| Estado Civil | Casado/a |
| Número de Hijos | 1 |
